Archivo de la etiqueta: periodismo

Elogio del tertuliano

EL-GRAN-DEBATE-1

Tertulia, que algo queda.

La purga de tertulianos desafectos al sanchismo evoca de inmediato la purga de tertulianos desafectos al sorayismo. Así ha sido siempre y así seguirá siendo con mayor o menor cainismo si un inverosímil boom de ventas de Stuart Mill u otra ley electoral no lo remedian. ¿Pero es el tertuliano una continuación del político por otros medios, es decir, por los de comunicación?

Veamos. El tertuliano es un animal de varia estatura y sexo irrelevante que habla de todo y come tres veces al día, a no ser que le coincida con una tertulia, en cuyo caso se alimenta del catering de la cadena. Posee dos antenas invisibles en el occipucio con las que recoge datos decisivos para su supervivencia, como la clase de relación que mantiene tal presentador con tal político. Su pelaje es suave al tacto del productor, aunque tendrá que erizarlo cuando enfoque la cámara y no le apetezca discutir.

Leer más…

Anuncios

1 comentario

12 septiembre, 2018 · 8:30

La dulce ciencia

9788494808654

El mejor libro de periodismo deportivo de todos los tiempos.

El boxeo ha dado casi tantos grandes escritores como boxeadores mismos. Ningún deporte se le puede comparar en potencia de inspiración, quizá porque el boxeo, como sentenció nuestro Manuel Alcántara, es el único deporte que no es un juego. De todos esos escritores una vez me advirtió José Luis Garci que el mejor había sido Abbott Joseph Liebling (1904-1963). Ahora he leído las crónicas que él mismo seleccionó a mediados del siglo XX -la edad dorada del boxeo, aunque él ya pensaba que la verdadera edad dorada fueron los años 20- en un volumen titulado La dulce ciencia, nombrado por Sport Illustrated el mejor libro de deportes de todos los tiempos. Ninguno exageraba. Es mejor que Norman Mailer, mejor que W. C. Heinz.

En la estirpe del pugilato literario que arranca en Pierce Egan -el Polibio de los cuadriláteros londinenses del siglo XIX-, pasa por Jack London y llega hasta Hemingway (entre nosotros el más grande ha sido Alcántara, cuyas crónicas ha editado Libros del KO), Liebling acaso marque la cota más elevada. Nadie como él es capaz de mezclar la sabiduría dramática de Budd Schulberg y la gracia estilística de Raymond Chandler. Leyendo sus piezas, el lector se zambulle en el blanco y negro bogartiano del cine clásico de posguerra, cuando el cuadrilátero ofrecía a los chicos de los bajos fondos neoyorquinos una oportunidad de redención. En cada una de sus largas piezas de reporterismo para The New Yorker, Liebling pone en juego la formación de un historiador, el rigor de un científico y la prosa de un novelista, todo ello sazonado con la ironía deliciosa y la insobornable honestidad de los grandes columnistas. Su dominio de la analogía original es absoluto: “Su cabeza parecía un viejo balón medicinal asimétrico al que alguien le hubiera pintado rasgos humanos”. Empleaba la primera persona, pero no sabía que estaba inventando una categoría del oficio que más tarde recibiría el cacareado marchamo de Nuevo Periodismo. Sencillamente amaba el boxeo, se sumergía en el peculiar mundillo de las cuerdas y aplicaba todo su entusiasmo informativo al antes, al durante y al después de las peleas.

Leer más…

Deja un comentario

22 mayo, 2018 · 14:01

La caza del hidalgo

15236415330187.jpg

Deseo popular de purificación.

Sabemos que España progresa por la sana evolución que revelan los intereses de nuestro periodismo de investigación. Que empezó por lo más alto, aventando crímenes de Estado, siguió por la coima urbanística, llegó hasta la financiación en B de los partidos y ha terminado en la mentira curricular. Que del asesinato hayamos bajado hasta el maquillaje y del delito a la falta -incluso al error estético- indica la sofisticación del alma española desde que inventó la picaresca: ya ni se mata ni se roba como antes, y ya ni siquiera toleramos que nos mientan. Dinamarca sigue lejos, pero menos.

