Archivo de la etiqueta: Albert Rivera

Seguir odiando a Cs

Cs

Fascismo morado.

Por qué nos odian tanto, me preguntó una militante de Cs con la cara surcada de lágrimas y hedor a pis encostrado en el pelo tras el último Orgullo. Ensayé para calmarla unas nociones sobre cainismo histórico, el convergente rencor de dos Españas que se ensaña con quien se interpone en la orgía del antagonismo. Diserté sobre la territorialidad del animal de partido, que no tolera la competencia de un espécimen anfibio, capaz de nutrirse del liberalismo económico en el coto diestro y del progresismo social en la finca zurda. Conjeturé que el éxito del centro jacobino amenazaría el más turbio y pingüe negocio del 78: el cambalache de PP y PSOE con el nacionalismo centrífugo. Recurrí, en fin, a la disonancia cognitiva, que complica las confortables categorías de lo español con que nos manejamos sintéticamente por el mundo, en plan rojos y fachas. Acopiaba así razones para explicar esa agresividad pavloviana que a izquierda y derecha aún desata un Cs menguado, pero mis palabras no lograban modificar su gesto de dolorida incomprensión, de víctima que no puede entender por qué lo es.

Leer más…

Deja un comentario

10 marzo, 2020 · 10:08

Huerfanitos de España

15829010829227

Narcisismo.

No hay coquetería como la del huérfano político. Ese articulista de fondo, ese tuitero de superficie que llora a toda hora su no me representan o su dejaron de representarme, se alejaron de mi ojo de diamante y de mi culo de marfil y así les va. Hablamos de los exquisitos, españoles ideales a los que la pobre medida de la España real nunca acaba de complacer. A menudo son tipos valiosos, aunque demasiado conscientes de su valía. Y después de toser su desaliento se complacen en su pecho colorado, según escribió César Vallejo en el poema que da nombre a esta columna.

Leer más…

1 comentario

29 febrero, 2020 · 12:28

Lecciones para el celibato ajeno

15825634310397

De risas entre bambalinas.

La ideología del PP es como el celibato de los curas: quienes más acaloradamente lo cuestionan son quienes jamás se plantearían abrazarlo. Con Cs ocurre lo mismo solo que peor, porque una parte lo ve siempre demasiado de derechas y la otra parte lo ve siempre demasiado de izquierdas, y al final no lo votan ni los viejos exquisitos ni los nuevos conservadores, razón que explica su centrismo incurable tanto como su pobre expectativa en la España bipolar. La educación política del español ha consistido en oír que el fascismo es Aznar, luego Rajoy, luego Rivera, luego Casado, y cuando llega Abascal el término está tan gastado que Pablo Iglesias, el nieto de Manuel, admirador de los “logros sociales” del Caudillo, tiene que ir por ahí diciendo “ultraultraderecha” después de echarse unas risas de extranjis con Espinosa de los Monteros.

Leer más…

Deja un comentario

25 febrero, 2020 · 10:08

El centro ha muerto, ¡viva el centro!

15734282303436

El túnel.

El hundimiento de Ciudadanos es la sinécdoque del hundimiento de la democracia del 78, que anoche expiró a eso de las diez de una gélida noche de noviembre. Ha muerto a manos de los sospechosos habituales, la izquierda y la derecha, las dos únicas maneras permitidas de ser español a excepción de la independentista.

Albert Rivera llevó el partido a la gloria en abril y lo ha conducido a la UVI ahora, pero cada bando ofrece explicaciones contradictorias entre sí. Para unos le mató el veto a Sánchez en primavera, para otros haberlo levantado en septiembre. En realidad da lo mismo. Rivera, detestado ya por todos los nacionalismos, declaró además la guerra a las dos maquinarias de poder más formidables del Estado -Génova y Ferraz-, al tiempo que despreciaba al populismo conservador. Ningún quijote sale victorioso de semejante arremetida contra gigantescos molinos.

