Archivo de la etiqueta: humanismo o muerte

Un taxi para Morante

Me habría gustado cruzarme con la calesa de Morante por Alcalá, pero opté por el taxi. Zabala me sentó cerca de la infanta Elena y de Victoria Federica, pero quien me intimidaba era Josemi Rodríguez-Sieiro, juez implacable de advenedizos.

Zabala despliega la impedimenta y saca los prismáticos. Mira, concluye, apunta, redacta y explica. Del tendido «7» pende una pancarta: «Palcos exigentes, no al triunfalismo». Lo del 7 es un raro populismo de la exclusividad, un orgullo identitario consistente en la guerra sin cuartel al disfrute de ver toros. También en La Maestranza se airea la crítica, pero tarda más y sale más fina, a menudo al vuelo de una grata ironía: «¡Ganadero, este pa semental!», gritó un sevillano a una acémila de Juan Pedro Domecq el Domingo de Resurrección.

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12 mayo, 2022 · 10:29

El ‘segurata’

Esa tarde salió de casa como siempre, resignado a trabajar en lo que le gusta sin poder disfrutarlo. Llegó al estadio una hora antes de su apertura, se enfundó el uniforme, recibió las últimas instrucciones y saltó al césped del Bernabéu. Su puesto está en la banda: es auxiliar de seguridad. Uno de esos tipos cuyo trabajo consiste en dar la espalda al juego y clavar la vista en la grada, pase lo que pase, sienta lo que sienta. Si no te gusta el fútbol, no parece un trabajo duro. Pero si te gusta, si eres del Madrid, si te toca currar en una semifinal de Champions que amenaza remontada y si escuchas detrás de ti cómo se forma el tsunami, cómo se va consumando la gesta de la que hablarás a tus nietos sin haberla visto, entonces tu modesto desempeño de segurata mileurista cobra la dimensión del heroísmo.

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9 mayo, 2022 · 8:14

Gozos del centro centrado

Francia inventó la derecha, Francia inventó la izquierda y ahora Francia ha inventado el centro. La victoria de Macron en 2017 podía atribuirse a la fortuna, pero su reválida cinco procelosos años después certifica la vigencia del invento. Sabemos que Macron es de centro porque no solo enoja a la extrema izquierda y a la extrema derecha sino también a socialdemócratas y conservadores, cuyas herramientas de sexado ideológico revelan su obsolescencia al contacto con el vencedor. Toman a Macron, lo desvisten, lo giran, le aplican la herramienta y… nada. ¿Facha o rojo, republicano o bonapartista, neoliberal o jacobino, globalista o -lo peor de todo- arrogante sin más? Macron es un lío desesperante para víctimas de la disonancia cognitiva, un cubo de Rubik ideológico que hace perder la paciencia al hombre de ayer, que es todavía el hombre de hoy, quizá porque Macron es el hombre de mañana que extrañamente gana elecciones en este gozne entre dos mundos que articula los albores del XXI.

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29 abril, 2022 · 20:49

Hay un hombre en España

Cantaba Astrud que hay un hombre en España que lo hace todo, y ese hombre, por desgracia, no se lleva comisión. Hay un español que no puede ser noticia, porque el día que lo sea todo un país habrá fracasado, pero no por eso olvidamos que existe. Es un español -es una española- que pone cansadamente las noticias, y una vez informado ha de convencerse de que sus impuestos llegarán a una viuda extremeña, a un viejo solitario y al maestro de una escuela de barriada. Es un español de clase media que hace números y se descubre más pobre y le nacen motivos para la cólera, la fanatización o el nihilismo, pero esos motivos topan con su insidioso sentido de la responsabilidad.

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25 abril, 2022 · 8:15

Mi educación

En las guerras lo primero que muere es la verdad y en las crisis es la responsabilidad. Por esta razón arrecian los artículos de fondo contra la meritocracia escritos por meritorios analistas que esperan ser retribuidos por sus méritos, incluso por el mérito indudable de descubrir que no existe el mérito. Los demás estamos dispuestos a perdonarles su cinismo o su estupidez porque al fin y al cabo se limitan a seguir la voz de su amo, un célebre doctor en economía circular -un Gobierno le hizo la tesis y con esa tesis llegó al Gobierno- que tiene el mérito de haber conciliado los embustes de la guerra y las impunidades de la crisis: por eso dice que la culpa de que tengamos la mayor inflación de Europa es de Putin. Si los méritos académicos o morales de Sánchez son desconocidos, es lógico que sus politólogos desconfíen de la meritocracia como premisa de buena colocación. Y es lógico también que aplaudan contrarreformas educativas que dan a los niños españoles el gato del igualitarismo y la empatía por la liebre del conocimiento y la virtud.

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18 abril, 2022 · 22:11

Las agonías de Rafa Nadal

No hay nada más emocionante que la agonía del hombre rebelde. La rebeldía, dice Camus, consiste en decir que no allí donde el común de los mortales cede, calla y otorga. Nuestra especie es gregaria y produce pocos rebeldes, a quienes a cambio distinguimos con una forma ancestral de admiración llamada épica, que en griego significa lo que merece ser contado. Su protagonista es el héroe, a medio camino entre el hombre y el dios. Por eso cuando se nos secan los adjetivos decimos que Rafael Nadal no es humano.

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1 febrero, 2022 · 10:41

Odiar la Navidad

Hay razones poderosas para odiar la Navidad. Quizá la nostalgia de una niñez feliz cada vez más remota. Quizá la frenética exhortación al consumismo, a menudo mediante emboscadas publicitarias de un sentimentalismo atroz. Sin duda la dolorosa presencia de los ausentes que nos impone la memoria de las navidades completas: unas en que la muerte de uno de los nuestros todavía era la clase de drama que les sucedía a los demás.

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25 diciembre, 2021 · 11:22

Nuestro héroe

Hay un héroe español que no tiene quien le escriba. Como todos los héroes sin literatura el nuestro es madrugador, desayuna rápido, trabaja duro y no tiene nombre. Administra su perfil en las redes sociales con la morigeración de un cisterciense: solo a última hora se concede la tasada vanidad de un comentario, una foto, un me gusta. No tiene mucho que contarCultiva fantasías que en otro tiempo fueron modestas -una nómina que avale una hipoteca, un garaje grande para el todoterreno, un par de críos correteando por el salón-, pero a ellas ha decidido sacrificar un lustro de su vida sin suficientes garantías de éxito. Le hablas del cuestionamiento de la meritocracia y suelta una carcajada. Le preguntas si su padre es juez y empieza a cabrearse de verdad. No es que crea en la cultura del esfuerzo: es que nadie puede opositar por él.

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22 noviembre, 2021 · 9:10