Archivo de la etiqueta: La sombra de Caín

La pasión según Cifuentes

398.jpg

Un político representando.

La pasión de Cristina Cifuentes es idónea para considerarla en frío, imparcialmente, porque ilustra la peripecia triste del político que adopta el verso suelto y acaba por no rimar en estrofa alguna. Desde su llegada al poder, consciente de la ciénaga sobre la que apenas emergía su partido, la todavía presidenta madrileña se esforzó por cultivar un perfil propio, inmune a herencias indeseables, nimbado por un carisma autosuficiente. Como la única manera de hacer eso en España es tomando el carril izquierdo, doña Cristina, que venía nada menos que de domar el 15-M a golpe de carga policial, puso todo su empeño en hacerse perdonar la pertenencia a esa estirpe condenada a cien años de soledad mediática llamada PP. Había salvado la vida de milagro pero ella se declaraba agnóstica -amén de republicana-, y sobre estas coquetas herejías ingenió una identidad proteica que aparcaba en todas partes y a nadie pertenecía. Ella era la nueva derecha a base de ocupar el centro por el lado zurdo, y el efecto final despistaba mucho al periodismo, cuyo nivel de nostalgia en sangre dobla el del simple civil. El periodista hispano necesita un orden de combate, a poder ser el de toda la vida, y si no existe se lo inventa, de ahí que la prensa zurda atizara a Cifuentes como si encarnara la derecha clásica, y como si ese sintagma existiera fuera de la fantasía del antifranquismo milenial. Y sin embargo su caída será celebrada con sinceridad por la izquierda, que propone a don Ángel Gabilondo sin reparar en que pretende sustituir a una progresista del PP por un conservador -casi un escolástico- del PSOE. Porque la divisa importa más que las hechuras.

Lo que quiero decir y a ver si lo digo es que la imparable superación de las ideologías no se traduce en un reposicionamiento correlativo de dianas y baterías. Los mismos siguen disparando contra los mismos pese a que nosotros, los de entonces, ya no seamos los mismos. Pese a que todos sospechemos que entre PP, PSOE y Cs no existen mayores discrepancias que la cuantía y el destino de las partidas de gasto, y pese a que entre esas tres siglas y Podemos apenas medie una cierta experiencia de la vida. Y está bien que así sea.

Leer más…

El bueno (Felipe VI), el feo (Cifuentes) y el malo (Puigdemont) en La Linterna de COPE

Anuncios

Deja un comentario

7 abril, 2018 · 21:24

La primavera es otro bulo

15216499605549

¿Es perenne Rajoy?

La mañana parlamentaria estuvo dedicada al tema de nuestro tiempo, que son las fake news. Su influencia escala del país al continente, del continente al hemisferio y del hemisferio al planeta: en lugar de conspirar contra un gobierno ya aspiran a alterar el orden cósmico, y en vez de limitarse a acortar legislaturas se proponen alargar el invierno. Y no sólo el de nuestro descontento, sea este feminista, permanente revisable, pensionista o mediopensionista. La gélida Rusia tiene que estar detrás de esta primavera que ha sido anunciada oficialmente pero no ha querido presentarse.

Todos en el hemiciclo se tiran los bulos a la cabeza. Irene Montero rescató algunos ya clásicos, como los hilillos del Prestige o las armas de Irak, y Soraya Sáenz de Santamaría respondió con uno bien reciente: la muerte del mantero Mbaye a manos del capitalismo y no de la cardiopatía. Rivera recordó el arriesgado optimismo de Montoro, que nos tiene prometido que no hemos pagado de nuestros bolsillos “ni un euro” del aquelarre de los golpistas, cuando no su pensión completa en Ginebra o Waterloo; optimismo cuyo fundamento hoy está bajo la lupa del juzgado número 13 de Barcelona, donde se malician que quizá no sea un euro sin dos millones. La vicepresidenta le reprochó a Rivera su “cintura” con el independentismo, que mira que exhibe elasticidad la cintura de Rivera en muchas cosas, pero hombre, ni el ancho monte de orégano de la trola parece capaz de dar cobijo a una presunta connivencia de Ciudadanos con los indepes. En cuanto a Rufián, que ha perdido la inspiración al mismo ritmo que la república perdía candidatos viables y hoy nos tiene a dieta de esposas o impresoras, fue enfrentado por Zoido al espejo de sus contradicciones: está en contra de la policía pero a favor de los mossos, clama contra la politización de la justicia a no ser que te politices -como Vidal– hacia el bando correcto y aplaza cada día aquella esperanzadora promesa de dejar el escaño en el plazo ya vencido de 18 meses. El escaño español de Rufián es su prisión permanente revisable.

Leer más…

Deja un comentario

21 marzo, 2018 · 21:04

Normas para una revolución

15200060933357

Sea posmoderno, derogue la responsabilidad.

