Archivo de la etiqueta: Madrid

Y Pablo Iglesias volvió a Vallecas

Igual que Arcadi no puede evitar que le caiga simpático Puigdemont, yo no puedo evitar que me caiga simpático Pablo Iglesias. Me gusta la gente valiente, sobre todo cuando está equivocada. Y detesto a los que opinan o actúan solo después de haberse cerciorado de que sus opiniones o sus actos contarán con el aplauso general. Iglesias se hizo comunista cuando el Muro ya había caído, se puso a combatir a Franco cuando Franco ya había muerto y fundó un partido para impedir la Transición cuando la Transición ya se había hecho. Se refugió en el gobierno de un hombre al que profesa un sincero desprecio intelectual, y no ha sido capaz de disfrutar de su dulce e inexorable degeneración en casta cuando no hay nada más fácil en esta vida.

Leer más…

Deja un comentario

16 marzo, 2021 · 21:54

Ayuso

A Ayuso se la ama o se la odia, y la razón de que la derecha la ame es que la izquierda la odia. En una España deforestada por la apisonadora de Sánchez, con la oposición reducida a objeto de condescendencia cuando no de mofa, el instinto de supervivencia liberal o conservador corre a cobijarse bajo la única figura que desquicia al sanchismo. La máquina que ha triturado sucesivamente al PSOE, a Rajoy, a Rivera, a Iglesias y a Arrimadas topa con una inexperta actriz de cine mudo, según el pincel de Raúl del Pozo, y no logra arrollarla. Primero la ignoraban, después se burlaban y por último la cubren de insultos. Sería más inteligente disimular su aversión, porque son los golpes de la izquierda los que están esculpiendo la estatua de Ayuso, pero no pueden contenerse. ¿Por qué? Agotado el suspense catalán en su bucle de reflujos amarillos, el gran psicodrama político se traslada a Madrid.

Leer más…

Deja un comentario

15 marzo, 2021 · 11:42

¿Cataluña?

Hay estados fallidos y hay autonomías fallidas, pero solo Cataluña es las dos cosas a la vez. Quiso ser estado y nunca pudo. Pudo ser autonomía y no ha querido. Ahora es una balsa de piedra cargada de locos flotando a la deriva, tripulada a pachas por la corrupción y el fanatismo. Para cubrirse, los corruptos fabricaron fanáticos. Tratando de salvar la hacienda entregaron la razón, y ahora no tienen ni riqueza ni inteligencia para volver a crearla. Cataluña es un ejército desarmado de napoleones manicomiales incapaces de distinguir la épica del ridículo, la libertad del sometimiento, la belleza de la deformidad, el talento de la subvención y el arte de la omertá.

Leer más…

Deja un comentario

9 febrero, 2021 · 10:15

Filomena, diosa de Madrid

Nadie imagina triste a un muñeco de nieve. Se le redondea generosamente el cuerpo, se le planta la zanahoria en la cara y se le curva la sonrisa con una ramita de acacia rescatada del asfalto. ¿Asfalto? El asfalto ha desaparecido de la jungla de asfalto. Madrid ha dejado de ser una metrópoli para ser de nuevo aldea, poblachón sencillo donde los madrileños -¿habrá que repetir que madrileños son todos los españoles y buena parte de los extranjeros?- se divierten hasta extremos medievales como en un cuadro de Brueghel. Fue pintor de la peste y del invierno, de modo que ninguna modelo puede posar para Brueghel tan airosamente hoy como Madrid, con su piel blanca y su alma sufrida.

Leer más…

Deja un comentario

10 enero, 2021 · 11:40

‘Delenda est Madrid’

Querido Tulio. En las provincias levantiscas del norte el dictamen es unánime: Madrid debe ser destruida. Los jefes de las tribus bárbaras aliadas con el emperador no ocultan ya su rencor por la pujanza de esta capital indómita. Aquí la libertad es honrada y los ídolos tribales reciben un desprecio sacrílego. Si a la apostasía se le uniera la miseria, nadie protestaría demasiado; pero no se tolera que Madrid viva tanto mejor cuanto mayor es su desafío a la religión oficial. Esa impiedad, teme el emperador, invita a la emulación y debe ser castigada.

