Archivo de la etiqueta: Rajoy at work

Las dimisiones no son para el verano

Cristobal-Montoro-Congreso_ECDIMA20170615_0008_21

La soledad del recaudador.

Una semana después de la emoción de censura el hemiciclo experimentaba una cierta descompresión. La oposición montaraz ya se vació y la Meseta gime bajo un sol fundente: las revoluciones no son para el verano. No es que no se pidieran dimisiones, pero se piden sin esperanza, como ese whatsapp juguetón que se manda a las cinco de la mañana. Solo Gaby Rufián le echó algo de entusiasmo al papel, quizá porque no le dejaron hablar en la censura y las ganas le reventaban la sisa de la chaqueta. No negaremos a Rufián que le pone a su oratoria tanta voluntad como a su alimentación: “Señor Zoido, dimita por miserable y vuelva al ayuntamiento a casar a Fran Rivera y a poner calles a las Vírgenes”. Marchando colesterol retórico. La presidenta Pastor, compadecida, le dio la oportunidad de retirar el insulto autocalificativo, pero el muchacho no es de esos que aprovechan así como así las oportunidades que la vida le ofrece de parecer alguien distinto de quien es. Salvo una: la de cobrar por sacudirse el complejo de charnego subiéndose al carro indepe. Esa la cazó al vuelo, y del vuelo a la cazuela cada fin de mes.

De la portavoz debutante Margarita Robles se esperaba mayor vibración noesnoísta. ¡Ni siquiera pidió la dimisión de don Mariano! Se limitó a preguntarle por la anulación de la amnistía y a ordenarle que le escuchara bien, fíjese lo que le digo, atienda, con ese taladrante timbre Rottenmeier al que nos habituó Rosa Díez. Rajoy contuvo un bostezo y dijo que él acata las sentencias, no las valora. Cuando Baldoví le enumeró razones para su dimisión, el presidente replicó con sorna: “No me ha convencido”. Como el propio Baldoví temía, Rajoy se siente fuerte tras superar la censura con más apoyo del que mereció su investidura: gentileza de Iglesias, que esta vez pasó desapercibido salvo para apoyar a los concejales imputados de Carmena. Robles, por cierto, escuchó de los suyos ovaciones de un entrañable fariseísmo, porque en privado muchos de su bancada exhiben el mismo grado de adhesión que los chiíes a los suníes. Oyendo su lamento boliviano a cuenta de las acuñaciones jurídicas de Lastra -quien por lo demás gastó mesura en su pregunta-, uno se pregunta si todos los escaños socialistas votarían a favor de Sánchez en una moción de censura con Podemos y los separatistas. Ojo con eso, don Pedro.

Leer más…

Deja un comentario

22 junio, 2017 · 11:31

Logorrea castrista vs habano marianista

14973747111172

Tres ya son multitud.

Moción significa movimiento pero nada cambiará en España tras la moción de censura de Podemos al PP. Los primeros seguirán conformándose con el foco y los segundos con el poder. La jornada parlamentaria la clavó hace días doña Adriana Lastra: puede que Rajoy sea censurable, pero Pablo Iglesias no es presidenciable. Su programa es un refrito naif de muros de Facebook, propuestas ya recogidas por Hammurabi e ideas robadas a la oposición constitucionalista, cuando no aprobadas por el propio PP. Don Pablo perdió hoy la voz por un agudo ataque de castroenteritis -o logorrea cubana- no para presentar a los españoles una alternativa decente de Gobierno, sino para desaguar toda la frustración acumulada durante años de activismo universitario. Este martes Iglesias vengó a tanto nieto del 68 que nos daba su chapa en el aula auxiliar de la Complu pero nunca soñó con darla durante horas en el Congreso de los Diputados. Y eso ya no se lo quita nadie.

