Archivo de la etiqueta: La España que ora y que bosteza

El discurso punk de Felipe VI

Cómo serán los tiempos para que las palabras navideñas de un monarca suenen subversivas. Los analistas coinciden en que el discurso de Felipe VI ha venido cargado de mensajes concretos, lejos de los lugares comunes del orgullo y la satisfacción con que Juan Carlos I solía dar el pistoletazo de salida a la carrera familiar por el langostino, cuñado el último. Y no es que su hijo no desee con todas sus fuerzas el dulce regreso a un estado hipotenso de la cosa pública, uno en que sus mensajes dejen de esperarse como el don de un taumaturgo o el conjuro de un hechicero que someta a la tribu vecina, porque es imposible satisfacer la expectativa transversal de un país partido en dos por exigencias del guion de la política. Pero cuando el poder mismo se afana en la normalización de la anomalía, a los reyes constitucionales conscientes de su deber no les queda más remedio que resultar provocativos.

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27 diciembre, 2022 · 8:01

Demonios familiares

No dejo de pensar en la frase que me dijo el otro día Nicolás Redondo Terreros: «La Transición no fue un producto de nuestra historia sino de nuestra voluntad». Hasta aquel hito del optimismo de la voluntad había gravitado sobre nuestra historia ese fatalismo de la experiencia -asonadas, guerras, dictaduras- que hizo escribir a Gil de Biedma (Blas Otero para los amigos) los versos famosos: «De todas las historias de la Historia / sin duda la más triste es la de España, / porque termina mal». Pero ese poema no expresa la asunción de los males de España como una metafísica, como una condena inexorable y tentadora porque absuelve a los culpables concretos, sino la convicción liberal de que la desventura del país obedece a los vulgares negocios de su mal gobierno. Claro que para saber eso hay que leerlo entero, actividad que Sánchez no practica ni con su tesis ni con sus programas ni con sus leyes.

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17 diciembre, 2022 · 10:53

Olonialismo

Los autores intelectuales de Vox obedecían a una convicción topográfica: la de que había un camino a la derecha del PP. Se pusieron a explorarlo con la incalculable ayuda del Gobierno más sectario de la democracia. El éxito de su lanzamiento se basó en un eslogan -«ni derechita cobarde ni veleta naranja»- útil para abrirse hueco a machetazos en el espacio antisanchista. Pero nadie, ni siquiera Vox, puede poner puertas al campo: siempre habrá un camino más a la derecha, como siempre lo hay más a la izquierda. Ese, y no el de Santiago, es el que va a explorar ahora Macarena Olona.

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7 noviembre, 2022 · 8:14

Entrevista a Elvira Roca

Escribe Elvira Roca Barea (Málaga, 1966) que «España es un ratón que arrastra la piel de un elefante». Una nación excepcional por el empeño inducido en su propia excepcionalidad. Va por 39 ediciones de Imperiofobia, mucho más que un ensayo contra la leyenda negra: un nuevo paradigma historiográfico. Su éxito, con más de 150.000 ejemplares vendidos y una nueva edición ampliada, es imposible de perdonar en España.

Los imperios engendran por igual odios y adhesiones, igual que los éxitos editoriales. ¿Cómo lleva usted todo lo que ha generado Imperiofobia?

El ataque de cuernos que les ha dado a unos cuantos catedráticos es un fenómeno muy comprensible. El mundo académico está acostumbrado a unos cuantos machos alfa que gobiernan los territorios que consideran de su exclusiva competencia, y en el momento en que aparece un verso suelto, una maestra de pueblo sin permiso de nadie, reaccionan como lo que son: unos carcas y unos acomplejados. Todo el mundo sabe el enorme poder que tienen en su cortijo, y se han sentido muy ofendidos por una outsider que incursiona en su territorio sin pagar peajes. Eso te da muchísima libertad, pero también supone estar expuesto. Yo estoy dispuesta a pagar cualquier precio por la libertad.

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2 octubre, 2022 · 19:25

A qué llamamos sevillanía

Uno se marcha de Sevilla sabiendo que es un error, pero qué remedio. Hasta el Guadalquivir se va de Sevilla de mala gana, sin prisa ninguna por llegar al mar, remansándose al paso de la Torre del Oro para mirarla despacio por última vez. Se marcha uno consciente de que apenas ha arañado la superficie de esta ciudad de paradojas, ligera y densa. Hemos visto solo una Sevilla entre las muchas posibles, y sabemos que esa misma Sevilla será distinta si volvemos a buscarla la próxima Semana Santa. Pero algo quizá hayamos aprendido.

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18 abril, 2022 · 22:53

Un pacto de vida con la muerte

Decíamos ayer que hay una pena honda y una pena galana sin necesidad de salir de Andalucía. La pena del cante flamenco es irredimible y fatal, gime desde las cuevas del Albaicín y corre por los brazos exhaustos de los jornaleros. La pena en Sevilla es solamente pascual y aun así presumida: no dejará de considerar la alegría de la Resurrección ni en la misma Madrugá. Recorred el bullicio del Arenal, el barrio que maravillaba a Lope de Vega, y sabréis lo que es un pacto de vida con la misma muerte aunque sea Viernes Santo.

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18 abril, 2022 · 22:50

Han dicho de ti, Sevilla

De ti, Sevilla, han dicho de todo los peregrinos del asombro. Han dicho que tus días sagrados empiezan por un funeral y acaban en una orgía. Que duermes siestas de 50 semanas a la vera de un río mosquitero y despacioso. Que por unos días sacrificas tu alma reidora, te traicionas, te entregas a una metafísica del pecado que no puedes entender porque nunca has creído en la superioridad del pensar sobre el vivir. Tú que llamas calvario al festín de los claveles como cuajarones de sangre que alfombran las canastillas de los pasos donde se desangra un crucificado. Tú que incluso en la pena pones gracia y que cuajarías de flores el monte de las calaveras.

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18 abril, 2022 · 22:44

Fe de palacio, esperanza de barrio

Sevilla sucede entre madrugadas. En la del miércoles al jueves topé con la Virgen del Buen Fin, y como esa noche nacía en Madrid sin mayores contratiempos mi sobrina Fátima, pensé que tan optimista advocación no podía ser más oportuna. Hay hermandades de rigor y otras menos sobrehumanas en las cuales el rito nunca termina de distinguirse de la fiesta. Tres aldabonazos, la levantá y adelante, el paso contoneándose como una mujer que ríe mientras llora, los músicos atacando la marcha con sus linternas liliputienses apuntando a la partitura.

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18 abril, 2022 · 22:42