Usted, naturalmente, está harto de este mundo, que le parece invivible. Usted tiene poderosas razones para desear cambiarlo, porque una exótica fe le ha convencido de que es más fácil cambiar el mundo que cambiarse a sí mismo, y una infundada esperanza le persuade de que su posición mejorará con el cambio. Usted calienta su fantasía admirando a revolucionarios históricos que voltearon las condiciones objetivas de su tiempo. Por debilidad poética, y al contrario que los buenos narradores, glorifica los principios y olvida los finales, porque al revolucionario le inspira la excitante destrucción del presente, no la trabajosa edificación del futuro. Que tiene la ventaja de que nunca llega, así que todo sacrificio en su nombre está justificado. Usted vive en el siglo de los sacrificios baratos, pero deberá poner algo de su parte para triunfar.

Los revolucionarios modernos reclamaban libertad, es decir, la capacidad de hacerse cargo de sí mismos. Pero la autonomía individual resultó una pesada carga, de modo que las revoluciones posmodernas añoran la tribu. Libérese de la libertad. Su causa será viral si implica la abolición de la responsabilidad. Quién quiere ser libre si serlo limita la empoderadora industria de la queja. Usted es posmoderno: odia responsabilizarse de sus propias decisiones, y por tanto de sus fracasos intransferibles. Examinar la propia conciencia anula la revolución, pero examinar la ajena la desata. Evite examinarse. La autocrítica ya se la harán camaradas más ambiciosos que usted.

Leer más…

Vuelve El bueno (Tomás Burgos), el feo (la memoria histórica del PSOE) y el malo (Puigdemont)

Deja un comentario

5 marzo, 2018 · 11:31

Soldados del amor en Rusia

1518960348_591489_1518961271_noticia_normal

¿La nueva Pemán?

Es preciso imaginar el himno de Marta Sánchez en boca de un graderío enardecido por el debut de España en el Mundial de Rusia. Sólo así calcularemos su eficacia prosódica, su idoneidad para el transporte de emociones nacionales. ¿Qué preferimos, “Vuelvo a casa” o “lolololo”? El ministro del Interior, atento a su responsabilidad del Estado, ya se ha pronunciado a favor de la segunda opción, más conservadora. Rajoy o Rivera lo han tuiteado con entusiasmo, pero no se atreven a dar el paso decisivo de pedir su oficialización. Exploremos las ventajas e inconvenientes de la propuesta de Sánchez, Marta, tan opuesta a las veleidades plurinacionales de Sánchez, Pedro.

El texto abunda en apelaciones a la resistencia y al orgullo, y cumple con los grandes temas de la literatura pasándolos por el tamiz patriótico: Dios (a quien se agradece haber nacido en España), el amor (a España) y la muerte (tras de la cual se desea reposar bajo suelo español). El programa resulta, pues, perfectamente canónico. Pero Sánchez es hija de su tiempo, sabe que en 2018 no tiene sentido llamar a las armas; como mucho, a los móviles con cámara. Hemos progresado tanto que hoy los enemigos del español no son los cañones de Trafalgar sino la morriña en Miami, circunstancia que obró en el ánimo de Marta Sánchez el milagro creativo experimentado por Rouget de Lisle la noche en que se le ocurrió La Marsellesa. Y es que los campos de batalla del ciudadano primermundista se han trasladado a su psique.

Leer más…

Me entrevista cipotudamente Carlos Herrera en COPE por mi libro

Deja un comentario

20 febrero, 2018 · 11:49

Noticias de Equidistonia

15187974509071

Así ve el mundo el equidistante.

Ansiamos la equidistancia porque concede la superioridad moral entre dos cazurros notorios. El equidistante es ese cráneo privilegiado que se asoma al cuadro de la riña a garrotazos -nacionalista español contra nacionalista catalán-, esboza un mohín de olímpico disgusto y se pone de parte de… Goya. Ignora el equidistante que, desde Einstein, su posición en el cosmos ideológico es relativa, y por tanto no la decide él en absoluto sino también la mirada de los demás, incluidos los del garrote. A menudo un equidistante solo es el tonto útil de una causa a la que ni siquiera sospecha que sirve.

El equidistante es lo bastante inteligente para marcar distancias con la estelada, pero no reúne el valor necesario para reconocer su españolía sin el atenuante de la desafección. País de pandereta, vergüenza, quién pudiera no ser español, masculla en Twitter mientras apura su gintonic de enebro en una coqueta terraza de capital de provincia de la cuarta economía del euro. Su mente borgiana traza implacables simetrías sobre los demás -nunca sobre sí mismo- y reparte porciones salomónicas de culpa entre fachas e indepes, centrípetos y centrífugos, Madrid y Cataluña. Luego se sube en su nave espacial y regresa a su blanquísimo planeta, Equidistonia, lejos de este mundo banderizo donde el resto braceamos en la oscuridad.

Leer más…

El bueno (Regino Hernández), el feo (Andoni Ortuzar) y el malo (Antonio Baños)

1 comentario

19 febrero, 2018 · 11:55

Es el nacionalismo, estúPPidos

imagen-sin-titulo

“¿Pero de qué se quejan, Aitor?”

