Archivo de la etiqueta: El poder desgasta a quien no lo tiene

Muerte de un supremacista

15121543997240.jpg

El fin coherente de un fanático.

No me quito de la cabeza el chupito de la muerte de Slobodan Praljak. Un general anciano recibe en pie la noticia de su condena y decide expresar su rechazo del modo más categórico entre los posibles. Ciertamente, Praljak era un hombre familiarizado con la muerte. La administró sin escrúpulo en Bosnia, de donde trató erradicar la presencia musulmana con instrucciones diáfanas a sus soldados antes de salir de caza: “No mostréis compasión por nadie”. No la mostraron. ¿Pero la mostró él consigo mismo ante el tribunal de La Haya? ¿Es su suicidio un acto de cobardía o de valor?

Sobre todo fue un acto de suprema vanidad. O de vanidoso supremacismo. Otros criminales balcánicos se suicidaron discretamente en sus celdas, pero no en vano Praljak había sido cineasta y profesor de filosofía. Quizá pretendía proyectarse a la posteridad como Sócrates posmoderno, tomando la cicuta en televisión, consciente de que no podía torcer la razón legal pero sí obtener una victoria catódica. Que sus cálculos no eran descabellados lo prueba el solemne minuto de silencio que el parlamento croata guardó tras confirmarse el fallecimiento. La alquimia nacionalista solo necesita un drama y una imagen para convertir la abyección en heroísmo.

Leer más…

Vuelve El bueno (Íñigo de la Serna), el feo (Iceta) y el malo (el frío) en La Linterna de COPE

Anuncios

Deja un comentario

5 diciembre, 2017 · 10:29

Ante Rufián, todos somos Valderrama

Sesión de control al Gobierno

Monologuismo.

Las esposas de Rufián. Parece el título de un romance compuesto por un viajero romántico al pie de la Alhambra. Pero la solemne zoquetería del personaje no invita tanto a tañer la lira como a rescatar el astracán de Muñoz Seca: “¡Mora de la morería! / ¡Mora que a mi lado moras! / ¡Mora que ligó sus horas / a la triste suerte mía!” Con la tristeza final del Procés concluye la segunda parte de La venganza de don Mendo, es decir, de don Mariano, que se ha vengado de cinco años de involución medieval de la forma más cruel, la única que conoce: en frío. Mientras todos los cabecillas del osado desafío caen en fuera de juego, hacen talleres en la trena o huyen a un exilio tartarinesco, Rajoy desliza en lo de Herreraque se volverá a presentar a las elecciones. Quizá le haya podido al fin la curiosidad de saber qué siente cualquiera de sus víctimas, así que va a nombrarse antagonista electoral de su propia tozudez y que sea lo que Dios quiera. La obra es redonda. Como en Don Mendo, aquí muere hasta el apuntador, pero nadie llora, sino que se entrega al meme.

Algún mosso muy fan o una madame divertida le prestó a Rufián unas esposas para justificar ese salario que solo Ciudadanos le quiere retirar, no por payaso, sino por absentista. Algunos cronistas, en cambio, se lo restituiríamos de nuestro bolsillo precisamente por su productividad cómica, porque el día que se vaya tendremos que escribir sobre leyes que mejoran la vida de los españoles y ya nadie clicaría en nuestras piezas.

Leer más…

Deja un comentario

15 noviembre, 2017 · 19:29

Cómo disuadir a tu lunático

Carles Puigdemont

Lunático contemporáneo.

A algún federalista con humor se le ocurrió diseñar los pasillos del Senado al estilo náutico, de modo que los despachos semejan camarotes y los senadores soportan la sensación de trabajar en el Titanic. Sin embargo, no es el Senado el que se hunde, y menos ahora que ha encontrado su drástica utilidad, sino la autonomía de Cataluña que el 78 restauró, que el separatismo ha arruinado y que el 78 ha de volver a restaurar ahora. Cuenta con una potente bomba de agua que lleva un número de serie: 155. Y un precinto intacto. Nadie sabe manejar esa bomba. Nadie quería aprender. Mienten -o desconocen el marianismo- quienes imputan al PP unas ganas locas de someter a Cataluña. No imaginé el discurso de Sáenz de Santamaría en boca de Cromwell, y no por la ronca ejecución sino por el tono funeral: una mezcla palpable de fatalidad histórica, pereza infinita y ese pánico a lo desconocido característico de los altos funcionarios del Estado.

La vicepresidenta prescindió de toda vibración, refirió sobriamente los hitos de la revuelta e insistió en lo obvio con un punto de cansancio: no se trata de instaurar un centralismo secretamente codiciado, sino de que la peña cumpla la ley en todas partes, tanto si habla catalán como si aspira las eses. Recordó una verdad jurídica esencial que agoniza bajo la catarata de catequesis catalanista: las competencias de la Generalitat no emanan de la sangre de Wilfredo el Velloso sino de la Constitución. No hay una legalidad medieval ininterrumpida y previa al hecho fundacional de nuestra democracia, que es el referéndum constituyente que convocó a todos los españoles, incluidos los catalanes, hace 40 años. El poder de Puigdemont no proviene de los cojones peludos de un remoto señor feudal en cota de malla, sino de un contrato social contemporáneo. Pero la gente solo escucha al abogado cuando llega una multa a casa o cuando planea el divorcio. Y Soraya debería saberlo. De don Carles no esperaríamos ni que saliera de la cárcel habiéndose aprendido las provincias de Andalucía.

