Archivo de la etiqueta: periodismo

Arturo a bordo

«Nació con el don de la risa y la intuición de que el mundo estaba loco, y ese era todo su patrimonio». Estará de acuerdo Arturo Pérez-Reverte en que este, el de Scaramouche, es uno de los mejores arranques de la historia de la literatura. Solo un talento fastuoso o uno de esos instantes de gracia que las avaras musas no prodigan permiten a un escritor capturar la mente de varias generaciones con la primera frase. Reverte lo sabe bien porque a mediados de los 90 él también experimentó el divino soplo.

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3 septiembre, 2026 · 14:19

¿A quién votará la IA en 2027?

Antes el periodismo nacía de una sospecha infalible: el poder nos miente. Por entonces el poder estaba claramente identificado: bastaba mirar arriba, al origen de todas las sospechas. Fue la edad heroica de los muckrakers, aquellos reporteros que se enfrentaban con coraje a una casta localizada de caciques y plutócratas.

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19 junio, 2026 · 15:13

Ítaca puede esperar

A poca celebridad que haya ganado un periodista español, hace tiempo que su vida consiste en responder a ciudadanos espontáneos que lo paran por la calle para preguntarle cuánto tiempo le queda a Pedro Sánchez. En el supermercado, en el gimnasio, en el aeropuerto, en la cola del cajero, en el desenfadado banquete de una primera comunión uno sabe que alguien se presentará de improviso, le tocará el hombro y volcará toda su ansiedad antisanchista sobre ese rostro o esa voz que le suena de algo, aunque no sepa exactamente de qué. Solo saben que nosotros sabemos, o eso creen, y desean ardientemente que usemos nuestro saber futurológico para acortarles el horizonte de su angustia.

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5 junio, 2026 · 11:09

Irene Polo o la nueva nostalgia del viejo periodismo

Ya sé que la degradación parlamentaria es el último consenso que nos queda. Y que todos los plenos llevan invariablemente aparejado el adjetivo «bronco». Desde estas páginas yo mismo he contribuido modestamente a extender esa nefasta impresión sobre el estado de nuestra oratoria nacional, incluida la plurinacional. Pero aun así debo confesar que durante años yo me levantaba feliz cada miércoles, me hacía el café, agarraba la libreta y me sumergía en el metro. Y cuando emergía en Sevilla (la estación, no la ciudad), si la ocasión prometía dosis excepcionales de violencia verbal me embargaba una incomprensible expectativa y una anacrónica reverencia por el viejo caserón de San Jerónimo.

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25 mayo, 2026 · 19:29

Anatomía del quilismo

Cometemos el error de juzgar a Vito Quiles subidos al pedestal de la deontología. Abrazados a la cariátide del periodismo con la misma ciega ferocidad con que la nueva mucama de doña Begoña se encarama a la chepa del muchacho en el último gran meme nacional. El solemne corsé de lo corporativo estrangula las neuronas: así nunca vamos a comprender la naturalidad con la que la chavalería acepta el quilismo como sucedáneo válido del periodismo. Para eso debemos olvidarnos del manual académico del oficio, igual que si queremos conducir por Madrid sin estrellarnos renunciaremos a las consignas del examen teórico.

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1 mayo, 2026 · 17:34

Héroe de madrugada

Todos los aficionados a dividir a las personas en dos tipos sabemos que hay dos tipos de personas: las que madrugan y las que no. Pero lo que muchos no saben, ni siquiera lo sospechan, es que hay dos tipos de personas dentro del tipo de las personas que madrugan: las que madrugan lo normal y las que madrugan en serio. Recientemente, por mi desempeño radiofónico en la cadena Cope, he entrado a formar parte de este segundo tipo. Llevo nueve obstétricos meses levantándome a las cuatro de la mañana de lunes a viernes. Y en este tiempo de epifanía he tenido acceso a una verdad poco divulgada, o divulgada superficialmente: la superioridad moral del madrugador extremo.

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21 abril, 2026 · 18:06

Cuerpo toma cuerpo

Se habla mucho de las carencias de los tertulianos pero no se cita su ventaja más indiscutible. Y no se cita porque ni los espectadores ni los oyentes se benefician de ella tanto como el propio tertuliano. Me refiero a la posibilidad de rozarse intelectualmente con extraños y contraer alguna idea provechosa a consecuencia de ese roce clandestino. El tertuliano no aprende ni enseña nada durante la tertulia, pero no es descabellado que lo haga antes o después, porque comparte espacio y tiempo con otros tertulianos fuera del alcance de la cámara o del micro. Por tanto en condiciones favorables al despliegue transparente de una cierta honestidad. Lo único que echo de menos de mi avatar tertuliano, ya felizmente superado, es esa ocasión para la charla incruenta con otros jornaleros de la opinión audiovisual en la salita o en el taxi. A veces uno confirmaba allí la impresión surgida en el fragor de la tertulia; otras veces la matizaba.

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31 marzo, 2026 · 16:09

Cómo reaccionar con alegría a una cagada de paloma

El orador despacha su discurso con el automatismo municipal que da la costumbre. Sus frases se concatenan sin esfuerzo ni pasión, parecen brotar del mecanismo oculto que tracciona las escaleras del metro de Madrid cuando no se estropean. Él adquirió esa mecánica destreza cantándole temas al preparador de abogados del Estado. Es una retórica monótona, quizá demasiado fría en estos tiempos de emotivismo a flor de red, pero a cambio imprime a sus intervenciones cierta solidez industrial, una fluidez sintáctica que contrasta con los balbuceos sincopados que cualquier cronista parlamentario debe tolerar cada semana.

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21 marzo, 2026 · 10:14