Los madrileños son abiertos, pero también orgullosos. Entre la Escila de su hospitalidad y la Caribdis de su chulería naufragan los intentos de los augures por imponerles el culto demoscópico al primus inter pares de Moncloa. Los madrileños han levantado su edén mestizo sobre una meseta que no conoce el mar ni riega más agua que la de un famélico regato donde no se bañan las ninfas por falta de calado. Los acaudilla una mujer que no hace tanto servía para inspirar a los epigramistas. Cuando la peste asoló la ciudad, todos creyeron que su estrella declinaría pronto. Pero probó un coraje insospechado y su fortuna viró. Ya no solo domina su territorio sino que otras regiones peninsulares la acogen con júbilo y escuchan sus consejos de gobierno.

Leer más…

Deja un comentario

1 diciembre, 2020 · 9:32

Rompeolas

Madrid es un lugar intolerable donde la gente tiende a hacer lo que le peta. Españoles de todas las Españas llegan, luchan, se instalan o maldicen su precaria instalación, olvidan y añoran sus orígenes, se mezclan, prosperan, se contagian. Se arruinan, manifiestan o renacen. Escapan al pueblo con nostalgia y regresan con el rabo entre las piernas. Es difícil ahormar al madrileño de todas las esquinas, es difícil que aspiren juntos el olor del pedo unánime que hay quien llama con orgullo identidad. El chotis ha muerto, San Isidro es extranjero y los cartones costumbristas de Goya resultan más insólitos que cualquier pintura negra.

Leer más…

Deja un comentario

29 septiembre, 2020 · 11:24

El pulso recobrado de Madrid

bustos990

Madrileñeando.

Madrid, tres meses después, es una comunidad de 8.691 cadáveres y 70.521 contagiados según las últimas estadísticas oficiales. Hoy sabemos que son oficiales o son veraces, pero nunca ambas cosas a la vez. Mientras el Gobierno parece poner un delicado empeño en confundir lo máximo posible a los ciudadanos respecto del número real de víctimas de la covid -merecen al menos el póstumo homenaje de que alguien las cuente bien-, los madrileños se echan a la calle a secarse las cicatrices al sol.

Ningún lugar ha sufrido tanto como Madrid y ningún origen despierta tanto recelo llegada la hora de la libertad de movimientos. Es decir, de la libertad a secas. Si la aporofobia es el rechazo al pobre, la madrileñofobia es el rechazo al centralista que, enfermo positivo o solo imaginario, no hace el favor de quedarse en su piso hasta que se patente una vacuna sino que se escapa al pueblo para aterrorizar a los ancianos de la España vacía. Pero los madrileños, que son los últimos en salir, serán los primeros en llegar hasta el último rincón de un país que hay que redescubrir entero tras una pertinaz reclusión. El drama de Madrid es el de todos y su renacimiento también.

Leer más…

Deja un comentario

22 junio, 2020 · 9:54

Todos los paletos fuera de Madrid

15922395685394

La ciudad no es para él.

Fue una de las canciones del verano de 1985 y decía así: “Subes a un autobús y huele a campo, ¿quién tiene la culpa? Los paletos. ¿Quién nos ensucia el Museo de El Prado? Los paletos. ¿Quién tiene la culpa de los atascos? Los paletos. Que se vayan fuera, fuera, fuera, fuera, fuera”. Al pop travieso de Séptimo Sello debemos el menos madrileño de los himnos, una proclama tan xenófoba que solo podrían tomarla en serio los mismos literalistas beodos que en los bares pijos berrean El imperio contraataca de Los Nikis con genuina nostalgia imperial. Porque si Madrid se ha redimido espectacularmente de su destino de poblachón manchego poblado por subsecretarios es justo por la chulería de renunciar a la identidad en un país que funda su lucrativo victimismo sobre la pertenencia a un terruño rico en folclore y pobre en atenciones presupuestarias. Por más que Camba se comprometiera a hacer de Getafe una nación a cambio de un millón de pesetas, el madrileño no tiene tiempo para compadecerse de sí mismo ni para construir su propio hecho diferencial porque seguramente sus padres llegaron a Madrid huyendo de un hecho diferencial ya construido, asfixiante y viciado como la halitosis que nace de toda mascarilla obligatoria. Tuvo que venir Latorre, el menos gallego de los columnistas gallegos, a descubrirnos que a Madrid se viene a que te dejen en paz.

Leer más…

Deja un comentario

16 junio, 2020 · 10:20