En esta vida se puede ser de todo (incluso comunista) menos un coñazo. Iglesias decidió no seguir este sabio consejo de Michi Panero y logró que los diputados acabaran rogando la entrada a caballo de Guardiola para disolver la soberanía nacional con tal de ahorrarse aquella tabarra de cátedro revisionista, de sobrevenido guionista del Ministerio del Tiempo, siempre con el pasado por delante. Cargó don Iglesias contra el Marqués de Salamanca y contra Francisco Silvela -cuyo Arte de distinguir a los cursis le habría ahorrado muchas mofas a cuenta del cuadro flamenco que compuso con su amazona-, y de milagro no se remontó hasta Atapuerca, donde ya los homínidos de la casta antecessordesahuciaban de las cavernas a sus congéneres. El reparto de papeles estaba claro: Iglesias envió por delante a Montero en funciones de ariete y también de parapeto, para luego presentarse como líder sereno, enchaquetado y amigo de la socialdemocracia. La ventaja de encargar a una mujer el trabajo sucio es que cualquier contraataque puede convertir al crítico en reo de machismo, y a este blindado burladero se aferró doña Irene con el mismo celo que exhibe desde que su romeo en jefe defenestró a Errejón y la puso en su lugar. Es un sofisma nauseabundo que insulta a las partidarias de la meritocracia, pero vaya si funciona. Quien la denuncie arderá en la pira machirula.

Leer más…

Deja un comentario

13 junio, 2017 · 20:23

Cristóbal Rajoy, Mariano Montoro

DBLoWfCUAAEVj7e

“Bustos, debería escribir una novela”. Pero escribió una amnistía.

Sostiene Cristóbal Ricardo Montoro Romero (Jaén, 1950) que en su puesto, a partir de un cierto número de trienios, «no te va quedando nadie». Nadie fuera del PP; pero tampoco muchos dentro. Ni en eso que llamamos derecha sociológica, poco partidaria de los impuestos altos, sobre todo cuando se los prometen bajos. Pocos como Montoro se han tomado tan a pecho eso de no venir aquí para hacer amigos.

Todos piden su dimisión, y casi seguro será reprobado. Pero no va a dimitir. Primero porque no cree haber hecho nada inconstitucional, cosa que tratará de explicar en el Congreso; y segundo, porque no le dejan. El titular de Hacienda entró ayer al Consejo de Ministros con la sentencia del TC pendiendo sobre su cabeza y salió explícitamente respaldado. La explicación es sencilla: Montoro es Rajoy y Rajoy es Montoro. La amnistía fiscal la diseñó el ministro, pero la encargó el presidente. «Nos hemos olvidado de 2012. Era el epicentro de la crisis. España estaba al borde del rescate y necesitábamos liquidez. Afloró menos dinero del esperado, pero ni Rajoy ni Montoro imaginaban que la medida pudiera declararse incompatible con la Constitución, del mismo modo que no lo fueron las amnistías de Solchaga y de Borrell», arguyen desde el PP.

Leer más…

1 comentario

10 junio, 2017 · 21:41

La pinza autográfica

14963391175905

¿Por qué no acaba de caer bien?

Se rumorea que Pablo Iglesias no termina de caer bien y yo no termino de entender por qué. Lo afirma el CIS, lo transmiten informes internos de Podemos, lo demuestra la recuperación de voto que ya atribuyen a Pedro Sánchez. El Renacido igual acaba riendo el último, es decir, devolviéndole a su previo burlador la vengadora sonrisa del destino. “Caemos de manera preocupante”, reconoció Carolina Bescansa ante el sanedrín, del que ya no sabemos si ella forma parte, porque allí donde están Pablo e Irene, la santísima dualidad de Podemos, no cabe espíritu que complete la trinidad. Dos son compañía, tres son multitud y el resto es Gente.

El partido malva no se explica cómo hay españoles, e incluso españoles de izquierdas, a los que no alcanza el haz de carisma del líder, y medita fórmulas para reconstituir la declinante simpatía hacia el compañero secretario general. Sus asesores no habrán leído a Eugenio D’Ors pero se ciñen a su elegante consejo: “Hasta en la abyección hay que mantener las formas”. El problema es que eso ya se intentó antes de dos elecciones y no dio resultado, y se comprende, porque Suárez no legalizó a los comunistas para que tengan que andar camuflándose 40 años después.

Leer más…

El bueno (Montoro), el feo (Espinar) y el malo (Moix) en La Linterna de COPE

Deja un comentario

4 junio, 2017 · 12:29

El parto de los montes de Montoro

14962564432841

Montoro, la leyenda.