Nos tenían dicho que la belicosidad era cosa de la izquierda, pero también ese tópico vamos a tener que revisarlo. Hoy el antagonismo más virulento de la política española lo desempeñan Ciudadanos y el PP, mientras Pedro Sánchez se abraza melancólico a Felipe y Pablo Iglesias se abraza enmudecido a su iPhone. Los de Rivera y los de Rajoy se sacuden ya sin mesura, llegan al escaño con el botiquín de campaña y alguno hasta se arremanga antes de pedir la vez. Ya se sabe que las guerras más encarnizadas se las declaran los presuntos aliados. Si algo acredita Ciudadanos es cintura, pero ya no es solo ideológica sino también geográfica: condiciona el Gobierno y al mismo tiempo ejerce la más dura oposición. Y todos los partidos, a su vez, se oponen a Cs. Los ciudadanos con minúscula lo ven y según los sondeos se identifican. Ahora es Cs el partido anticasta.

Por eso cuando Margarita Robles llama camastrón a don Mariano a primera hora de la mañana, suena antes a pellizco maternal que a la diatriba de la portavoz –portavoza para Lastra– de la primera fuerza opositora, u opositoro. “¡Despierta usted!”, gritaba doña Margarita, pero su grito nos despertó a todos menos a Rajoy, que cabeceaba aún más aburrido que antes. Vedado el tema catalán por la entente del 155, el PSOE trata de arañar la piel de kevlar del presidente con el enfoque social, la precariedad, la brecha, la pobreza. Pero Rajoy recurre a la memoria ruinosa de Zapatero y todavía le funciona.

Leer más…

La generosa reseña de Jesús F. Úbeda en Zenda sobre Vidas cipotudas

Deja un comentario

14 febrero, 2018 · 13:36

Del silicio al sílex

15182058284225

Útiles de la Edad del Silicio.

Pocas épocas como la nuestra han facilitado tanto la agotadora tarea de odiar. En el pasado, el odiador se entregaba sin cálculo a una guerra de religión, a una caza de brujas o a un pogromo de judíos, y asumía gustoso el coste reputacional de su turbia pasión. Para odiar a conciencia hoy solo hace falta vivir en el primer mundo, contar con una buena conexión a internet y manejar con soltura un puñado de identidades falsas. Todas estas campañitas de inquisición posmo ayudarán a los historiadores del futuro a corroborar que incluso una civilización tan indudable como la que disfrutamos ofrecerá también nítidos documentos de barbarie.

Yo no renuncio al sueño de romper a odiar un día, pero hasta la fecha he de confesarme trágicamente incapacitado para el odio. Esa carencia me genera una aridez emocional que trato de compensar elaborando listas de cosas muy odiadas, en la esperanza de compartir alguna. El otro día descubrí a una tuitera que le tenía declarada la guerra al pantalón de campana. “¡Ojalá no vuelva jamás!”, aullaba. Recordé entonces aquellas pijas deliciosas de mis remotísimos años universitarios que enseñaban la traviesa punta del zapato por debajo del vaquero acampanado. A mí me fascinaban aquellas pijas, no entendía cómo se las apañaban para moverse con tanta naturalidad partiendo con semejante desventaja. ¿Por qué no puede volver ese look? ¿A quién le ofende tanto?

Leer más…

El bueno (Maite Pagaza y Teresa Jiménez-Becerril), el feo (Irene Montero) y el malo (Francia Armengol) en La Linterna de COPE

Quizá la mejor entrevista que he hecho sobre mis libros en televisión: esta de José María Marco y Nuria Richart para Libertad Digital

Deja un comentario

11 febrero, 2018 · 19:04

Por qué legislar pudiendo pelear

No sería justo decir que sus señorías regresaron este miércoles de vacaciones, porque algunas han estado ocupadas en la Diputación Permanente o elaborando iniciativas de sus respectivos grupos. Pero para el gran público, el diputado español solo trabaja cuando se le ve pegarse con otro diputado español. Y eso que tanto echábamos de menos es lo que se reanudó tras el largo parón navideño. Hasta Pablo Iglesias volvió antes a los platós que las sesiones de control al Parlamento. Por cierto que don Pablo escogió un retorno canónico y preguntó por la corrupción, que siempre será una pregunta pertinente mientras en algún lugar Camps siga siendo imputado y mientras en algún tiempo don Mariano siga despertándose después del dinosaurio de Monterroso, que ya ha perdido cualquier esperanza de sobrevivirle.

Por parte del PSOE, que nos amenaza con una “ofensiva legislativa”, abrió fuego Margarita Robles a cuenta de la brecha salarial. Le dio así a Rajoy la oportunidad de enmendar su marianismo ante Alsina -“No nos metamos en eso”- y reconocer al menos la existencia de la brecha susodicha merced a los papeles que le habría pasado Dolors Montserrat. Por algo se empieza.

Leer más…

Actualidad_282984145_63805644_640x360

El autor, por Moeh Atitar para El Español.

Esta entrevista que me hace la temible Lorena G. Maldonado en El Español

Deja un comentario

8 febrero, 2018 · 11:47