Archivo de la etiqueta: no le toques ya más que así es el PP

Diego Gago: “La dirección del PP me ha pedido que sea una voz vanguardista”

EL GALLEGO DIEGO GAGO SERA EL PROXIMO PRESIDENTE DE NUEVAS GENERACIONES

Diego Gago.

Por joven que sea, un político gallego siempre es algo con lo que no conviene bromear. «Galicia es una tierra de sardinas y de políticos. Las sardinas nacen unas de otras, y los políticos también», escribió Julio Camba, que sabía de lo que hablaba. Dicen de Diego Gago Bugarín, vigués de 29 años, que es el próximo Núñez Feijóo, pero podría ser el próximo Rajoy, o el próximo Fraga. Tiene a los tres por referentes confesos, y sobre todo es tan gallego como ellos, lo cual debería bastar para desanimar a sus competidores por el futuro trono del PP.

Pero Gago no cree que Galicia sea cantera natural de su sigla. «El partido escoge personas, no cuotas. Que sean gallegos es anecdótico, no creo que Galicia mande más en el PP que cualquier otro territorio. ¿Las mayorías absolutas? Sólo indican que el modelo de gestión es bueno y se puede extender a otras comunidades», afirma muy serio quien ostenta la presidencia de Nuevas Generaciones desde el pasado abril, cargo al que concurrió en solitario. Salió elegido por el 95,33% de los votos. Debería hacérselo mirar: don Mariano sacó en la Caja Mágica el 95,65%.

Leer más…

Deja un comentario

9 agosto, 2017 · 11:38

Ningún significado ninguno

15010954074514

Mariano Benítez de Lugo, un personaje de Buñuel.

El día en que su presidente acudió a prestar declaración, España se levantó -como suele- partida en dos mitades: una estaba de veraneo y la otra tricotando al pie de la guillotina, que para eso la justicia ahora se echa por televisión. Se trata de dos formas españolas del placer, el asueto y el escarnio, y como tales presentan el inconveniente de lo efímero. Cuando Rajoy se levantó del aseado pupitre que le habían preparado sobre la tarima en atención a sus institucionales encantos y salió disparado hacia el garaje, los españoles se miraron con estupor e incluso con un punto de tristeza poscoital: ¿Ya ha terminado? ¿Y eso es todo?

Pues era todo, sí. Al menos hasta que se juzgue la causa de los papeles de Bárcenas y vuelvan a llamar al presidente, que para entonces debería haber labrado, a modo de escudo heráldico y paradoja mnemotécnica, una flor de adormidera sobre la mesa del pupitre. No me acuerdo, hasta donde yo sé, sinceramente no lo recuerdo, y así. Pero eso fue en el segundo tiempo del partido, frente al sobrio y técnico Virgilio Latorre, quien demostró que el Derecho es más eficaz que la ideología para incomodar a alguien como Mariano Rajoy. Atacó su flanco más débil, que es la naturaleza y alcance de su relación con Bárcenas y con Correa. Pero Latorre no lo hizo con latiguillos de tertulia sino mediante documentos pertinentes. Y entonces el testigo hubo de refugiarse en la evasiva y en la amnesia.

Leer más…

Deja un comentario

27 julio, 2017 · 10:57

Las dimisiones no son para el verano

Cristobal-Montoro-Congreso_ECDIMA20170615_0008_21

La soledad del recaudador.

Una semana después de la emoción de censura el hemiciclo experimentaba una cierta descompresión. La oposición montaraz ya se vació y la Meseta gime bajo un sol fundente: las revoluciones no son para el verano. No es que no se pidieran dimisiones, pero se piden sin esperanza, como ese whatsapp juguetón que se manda a las cinco de la mañana. Solo Gaby Rufián le echó algo de entusiasmo al papel, quizá porque no le dejaron hablar en la censura y las ganas le reventaban la sisa de la chaqueta. No negaremos a Rufián que le pone a su oratoria tanta voluntad como a su alimentación: “Señor Zoido, dimita por miserable y vuelva al ayuntamiento a casar a Fran Rivera y a poner calles a las Vírgenes”. Marchando colesterol retórico. La presidenta Pastor, compadecida, le dio la oportunidad de retirar el insulto autocalificativo, pero el muchacho no es de esos que aprovechan así como así las oportunidades que la vida le ofrece de parecer alguien distinto de quien es. Salvo una: la de cobrar por sacudirse el complejo de charnego subiéndose al carro indepe. Esa la cazó al vuelo, y del vuelo a la cazuela cada fin de mes.

