Archivo de la etiqueta: cosas de la democracia

Poderoso Marchena

judici-proces-marchena-martinez-arrieta-berdugo-efe_1_630x630

Un juez.

A Ruano, que era un hipocondríaco tremendo, le bastaba saber que Marañón estaba en la ciudad para sentirse mucho mejor. Algo parecido nos pasa con Manuel Marchena. Vivimos más tranquilos desde que sabemos que se sienta cuatro días a la semana a impartir justicia en el blanco palacio de la plaza de la Villa de París. Por eso confiamos en que el juicio se alargue todo lo posible y permita a Marchena seguir desplegando durante mucho tiempo esa letal ternura que glosaba Latorre y que tanta esperanza lleva a nuestros corazones desencantados. El día que se acabe este juicio dejaremos de ver a Marchena en televisión y todos nos sentiremos un poco más vulnerables, y ya no encontraremos consuelo hasta que los nacionalistas den otro golpe de Estado y Marchena se siente otra vez a juzgarlo.

Marchena es un hombre poderoso, pero hombres poderosos ahora los hay por todas partes. Los hay hasta en las redes sociales. Nuestro tiempo propende a entronizar a los horteras y a oscurecer a los excelentes. En una época en que el Ejecutivo recae sobre un Sánchez y el Legislativo se distribuye entre siervos mudos y folclóricas chillonas, contemplar a Marchena en el cotidiano ejercicio de su sereno poder devuelve todo su sentido al cacareado sintagma del Estado-de-derecho. Ante Marchena parecen lo mismo Rajoy y Rufián, Junqueras y Soraya, Ortega Smith y Trapero: a todos iguala la autoridad inapelable del presidente del tribunal. Es la clase de autoridad que no puede fingirse ni atribuirse a un cargo pasajero, sino que emana de una aleación exacta de temple y conocimiento que hasta los golpistas reconocen de forma instintiva y a la que concedemos el nombre de prestigio. Hay en la crianza de nuestro juez la proporción precisa de seda canaria y acero vasco, de cortesía y contundencia, humanidad flexible y sólida institución. Un pedante, un payaso o un salvapatrias lucha ante el mundo por parecer culto, ingenioso o patriota, pero cuando declara o interviene bajo la grávida mirada de Marchena termina delatando su triste verdad de pedante, de payaso o de salvapatrias. Y sobre esa paciente epifanía se edifica a diario el relato fugitivo de los hechos y se dirime el peso odioso de la responsabilidad. Se hace, en fin, justicia.

Leer más…

Anuncios

Deja un comentario

26 marzo, 2019 · 10:51

Sánchez vs Rivera: ‘animal instinct’

img_djuarez_20180912-130357_imagenes_lv_otras_fuentes_sanchez_rivera_4_5_1777370186-kRAD-U451780382198INB-992x558@LaVanguardia-Web

Inconciliables.

La legislatura comenzó con don Mariano sobreviviendo entre las ruinas del bipartidismo, y termina con Sánchez braceando bajo los ojos impasibles del separatismo. Se declara la guerra total entre cinco partidos nacionales condicionados por su posición en la ruleta del casino D’ Hondt, donde nacionalistas catalanes y vascos hacen de banca: siempre ganan.

El Resistente subió a la tribuna con su mejor traje de estadista, citó a Churchill -chupito-, se lamentó de la intransigencia que afea este valle de lágrimas y continuó mintiendo como si lo fueran a prohibir por decreto ley. Cargó contra el influjo de la ultraderecha en los partidos institucionales, en clara alusión a PP y Cs con Vox, pero olvidando estratégicamente al «Le Pen español» que le hizo presidente, le tumbó los Presupuestos y le volverá a abrir la puerta de Moncloa si salen los números y a Torra le conviene. Deploró «la simplicidad de la soluciones binarias: un sí o un no», en la esperanza de que nadie le recuerde aquel «no es no» con el que bloqueó España. Reivindicó «la labor parlamentaria»; hablaba el recordman del decretazo que, con las Cortes disueltas, planea descargar la última palada de decretos demagógicos sobre las espaldas de la Diputación Permanente para hurtar a la oposición cualquier posibilidad de debate. Presumió de diplomacia en Gibraltar, momento en que resonaron las carcajadas de May y la presidenta lituana. Se arrogó el liderazgo europeo del reconocimiento a Guaidó, cuando tardó 12 días en hacer lo que Tajani reclamaba desde la tarde del juramento. Y presumió de una regeneración que solo cumplieron el pobre Màxim y la pardilla Montón; a los sucesivos titulares de sociedades instrumentales del Gobierno se les aplicó la doctrina PepuPepo, diría Celaá-, por la cual regenerar tiene un límite y el que resiste gana.