Se convirtió en el enemigo número uno de todo el país. Fue masacrado durante meses. Se lanzaron campañas públicas y subterráneas para convertir su imagen personal en un comedero de cormoranes. Cometió el error de aislarse, desentenderse de los cuadros del partido y pasar de la prensa. Pero ninguno de esos errores alcanzaba a justificar el delirante tratamiento al que fue sometido en los medios; al final ya el perro Lucas generaba el mismo escándalo que la cal viva de los GAL. Rivera perdió el derecho a ser escuchado, pese a que en la recta final, recuperado ya el discurso originario, entregó algunas de las mejoras muestras de su oratoria.

Leer más…

Deja un comentario

12 noviembre, 2019 · 11:05

El nadador

15734899267791.jpg

Un político valiente.

No era el más erudito ni el más piadoso, pero era un político valiente. Le gustaba nadar y debatir, y se aferró a ambas destrezas cuando, veinteañero, le encomendaron el liderazgo de la rebelión entonces testimonial contra la hegemonía pujolista. Siempre a contracorriente. Se encaró el primero con el padrino de Cataluña y sus innumerables hijos, del acomplejado Montilla al demencial Puigdemont pasando por el sibilino Mas. Empezó a ganar votos hace 13 años y en el instante en que dejó de hacerlo, el domingo pasado, abandonó cargo y escaño para devolverles a los suyos el tiempo que la política les robó. “Quiero seguir siendo feliz. Permitidme que siga mi camino”.

La política española no es un lugar donde hoy se pueda ser feliz; solo en el necio vomitorio de la red social, allí donde babean su espeso resentimiento todos los caínes sin sexo ni fortuna, se puede creer que compense su ejercicio. Entre todos hemos conseguido que así sea. Pero hubo unos años, entre el 15-M y la moción de censura, en que una generación de españoles contrajo un vínculo con una idea al fin ilusionante de la representación pública. Rivera bajó desde Cataluña y llegó hasta Cádiz, desplegando un discurso antiguo pero nuevo -eso será siempre el liberalismo en España- que hizo decir a muchos: “Por fin voto para saber que existo”. Una desaforada voluntad de hombre de acción le llevaba a fundar estrategias sobre expectativas aún no creadas, y ese ha sido su error como también su acierto: un líder origina su propio espacio, no espera a heredarlo. Su carácter era imposible porque estaba forjado bajo un fuego que nunca se apaga: la quemazón de criarse odiado por vecinos racistas y no tolerarlo. Su misión no consistía en la simpatía mendicante de los icetas sino en el coraje borde de ser libre, por el que ha de pagarse un alto precio.

Leer más…

Deja un comentario

11 noviembre, 2019 · 18:14

Ruido y furia en noviembre

candidatos-preparan-colocarse-arranque-debate_EDIIMA20191104_1067_4

Estado actual del pacto.

Para saber quién ha ganado un debate uno no debe pensar jamás en lo que sentenciaría un periodista y menos un tuitero. Uno debe pensar en un ciudadano que no lee periódicos ni está en las redes sociales y alimenta su espíritu con dudas y televisión. A él se dirige este debate y solo por él cobra sentido un espectáculo tan alejado de Sócrates y tan cercano a Supervivientes. Ese ciudadano ahorra mucho en categorías politológicas y decide el voto por sensaciones estrictamente televisivas.