De la portavoz debutante Margarita Robles se esperaba mayor vibración noesnoísta. ¡Ni siquiera pidió la dimisión de don Mariano! Se limitó a preguntarle por la anulación de la amnistía y a ordenarle que le escuchara bien, fíjese lo que le digo, atienda, con ese taladrante timbre Rottenmeier al que nos habituó Rosa Díez. Rajoy contuvo un bostezo y dijo que él acata las sentencias, no las valora. Cuando Baldoví le enumeró razones para su dimisión, el presidente replicó con sorna: “No me ha convencido”. Como el propio Baldoví temía, Rajoy se siente fuerte tras superar la censura con más apoyo del que mereció su investidura: gentileza de Iglesias, que esta vez pasó desapercibido salvo para apoyar a los concejales imputados de Carmena. Robles, por cierto, escuchó de los suyos ovaciones de un entrañable fariseísmo, porque en privado muchos de su bancada exhiben el mismo grado de adhesión que los chiíes a los suníes. Oyendo su lamento boliviano a cuenta de las acuñaciones jurídicas de Lastra -quien por lo demás gastó mesura en su pregunta-, uno se pregunta si todos los escaños socialistas votarían a favor de Sánchez en una moción de censura con Podemos y los separatistas. Ojo con eso, don Pedro.

Leer más…

Deja un comentario

22 junio, 2017 · 11:31

Cristóbal Rajoy, Mariano Montoro

DBLoWfCUAAEVj7e

“Bustos, debería escribir una novela”. Pero escribió una amnistía.

Sostiene Cristóbal Ricardo Montoro Romero (Jaén, 1950) que en su puesto, a partir de un cierto número de trienios, «no te va quedando nadie». Nadie fuera del PP; pero tampoco muchos dentro. Ni en eso que llamamos derecha sociológica, poco partidaria de los impuestos altos, sobre todo cuando se los prometen bajos. Pocos como Montoro se han tomado tan a pecho eso de no venir aquí para hacer amigos.

Todos piden su dimisión, y casi seguro será reprobado. Pero no va a dimitir. Primero porque no cree haber hecho nada inconstitucional, cosa que tratará de explicar en el Congreso; y segundo, porque no le dejan. El titular de Hacienda entró ayer al Consejo de Ministros con la sentencia del TC pendiendo sobre su cabeza y salió explícitamente respaldado. La explicación es sencilla: Montoro es Rajoy y Rajoy es Montoro. La amnistía fiscal la diseñó el ministro, pero la encargó el presidente. «Nos hemos olvidado de 2012. Era el epicentro de la crisis. España estaba al borde del rescate y necesitábamos liquidez. Afloró menos dinero del esperado, pero ni Rajoy ni Montoro imaginaban que la medida pudiera declararse incompatible con la Constitución, del mismo modo que no lo fueron las amnistías de Solchaga y de Borrell», arguyen desde el PP.

Leer más…

1 comentario

10 junio, 2017 · 21:41

Todo lo que era estrecho

14950449005668

Catalá marcando paquete.

Entretanto llega el pentecostés socialista del domingo -en expresión defensiva de don Mariano frente a un Hernando menos convincente que otras veces-, el partido del Gobierno atraviesa su calvario judicial, cuya víctima propiciatoria es Catalá el Reprobado. Aunque el ministro de Justicia no gasta pinta de mártir jesuita, sino más bien de autónomo agobiado al que le cierran todas las ventanillas. «Señor ministro reprobado», encabezaba sus preguntas la oposición; y después le pedía la dimisión, o el exilio. Porque ya todo escarmiento parece poco: esta legislatura será recordada por la devaluación de castigos que antaño sonaban temibles, como la reprobación de un ministro o una moción de censura. Incluso la UCO empieza a perder su credibilidad a lo Eliot Ness, con esos informes que persiguen ser más papistas que el papa, o sea, más justicieros que Velasco. Da la impresión de que el negro del Whatsapp del populismo está dando de sí todo lo que era estrecho, a base de entrar con poco miramiento y demasiado tamaño en unas instituciones tenidas por honestas. Y disculpen la analogía.

El ministro se defiende bien cuando exige a sus torquemadas la carga de la prueba de su injerencia, mientras que él puede exhibir los cuerpos del delito en Soto del Real. Pero patina cuando recurre al gastado espejo de la suciedad andaluza, o le restriega a un diputado los votos que ha perdido en su provincia, o prepara las palomitas domingueras para el Puerto Hurraco de Ferraz, ante cuyas llagas autoinfligidas todos deberíamos guardar un silencio de responso.

Leer más…

1 comentario

18 mayo, 2017 · 10:36

Gremlins en el Canal de Isabel II

14944424336010

Don Mariano aguantando, lo que mejor hace.

La mañana se prestaba al ajuste de cuentas. El embalse de la indignación ha ido llenándose durante este mes de clima extremo, seco de parlamentarismo pero inundado de escándalos. Don Mariano debió de sentirse como el almirante Vernon cuando llegó al escaño y descubrió que Lezo seguía allí, inamovible, esperándole. Y más que la corrupción, cuya repercusión en el CIS parece innegable, fueron las filtradas maniobras que perseguirían acotar su daño las que monopolizaron la primera hora del debate, recuperando el Hemiciclo para el vistoso pugilato de la réplica y la contrarréplica. Antonio Hernando frunció el ceño, intensificó la mirada, adoptó gravedad y lanzó una andanada -hondonada, diría un castizo- de recuerdos desagradables a la cara del presidente. «Ustedes no son vistos como luchadores contra la corrupción, sino como cómplices». Rajoy fingió sorprenderse, atribuyó maliciosamente la vehemencia de Hernando a los problemas internos del PSOE -«consumo interno», masculló- e invitó a los socialistas a sumarse a la aprobación de leyes útiles y dejarse de jeribeques, vocablo marianista que don Mariano aún no ha utilizado pero debería.