Leer más…

Deja un comentario

27 octubre, 2017 · 18:25

Los restos de La Moncloa

7c9ef41f93df28356ee6f30f7333f452--emma-thompson-anthony-hopkins.jpg

Stevens y miss Kenton, la película.

Desde que supe el nombre del Nobel de Literatura no dejo de figurarme a su personaje más célebre, el mayordomo Stevens, con las mismas impasibles facciones de don Mariano. Lo imagino estos días atravesando en soledad los pasillos de La Moncloa, recolocando un cuadro torcido, estudiando el lustre de los zócalos, descorriendo audaz algún visillo para volver a correrlo enseguida con un mohín de repugnancia: “Cuánta sentimentalidad desatada ahí fuera. Qué falta de contención. Unos se atreven a imponerme la aplicación de cierto artículo de bárbara contundencia. Los otros se obstinan en desobedecer las leyes, como si tal cosa fuera concebible. Nunca encareceré lo suficiente las ventajas educativas que reporta ser hijo de un juez”, reflexiona flemático al oído de Miss Kenton, el ama de llaves, que es Soraya.

El mayordomo del Ejecutivo se considera a sí mismo un hombre cabal. El único estadista en pie tras la desagradable urgencia manifestada por el joven monarca. Hace mucho que Stevens/Rajoy se niega a expresar sus sentimientos fuera del ámbito estrictamente deportivo. Mezclar el corazón con la política: qué grosería. No es eso lo que me ha traído hasta aquí, rememora. Ni lo que le ha mantenido allí en tiempos de mudanza de todo lo considerado inmutable. ¿Por qué el sarampión sedicioso de Cataluña iba a requerir un tratamiento diferente? El tiempo lo cura todo. ¡No se cambia lo que funciona!

Leer más…

1 comentario

8 octubre, 2017 · 18:50

Llora, catalán, y conquistarás el mundo

A2-85931633.JPGEl argumento del 1 de octubre de 2017 es el amor. Algunos se quedarán con las cargas policiales y las urnas arrancadas, y los cinturones negros del victimismo aprovecharán la legítima violencia del Estado para invertir la energía del golpe y presentar al defensor de la ley como al allanador de su morada, sin dejar de ejercer un ápice de violencia propia. Pero esa llave de judo a la democracia parecerá el abrazo de un amante, y de eso se trata.

Nos tienen advertido que el fin del mundo no se consumará con una explosión, sino con un gemido. De igual modo, la democracia mediática de la posmodernidad no muere bajo los porrazos de la policía, sino por un beso filmado a tiempo. El pueblo es muy enamoradizo: se va con cualquier descarado que sepa cortejar su vulnerable autoestima. Y ese beso fundacional termina siempre posándose sobre la mejilla de un caudillo oportuno y cachondo, con esa forma de hablar -ese cinematográfico relato- tan irresistible que nos persuade del divorcio con la democracia liberal, ese marido estable pero aburrido con el que la masa ya no siente placer.

Esto es lo que está pasando, una vez más, en una pequeña parte de un continente que ha proyectado la misma puta película cientos de veces, interpretada por actores diferentes, explotada lucrativamente por remakes que nunca acaban de escarmentarnos, porque cada día nacen nuevas generaciones que desconocen el final.

Leer más…

Me entrevistan en la radio largo y tendido sobre columnismo

Deja un comentario

1 octubre, 2017 · 23:07

La extremeña legalidad del ‘Renferéndum’

15065167002648

Hecho diferencial.

A falta de presidente, que convalecía en Washington de lo suyo con Trump, habló la vicepresidenta, que quiso asemejarse al Macron que cargó contra el nacionalpopulismo en la Sorbona. Mientras dura la crisis catalana, Albert Rivera ha decidido atinadamente hacer oposición a fuerza de extremar la lealtad, así que le preguntó a Sáenz de Santamaría cómo defender mejor y más juntos aún la democracia. Cortesía de aliado que Soraya no desaprovechó. Desgranó principios elementales del Derecho con unción de opositora, pero en un hemiciclo donde la adolescencia jurídica copa un tercio de los escaños sus palabras caían como la orina en el pantalón, según la fluida metáfora que el presidente Lyndon Johnson formuló al oído de Galbraith: “¿No has pensado nunca, Ken, que hacer un discurso sobre economía se parece mucho a mearte encima? Uno nota el calor, pero nadie más se da cuenta”. Quien dice economía dice la Constitución.

