Archivo de la etiqueta: feminismo responsable

Contra el columnismo

15062826959855

Mi periódico.

A mi amigo Garabito le han montado un escrache precioso por no guardar debida reverencia a la perspectiva de género a la hora de avanzar el cartel de un congreso de columnistas. Lo cierto es que, como hace todos los años, llamó a varias mujeres columnistas de justa fama pero, o no podían confirmarle aún su presencia o declinaron la invitación porque no deseaban coincidir con según qué nombres. Algunas adujeron razones que Garabito es demasiado caballero para hacer públicas, según reclamaría la moda actual, que es una temporada de transparencias que no cesa. Pero tal como rasea la inteligencia cuando zumba en formación de enjambre, tampoco merece la pena. Así que Garabito, pese a no haber cumplido los 30, ya acumula secretos valiosos de un oficio cuya facilidad para la miseria resulta perfectamente transversal. Ellos y ellas, de derechas y de izquierdas.

De las vanidades perpetuamente ofendidas de un oficio que se sostiene sobre la firma propia uno ya reúne la íntima experiencia que le devuelve el espejo desde sus más tiernas publicaciones. Uno es columnista, y uno es por ello seguramente insoportable. No tanto por macho como por abajofirmante. Por eso sospecho que indigna menos la falta de paridad que la irrelevancia, mitigada por la ilusión de una causa civil. Sobre el despreciable espécimen del feminista predador -ese sujeto que primero clama al cielo herido de Beauvoir y luego manda el privado juguetón a la primera que dijo me gusta-, otros escribirán mejor que yo.

Leer más…

Anuncios

1 comentario

25 septiembre, 2017 · 16:21

Menarquia catalana

15047265483363.jpg

La mujer nueva.

La diputada Anna Gabriel aprovechó ayer un valle de tedio vespertino en mitad de la gran cordillera del esperpento para deslizar el grave asunto del heteropatriarcado. Si en ese momento nadie la acusó de unionista por tratar de distraer la atención de lo importante -estamos a copas vaginales o a emanciparnos del yugo españolista-, fue porque quizá sus señorías emancipatorias están convencidas de que en la república catalana no quedará un solo machista en pie, ni tampoco un avieso comercializador de tampones capitalistas.

Leer más…

1 comentario

7 septiembre, 2017 · 21:57

La guerra de Fundéu

IMG_1601

El cristal de la Fundéu.

Sobre la mampara de cristal de la sala de reuniones de la Fundéu están pintadas las cuatro últimas palabras del año. En 2013 fue escrache, en 2014 selfie, en 2015 refugiado y en 2016 populismo. Realmente están bien elegidas: leídas una detrás de la otra describen la parábola espiritual de la época. Sintetizan el reciente devenir de nuestro mundo -ese en el que lo real coincide con lo escrito: lo que no se publica no existe- a través de los respectivos movimientos del alma: la ira, la vanidad y la compasión. Lo curioso es que la suma de esas tres pasiones da como resultado la cuarta palabra: populismo. Que es, efectivamente, el estado de ánimo propio del narciso cabreado por la pena que siente de sí mismo.

La Fundéu no tiene por misión crear el lenguaje -y por tanto la realidad- sino registrarlo y sancionarlo. Pero a menudo se dirigen a ella españoles cabreados (valga el pleonasmo) para exigirle que prohíba determinada expresión machista o que imponga tal otra fraseología inclusiva. Prohibir e imponer son dos aficiones entrañables de este pueblo de poetas que no aspira a comunicar el mundo sino a inaugurarlo. Porque de eso trata la buena poesía, cuya raíz nace de un verbo griego, poiein, que no significa decir, o versificar, sino justamente hacer.

Leer más…

El bueno (Garicano), la fea (Isabel Rodríguez) y el malo (Puigdemont) de la semana en La Linterna de COPE

Deja un comentario

11 julio, 2017 · 16:34

Machirulos: tolerancia cero

14872747429970

Meritocracia.

Queda mucho por hacer en materia de igualdad. El feminismo está en pañales, y más en un país como el nuestro, dominado por el oscurantismo y la superstición durante siglos. Contra el machismo sólo cabe una actitud, que nos compete a todas y a todos: tolerancia cero. Puede que cada vez se dediquen más recursos públicos y privados a financiar observatorios, campañas de concienciación y hasta fiscalías especializadas. Pero no es suficiente. No hay más que ver las estadísticas de crímenes por violencia de género, consecuencia directa de la superestructura patriarcal que culmina en el asesinato. Es cierto que naciones culturalmente más progresistas como Dinamarca o Suecia o Finlandia -cuyo sistema educativo, por otra parte, ha de ponerse como ejemplo- presentan cifras de criminalidad machista proporcionalmente superiores a las de España. Pero hay que empezar por nuestro país, donde por mucho que hayan crecido en la última década las partidas presupuestarias destinadas a combatir el terror macho, el número anual de atentados se mantiene constante.

Porque ya es hora de que los llamemos por su nombre: atentados terroristas. Fue Pedro Sánchez, cuyo compromiso con la mujer nunca admitió dudas, quien propuso despedir a cada nueva víctima con funerales de Estado. Porque toda víctima muere por ser mujer, independientemente del estado psicológico de su agresor o las peculiaridades de cada caso. Ojalá todas las fuerzas políticas alcancen un pacto de Estado transversal contra la violencia de género que desatasque de una vez el caudal de dinero público que tanto le cuesta aflojar a la derecha cuando hablamos de igualdad.

