
Muchos criticaron a León XIII porque su revolucionaria encíclica Rerum Novarum se ocupaba de cosas mundanas y no de la vida eterna. «El Evangelio no puede olvidar la vida concreta de los pueblos», respondió aquel León como podría responder este a las posibles incomprensiones que suscite la Magnifica humanitas. Un documento de época que trasciende la mera actualización de la doctrina social de la Iglesia: plantea un ambicioso programa de acción (personal y política) para la salvaguarda del humanismo en los tiempos de la Inteligencia Artificial. Es difícil resumir en un folio un texto que vale por un pontificado entero, pero lo intentaré.






