Archivo de la etiqueta: es la guerra

Orgullo hermafrodita

42

Un liberal progresista.

El gran error del centro es existir. En este mundo hay peras y manzanas, blancos y negros, izquierda y derecha: el centro es una aberración genética, y una agresión al hispánico cerebro donde chirría como en ningún otro la disonancia cognitiva. Por eso en estos días poselectorales regresan nuestros sexadores ideológicos a examinarle la entrepierna a Cs para ver si tiene pene o vulva, cuando la naturaleza de Cs consiste en tener pene y vulva a la vez, y se equivocará si no usa ambos. El insensato proyecto de un centro en el país de las guerras civiles pretende elevar el hermafroditismo ideológico a hegemonía política. Calibremos, pues, sus atributos.

El hermafrodita o extremocentrista es alguien que no soporta la superioridad moral de la izquierda pero tampoco la noción patrimonial del poder de la derecha. Odia los sermones, vengan del obispo de Alcalá o de una neomonja feminista. Le revienta que se juzgue a un cargo público -pongamos Carmena– por su aura mística y no por su gestión, como le asquea el ademán señoritil del conservador cuando sube al coche oficial. Sabe que el liberalismo no tiene nada que ver con el reparto de mamandurrias entre amiguetes ni con el populismo fiscal, sino con bajar los impuestos precisos a los bolsillos adecuados, porque el Estado de bienestar es la red de seguridad de los más débiles y al centrista le importa la igualdad -la igual libertad de oportunidades, no de resultados- tanto como la libertad.

Leer más…

Anuncios

Deja un comentario

2 junio, 2019 · 21:42

Albert Rivera y la política rocanrol

15561173861108

Política.

El fichaje de Ángel Garrido por Ciudadanos a cuatro días de unas elecciones generales que entre otras cosas dirimirán el liderazgo del centroderecha es un capítulo de Netflix. Tiene de todo. Él se enteró por la prensa de que Casado no contaba con él y por la prensa se ha enterado Casado de que Garrido se va con Rivera después de haber firmado su conformidad con el puesto número 4 en las listas del PP a las europeas. Pero Garrido solo pierde dinero -en Bruselas se vive bien-, porque el respeto de su ex partido ya sentía haberlo perdido cuando le sustituyeron por Díaz Ayuso, cuyas sentencias públicas están más cerca de Yogi Berra (“Es difícil hacer predicciones, especialmente sobre el futuro”) que de Eleanor Roosevelt. El barón que no cedió al chantaje del taxi y empezó en UCD puede vender afinidad a Cs.

La maniobra de Garrido desnuda una venganza fría, cariñosamente planeada, que expresa en toda su impactante crudeza hasta qué punto el 28-A no dirime solo la permanencia de Pedro Sánchez en el poder sino el liderazgo del centroderecha que se disputan Rivera y Casado. Disputa que afloró con virulencia en los debates: el primero lo ganó Rivera y en el segundo estuvo mejor Casado, pero el golpe de mano del líder naranja a la mañana siguiente entierra esos ecos triunfales junto con la insidia ya ociosa de su entendimiento poselectoral con el PSOE. Rivera ya no quiere ser la bisagra de nadie ni jugar a centro impoluto: quiere acercarse al PP hasta rebasarlo. Que eso revele un delirio de grandeza o el instinto de quien ha olido sangre -el PP sufre por añadidura la hemorragia hacia Vox, adonde se ha marchado hasta el autor del logo de la gaviota- lo dirán las urnas. Pero de momento ha conseguido que de aquí a las elecciones se hable de su aspiración a liderar la alternativa al sanchismo. Se llama guerra psicológica.

Leer más…

Deja un comentario

24 abril, 2019 · 18:31

La década sanchista

15553563811388

Plurinacionalizando.

Tan antigua y profunda es la pasión de España por la guerra civil que se las ha arreglado para reducir a la pugna de dos únicos bandos unas elecciones a las que concurren cinco partidos nacionales. El 28-A ha quedado configurado como un revival posmoderno y tristísimo de las dos Españas, donde los nietos de los vencedores se han cansado de esperar las credenciales democráticas extendidas en régimen de monopolio desde hace décadas por los nietos de los vencidos.

