Archivo de la etiqueta: cultos papanatas

España sintiente

A todos nos pesan las piernas como si ascendiéramos enero por una colina de almohadas, pero para algunos españoles todo el año es enero. Para los jóvenes, por ejemplo, que no encontrarán empleo esta primavera y tampoco piso con el bono bobo del Gobierno: los arrendadores procederán a repercutirlo sobre el precio del alquiler como ha hecho la especie desde que especuló con la primera cueva. Ser joven en España es una tarea dura que obliga a prolongar la adolescencia o a demorar la madurez para evitar sustos. A la suspicacia secular con que los miran cuantos dejaron atrás la juventud, divino tesoro, se le añade el histórico desdén de los gobiernos, que no se fían de votantes tan tornadizos, si es que salen a votar. El joven es el outsider ibérico por antonomasia, un sospechoso habitual que sólo cobra estatuto de sujeto político si se radicaliza, si se lía a quemar cajeros o a fundar naciones, pero del que mayormente se espera que esté mamándose en un aparcadero, embebido en el TikTok o explorando la mina trucha del bitcóin. Luego le preguntan qué opina de la democracia y prefiere el rollo de Putin, normal, más divertido.

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20 enero, 2022 · 10:11

Romanticismo cañí

El símbolo madrileño en Fitur este año será un abanico. Por español y por sostenible. Las plataformas de vídeo y las campañas electorales se llenan de productos típicamente españoles, de Lola Flores a Raphael pasando por un cebadero de cerdos. En la música triunfan el quejío tecno de Rosalía y el madrileñismo mestizo de Tangana, y triunfa más aún si se mete en la catedral de Toledo a mezclar lo sacro y lo profano, la fe y el muslamen. Los reporteros evocan con honores el cine quinqui de Eloy de la Iglesia o las hazañas bélicas de los pandilleros de los bajos de Moncloa, y todos seguimos esperando la gran entrevista memorial a Marisol antes de su ascenso a los cielos. Ayuso arrasa por el procedimiento inimitable de devolver al adjetivo del Partido Popular su sentido etimológico, ese que quizá perdió a las pocas horas del bautizo. España y la hispanidad llenan los anaqueles de las librerías al calor del basta ya de Elvira Roca. Vuelve la costumbre del columnismo castizo -¡hasta Arcadi prepara libro sobre flamenco!- y los caciques de cantón se disfrazan de federalistas para blindar su momio decimonónico con fondos europeos. La Pantoja no se acaba nunca, como París, y Victoria Federica desfila en el cuché con más ojos encima que la penúltima anglodiva del pop. Todos hacemos propósito de ir más a los toros, aunque sea por joder. Los capillitas salen de la catacumba, posan en la misa de la abuela y fabrican con esa añoranza una literatura buena o mala que lo peta en Amazon. Incluso los hermanos pequeños de los mileniales descubren las guerras de nuestros antepasados,con su borrachera de yugos, flechas, hoces y martillos. ¿Qué está pasando?

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18 enero, 2022 · 12:05

Cómo ser un buen antivacunas

Hay gente a favor de la vacunación y hay gente en contra, y cada cual tiene sus razones. Yo, por ejemplo, estoy a favor porque no quiero perder suscriptores, y sin vacuna quizá usted ya estuviera muerto. Seguir con vida facilita mucho la lectura, incluso permite entregarse a debates apasionados sobre la conveniencia misma de mantenerse vivo, aunque solo sea para poder ciscarse un año más en Bill Gates y en las leyes australianas. Para ser un buen antivacunas primero hay que ser, a secas, pues la vida preexiste a la militancia. Un antivacunas muerto por covid ya no sirve para luchar contra el globalismo inmunológico, de modo que la manera más segura de seguir siendo antivacunas es vacunarse.

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10 enero, 2022 · 9:50

No es país para viejos

Pero qué está pasando en España con los niños. Qué odioso personaje dickensiano ha declarado a la infancia enemigo del pueblo igualitario, de la mujer empoderada, del planeta amenazado. De qué cabeza neurótica salen las huelgas de juguetes y los planes de rediseño de los patios. A quién le interesa tanto intervenir la soberanía lúdica de los críos para que aprendan a replicar cuanto antes las patologías interseccionales de adultos politizados hasta la arcada. Cuándo dejó la izquierda de conmoverse con Oliver Twist y pasó a simpatizar con Scrooge, solo que sin la pasión por la cultura del esfuerzo de Scrooge.

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14 diciembre, 2021 · 8:04

Un precioso todavía

Solo hay alguien más jartible que un entusiasta de Halloween y es un odiador de Halloween. Una trifulca indefectible entre papanatas y cruzados condena por estas fechas al español a ir detrás de una calabaza con un cirio o con un garrote. El pecado del aprendiz de Tim Burton es meramente estético y le lleva a suspender el sentido del ridículo hasta abrazar la mamarrachada triunfante. El pecado del fan de Bernarda Alba es ideológico y le lleva a censurar por extranjera una liturgia importada como si el cristianismo no hubiera sido exportado desde Jerusalén en su día, tomando por el camino no pocos aderezos rituales de los cultos paganos. Equidistar de ambas tentaciones nos ayudará a honrar al muerto que todos seremos con la inteligencia del vivo que aún somos.

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2 noviembre, 2021 · 10:27

Un filósofo en el dentista

Los que acusaban a Ortega de ser el filósofo de lo obvio no leyeron a Byung-Chul Han, que es el pensador de moda en un tiempo en que pensar no está de moda. Para pensar ya están las máquinas, terrible competencia para Han, que defiende el fruto artesanal de su cerebro como el pastelero de proximidad arremetería contra la bollería industrial. «La inteligencia artificial no piensa. A la inteligencia artificial no se le pone la carne de gallina», afirma en El País. Para Han pensar es como salir de la ducha en diciembre, greguería digna de Ramón: «¿Qué es el arte? Morirte de frío». ¿Qué es filosofía para nuestro filósofo? Una confitería de galletas chinas. Coreanas, de hecho.

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26 octubre, 2021 · 12:12

La mente del calamar

Cómo no va a tener éxito El juego del calamar si es una traducción perfecta de la mente populista a la narrativa audiovisual, y nadie cuenta cuentos mejor que un populista. El populismo no es una ideología y ni siquiera una estrategia; no es una oferta de soluciones simples a problemas complejos ni tampoco el cultivo calculado del antagonismo entre élites culpables y pueblo engañado. Es más bien el conjunto kantiano de condiciones perceptivas que determinan el juicio de los votantes asustados. El miedo es la premisa emocional del populismo; por eso el primer deber del líder o del partido populista es identificar la clase de amenaza que se cierne sobre su audiencia: la casta, el globalismo, las eléctricas, los inmigrantes, el hombre blanco, la mujer pantera, los fondos buitre, los burócratas europeos. Si el público acepta la premisa narrativa, el pacto de ficción queda sólidamente establecido y la trama empieza a fluir, con sus héroes, sus villanos y su carne de cañón.

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12 octubre, 2021 · 10:08

Faltan paracas

A los soldados spenglerianos -cómo le gustaba este adjetivo a Gistau– de la base aérea de Zaragoza que salvaron a dos mil afganos del terror talibán yo les haría mil preguntas. Pero, cosas del cipotudismo, nunca se me habría ocurrido preguntarles si encontraron tiempo para llorar. A Margarita Robles sí se le ocurrió, y recibió esta ontológica respuesta:

-Somos paracas, señora ministra.

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26 septiembre, 2021 · 12:53