La paradoja de la celebridad

15801484397872

Persona o leyenda.

En la muerte de Kobe Bryant, bajo el elogio unánime al que nos convoca siempre la tragedia, hemos leído semblanzas contradictorias del finado. Bryant era un hombre amable y cálido, siempre dispuesto a atender a los medios incluso en el idioma materno del reportero, sobre todo si era español o italiano. Pero Bryant era también un atleta frío y arrogante, cuya ambición cegaba a menudo sus miramientos con el prójimo. ¿Quién de los dos era Bryant?

Bryant sería frío y cálido, amable y arrogante, porque más allá de la longitud de onda de cada cual, todos los vivos somos ondulantes. Ocurre que las celebridades están más expuestas que los anónimos al juicio categórico. No se trata solo del viejo mecanismo de la idolatría humana, que disfruta renegando de los mismos dioses que fabricó, ritual antropológico del que se nutre la industria del corazón. Se trata de que una persona célebre, en la sociedad hiperconectada, nunca logrará que el predicado de su personalidad se imponga al predicado de su celebridad. A todo sujeto famoso le faltarán los atributos propios. El famoso es por definición indefinible. Y cuanto más famoso es alguien, menos sabe nadie cómo es en realidad. A esta irritante aporía podríamos llamarla paradoja de la celebridad.

Leer más…

Deja un comentario

28 enero, 2020 · 10:22

Rajoy superventas

15798854683571

Autor de éxito.

Dos expresidentes salen últimamente en las noticias pero uno concita una aprobación más transversal que otro. Cuando sale Zapatero, normalmente para celebrar la continuidad de Maduro o lo mucho que aprendió de Evo, hay división de opiniones: unos se acuerdan de su padre y otros de su madre; hasta tiene partidarios, todos ellos ya entrevistados en La Tuerka. Cuando sale Rajoy, normalmente para hablar de su libro o para no desmentir el desmentido que miente sobre su mentirosa candidatura a la Federación, se produce una súbita floración de añoranza que arraiga en el conservador pero alcanza al socialdemócrata. Muchos de los que hoy echan de menos a don Mariano no solo no le votaron, y no solo no le votarían si volviera, sino que en vida política le ridiculizaron con saña proporcional a la nostalgia que hoy profesan a su figura. Mariano Rajoy es el autor más vendido de 2019 junto con Arturo Pérez-Reverte. ¿Cuántos españoles compraron aquel lastimero truño titulado El dilema: 600 días de vértigo con el que Zapatero trató de justificarse primero por haber negado la crisis y después, como resultado de esa negligencia, por haber sometido el Estado de bienestar a su poda más cruel?

Leer más…

Deja un comentario

26 enero, 2020 · 22:05

¿Es Sánchez el superhombre?

15797178649707

Caligulín.

A veces quisiera uno sumarse como un bailarín más a los coros y danzas del sanchismo, integrados por las irresistibles pedrettes. ¡Qué no daríamos por esa mediática devoción! Besos, ternura. Qué derroche de amor, cuánta locura. Pero ver aplaudidas las cacicadas de nuestro Calígula comprado en los chinos es como contemplar el orgasmo de Meg Ryan desde la casta oposición. Uno observa, por ejemplo, la maniobra con la que el Ejecutivo acaudillará a todos los separatistas del hemiciclo para anular a los jueces modificando el Código Penal al gusto de Junqueras y ve un polvo sórdido en un callejón sin luz donde otros encuentran materia bucólica para entonar el romance del pastor progresista. ¿Qué les dará Sánchez, aparte de vicepresidencias?

Leer más…

Deja un comentario

23 enero, 2020 · 11:48

Carta a un centrista exiliado

15795415225671

Fabricantes de dragones.

Querido A. Espero que Sri Lanka te trate bien y que tu estómago se haya adaptado al abuso de las especias. El mío no termina de adaptarse al nuevo tiempo español. Va sucediendo todo lo que te anticipé. No tiene mérito: la política aquí es muy previsible. Solo dejó de serlo en la Transición, cuando aconteció lo excepcional: la reconciliación. Pero las aguas van volviendo a su cauce histórico. A sus dos cauces de siempre.

Leer más…

Deja un comentario

21 enero, 2020 · 10:07

Habla un juez

GE16P18F2_203348

Entierro de Montesquieu.

