Archivo de la etiqueta: partitocracia y gracias

La nave liberal o el barco de Chanquete

Ningún partido ofrece una muerte hermosa igual que ninguna estrella se va bien del Real Madrid. Un astro del fútbol difícilmente asume que esté apagándose, así que no acepta la suplencia, y un partido se funda para aspirar al poder, así que no sabe gestionar la irrelevancia. El destino fue innecesariamente cruel con Cs; tanto que nació un pujante género periodístico: columnas y tertulias se petaron de forenses que apuntaban causas contradictorias del óbito naranja: el no a Sánchez en junio, el sí a Sánchez en septiembre, el narcisismo de Rivera, el absentismo de Rivera, el cálculo de Ortuzar, el cálculo de Iván Redondo, el pulgar hacia arriba del Ibex, el pulgar hacia abajo del Ibex. Esta fiebre pericial desbordó los márgenes del oficio y alcanzó a bares, metro, canchas de petanca; nadie entiende que Iker Jiménez no haya dedicado una temporada a la caída de Cs. Yo considero ya inútil buscar explicaciones. La actitud más científica exige asumir la volubilidad del votante humano, y concretamente español, como si fuera el Dios de Job: binario y caprichoso, papanatas y tradicional, capaz de transigir con delitos y de ajusticiar por errores.

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30 enero, 2023 · 19:55

El líder que vi en Pablo Casado

El 21 de julio de 2018 escribí que Pablo Casado había sido capaz de «levantar en mes y medio un liderazgo propio». Ese mes y medio era el tiempo transcurrido entre la traumática moción que desalojó a Rajoy de La Moncloa y el arranque de un proceso de primarias sin precedentes en el PP. Apurando el cáliz de la humildad confesaré que la columna llevaba por título El parto de un líder. Los hechos han demostrado que me equivoqué con estrépito, y es justo reconocerlo en este purgatorio de vanidades que ha ideado brillantemente Leyre Iglesias para atormentar el ego del columnista y expiar antiguos pecados de opinión, desatinos atropellados bajo la rueda de la actualidad y velados piadosamente por el olvido.

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11 diciembre, 2022 · 20:58

Plata o plomo

El chantaje emocional es la violencia de los débiles. El fascismo de los vulnerables. Algunas relaciones sentimentales fracasan por la insufrible dominación del fuerte (que compensa así su íntima fragilidad) y otras por el chantaje constante del débil (que ejerce así su superioridad efectiva). En las relaciones políticas sucede igual. El sanchismo, precisamente por su debilidad parlamentaria, se ha especializado en el chantaje al resto de partidos. Su modus operandi siempre es el mismo: por estricta incompetencia deja que una situación llegue al límite; aprueba un decretazo para parchearla tomando a los ciudadanos como rehenes (esta vez en una gasolinera, para redondear la atmósfera mafiosa) y ofrece el trágala a la convalidación de las Cortes; abre entonces subasta de recursos públicos, prebendas asimétricas y descosidos institucionales para comprar a los afines; por último, los partidos que no han tragado son acusados de antipatriotas y antisociales: prefieren el caos con tal de desgastar al Gobierno de la Gente.

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3 mayo, 2022 · 10:12

La vida es sueño, y Génova también

Reunió fuerzas suficientes para tomar la palabra una última vez, flanqueado por el coro de sus enemigos: los adversarios los tenía enfrente. Evitó dar vuelo al verbo como hizo en sus instantes de mejor inspiración, automatizó la garganta y leyó el discurso para ahogar las emociones antes de que pudieran traicionarle, pues ya iba servido de traiciones. Apeló a la concordia, reivindicó al PP, añoró el bipartidismo. Su pudor castellano le prohibió el broche sentimental, la despedida explícita que habría fijado en la memoria la marcha de un gran parlamentario. Hablar no es liderar, pero siempre habló bien.

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27 febrero, 2022 · 19:07

Un Casado de ultratumba

Quizá ya se haya dado cuenta Pablo Casado de que disparar a tu mejor soldado es como hacerlo sobre tu propia sien. En política el muerto equivale al cornudo -suele ser el último en enterarse-, pero ni siquiera las gruesas paredes de Génova, compactadas por la mediocridad e insonorizadas por la cobardía, pueden aislar ya al difunto de la clamorosa plegaria que se eleva en su nombre desde las calles de Madrid, rompeolas de todas las Españas.

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21 febrero, 2022 · 7:56

Navarrería

Un par de tránsfugas infames o dos héroes del voto en conciencia. Desobediencia al partido que los colocó en sus listas o respeto al acta personal que la Constitución les confía. Cobardes por haber ocultado sus intenciones o valientes por exponerse a la purga orgánica. Cómplices de los oscuros manejos de Teodoro, célebre alcahuete de opas, o víctimas de los oscuros manejos de Esparza con Bolaños, que blandió un fajo de fondos con una mano y el palo de una reprobación con la otra. Fatuos en busca del aplauso de tertulianos derechistas o insomnes en vela por el rostro ceñudo de sus vecinos pamploneses. Qué son Sergio Sayas y Carlos García Adanero, aparte de navarros. Que no es poco.

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7 febrero, 2022 · 8:19

La voz cantante

No hace falta ser Robert Michels, el politólogo alemán que formuló la ley de hierro de la oligarquía, para comprender por qué a los jefes de partido no les gustan los solistas. Según Michels, quien fácilmente habría deducido su ley de una somera ojeada a la jaula de los orangutanes del zoo de Colonia, toda organización es oligarquía, y todo miembro ascendido a la condición de oligarca conspira para evitar la emergencia de nuevos líderes que amenacen su posición. De modo que el recelo de Casado hacia Ayuso o el de Sánchez e Iglesias hacia Yolanda Díaz es el mismo: se deriva de su estatus insomne de primates alfa. Da igual que se alce el puño o que se vaya a misa: todo líder es conservador porque vive obsesionado con la conservación de su puesto.

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23 noviembre, 2021 · 10:09

En el parque con Bolaños

No era una ladera de Cumbre Vieja sino la sede de la soberanía nacional, pero amanecía igualmente desierta de vida, con ocasionales rociadas de lava dialéctica. En ausencia de Sánchez, que ha salido un momento a hacerse una foto a la ONU, todos los ministros habían sido desalojados por su propia desidia de la bancada azul. ¿Para qué vamos a ir si el jefe no está mirando? ¿A quién le importa ya la cámara legislativa si nuestros decretos resultan inconstitucionales y no pasa nada? ¿Quién quiere oírnos si tenemos el tuit para expectorar la consigna y el dúplex para salir en la tele, y si en realidad cobramos por reducir la polifonía de la democracia a la voz de vicetiple concernido de un solo hombre? Sin Sánchez ni hay Ejecutivo ni hay Legislativo, y el Judicial aguanta porque Marchena es canario y está acostumbrado a los volcanes.

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23 septiembre, 2021 · 10:20