Archivo de la etiqueta: fe y razón

Elogio de la locura

Querido Pep. Cómo no entender tu desconcierto, tu incredulidad, tu lógica estrellada. A todos nos gustaría que la vida, como tu fútbol, cupiera en una pizarra. Que un jeque saneara nuestras deudas y sufragase nuestros caprichos. Que este juego dejara de ser un juego para convertirse en una tediosa ecuación. Que el pase a una final de la Champions lo diese ese ajedrez de eunucos que tú practicas y no la pasión desordenada que encarna el Real Madrid. Tu verdugo.

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5 mayo, 2022 · 10:39

A qué llamamos sevillanía

Uno se marcha de Sevilla sabiendo que es un error, pero qué remedio. Hasta el Guadalquivir se va de Sevilla de mala gana, sin prisa ninguna por llegar al mar, remansándose al paso de la Torre del Oro para mirarla despacio por última vez. Se marcha uno consciente de que apenas ha arañado la superficie de esta ciudad de paradojas, ligera y densa. Hemos visto solo una Sevilla entre las muchas posibles, y sabemos que esa misma Sevilla será distinta si volvemos a buscarla la próxima Semana Santa. Pero algo quizá hayamos aprendido.

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18 abril, 2022 · 22:53

Un pacto de vida con la muerte

Decíamos ayer que hay una pena honda y una pena galana sin necesidad de salir de Andalucía. La pena del cante flamenco es irredimible y fatal, gime desde las cuevas del Albaicín y corre por los brazos exhaustos de los jornaleros. La pena en Sevilla es solamente pascual y aun así presumida: no dejará de considerar la alegría de la Resurrección ni en la misma Madrugá. Recorred el bullicio del Arenal, el barrio que maravillaba a Lope de Vega, y sabréis lo que es un pacto de vida con la misma muerte aunque sea Viernes Santo.

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18 abril, 2022 · 22:50

Han dicho de ti, Sevilla

De ti, Sevilla, han dicho de todo los peregrinos del asombro. Han dicho que tus días sagrados empiezan por un funeral y acaban en una orgía. Que duermes siestas de 50 semanas a la vera de un río mosquitero y despacioso. Que por unos días sacrificas tu alma reidora, te traicionas, te entregas a una metafísica del pecado que no puedes entender porque nunca has creído en la superioridad del pensar sobre el vivir. Tú que llamas calvario al festín de los claveles como cuajarones de sangre que alfombran las canastillas de los pasos donde se desangra un crucificado. Tú que incluso en la pena pones gracia y que cuajarías de flores el monte de las calaveras.

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18 abril, 2022 · 22:44

Fe de palacio, esperanza de barrio

Sevilla sucede entre madrugadas. En la del miércoles al jueves topé con la Virgen del Buen Fin, y como esa noche nacía en Madrid sin mayores contratiempos mi sobrina Fátima, pensé que tan optimista advocación no podía ser más oportuna. Hay hermandades de rigor y otras menos sobrehumanas en las cuales el rito nunca termina de distinguirse de la fiesta. Tres aldabonazos, la levantá y adelante, el paso contoneándose como una mujer que ríe mientras llora, los músicos atacando la marcha con sus linternas liliputienses apuntando a la partitura.

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18 abril, 2022 · 22:42

El arte de placear al turista

Y al tercer día amaneció un sol de abril como Dios manda que mismamente parecía el primer miércoles de la creación. Para implorar el fin de la desesperanza la víspera hubo que sacar por el Bernabéu a la cofradía del Santo Exterior de Luka Modric, taumaturgo croata que viene saliendo por toda Europa las últimas diez primaveras: solo él conoce los inescrutables caminos de la luz cuando todo está oscuro. Y mientras el milagro del gol se producía en Madrid, el milagro del sol se preparaba en Sevilla.

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18 abril, 2022 · 22:38

Sevilla, cárcel barroca del tiempo

No llevo en Sevilla media semana y por culpa de la lluvia ya tengo nostalgia del aldabonazo que pega el capataz en la canastilla para provocar la levantá bajo la trabajadera, sobre los cuellos enrojecidos de los costaleros. Ese golpe seco no es otra cosa que el pulsador de las emociones de la Semana Santa. Y la lluvia, la maldita lluvia, lo ha cortocircuitado. Para comprender las lágrimas de los nazarenos que al madrileño le parecen exageradas hay que entender que ellos llevan 364 días trabajando para un único día de gratificación: el día que sale, pongamos por caso, la Virgen de la Candelaria, que el cielo quiso mantener encerrada ayer. Así que el capirote agoniza inerte sobre la cama del nazareno frustrado, los ojos vacíos de su anual ilusión esperando mejor clima el año próximo.

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18 abril, 2022 · 22:31

Las ganas del cofrade son impermeables

La lluvia será una bendición para el campo, pero en Sevilla por Semana Santa la lluvia es una catástrofe. Aquí llaman a la NASA para confirmar los peores presagios, en la esperanza de que sus satélites se equivoquen. Pero los satélites, a diferencia de las palomas de Alberti, no se equivocan. Se produce entonces el desparrame, la espantá de las cofradías prudentes que no tienen derecho a desmejorar sus incalculables pasos por mucha gana de salir que les haya acumulado la pandemia. Las hermandades dudan, los horarios se descuadran, la cruz de guía se parte porque sus costaleros se han refugiado en la catedral, las bandas tocan más fuerte convocando desesperadas el favor de alguna deidad de la sequía y los sevillanos que han pagado sus buenos euros por una sillita en La Campana -centro neurálgico de la carrera procesional- rompen a aplaudir de rabia y de pena por ellos mismos. Qué se le va a hacer, salvo meterse en una taberna a secar el capirote y mojar el hígado.

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18 abril, 2022 · 22:28