Pero el intercambio con Pablo Iglesias fue el que deparó los mejores minutos de esgrima dialéctica. El líder de Podemos se había preparado la intervención con puntería: cualquier día se ponen a trabajar y desgastan al Gobierno. Podría decirse que don Pablo ayer sí llenó la chaqueta, recurriendo al cinegético episodio del ministro Bermejo como antecedente nítido de la colusión de poderes que ahora denuncian los fiscales. Iglesias citó el reproche de Rajoy entonces. «Tenía usted razón y Bermejo dimitió». El argumento estaba bien afinado e hizo diana en su adversario, cuyo talento para la esquiva irónica en todo caso se mantiene en forma: «Hace bien en citarme, y si lo hiciera más a menudo mejoraría mucho». Iglesias le había espetado que presentará la moción de censura no por discrepancia ideológica sino por parasitismo institucional. Y entonces Rajoy sacó el as: leyó el fragmento del programa electoral de Podemos en que reclama a los jueces del tiempo nuevo «compromiso político con el gobierno del cambio». Le devolvía el golpe en el enterradísimo culo de Montesquieu, y la grada de animación pepera, necesitada de moral, ovacionó al jefe durante más tiempo del recomendado en todos los manuales de gregarismo.

Leer más…

Deja un comentario

11 mayo, 2017 · 20:06

La e-moción de censura

14933158826218

Showman.

Ya dijimos, cuando el típico chaval conflictivo conectó un gancho de izquierdas en la cara de don Mariano sin moverle del sitio, que tumbar al marianismo no iba a ser fácil. Lo que no podíamos predecir es que otros chavales de izquierdas con ganas de conflicto y escaños en las Cortes proporcionarían a Rajoy todas las facilidades para que concluya apaciblemente su mandato. Descartada la sospecha de que Pablo se inventó la moción de censura para tapar el sofocón de Irene tras la cobra de la SER, los analistas coinciden en que se trata de la enésima presión sobre el PSOE para decantar sus primarias a favor de don Pedro, que últimamente viste chupa de rebelde anticapi temporada 2016/2017. El arcón de disfraces políticos del transformista Sánchez convierte a Mortadelo en un monótono Zuckerberg de camiseta gris.

Yo creo que el último espectáculo parido por la productora Pablirene & Asociados solo es la recompensa al esmero con que el PP vació su tramabús de vergüenza ajena y se lo llenó de verosimilitud al estallar la Lezo. Y Podemos, en justa correspondencia, ahora quiere reforzar a don Mariano cuando atraviesa su peor momento. Porque eso es lo que pasará si presentan la moción: que la ganará Rajoy, en votos y en réplicas, y Podemos sufrirá el desgaste de la derrota. A los niños que baten palmas en las gradas del circo morado, esperando que a Rajoy se lo coman los leones, hay que explicarles que toda moción de censura debe proponer un candidato alternativo y un programa consensuado, y 2016 nos enseñó que para ese potaje los ingredientes de PSOE, C’s y Podemos ni mezclan ni pueden mezclar. Por supuesto Iglesias lo sabe, pero sería la primera vez que le importara gastar su crédito en tiros de fogueo. La moción es una e-moción, una sacudida de realidad virtual que renueve la atención infantil de su público, que amenazaba con aburrirse si no le subían la dosis de adrenalina hater. Claro que quien más se divierte con todo esto, naturalmente, es don Mariano.

Leer más…

El bueno (Guindos), el feo (Iglesias) y la mala (Ferrusola) en La Linterna de COPE

1 comentario

28 abril, 2017 · 10:31

Corrupción, divino tesoro

IGNACIO-GONZÁLEZ

Bebiendo del Canal de Isabel II.

La corrupción sería un asunto fascinante si la tratáramos con un poco más de curiosidad, en lugar de despacharla mecánicamente pidiendo dimisiones como un linier de brazo fácil. Salta un nuevo caso, detienen al enésimo cacique, se llama a declarar al presidente y corremos a redes y tertulias a ruborizarnos como calvinistas, segundos antes de prender la fastuosa hoguera de la purificación.

La intensidad de cada fuego, sin embargo, varía en función del combustible: el último corrupto del PP avivará la llama roja de la izquierda, mientras que la picaresca podemita arde más alto en la indignación conservadora. Pide Pablo Casado que la corrupción no sea utilizada políticamente, en aras de un compromiso transversal para combatirla mejor; pero en el país por donde vaga errante la sombra de Caín nadie está dispuesto a renunciar a su mejor baza en la lógica de la confrontación partidista. Empezando por su PP. Hoy las elecciones se pierden o se ganan ya solo por dos motivos: por una crisis económica o por un escándalo oportuno. Los programas y las ideologías solo interesan a los cerebrales y a los románticos, respectivamente.

Leer más…

El bueno (Eduardo Mendoza), el feo (Rajoy) y el malo (Ignacio González) en La Linterna de COPE

1 comentario

21 abril, 2017 · 11:41