
El oficialismo está convencido de que puede convertir a Begoña Gómez en Rosa Parks, la activista negra que en 1955 fue arrestada por negarse a ceder un asiento reservado a los blancos en un autobús de Alabama. La rubia esposa del todavía presidente del Gobierno español, por su parte, ha sido enviada a juicio con jurado popular por tráfico de influencias y malversación. Cinco magistrados de la Audiencia de Madrid consideran por unanimidad que Gómez se sirvió de su privilegiada condición de mujer del hombre más poderoso del país para impulsar su carrera profesional, aproximadamente inédita hasta la llegada a Moncloa de su esposo.













