Alonso y la simpatía

1458452578_283604_1458453706_noticia_normal.jpg

Saliendo siempre por propio pie.

Parece ser que Fernando Alonso no cae del todo bien. Se asegura incluso que cae más simpático fuera de España que dentro. Se rumorea que hasta Lobato acabó cansándose de él. Al campeón asturiano, uno de los grandes pioneros del deporte nacional, se le atribuye el peor de los pecados que un deportista español puede cometer: la frialdad. Alonso es un tipo templado, temperamento muy útil para conducir a 300 kilómetros por hora pero garrafal para atraerse el fervorín del aficionado español, que es un espécimen que se alimenta básicamente de lágrimas, sean de alegría o de tristeza.

El aficionado no le consiente que eligiera residenciarse en el extranjero, ni que se case o ame o rompa en secreto, ni que escude sus derrotas en los defectos del coche, ni que no aproveche cada comparecencia para levantar el enésimo monumento a la falsa modestia o al tópico de manual. A Alonso, sobre todo, no se le perdona esa manía de decir la verdad cuando la verdad decepciona.

Leer más…

Anuncios

Deja un comentario

22 marzo, 2016 · 19:52

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s