Esas sensaciones le dijeron ayer cosas distintas sobre los candidatos de las que venían contando los medios. No porque los medios mientan, sino porque los candidatos mutaron para hablarle estrictamente al dudoso que se sentaba delante de la pantalla. Así, Sánchez se olvidó por unos minutos de Sánchez y se puso a vender dureza en Cataluña con materiales saqueados del programa de Cs y del PP. Casado aparcó el neomarianismo y adoptó el tono más belicoso de sus tiempos lampiños para cortar la progresión demoscópica de Vox. Rivera se alejó del Rivera de abril, que principalmente pegaba a la izquierda, para golpear también a la derecha a cuenta de la corrupción y asentar perfil de centro. Iglesias se distanció del papel de monaguillo del PSOE para erigirse en su confesor, esforzándose sin éxito por extraer de Sánchez el pecado de la gran coalición. Pero la gran transformación la protagonizó Abascal, que dijo las mismas cosas imposibles sobre las autonomías e inmorales sobre los inmigrantes pero sin corbata y con aplomo de padre de la Constitución, solo que de una Constitución que no tiene nada que ver con la nuestra. Nos había prometido un tigre pero acabó criticando los subfusiles y pidiendo exhumaciones dignas para los represaliados de la guerra: como viaje televisivo al centro no está mal.

Leer más…

Deja un comentario

5 noviembre, 2019 · 10:42

Albert Rivera regresa a Ítaca

15706438503578

Buscando al votante.

El votante de Cs es un animal exótico, infiel como un delfín y narciso como un pavo real, aunque su rasgo definitorio a juzgar por los sondeos lo comparte con el unicornio: en realidad no existe. En abril fueron avistados 4,2 millones de ejemplares, pero los pastores del bipartidismo aseguran que los que no campan por la intemperie de la abstención se han refugiado casi todos en su redil. A falta de voces alternativas en Animal farm, cunde la extinción de la especie naranja. ¿Es así?

Parece evidente que el votante de Cs no ha entendido los movimientos de su líder, si bien no se diferencian de los movimientos de otros líderes. Todos los políticos se mueven por el afán de alcanzar el poder y conservarlo, en los mejores casos para ejecutar después un programa de reformas. Pedir a un político que se disculpe por su ambición es como pedirle a un gallo que se quede calladito al amanecer. Por eso Rivera no pide perdón por haber pretendido el liderazgo de la derecha, operación a medio plazo que requería una agónica legislatura Frankenstein de Sánchez y un desgaste judicial del PP aún pendiente. Si Iglesias llega a aceptar la coalición quizá le habría salido bien, pues se quedó a nueve escaños del sorpasso. Pero Sánchez entendió que debía traicionar a sus socios de censura para durar en Moncloa. Y rompió con Iglesias como Casado está rompiendo con Aznar: ambos giran porque los votantes están hartos de bloques bloqueándose. Cuando cambian las circunstancias, los inteligentes cambian con ellas y los fanáticos se atrincheran.

Leer más…

Deja un comentario

11 octubre, 2019 · 9:49

Tezanos ve principios

15695967353404.jpg

Avistador.

Ayer tuve ocasión de escuchar a Tezanos hablar de los principios de Pedro Sánchez. Sucedió en lo de Ana Rosa, donde es sabido que puede suceder cualquier cosa, incluso que alguien aviste los principios de Sánchez. Ana Rosa debería plantearse rebautizar su programa como Área 51.

El caso es que se me ocurrió preguntar al bueno de don José Félix cómo afectaría al electorado del PSOE que Sánchez aplicara el 155. Fue entonces cuando nuestro sociólogo de cabecero -el cabecero del colchón de Moncloa- restó relevancia a las consecuencias electorales del 155, pues Pedro Sánchez se mueve “por principios”. Lo que Tezanos no especificó es que se mueve por los principios de los demás, y por eso resultan tan móviles como los criterios metodológicos del CIS: siempre al gusto de su cliente, que para eso le puso ahí y que no cambia de principios porque nunca los ha tenido, razón de que se vea obligado a plagiarlos. Todo en Sánchez se explica por el plagio, del doctorado a la trayectoria política. Primero le plagió el discurso populista a Pablo Iglesias para recuperar el poder en Ferraz y atraer a los separatistas a la moción de censura. Y ahora que retoña la insurrección en Cataluña se dispone a plagiarle el discurso antinacionalista a Albert Rivera.

Leer más…

Deja un comentario

29 septiembre, 2019 · 23:43