Archivo de la etiqueta: cosas de la democracia

Escándalo en la timba

Nos pinchan y gotea hielo: que dice el sanchismo que los separatistas van a lo suyo. Que no les importa la vida de la gente. Que no respetan la democracia. Y que retrasan las elecciones por razones estrictas partidistas, porque tienen miedo al efecto Illa. Pero cómo es posible tal cosa, amigo sanchista. Si asegurabas que ERC se había incorporado a la dirección del Estado demostrando más responsabilidad que el PP. Si el apoyo de Junqueras demostraba la cohesión del Gobierno de progreso frente a la carcunda fascista. Si Rufián era el nuevo juguete antifa de la izquierda madrileña.

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19 enero, 2021 · 10:30

Descansar del antifascismo

Cuando el elefante haya desalojado finalmente la habitación y el polvo se asiente, empezaremos a comprender que el alivio se lo debemos a la ausencia del animal tanto como a la de sus cazadores. Durante estos años solo ha habido una cosa tan estomagante como el trumpismo, y ha sido el antitrumpismo. Capitanes insomnes, desquiciados, arponeando sin tregua a la ballena anaranjada. Se comprendía el afán: Trump no solo les hacía ricos -ahí están las cifras de suscripciones de ese periódico ayer ilustrado y hoy sucursal woke de Salem que es The New York Times-, sino que les permitía liberar París cada mañana al módico precio del enésimo artículo contra el fascismo resucitado. Si el coro de gansos llegó a hacerse insoportable no fue porque les faltara una parte de razón, sino porque graznaban desde la mullida zona de confort de sus corrales privilegiados. Será difícil olvidar el bochorno que nos han hecho pasar los incontables pijos globales que desembarcaban su uniformado activismo sobre una alfombra roja persuadidos de que pisaban la arena teñida de Normandía.

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9 enero, 2021 · 10:06

Mi generación

Pertenezco a una generación que nació con la democracia ya parida, con España ya resuelta y con el liberalismo dado por supuesto como los peces presuponen el agua. El presidente se llamaba indefectiblemente González, el rey Juan Carlos nos dirigía un irrelevante mensaje cada Navidad y nuestro único miedo consistía en que los avisos de bomba que llegaban regularmente al colegio en época de exámenes no fueran otra broma de un holgazán de COU. La vida tardaba en empezar a ir en serio, y cuando lo hacía nos conminaba a la elección de una carrera que nos gustase y que no estuviera desprovista de salidas; antes había que pasar por un Erasmus, mucho cine americano y la reiterada epifanía del botellón. La política, cuando excedía las pintorescas batallitas de rojos y fachas con la mahou en la mano, solo revelaba una obsesión de inadaptados de un bando y de otro.

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15 diciembre, 2020 · 10:40

Nuestros huerfanitos

Por culpa de Dickens sabemos que no hay nada más navideño que un niño huérfano, pero cunde este diciembre una orfandad adicional, que es la orfandad política. La pandemia no solo ha truncado la esperanza de vida de demasiada gente sino también su expectativa electoral. Proliferan los huérfanos de izquierdas, de centro y de derechas. Los votantes conservadores se sintieron abandonados cuando Casado rompió con Abascal; los socialdemócratas, capitaneados como antaño por Felipe y Guerra, reconocen su desapego del sanchismo, que ya no acepta como socio a nadie que crea en la Constitución; y los liberales, como de costumbre, no se ponen de acuerdo sobre si los decepcionó más Rivera aproando hacia la derecha o Arrimadas contravolanteando hacia la izquierda. De modo que la abstención se ha convertido en el partido que, por su transversalidad, mejor representa hoy a los españoles.