Leer más…

1 comentario

28 febrero, 2019 · 11:32

Un colchón de lazos amarillos

imagen-sin-titulo

El pasado y el futuro de Sánchez.

Sabemos que hemos entrado en campaña porque el Gobierno redobla su oposición a la oposición. Si a Pedro Sánchez ya era difícil pillarle en una verdad en periodo ordinario, ahora todos sus guionistas en La Moncloa y en las redacciones amigas se van a poner a competir con Irene Lozano en el Gran Certamen de Autoficción del Sanchismo, concurso de cuentos que dirimirá quién viste mejor al maniquí de paradigma de la moderación y el constitucionalismo.

Volvía Sánchez al Congreso -lo pisa tan poco que imaginamos a un ujier susurrándole: “España, presidente, hoy está en España”- y Pablo Casado le recibió con obligada cita de Fray Luis antes de someterlo a su ya clásica fórmula de pregunta-racimo, del Aquarius a Cuba, de la desaceleración a la feria de vanidades del ya inmortal Manual de resistencia. Coronó su diatriba en alto: “Empaquete el colchón, señor Sánchez, porque lo sacará de La Moncloa en dos meses”. Larga ovación de los suyos. Por la unanimidad militar de las palmas en los grupos parlamentarios también advertimos que estamos en campaña, pese a que muchos saben que son los últimos aplausos con que pelotean al líder: susanistas y marianistas -Celia Villalobos la primera- van a la purga de cabeza.

Sánchez replicó a Casado usando la técnica Carmen Calvo, un desafío al principio lógico de no contradicción que consiste en llamar retrógrado al adversario y a continuación reprocharle que crispe e insulte. El sanchismo ha hecho de la desfachatez un arte desahogado por el que puede separar a conveniencia a Pedro Sánchez del presidente Sánchez o al dialogante Torra del racista Torra, y así todo.

Leer más…

1 comentario

20 febrero, 2019 · 13:27

Las venas abiertas de Andalucía

_boni_64ba9610

La sonrisa del destino.

He comprendido por qué al Parlamento andaluz, soberbio edificio, lo llaman Hospital de las Cinco Llagas. Cuenten ustedes: PSOE, PP, Cs, Adelante Andalucía y Vox. El pentapartidismo se estrena en la comunidad más poblada como anticipo de la fragmentación nacional por la que se desangra el orden bipartidista. Pongamos el dedo en cada llaga, de menor a mayor, para palpar como el incrédulo Tomás el alcance de nuestra esperanza en una incierta resurrección de la estabilidad política.

Vox es una herida nueva que, al decir de su portavoz Serrano, sangra por culpa de una “dictadura ideológica intrusiva y totalitaria” que, para abreviar, podemos llamar progresismo. El juez voxero se estrenó con un previsible discurso desacomplejado, que es lo mismo que decir contradictorio. Defiende la sana rivalidad antes de cargar contra los “fascistas disfrazados de demócratas”. Proclama su respeto al amor LGTBI para luego reivindicar el derecho del niño a tener papá y mamá. Exige una educación unitaria en todo el Estado cuando su programa postula un PIN parental que permitiría a los padres separatistas sacar a sus hijos de las clases de castellano. Niega el origen cultural de la violencia machista pero reclama que la prensa titule con la nacionalidad extranjera de los maltratadores, lo que delata una sólida fe en la violencia estructural contra la mujer… siempre que el culpable sea estructuralmente moro o rumano. Y afirma representar al pueblo modesto pero propone un libertarismo fiscal que beneficia primeramente a las mismas oligarquías contra las que erige su llameante populismo. Son, creo yo, gajes propios de la bisoñez o el fervor que se irán puliendo al contacto con la realidad, aunque igual me paso de optimista.

Leer más…

Deja un comentario

17 enero, 2019 · 9:39

En nombre de Laura Luelmo

_636246012334630809w_0c16a9fd

Instagram.

Era previsible que nuestros diputados se volcaran sobre el cadáver aún tibio de Laura Luelmo para velarlo mejor que el adversario en el mejor de los casos; para lanzárselo en el más infame y tentador. Vosotros queréis quitar la permanente revisable. Vosotros queréis pactar con los enemigos del feminismo. En algún recodo del final del siglo XX perdimos la capacidad de culpar a los asesinos de los asesinatos; fue en el mismo instante en que descubrimos que el daño que la vida les hace a los demás es un valioso combustible político, y que no pensábamos renunciar a llenar nuestro tanque con la indignación que sigue al sufrimiento convenientemente segmentado, manufacturado, etiquetado con arduas etiologías estructurales y servido para consumo del elector. No se priva ni Dios de esta impudicia.