Se ha abierto la veda del currículum tuneado y andan los sabuesos del oficio quemándose las pestañas sobre las cuentas de LinkedIn de los políticos. La cosecha será transversal, como lo son la coquetería o la ambición: hay reos de titulitis en el PP y en Podemos, y los que faltan. El máster es la nueva recalificación: una pista para malpensados. Como tantas cosas antes, la autoficción ha pasado de la literatura al periodismo para fundar el nuevo subgénero del CV maqueado, que amenaza con justificar proyectos editoriales tan indigestos como aquellas biografías urgentes de los reyes del pelotazo. ¿Quién no tiene en el salón, a juego con el cenicero, un libro sobre Mario Conde? ¿Quién no tendrá un Cifuentes: la ambición rubia?

Leer más…

El bueno (Pablo Casado), el feo (Roger Torrent) y el malo (CCOO y UGT)

1 comentario

15 abril, 2018 · 13:45

Dos entrevistas

IMG_6142

Presentación del libro en la Universidad Francisco de Vitoria.

Aquí, el vídeo completo de la presentación de mi libro en la librería Neblí, con Juan Carlos Girauta y Raúl del Pozo. Hay trozos que aún no ha visto el fiscal.

Aquí, una sosegada entrevista de madrugada en Radio Nacional de España, a cargo de Chema García Langa, en su programa El canto del grillo.

Deja un comentario

6 marzo, 2018 · 12:19

El poder y la palabra, de Orwell

9788499927817

Un imprescindible.

Quizá ningún escritor como Orwell (1903-1950) ha sentido el vínculo entre lenguaje y poder. Nadie fue agraciado con un olfato tan agudo para detectar la propaganda, fuera cual fuese su origen y su destino. Olfateaba a kilómetros el hedor de una mentira política, y se entregó a la misión que le proponía su pituitaria superdotada: alzar con su escritura limpia una empalizada de precisión contra el totalitarismo, que empieza siempre corrompiendo el lenguaje para que deje de servir a la comunicación de verdades objetivas.

Tendemos a ver a Orwell como un visionario, pero visionario era Lovecraft. Orwell no es un escritor de fantasía o de anticipación, sino un contemporáneo eterno que descubrió dos cosas: que el anhelo humano de libertad no puede sofocarse del todo y que no por ello dejarán de intentarlo sus enemigos. Eso explica su vigencia –Trump lo ha convertido en un superventas en Estados Unidos-, porque los enemigos de la libertad ni se crean ni se destruyen, solamente se transforman. Pero la constante admiración que suscita su lectura no solo la justifican sus acertados diagnósticos sino la invención de un estilo propio, de una tersura vigorosa, modernísima. Su desprecio a la retórica no era una decisión estética, sino ética y política.

Leer más…

1 comentario

12 febrero, 2018 · 12:15

Entrevista a Federico Jiménez Losantos: “Dejé de ser marxista por ser español”

15176003982551

Federico.

No hay necesidad alguna de presentar al comunicador más influyente de la derecha española en las últimas tres décadas. Pero sí la hay de leer ‘Memoria del comunismo. De Lenin a Podemos’ (La Esfera de los Libros), porque librará a muchos incautos de perder el tiempo y la moral por culpa del vigente influjo de la ideología más criminal de la historia. Losantos la profesó, salió con vida y aquí explica cómo lo hizo.

Presentas el comunismo como una «teología de la sustitución». Aron y Steiner afirman que más que una ideología, es una religión política. ¿Sin catolicismo no hay comunismo?

En mi generación sin duda. El catolicismo popular español tiene unos ingredientes -igualitarismo, ayudar al débil, obras de misericordia…- que entre nosotros estaban profundamente arraigadas. El protestante se salva por la fe; el católico, por la fe y por las obras. El católico, cuando deja de creer en Dios, tiene que seguir creyendo en hacer el bien. Russell decía que el comunismo se parece más al islam porque es una religión despótica, que te organiza la vida, mientras que el catolicismo, al creer en el libre albedrío, te deja libertad para hacer el bien o no. Si la salvación no llega en el más allá de la religión, tiene que venir en el más acá de la política, que en el comunismo se vive como una forma de redención: propia y de los demás.

Eres de los pocos que se ha leído entero ‘El capital’. Dedicaste años a la formación teórica: Engels, Althusser, Derrida, Foucault… ¿Cómo recuperas el castellano limpio en el que hoy escribes tras semejante exposición a la jerga marxiana?