Celebrar que un parlamento democrático apruebe unos presupuestos del Estado es como felicitar a un obstetra por ser capaz de extraer a un bebé sin matar a la madre. Ni al bebé. Es lo mínimo que se le pide a un profesional. Pero en un Congreso donde el obstetra se lleva a matar con la enfermera y el anestesista sueña con clavarle las tijeras al médico residente -porque eso es la España multipartidista-, entendemos muy bien el júbilo manifestado por el director del hospital, o del manicomio. Ese hombre es Cristóbal Montoro, este miércoles por la tarde el político más feliz del sur de Europa. No en vano lleva desde enero tejiendo las cuentas más arduas de las 14 que lleva confeccionadas, con 6.000 enmiendas y seis siglas complicadas en la operación. «Algunos compañeros, incluso ministros, le dijeron que prorrogase los de 2016. Que no lograría aprobar unos nuevos y que ese fracaso dañaría a un Gobierno de por sí frágil», explican en Hacienda. Por eso estaba tan contento. «Voy a escribir una novela. Es la única manera que se me ocurre de contar lo que ha pasado», confesó el propio don Cristóbal a este cronista.

No sabemos si la ficción es el género más propicio a un ministro a un Excel pegado, pero sí que su jefe le debe el año y medio de estabilidad que acaba de amarrar. Si Rajoy no se mostró ayer tan exultante es porque tiene otros problemas; en concreto dos: uno se llama Panamá Moix y el otro es ese asunto por el que usted, señor juez, se empeña en preguntarme en persona. De ahí que varios diputados populares aparecieran mohínos, bien conscientes del reality impagable que supondrá el interrogatorio al presidente. La legislatura oscila así entre el paritorio y el purgatorio, entre la sombra de la corrupción y el sol del cainismo, y en cualquier momento puede parir la abuela golpista de Cataluña. Así que a nadie le quedan fuerzas para proponer metas ambiciosas: las pensiones, la financiación autonómica, la educación… «Quizá con Susana podría haberse abordado alguna de estas reformas; con Sánchez todo es una incógnita», lamentan en el PP. Ciudadanos, en cambio, como Ana Oramas o Aitor Esteban, reivindicaron la copaternidad de la criatura con el orgullo de quien ya tiene planificado su futuro, e incluso ha apartado el dinero para la matrícula de la universidad.

Leer más…

Deja un comentario

31 mayo, 2017 · 21:02

Carta de una vaca a Rajoy

14957389784645Estimado presidente:

Me presento. Soy una vaca sin papeles, me llamo ‘Margarita‘ y le escribo desde el corredor de la muerte de las vacas. Como aficionado a los refranes sabrá que uno no es de donde nace sino de donde pace, y yo he pacido toda mi vida en Cataluña. Sin embargo, a ojos de la Generalitat no soy lo suficientemente catalana como para seguir viva: carezco de una trazabilidad clara, al parecer. Represento un peligro para la salud de mis conciudadanos, que no deben mezclarse con especies no homologadas. Yo no sé a qué le suena todo esto, pero a mí desde luego me recuerda a Himmler, aunque él al menos ponía mucho cuidado al entrar en casa cuando regresaba tarde del trabajo para no despertar a su canario.

Concernida por la delicada situación en que me encuentro, comprenderá que haya seguido con el máximo interés el intercambio epistolar que usted ha protagonizado con mi president, el señor Puigdemont. Hablan ustedes de soberanía, de voluntad de entendimiento, de responsabilidad institucional; pues bien, apelo a mi condición de bóvido residente en un Estado de Derecho para terciar con intención constructiva en la disputa. Porque mi caso puede ser el de muchos, y mi vida está en manos del Govern como la de todas mis paisanas.

Leer más…

El bueno (Zoido), la fea (Concepción Espejel) y el malo (Rosell) en La Linterna de COPE

Deja un comentario

26 mayo, 2017 · 10:43

Todo lo que era estrecho

14950449005668

Catalá marcando paquete.