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14 diciembre, 2020 · 9:42

El fin y los medos

Los medos eran un pueblo bárbaro que vivía en la anarquía más completa. Cada cual luchaba por la estricta satisfacción de sus intereses, alimentando la guerra perpetua de todos contra todos. El estado de naturaleza tenía sus ventajas, por ejemplo una ausencia total de politólogos, pero también sus inconvenientes: cuando alguien se sentía víctima de una injusticia, no podía aspirar a que ningún árbitro reconociera su condición de perjudicado ni obligara a su reparación. Se limitaba a aguardar el momento de la venganza, si los dioses se la concedían.

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10 noviembre, 2020 · 10:16

España entre dos fuegos

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Rito.

Del fuego nacieron a la vez la gastronomía y la literatura. La tribu se sentaba en torno a la hoguera sagrada y escuchaba la historia mítica de su pueblo contada por un politólogo en taparrabos. El fuego donde habían asado la cena danzaba al ritmo de la narración. Como en un cine prehistórico, las palabras proyectaban sobre aquella pantalla llameante las epopeyas y las tragedias de un pasado compartido. Y así iba moldeándose una conciencia colectiva que los identificaba.

Pasaron los milenios, la dieta se fue refinando, las ideas también y se acabó inventando la democracia representativa. Pero el fuego no ha perdido su misterioso poder de evocación, su potencia simbólica, su utilidad ritual. La antorcha olímpica pasa de mano en mano cada cuatro años y el tributo al soldado desconocido arde en los monumentos patrióticos de cien capitales. Podríamos decir, de hecho, que la historia reciente de España asciende de las cenizas de dos pebeteros. Uno festejó la epopeya del progreso y otro, 30 años después, ha consumido las energías de nuestro mayor trauma desde la Guerra Civil.

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20 julio, 2020 · 11:12

No odiéis a Sánchez

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Torrentismo.

Ya me gustaría no escribir sobre Sánchez, ocupación menestral que da una pena que tizna cuando estalla según Miguel Hernández. Pero no a todas las generaciones les es dado atestiguar la transformación de su democracia en un comedero de patos, encabezado por el Gran Cormorán.

El mecanismo mental de Sánchez no es más sofisticado que el de un chupete: es un niño que tiraniza a los demás para satisfacer su capricho y que desconoce cualquier noción de responsabilidad. Pero por si se me escapara algo me he puesto a ver la serie que le recomendó a su compay Iglesias, Baron noir. Esperaba encontrar maniobras políticas de una diabólica sofisticación, pero me he encontrado con una serie llena de ingenuidad por comparación con el brutalismo institucional del caso Marlaska, sin ir más lejos. En Baron noir, de hecho, los ministros de izquierdas dimiten cuando la mierda rebosa la bañera. La serie es de 2016 y se nota: el partido socialista francés aún existía y Trump aún no había enseñado a los líderes-niño de este mundo que los límites son para los perdedores.

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6 junio, 2020 · 15:39

Elige tu propio villano

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Caciquín.

Ya no vivimos en una democracia deliberativa -si lo hicimos alguna vez fuera de la Transición-, sino en una agonista, donde cada partido se define no por la defensa de su programa sino por la elección de su villano favorito y donde el votante se moviliza contra alguien más que a favor de algo. Quizá lo propio de los periodos de decadencia sea la predilección por la vía negativa hacia el conocimiento: escepticismo respecto de los valores propios y fanatismo contra los ajenos. Ya que no podemos ser dioses, retratemos con esmero a nuestros demonios. Así, cada portavoz se delata por el énfasis que pone en aquello que más detesta.

Sánchez, por ejemplo. Es un apasionado de la división. Ha construido toda su carrera sobre la negación del otro, soplando las brasas del enfrentamiento allí por donde ha pasado: entre socialistas, entre votantes, entre banderas, entre instituciones, entre poderes del Estado, entre facciones de su propia coalición gubernamental. No hay moderación que no haya rehuido ni radicalismo que no haya convertido en aliado. Por eso mismo finalizó su discurso con una apelación franciscana al consenso que jamás practicó, consciente de que enseguida subiría Casado a la tribuna a descargar su indignación sobre los escándalos encadenados de este Gobierno.

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3 junio, 2020 · 20:29