Español, perdonadme

El carnero de la Legión se llama Pablo. Nadie extrañó a su tocayo Iglesias.

El carnero de la Legión se llama Pablo. Nadie extrañó a su tocayo Iglesias.

El autoodio español alcanza tal refinamiento con el correr frustrado de los siglos que ha devenido nota definitoria de nuestra identidad. Lo antiespañol es parte fundamental de lo español como lo es el castellano. Hay pruebas cotidianas, pero en días como ayer la esencia antiespañola desborda el vaso sentimental de España.

No nos referimos ahora a la rampante españolada que con sus pellas perpetraron Mas, Urkullu y Barkos, no por acostumbrada menos infantil. Ni al retorno al ‘postureo’ antisistema del demediado Iglesias, de quien hemos descartado demasiado rápido que se negara a asistir al desfile porque no le dejaban abrirlo, a lomos de una llama andina, ataviado como un Bolívar. O porque sencillamente no tiene traje, estadio político ya superado por Kichi. Sobre Colau, por piedad, callemos.

Leer más…

Me entrevista mi generosa Anna María Iglesia por La granja humana

Comentario en vídeo para COPE del días después de la Hispanidad, y sus complejitos

Anuncios

Deja un comentario

13 octubre, 2015 · 10:40

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s