
Un fantasma vuelve a recorrer Europa: es el fantasma de José Mourinho. Los medios mejor informados aseguran que el técnico portugués ya ha hablado con varios de los que serán sus jugadores la próxima temporada. Otros medios, tan bien informados o mejor que los anteriores, saben de buena tinta que Toni Kroos –el alemán más extrañado desde la muerte de Goethe– trata en estos instantes de persuadir a mi tocayo Klopp de que acepte el pacto fáustico que supone entrenar al Real Madrid. Hay quien afirma finalmente que el puesto de Kroos no sería el de correveidile sino el de director deportivo, si es que existe alguna diferencia.






