Archivo de la etiqueta: cosas de la democracia

Logorrea castrista vs habano marianista

14973747111172

Tres ya son multitud.

Moción significa movimiento pero nada cambiará en España tras la moción de censura de Podemos al PP. Los primeros seguirán conformándose con el foco y los segundos con el poder. La jornada parlamentaria la clavó hace días doña Adriana Lastra: puede que Rajoy sea censurable, pero Pablo Iglesias no es presidenciable. Su programa es un refrito naif de muros de Facebook, propuestas ya recogidas por Hammurabi e ideas robadas a la oposición constitucionalista, cuando no aprobadas por el propio PP. Don Pablo perdió hoy la voz por un agudo ataque de castroenteritis -o logorrea cubana- no para presentar a los españoles una alternativa decente de Gobierno, sino para desaguar toda la frustración acumulada durante años de activismo universitario. Este martes Iglesias vengó a tanto nieto del 68 que nos daba su chapa en el aula auxiliar de la Complu pero nunca soñó con darla durante horas en el Congreso de los Diputados. Y eso ya no se lo quita nadie.

En esta vida se puede ser de todo (incluso comunista) menos un coñazo. Iglesias decidió no seguir este sabio consejo de Michi Panero y logró que los diputados acabaran rogando la entrada a caballo de Guardiola para disolver la soberanía nacional con tal de ahorrarse aquella tabarra de cátedro revisionista, de sobrevenido guionista del Ministerio del Tiempo, siempre con el pasado por delante. Cargó don Iglesias contra el Marqués de Salamanca y contra Francisco Silvela -cuyo Arte de distinguir a los cursis le habría ahorrado muchas mofas a cuenta del cuadro flamenco que compuso con su amazona-, y de milagro no se remontó hasta Atapuerca, donde ya los homínidos de la casta antecessordesahuciaban de las cavernas a sus congéneres. El reparto de papeles estaba claro: Iglesias envió por delante a Montero en funciones de ariete y también de parapeto, para luego presentarse como líder sereno, enchaquetado y amigo de la socialdemocracia. La ventaja de encargar a una mujer el trabajo sucio es que cualquier contraataque puede convertir al crítico en reo de machismo, y a este blindado burladero se aferró doña Irene con el mismo celo que exhibe desde que su romeo en jefe defenestró a Errejón y la puso en su lugar. Es un sofisma nauseabundo que insulta a las partidarias de la meritocracia, pero vaya si funciona. Quien la denuncie arderá en la pira machirula.

Leer más…

Deja un comentario

13 junio, 2017 · 20:23

Ferraz: tarde para la ira

fotonoticia_20170521203751_640

La segunda venida.

La paz está sobrevalorada. El futuro también. El militante no ha venido a traer la paz, sino la guerra, y no tiene ningún interés en garantizar el porvenir sino en ajustar cuentas con el pasado. Porque eso es lo que se ventilaba en las primarias socialistas: el cuarto cerrado del Comité de octubre donde se corrompía un cadáver insepulto. Lo dejaron tanto tiempo ahí que terminó levantándose y echando a andar. Y metiéndole 10 puntos a la autora del crimen. Porque así es como ha decidido ver a Susana -un funeral en los ojos traía ayer a la sala de prensa- la mayoría de la militancia. Si el futuro es dudoso, si hemos de morir, al menos moriremos con las culpas repartidas y las afrentas vengadas.

Con el retorno de Sánchez el PSOE se asegura de que tiene todo el pasado por delante. Con una salvedad: don Pedro es un político tan tornadizo que nadie puede pronosticar su próxima encarnación. Sus votantes piden guadaña, pero en Ferraz cundía anoche la opinión de que manejará la revancha con prudencia. Ya es tarde para la ira: todo apunta a que cubrir el PSOE dejará de pertenecer al periodismo de sucesos. Ahora Pedro enterrará la chupa de rebelde y desempolvará la camisa socialdemócrata. Escabechará algunas cabezas orgánicas -tiene que dar carnaza a los suyos- y removerá cargos del grupo parlamentario, pero pactará la no agresión con los barones. Se equivocaría Iglesias si madrugara el entusiasmo: Sánchez no se ha arrancado los hilos del aparato socialista para acabar supeditado a la ambición de su competidor populista. No presentará una moción que no tenga atada. Rajoy puede llegar a 2019 con sus socios presupuestarios. Eso decepcionaría mucho a los que han repuesto furiosamente a Pedro en el trono de Ferraz, pero no podrán alegar que desconocían la cintura líquida de su ídolo.

Leer más…

Deja un comentario

22 mayo, 2017 · 11:47

Elogio del pasteleo

C_nWYqqXYAACvv3.jpg-large

Política real.

Me gusta mucho la foto. Es un interior de Vermeer, un fogonazo de realismo que pega fuego a la mentira pomposa de la política. Se ve a Irene Montero, Rafael Hernando, Antonio Hernando y Miguel Gutiérrez en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso, mirando al impertinente objetivo que los acaba de sorprender en un acto impúdico: están negociando. Los cuatro portavoces, que viven de la representación en sus dos acepciones -delegados del votante y actores de teatro-, entregándose a un vicio turbio y poco español: la búsqueda del entendimiento entre distintos. No me extraña que se escondan.