Entretanto llega el pentecostés socialista del domingo -en expresión defensiva de don Mariano frente a un Hernando menos convincente que otras veces-, el partido del Gobierno atraviesa su calvario judicial, cuya víctima propiciatoria es Catalá el Reprobado. Aunque el ministro de Justicia no gasta pinta de mártir jesuita, sino más bien de autónomo agobiado al que le cierran todas las ventanillas. «Señor ministro reprobado», encabezaba sus preguntas la oposición; y después le pedía la dimisión, o el exilio. Porque ya todo escarmiento parece poco: esta legislatura será recordada por la devaluación de castigos que antaño sonaban temibles, como la reprobación de un ministro o una moción de censura. Incluso la UCO empieza a perder su credibilidad a lo Eliot Ness, con esos informes que persiguen ser más papistas que el papa, o sea, más justicieros que Velasco. Da la impresión de que el negro del Whatsapp del populismo está dando de sí todo lo que era estrecho, a base de entrar con poco miramiento y demasiado tamaño en unas instituciones tenidas por honestas. Y disculpen la analogía.

El ministro se defiende bien cuando exige a sus torquemadas la carga de la prueba de su injerencia, mientras que él puede exhibir los cuerpos del delito en Soto del Real. Pero patina cuando recurre al gastado espejo de la suciedad andaluza, o le restriega a un diputado los votos que ha perdido en su provincia, o prepara las palomitas domingueras para el Puerto Hurraco de Ferraz, ante cuyas llagas autoinfligidas todos deberíamos guardar un silencio de responso.

Leer más…

1 comentario

18 mayo, 2017 · 10:36

Gremlins en el Canal de Isabel II

14944424336010

Don Mariano aguantando, lo que mejor hace.

La mañana se prestaba al ajuste de cuentas. El embalse de la indignación ha ido llenándose durante este mes de clima extremo, seco de parlamentarismo pero inundado de escándalos. Don Mariano debió de sentirse como el almirante Vernon cuando llegó al escaño y descubrió que Lezo seguía allí, inamovible, esperándole. Y más que la corrupción, cuya repercusión en el CIS parece innegable, fueron las filtradas maniobras que perseguirían acotar su daño las que monopolizaron la primera hora del debate, recuperando el Hemiciclo para el vistoso pugilato de la réplica y la contrarréplica. Antonio Hernando frunció el ceño, intensificó la mirada, adoptó gravedad y lanzó una andanada -hondonada, diría un castizo- de recuerdos desagradables a la cara del presidente. «Ustedes no son vistos como luchadores contra la corrupción, sino como cómplices». Rajoy fingió sorprenderse, atribuyó maliciosamente la vehemencia de Hernando a los problemas internos del PSOE -«consumo interno», masculló- e invitó a los socialistas a sumarse a la aprobación de leyes útiles y dejarse de jeribeques, vocablo marianista que don Mariano aún no ha utilizado pero debería.

Pero el intercambio con Pablo Iglesias fue el que deparó los mejores minutos de esgrima dialéctica. El líder de Podemos se había preparado la intervención con puntería: cualquier día se ponen a trabajar y desgastan al Gobierno. Podría decirse que don Pablo ayer sí llenó la chaqueta, recurriendo al cinegético episodio del ministro Bermejo como antecedente nítido de la colusión de poderes que ahora denuncian los fiscales. Iglesias citó el reproche de Rajoy entonces. «Tenía usted razón y Bermejo dimitió». El argumento estaba bien afinado e hizo diana en su adversario, cuyo talento para la esquiva irónica en todo caso se mantiene en forma: «Hace bien en citarme, y si lo hiciera más a menudo mejoraría mucho». Iglesias le había espetado que presentará la moción de censura no por discrepancia ideológica sino por parasitismo institucional. Y entonces Rajoy sacó el as: leyó el fragmento del programa electoral de Podemos en que reclama a los jueces del tiempo nuevo «compromiso político con el gobierno del cambio». Le devolvía el golpe en el enterradísimo culo de Montesquieu, y la grada de animación pepera, necesitada de moral, ovacionó al jefe durante más tiempo del recomendado en todos los manuales de gregarismo.

Leer más…

Deja un comentario

11 mayo, 2017 · 20:06