Leer más…

2 comentarios

17 febrero, 2017 · 10:48

Ablación textil

vestido-cristina-pedroche-campanadas_986311409_119569523_667x1189

¡A la hoguera!

Hay que estar loco para ser varón y ponerse a opinar sobre el vestido de Pedroche. Pero quizá sea posible opinar sobre lo que opinan otras mujeres. Entre ellas, las activistas de género exoneran a Pedroche de su propia coquetería y culpan a los directivos de Antena 3 del delito de afán de lucro. El argumento incurre en el mismo paternalismo que combate. Presuponiendo que doña Cristina no decide por sí misma, las feministas dan la razón a los machistas. La mujer no es autónoma. No se liberará mientras no renuncie a toda estrategia textil de sexualización. Están a dos nocheviejas de proponer el saco de arpillera como uniforme de vanguardia ideológica.

Desde la viril lejanía uno asiste confuso al empeño feminista por rescatar a las mujeres de su propia feminidad. Arrancar de ellas el deseo de gustar es otro modo de estigmatizar el cuerpo femenino, sermoneándolas con la rendición a los estereotipos publicitarios como antaño amenazaban su desinhibición con las llamas del infierno. Róbale a una mujer la facultad de seducir y seguirá siendo una mujer, pero una mujer atracada. El sexismo es peligroso, pero la ablación indumentaria es un crimen.

Leer más…

Deja un comentario

2 enero, 2017 · 13:40

La mora y la pijaflauta

IMG_7270

Cartel esperanzador en una piscina marroquí.

El oxímoron que resumirá la lucha más justa del siglo XXI es este: feminismo islamista. Porque será una cosa o será la otra. Un feminismo verdaderamente combativo es más necesario que nunca en las tierras de Alá, donde si la vida de una mujer aún se tasa en camellos -ya el plural resulta generoso-, el ejercicio de su libertad sexual directamente se mide en latigazos. Por eso escarnece la inteligencia esa pirueta argumental que están tratando de ejecutar las feministas de mucho progreso, bien radicadas en sociedades abiertas. Son las pijaflautas, pintoresca criatura mixta de frivolidad zoolander y moralismo huracanado que vende el burkini como una elección textil más o menos exótica y que, desde la hamaca del resort, clama contra la islamofobia mientras traiciona la sagrada solidaridad con sus oprimidas congéneres. Con semejantes aliadas occidentales nunca les faltarán piedras a los lapidadores orientales.

Leer más…

Deja un comentario

27 agosto, 2016 · 16:03

La mirada griega

pancracio

Hacia una desnudez sin moralismo.

Ya presentíamos que las deportistas traerían problemas a los ojos birojos de la devoción feminista como del fervor coránico. La pinza definitiva para colgar los tangas del tendedero del infierno o de la incorrección, valga la redundancia. Podemos mirar a una jugadora de voley playa en bikini como una provocación, como hacen los de la pinza, o descubrir el fruto de una exótica elección cultural si va en hiyab, como hace la simplonería multiculti. Los griegos, ya que hablamos de olimpiadas, resolvieron esto en una misma mirada admirativa hacia la atlética desnudez de mujer y hombre. O es que los jugadores de voley playa no resultan igualmente estimulantes a las retinas golosas del cuerpo masculino. En la mirada del que sobreprotege a la mujer hay un machismo inconfesado casi tan culpable como en la del primate manifiesto.

Leer más…

Deja un comentario

12 agosto, 2016 · 20:42

Marx y las rebajas

6a00d8341bfb1653ef0148c76a297f970c-500wi

La pulsión que nos salva del comunismo.

Cada campaña de rebajas prueba que la revolución anticapitalista no se puede hacer a la vez que la revolución feminista. O la una o la otra: hay que elegir. Ningún partido de izquierdas seducirá masivamente a las votantes predicando contra la austeridad exterior al tiempo que ansía imponerla en el interior. No sería descabellado afirmar que el Muro lo echó abajo el mismo impulso que convoca de amanecida a barricadas de fieras señoras a las puertas de El Corte Inglés.

-Qué machista es usted. ¡Como si los hombres no se entregaran a caprichos, y más caros!

Cierto. La diferencia la formuló Lemmy, difunto líder de Motörhead, cuando descubrió que las mujeres quieren lo mismo que los hombres… solo que durante más tiempo. En efecto, los varones de la especie a menudo se muestran volubles en su deseo, delatan una peligrosa tendencia al ideal colectivista y se embrutecen en general con menor conciencia y mayor resignación. La mujer, en cambio, ser antirromántico por excelencia según Pla, está naturalmente dotada para el individualismo y la selección, odia la uniformidad y ama distinguirse, que es el primer efecto de la elegancia. Tengo observado que, cuando el look de una mujer causa sensación, la protagonista se resiste a revelar dónde adquirió su flamante vestido, pues trata de evitar que otras la imiten. Lo cual prueba que una mujer no aspira jamás a vestirse para atraer a un hombre, sino para matar de envidia al resto de mujeres.

Leer más…

Me entrevista Carmen Carbonell en esRadio por “El hígado de Prometeo”

Deja un comentario

4 julio, 2016 · 11:50