Las horas posteriores al asesinato de Luelmo han vuelto a demostrar que hoy no hay nada más poderoso que el cuerpo muerto o vivo de una mujer. Digo hoy, pero Helena de Troya ya justificó una guerra, que no es más que la continuación de la política por otros medios, así que no parece que la politización de la mujer haya tenido principio ni vaya a tener final. Ante una chica asesinada habría que permanecer unos días mudo, sumido en un horror respetuoso, o bien componer una tragedia griega, o al menos leerla; pero las recias costumbres antiguas ya fueron derogadas. Ahora todo cristo corre a explotar la crucifixión de otro. De otra. Todos pontifican en su nombre.

Leer más…

1 comentario

19 diciembre, 2018 · 14:37

El sanchismo es autoinmune

sky6

Sánchez.

Nos estamos equivocando con Sánchez. Nos empeñamos en seguir la doctrina Calvo respecto de la cualidad esquizoide que permite disociar a Pedro Sánchez del presidente del Gobierno en función de la impertinencia con que le golpee la hemeroteca. Pero quizá Sánchez no sea el pícaro sin escrúpulos que muda de posición y se opone a sí mismo con descaro para escamotear toda responsabilidad. Quizá Sánchez es el político del futuro, el prototipo que se adelanta a la era de la política biónica, el líder mitad humano mitad máquina alimentada con energías renovables. Sánchez es ese muñeco cilíndrico de plástico hueco que unos chorros de aire inflan y bambolean arbitrariamente, y que se emplea para decorar los conciertos y la fan zone de las finales de Champions. Ese muñeco nos gobierna sin poder gobernarse a sí mismo.

Yo pensaba hasta ahora -y conmigo numerosos diputados susanistas- que la conducta de Sánchez era materia más apropiada a la terapia de los psicólogos que a la ciencia de los politólogos. Nada de eso: es un caso para la física. Estamos ante un presidente cuántico. La física cuántica admite los comportamientos paradójicos, porque una partícula cuántica no posee un valor único, definido, sino que los admite todos al mismo tiempo; esta propiedad de superposición no excluye la capacidad de transportarse a través del espacio vacío. Ahí es donde entra el Falcon. El espacio vacío equivale a la gestión de Sánchez estos siete meses.

Leer más…

Deja un comentario

12 diciembre, 2018 · 16:03

El privilegio del coraje

728224_1

Coraje.

Las guerras civiles en Occidente aún son culturales. Dos se están librando hoy, una en la izquierda y otra en la derecha.

En el primer frente tenemos a los neomarxistas tratando de pinchar las múltiples burbujas divisivas de los identitarios, explicándoles que lo que determina su conciencia solo puede ser su clase social y no la fluidez de su género, ni el abono semanal a la batucada saharaui, ni su arrebatada piedad por las focas. Militancias tan atomizadas les escamotean su destino histórico, que es unirse como precarios del mundo en la lucha final contra el neoliberalismo globalizado. Se trata de una guerra melancólica que ya se perdió en París en 1968, cuando los hijos de la paz descubrieron que sus anhelos los satisfacía mejor el mercado que el Estado, pero su lucha me inspira más simpatía que la de quien pide el sufragio para el gran simio; al fin y al cabo, Adam Smith y Karl Marx comparten la convicción de que la emancipación del hombre empieza por sus condiciones materiales.

Leer más…

1 comentario

10 diciembre, 2018 · 11:46

El candado de la libertad

15440266589359

Oscuro objeto de deseo del conspirador.

Sirve el latín no solo para que a los oriundos de Cabra los llamen egabrenses, sino también para cincelar el sentido de la civilización en un puñado de eufónicas palabras: Legum servi sumus ut liberi esse possimus. En castellano no suenan tan bien, pero proclaman la misma verdad: «Somos esclavos de la ley para poder ser libres». La paradoja formulada por Cicerón hace 21 siglos ha guiado a todos los pueblos que quisieron ser libres y adivinaron la única manera de conseguirlo: ser al mismo tiempo iguales ante la ley.

A menudo enfrentamos la libertad a la igualdad para diferenciar el ideal propio de la derecha de la vocación por la que lucharía la izquierda. Pero esta dicotomía no deja de ser una trampa pedagógica tendida por nuestra mente binaria, porque la igualdad no es otra cosa que la igual libertad entre ciudadanos. Al final todos luchamos por la libertad, por igualarnos en autonomía, para que la libertad de partida que asiste al pobre se parezca lo más posible a la que disfruta el rico, sin someter la de ninguno por el camino ni impugnar la disparidad de resultados que necesariamente se sigue del ejercicio del albedrío y el capricho de la genética. Esa doble condición inseparable, la de ser libres e iguales como españoles, es la que consagra la Constitución de 1978.

Leer más…

1 comentario

6 diciembre, 2018 · 10:11