Al pueblo, ese buen salvaje, la pedagógica imagen no le gustó tanto como a mí, y eso que estoy tan habituado a tales escenas de compadreo como cualquier cronista parlamentario. “¡Farsantes! ¡Cínicos!”, se indignaba Twitter (el perro ladra, el gato maúlla, el tuitero se indigna). No comprenden que les pagamos precisamente para que pasteleen; el numerito de los odios cruzados figuraba como cláusula adicional, hasta que la telecracia lo erigió en el contrato mismo. La audiencia sólo demanda lo que le tienen prometido: conflicto, no consenso. La culpa -esta vez sí- es de los políticos: por esconderse cuando pactan y exhibirse cuando vetan. Durante décadas han invertido el paradigma de la Transición, reservando el énfasis para la discrepancia mientras los acuerdos apenas se reconocían con vergüenza, en la calderoniana convicción de que un político tiene honor, y ha de guardarlo negándole toda legitimidad al adversario. Pero los políticos no pueden permitirse el lujo de ser hombres de honor. El precio del honor de un político es la parálisis legislativa del país. Cuando el pueblo pide políticos auténticos en realidad está tomando rehenes.

Leer más…

Deja un comentario

15 mayo, 2017 · 14:26

A las armas, ciudadanos

14929675515013

Llamado a reformar.

Al barrio francés de Madrid lo llamamos de Justicia porque el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional enmarcan la hermosa plaza de la Villa de París, a la que se asoma la fachada del Instituto Francés, partida cada noche por un haz tricolor de luz roja, blanca y azul. Muy cerca, de la puerta del consulado, brotaba ayer una larga cola de votantes residentes en España. Estaban llamados a reventar el sistema o a reformarlo.

Sospecho que la mayoría de ellos, por haber experimentado la facilidad europea para instalarse en un país vecino, votó por lo segundo. Pero hace ya tiempo que sobrevaloramos la lógica cuando pronosticamos el sentido del voto en Occidente. Lo prueba el hecho de que los votantes de Mélenchon, en caso de que su extremista de izquierdas no pase a la segunda vuelta, declaran en las encuestas que se pasarán en masa a la extremista de derechas. La idea es que todo se vaya a tomar por culo, con uno o con otro, pero que se vaya. Romper la baraja y que vuelvan a repartir cartas como en 1789 (ignoran que entonces ya las dieron trucadas, pues nunca fue una revolución del pueblo sino de clase: la burguesía contra la aristocracia). Y a ver si hay más suerte con la nueva mano, que lo viejo nos ha decepcionado demasiadas veces.

Leer más…

Deja un comentario

24 abril, 2017 · 10:38

Corrupción, divino tesoro

IGNACIO-GONZÁLEZ

Bebiendo del Canal de Isabel II.

La corrupción sería un asunto fascinante si la tratáramos con un poco más de curiosidad, en lugar de despacharla mecánicamente pidiendo dimisiones como un linier de brazo fácil. Salta un nuevo caso, detienen al enésimo cacique, se llama a declarar al presidente y corremos a redes y tertulias a ruborizarnos como calvinistas, segundos antes de prender la fastuosa hoguera de la purificación.

La intensidad de cada fuego, sin embargo, varía en función del combustible: el último corrupto del PP avivará la llama roja de la izquierda, mientras que la picaresca podemita arde más alto en la indignación conservadora. Pide Pablo Casado que la corrupción no sea utilizada políticamente, en aras de un compromiso transversal para combatirla mejor; pero en el país por donde vaga errante la sombra de Caín nadie está dispuesto a renunciar a su mejor baza en la lógica de la confrontación partidista. Empezando por su PP. Hoy las elecciones se pierden o se ganan ya solo por dos motivos: por una crisis económica o por un escándalo oportuno. Los programas y las ideologías solo interesan a los cerebrales y a los románticos, respectivamente.

Leer más…

El bueno (Eduardo Mendoza), el feo (Rajoy) y el malo (Ignacio González) en La Linterna de COPE

1 comentario

21 abril, 2017 · 11:41

Rajoy, césar de una ‘vetocracia’

14896057588018

La tribuna recibiendo a su hombre.

En los idus de marzo españoles Julio César habría muerto también, pero de aburrimiento. Que es más cruel. Este miércoles coincidía la rendición de cuentas por el Consejo Europeo con la sesión de control al Gobierno, lo que alargó la matinal parlamentaria hasta llevar a varios diputados al borde de la inanición. Qué raudal de palabras, señores. Qué desafío a la noción misma de estoicismo. Red Bull debería mandar un camión cisterna en estos casos para despertar al personal. Cada cual sobrevivió como pudo: Madina hizo girar continuamente el boli, Errejón cruzó las piernas y agitó compulsivamente el tobillo derecho sobre el muslo izquierdo, Soraya se fue hundiendo en el sillón hasta desaparecer del todo, en C’s practicaron el sincorbatismo (menos Rivera y Roldán) y Antón Gómez-Reino, de En Marea, ensayó aplicadamente desde el escaño su intervención, que resultó una salmodia de enormidades como «fosa común» y «Casa de Alba», no necesariamente en la misma frase. Pero así es la pluralidad democrática que nos hemos dado, con todos sus portavoces en bucle a la espera de su momento warholiano. Muchas más mañanas como la de hoy y el golpe de Estado lo dan los de dentro.