“Ya sabemos que vienen a por nosotros. Llevan tiempo abonando el terreno, vendiendo el relato del Ejecutivo progresista contra los jueces reaccionarios. Se extiende la doctrina Iglesias: la voluntad popular reside en el poder del líder, no en las leyes. Pero Iglesias ya no es un bolivariano de tertulia sino el vicepresidente. Y un vicepresidente sin memoria, porque el mismo Marchena contra el que arremete fue el ponente que archivó las dos querellas contra Podemos por financiación chavista. Y las desestimó por hacer lo contrario de lo que le acusa Iglesias: antepuso la ley a cualquier consideración ideológica. Porque técnicamente Podemos no es lo mismo que la Fundación CEPS. Pudo haberle buscado las vueltas y destruir la carrera de Iglesias, pero es un penalista de prestigio. Y pertenece al mismo Supremo que tumbó el recurso de la familia Franco, endureció la pena de la Manada o rebajó la rebelión a sedición. Entonces bramó la derecha.

Leer más…

Deja un comentario

19 enero, 2020 · 22:14

¡Colectivízate!

15791959624881

Gimeno, Safo de Sánchez.

El primer colectivo auxiliado por el Ministerio de Igualdad de Irene Montero no es el de los racializados o las sexualizadas, sino el de los columnistas. ¡Es tan tentador rendirse al último delirio identitario de la Coalición de Progreso! Esa directora de Diversidad Racial que ha batido la marca de caducidad de Màxim Huerta dimitiendo por no pertenecer a un “colectivo racializado” y cediendo la sinecura a Rita Bosaho, de inequívocas credenciales ecuatoguineanas. O esa directora del Instituto de la Mujer, la incalculable Beatriz Gimeno, para quien la heterosexualidad fue un invento del varón para someter a la hembra y el feminismo es la lucha por “limitar los daños que la heterosexualidad provoca en las mujeres”. ¿Quién se quejará de que le paguemos el sueldo? ¿Cómo no detraer del erario los derechos de autor de esta creadora?

Leer más…

Deja un comentario

17 enero, 2020 · 11:38

Iván y el Ferrari

15791190701576

Guionista y su galán.

Conocí a Iván Redondo en el coche que nos llevaba a una tertulia de TVE cuando llamaban de TVE. Echó el trayecto parloteando sobre el tamaño de su consultora, y recuerdo que en un momento dado mencionó la posibilidad de que Sánchez, que acababa de ganar las primarias, liderara una moción de censura exitosa. Pero para entonces yo había perdido el hilo de sus razonamientos, como me sucedía cada vez que leía el blog que mantenía en EL MUNDO antes de llegar, degenerando, a La Moncloa. Ahora que Redondo va a ser lo más parecido a un jefe del Ejecutivo -su cliente no es más que el presidente-, he releído su blog con celo profesional. En la sopa de su estilo sincopado y oracular, como de brujo nervioso que alternara la bola de cristal con el INE, flotan revueltas analogías disparatadas junto con profecías cumplidas. Ahí están sus alucinaciones ajedrecísticas, pero también la pista clara de su descarnado itinerario hacia el poder: “la política es emocional”, “tener la razón no da votos”, “bloques”, “polarización”, “desplazamiento constitucional”, “proceso destituyente”. Todo el manual de resistencia yace ahí, esparcido, aguardando a un doctor Frankenstein que cosiera las piezas.

Leer más…

Deja un comentario

16 enero, 2020 · 9:30

Código Iglesias

15790314960537

Burgués disimulando.

Querido Pablo. No me gustó verle ayer llegar a palacio con su cartera ministerial y su visible desprecio del código vestimentario. Usted es vicepresidente del Gobierno de España, y un vicepresidente solo puede presentarse en zapatillas y vaqueros a un Consejo de Ministros si es de derechas, porque a menudo la derecha se camufla bajo una impostada campechanía para hacerse perdonar su privilegiada posición. La izquierda, en cambio, sobre todo si procede del activismo, debería reconciliarse con la cortesía expresada en la etiqueta, que no es convención de élites sino precisamente conquista revolucionaria. El pantalón y la chaqueta fue el uniforme de los sans-culottes, como su nombre indica. Y Gramsci se presentaba en el parlamento italiano con sus mejores prendas, porque le reventaba merecer la conmiseración de la familia Agnelli. Eso es dignidad.

Leer más…

Deja un comentario

15 enero, 2020 · 9:57