
Se discute si la operación Kitchen examinada desde el lunes en la Audiencia empata políticamente con el juicio del caso Mascarillas que arrancó el martes en el Supremo. Entre una corrupción y otra media una glaciación política: toda la distancia que va de un pasado depurado a un presente impenitente. Así que los partidarios de la teoría del empate solo pueden ser propagandistas de Moncloa o lectores delicados de los cuatro cuartetos de T.S. Eliot, que postulan la equiparación metafísica entre tiempo pasado y tiempo presente, ambos proyectados en el tiempo futuro, que estaría contenido a su vez en el tiempo pasado. La pregunta es: ¿hubo alguna vez 700 asesores devotos del modernismo lírico anglosajón?