Para Rajoy, fondista reconocido, todo esto no es más que entrenamiento. Si un día hay otro presidente -y el madroño centenario del Jardín Botánico pierde una hoja solo de pensarlo-, que sepa que su principal reto dialéctico no será aguantar la agudeza de las preguntas de la oposición, sino su número. Pero don Mariano habla en el Congreso literalmente como si estuviera en el salón de su casa, y no nos referimos a Moncloa sino a Sanxenxo. En esa tribuna de madera, que conoce a Rajoy desde que era árbol -la tribuna, no Rajoy-, uno asiste a un despliegue estupefaciente de autoestima mariana, kévlar anímico. Pronuncia «Bresit», bisbisea como quien hace calceta, explota ese raciocinio perogrullesco como de personaje de Pla que identifica verdades definitivas: «Todos queremos dinero para hacer cosas», «Europa no está tan mal», «Gastar más de lo que se ingresa en general no es bueno», «Algo haremos bien». Y te rindes, claro. Hoy un ujier me llamó la atención por no retener la carcajada. Pero no solo reímos los cronistas: lo hace toda la bancada del PP -donde Maíllo ejerce de regidor del aplauso orgánico- y buena parte de la oposición, empezando por Iglesias. Y esa es la victoria sibilina de don Mariano: cuando le dan tiempo para explayarse, acaba cuajando en el cerebro de la audiencia la pegajosa impresión de que su poder es tan natural como la gravedad o las cosechas. Sabes que lo ha vuelto a hacer cuando miras a los diputados de Podemos o Esquerra (Tardà le sacaría de nuevo su mejor y más soberana réplica) y están abismados en el iPhone.

Leer más…

Deja un comentario

16 marzo, 2017 · 9:46

La democracia sentimental

p01gmyb4

Stuart Mill. Un liberal leyendo es el colmo de la subversión.

Manuel Arias Maldonado (Málaga, 1974) no es un politólogo sino un filósofo político. La diferencia entre ambos oficios es la misma que separa al interiorista del arquitecto. Arias es un académico cuya kantiana ambición es toda la que quepa en la consideración científica de la política. Su trabajo trasciende el corral patrio para dialogar con homólogos extranjeros sobre desafíos estructurales de la democracia occidental. Cabe resumirlos en uno: el giro afectivo que alienta en la emergencia de populismos, identitarismos y otros ismos primiseculares. Este libro es el acta más exhaustiva que se ha levantado sobre la sentimentalización de la política, y no solo porque conste de 71 páginas de aparato crítico.

El optimismo ilustrado ha sido desmentido por los últimos descubrimientos de la neurociencia (por si hiciera falta alguna prueba añadida al mar de sangre del siglo XX). No somos lo que los ilustrados creyeron que seríamos. En realidad nunca fuimos racionales. Somos sujetos postsoberanos en quienes la emoción suplanta sistemáticamente a la razón en la toma de decisiones. Cuando el establishment amenazado por el populismo de izquierdas o de derechas parece refugiarse en el despotismo ilustrado o cuestiona el sufragio universal, el autor propone partir de la aceptación de nuestra condición para mejorar la democracia sin sustituirla ni por el elitismo ni por la revolución.

Leer más…

Deja un comentario

6 marzo, 2017 · 14:39

El estadista Godot

14804466339985

Cuatro para una reforma.

La necesidad de reformar la Constitución empieza a suscitar tal consenso que podemos estar seguros de que no se reformará nunca. Estas cosas hay que hacerlas en petit comité, porque de lo contrario quiere opinar todo el mundo y al final la controversia acaba congelada en una comisión glaciar, con varios mamuts encerrados dentro.

Dios me libre de llamar mamut a Rodolfo Martín Villa, ni a José Manuel García-Margallo, ni a Alfredo Pérez Rubalcaba, ni a Miquel Roca, todos ellos ponentes del foro casi constituyente que EL MUNDO celebró ayer en el Wellington, quien rogó disculpásemos su ausencia, que tenía lío en Waterloo. Es que fue el propio Roca el que definió lo suyo como «arqueología política». El padre catalán del 78 disertó por videoconferencia con soltura, por momentos parecía un youtuber de la identidad. No sorprendió porque Roca siempre ha tratado de estar en dos sitios al mismo tiempo: Barcelona y Madrid, la Constitución y el Estatut, la soberanía nacional y el soberanismo particular.

Leer más…

Deja un comentario

30 noviembre, 2016 · 16:22