Una garrafal polarización se ha larvado durante años en el subsuelo de lo establecido. Era un rumor de fondo al que el marianismo puso sordina y al que el sanchismo se la ha quitado por cálculo electoral: ahora señala a voces a su criatura desenterrada para espanto de almas bellas en busca de cantautor. Si Franco no sale de la montaña, la montaña sale al encuentro de Franco.

Leer más…

Deja un comentario

16 abril, 2019 · 11:04

Nostalgia de guerra civil

15532660490608

Futuro.

Y si la política no fuera ya sino una rama de la industria del entretenimiento. Y si el votante primermundista solo ansiara divertirse como se divertían en Weimar, cuando nuestros bisabuelos se liberaron de esos corsés parlamentarios llamados partidos. Y si el consenso ya aburre a las ovejas con derecho a voto que sienten envidia de las cabras montesas. Y si el estrés, la ansiedad y la depresión explicaran hoy el voto mejor que el paro, la educación o las pensiones. Si es así, si el cerebro del animal humano no puede soportar más de tres generaciones de paz tediosa, entonces habremos de repetir la primera mitad del siglo XX, bajo cuya lluvia de metralla resultaba imposible aburrirse. El estallido de la Gran Guerra sorprendió a Durkheim en Francia: allí constató que los psiquiátricos se vaciaban a la misma velocidad con que el ardor guerrero incendiaba los corazones de los franceses. Estamos hechos para pelear, portamos la agresividad como un estúpido apéndice que el progreso ha hecho inservible pero que nos duele como un miembro fantasma. Cuando no peleamos nos ponemos tristes, apáticos o furiosos. Y cuando algún demagogo rescata el lenguaje de la tribu llamando a la batalla contra el enemigo, por muy abstracto que el enemigo sea, no podemos evitar erguir nuestras peludas orejas de mono y escuchar hipnotizados.

Esos hombres fuertes nos dicen que ya hemos alcanzado el máximo de futuro que podemos tolerar. Que es hora de volver al confort del pasado aunque ese pasado sea un mito, un recuerdo inducido políticamente. Desde el Renacimiento el individuo ha ido emancipándose de su familia, su nación, su raza, su credo y hasta su sexo; terminó matando a Dios y mirad adonde nos ha llevado aquel deicidio: al suicidio como primera causa de muerte violenta en Occidente. La democracia liberal es insatisfactoria, pero el odio cura la depresión. El gregarismo narcotiza la conciencia. La libertad es un lujo para los pocos que pueden asumir la intransferible responsabilidad de sus errores.

Leer más…

Deja un comentario

24 marzo, 2019 · 23:44

El tesón del refugiado

15378229220695

“No tiene físico para el fútbol profesional”.

Luka Modric tenía seis años cuando su padre le trajo la noticia del asesinato del abuelo, acribillado en el monte por las milicias serbias. La familia lio el petate y se refugió con otros miles de croatas en el hotel Kolovare. El parking de ese hotel de refugiados de guerra fue el potrero donde pulió su toque el pequeño dálmata: allí se acostumbró a controlar el balón bajo el estallido de los morteros. Era un niño serio y poco desarrollado, 15 centímetros más bajito que sus compañeros, y algunos ojeadores pensaron con gran sensatez y ningún acierto que carecía de condiciones para llegar al fútbol profesional. Pero todos acudían a verle jugar.

Su infancia transcurrió en un hotel y narra la consabida historia de unos padres obreros que lo sacrifican todo a esa apuesta siempre acechada por el engaño del amor: mi hijo será una estrella. Nada físico permitía respaldar tal esperanza, pero aquel chaval atesoraba a cambio ese poderoso recurso espiritual que en croata llaman dispet. Sus biógrafos Puertas y Azpitarte lo traducen por tenacidad, una suerte de empecinamiento en la propia superación. Porque el talento sin disciplina es como el vino sin botella: se desparrama.

Leer más…

Deja un comentario

25 septiembre, 2018 · 10:43

La guerra de Celaá

15369426894908

Portavoz gilesca.