Mi tesis doctoral sobre las acotaciones en los esperpentos de Valle-Inclán la hice a base de Kristeva, Barthes y los formalistas rusos, porque entonces la filología seguía la senda de la semiología, que era una mezcla de marxismo y psicoanálisis. En esa época escribía muy mal, por eso no he publicado nunca mi tesis. Esa jerga universitaria debería ser delictiva. Uno necesita aprender a escribir claro, no para presumir de que escribes sino para que alguien te lea, y eso es lo más difícil. Tienes que ir a los clásicos españoles, que es donde se aprende realmente a escribir.

Leer más…

2 comentarios

5 febrero, 2018 · 11:28

Entrevista en Crónica Global

jorge-bustos2_10_670x355

El autor.

Jorge Bustos (Madrid, 1982) es uno de los jóvenes columnistas más reconocidos del país. A sus 35 años ha sido elegido como nuevo director de Opinión de El Mundo. Pero también él, licenciado en Literatura, ha sufrido como el resto de sus coétanos la crisis económica. Hace solo tres años estaba en el paro, y cuando tuvo trabajo cuenta que era “menos que mileurista”. Pese a ello nunca ha sido una voz indignada. Todo lo contrario.

Bustos tiene varios frentes abiertos: Podemos, el nacionalismo catalán y los que le acusan de una prosa cipotuda, que sería una mezcla de un estilo rimbombante y de virilidad exacerbada. Es precistamente este mismo concepto el que da nombre a su nuevo libro, Vidas cipotudas, en el que el autor mira con dulzura ese carácter cabezón y poco refinado tan español que “los nacionalismos autóctonos” y la “propaganda extranjera” convirtieron en leyenda negra.

-Pregunta. ¿Hasta qué punto su libro es una defensa de España, en un momento en que la unidad está amenazada? ¿Por qué en España nadie habla bien de España?

-Respuesta. El libro sólo es una defensa de España en la medida en que es un aproximación admirativa, a veces patidifusa, a los propios españoles. Yo he escrito este libro con la boca abierta. ¿Cómo pudimos ser tan desaforados, tan insensatos, tan geniales? Hablar mal de nuestra historia, aparte de un alarde de pereza intelectual, es la máxima expresión de cipotudismo: solo un cipotudo calderoniano, quijotesco, de un arrogante idealismo, cae sistemáticamente en el desprecio infundado de lo propio. Quien solo advierte los defectos es porque tiene complejo de austria menor. Al austria menor todo le parece decadencia…

Leer más…

Y aquí una entrevista en Bernabéu Digital, que hacía mucho que no hablaba del Madrid

Deja un comentario

30 enero, 2018 · 14:15

Hoy es siempre todavía

85303072-59cc-43a6-a1cd-ffb865275a4d 2

Amigos de Alcántara.

No es lo mismo vivir que durar, musita Manuel Alcántara, que acaba de cumplir 90 años, la mano izquierda sobre el Ducados y la derecha aferrada al cono invertido de su copa de cristal. Un camarero temerario se propone servirle agua -¡agua!- y Alcántara, indignado, le sacude un manotazo. Mirándole uno deja de respetar a Raymond Chandler: el líquido vital de los hombres cansados ya no es el café sino el dry martini, cuchillo que saluda a Alcántara cada mañana desde las entrañas mismas de la literatura. Vamos a concederle que el hígado le salió bueno; si todas las piezas le hubieran salido igual, reflexiona, habría tenido un harén. No quiere reconocer que ya lo tiene, porque cada columna que escribimos hoy se asienta sobre el cimiento de su muñeca decana y sarmentosa.

08c5a7a2-6de7-4c2b-b58f-90282accff1c 2

El ‘Dry Maestrini’.

Alcántara nos dice, modesto, que no sabe cómo agradecernos que hayamos venido a su entierro. Pero se delata cuando afirma que se es más joven a los 91 que a los 90, pues el mal duende patrulla la aduana psicológica del cero, cifra mortífera. De modo que el año que viene estará más joven todavía. Habla Alcántara en sentencias, prolongando por los rincones luminosos de su Málaga la voz andaluza de un Séneca de folio al día. La última que vez que lo vi, tan perenne como ayer, me reveló que el ser humano no es gran cosa, aunque ha tenido buena prensa. Mejor prensa de la que ha escrito Alcántara pienso yo que es imposible, si bien me ronda la duda de que Alcántara sea humano. A lo sumo demasiado humano.

Leer más…

El bueno (Felipe VI), el feo (Ric Costa) y el malo (Baltasar Garzón) en La Linterna de COPE

Deja un comentario

27 enero, 2018 · 9:10