Esta vez el monólogo de Gaby -que para ejecutarlo ya se arremanga la chaqueta como los aspirantes más ortodoxos del Club de la Comedia- consistió en reivindicar la independencia de Castilla. Cosechó sonoros golpes de platillo demagógico, como cuando le propuso a Zoido redirigir los barcos de policías a salvar pateras en el Mediterráneo. O cuando improvisó una honda elegía por el robo de su país, que según Rufián se produjo hace 80 años y nadie lo ha visto desde entonces. Cómo vamos a encontrar las urnas si la propia Cataluña no ha aparecido todavía. ¿Habrá mirado bien el ministro en objetos perdidos? ¿No estará Cataluña muerta de risa en una consigna de la estación de Sants, esperando a que la encuentre un funcionario de Adif, y problema resuelto? ¿Y no es posible que en el mismo recóndito lugar encontremos otras cosas extraviadas de incalculable valor, tales como la célebre mayoría silenciosa, el sentido del ridículo del señor Rufián o la careta de partido español que se quitó Podemos?

Leer más…

Deja un comentario

27 septiembre, 2017 · 15:08

Fuga de cerebros catalanes

20170920-636414989306107367_20170920101040-kogD-U431422176667khG-992x558@LaVanguardia-Web

¿Preparado para las esposas?

El Parlamento español es muy capaz de unanimidades siempre que las inspire una desdicha extranjera, como el terremoto de México, pero jamás una propia, como la mutilación de un miembro vital de su cuerpo político. Por eso la sesión se abrió con un conmovedor minuto de silencio en recuerdo de las víctimas mexicanas y terminó con la fuga de los diputados catalanes que entre la insolidaridad y la cobardía no son capaces de elegir: abrazan excitados las dos. Insolidaridad, porque la utopía indepe no es más que la revuelta de unos pijos con folclore propio que no quieren contribuir a las pensiones de las viejas extremeñas sin reparar en que, constituidos en estado europeo, tendrían que contribuir a la sanidad de las viejas croatas. Cobardía, porque fuera de Cs, del PP y de algunos ediles socialistas mal protegidos por la retórica preservativa del sanchismo -España sí, pero con condón-, no va quedando un solo político catalán con los atributos necesarios para soportar la coacción fascista que resulta de fundir calle y poder, escraches en Layetana y clausura del Parlament, escaños amordazados y cristales rotos.

Por eso salieron del hemiciclo los rufianes, los pedecatos y los comunes comunistas concomitantes, a tiempo de coger el AVE para que les guarden cacho en la inminente república, que ellos trabajan en Madrid, pero no mucho. La excusa para licuarse de gusto en el 1-O la diseñó la factoría Iglesias a la salida de casa Roures: ellos son las Rosa Parks y los Luther King de esta movida. Los picoletos nos reprimen, no se puede consentir, cantemos La estaca, camaradas. Todos desfilaron hacia la puerta, pero al irse olvidaron dejar sobre el escaño las nóminas que les abona puntualmente el Estado opresor. Asistimos a una fuga de cerebros catalanes. Lo que no sabemos es hacia dónde. Hacia qué unidad de destino en lo universal.

Leer más…

1 comentario

20 septiembre, 2017 · 21:46

El dilema de Mitilene

15048132447665

Hamlet celta.

Soy muy consciente de lo que se espera de mí, advirtió lentamente Rajoy en un discurso notable, forma y fondo cosidos a la solemne pero no enfática voluntad del estadista desafiado. De sus palabras se deduce que ha aceptado la reducción de su larga carrera al temario único del que el juicio de la historia terminará examinándole. Y no será la corrupción, ni siquiera la gestión de la crisis: será el aspecto del paisaje institucional que deje la rebelión catalana una vez sofocada. Porque será sofocada. Desde que compartimos solar, los españoles salimos a un par de rebrotes indepes por siglo a cargo de los inquietos nobles del viejo reino de Aragón, deseosos de engordar la bolsa y adelgazar los tributos. Ambición tan vulgar que requiere generosas partidas en folclore para justificar hechos diferenciales. Pero Rajoy no es el conde duque de Olivares: en todos sus anuncios se esmera por acompañar la garantía de firmeza con la promesa de proporcionalidad. A esa facultad de la razón práctica que se basa en la experiencia y la medida los griegos la llamaban phronesis (prudentia, en latín), para diferenciarla de la sophia, que reservaban al conocimiento teórico. A la razón pura.

Si Rajoy fuera la clase de gobernante que aplica la razón pura, hace tiempo que la autonomía catalana habría sido suspendida. Pero la prudencia marianista, que complace antes a la izquierda o al centro que a la derecha huérfana de autoridad, muy pronto va a probar su condición de virtud o de vicio. Para los atenienses la democracia no era sino la expresión política de la phronesis, mientras que para los espartanos el miramiento ateniense delataba una fragilidad incompatible con el poder del Estado. Ambas ciudades se batieron en las guerras del Peloponeso, cuyo mejor corresponsal, Tucídides, recoge un episodio quizá instructivo para la democracia española de 2017.

Leer más…

Vuelve El bueno (Rajoy), el feo (Coscubiela) y la mala (Forcadell) en La Linterna de COPE

1 comentario

8 septiembre, 2017 · 12:45