Oiga, ¿es Arabia Saudí? Sí, mire, soy Isabel Celaá, portavoz del Gobierno de España. ¿Cómo? Sí, sí, del Reino de España. ¿Qué cómo está Juan Carlos? Pues no muy bien desde que le descubrieron una amante que… Cómo que dónde está el problema. Ustedes tendrán sus costumbres pero aquí la poligamia no está bien vista. De hecho, este es un Gobierno feminista. ¿El suyo también? ¿Que ya dejan conducir a las mujeres? Por algo se empieza. Pero no le llamaba por eso. Resulta que somos también un Gobierno pacifista, y andamos inquietos por el destino que le piensan dar a las unidades láser de alta precisión que al final sí les vamos a vender… Calle, hombre, no las llame bombas. Este Gobierno prefiere decir láser de alta precisión. Sí, eso me ha dicho Borrell. Sí, ya sabemos que no son punteros de oficina, pero nos quedaríamos más tranquilos si nos confirmaran que no se van a equivocar matando.

Leer más…

Deja un comentario

17 septiembre, 2018 · 14:30

Fuera del Valhalla

suecos.jpg

Suecos haciéndose los suecos.

De Suecia llega el son de cuernos vikingos llamando al repliegue de la tribu para lanzar el contraataque sobre el extranjero. El auge continental de la derecha identitaria parece más escandaloso en la cuna de la socialdemocracia, donde he visto parejas de impecable compromiso igualitario, en las que no se sabía si era más guapo él o ella ni dónde empezaba su voluntad y acababa la de papá Estado, Odín redistributivo que vela por su rubio futuro.

Hay quien explica el agotamiento del orden socioliberal de posguerra por razones generacionales: los nuevos votantes no están curados de espanto nazi ni temen el voto radical porque toda su imaginación para la distopía se agota en Netflix. Otros apuntan al tedio como motor de la existencia humana, corolario de una prosperidad inaguantable que nos remite a la habitación de Pascal, de la que siempre sale el hombre en busca de su ruina. Que el confort puede ser un infierno lo saben los solicitados camellos de los pijos y la sarcástica guía rusa que en San Petersburgo me encarecía los 100.000 obreros sacrificados por Pedro el Grande en la edificación de su maravillosa ciudad, mientras atribuía la elevada tasa sueca de suicidios a la falta de retos. “Los rusos no nos suicidamos tanto: lo tenemos todo por hacer”.

Leer más…

1 comentario

10 septiembre, 2018 · 10:13

Nostalgia de ‘mili’ no hecha

5884

Una ‘mili’ cualquiera.

Animado por el ejemplo de Suecia, un juez de menores de Granada ha pedido que España recupere la mili. Don Emilio Calatayud no es un facha desorejado: el franquismo imponía castigos bien poco imaginativos en los que la obsesión del escarmiento social anulaba la fe en la enmienda personal. En cambio, al gamberro que va por ahí quemando papeleras Calatayud lo sentencia a trabajar una semana con los bomberos; o a un conductor borracho le prescribe una jornada de conversación con parapléjicos y sus familiares, al término de la cual debe presentar una redacción con sus impresiones. Yo a esto lo llamo progresismo judicial, más atento a la reforma que a la represalia. El gobierno que ha restaurado la mili en Suecia no está formado por arios belicosos sino por una coalición de socialdemócratas y verdes. Lo que nuestro juez propone -con mucha sorna- es una suerte de campamento militar de dos meses para todo español pubertoso, ellos y ellas, y de uno a dos años para el nini descarriado. Una encuesta en redes planteada por Europa Press ha cosechado altos porcentajes de apoyo a la propuesta.

Pertenezco a la primera generación de españoles exonerados de la mili por la gracia de Aznar, quien a su vez satisfacía una cláusula de Pujol sellada en el Majestic. Era una época exótica en que el PP cumplía los pactos suscritos con partidos nacidos en Cataluña. La carta de reclutamiento llegó a casa: yo tenía 17 y cursaba COU, porque junto con la mili también me libré de la LOGSE. Solicité prórroga por estudios en la oficina de reclutamiento de la calle Quintana y nunca más fui llamado a filas, cosa que confieso no sin un pellizco de decepción. Hasta el pacifista más jamaicano siente un orgullo momentáneo cuando su país le considera suficientemente útil como para defenderlo.

Leer más…

Deja un comentario

10 marzo, 2017 · 11:26