Archivo mensual: noviembre 2015

Pablo Iglesias, el ‘outsider’ que a cambio del poder aparcó la ideología

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Iglesias, por Ricardo.

Algún desván de Vallecas guarda el retrato del hombre que será Pablo Iglesias dentro de muchos años, cuando -como le advirtió Zapatero– la democracia le haya cambiado más de lo que él haya podido cambiar la democracia. Bastante más. Lo único que espera Iglesias para entonces es que, al descorrer el velo que protege el lienzo de miradas inocentes, no aparezca la imagen bronceada y próspera de Felipe González. Ese «decrépito moral», según declaró nuestro hombre en el foro de EL MUNDO esta semana. Un Dorian Gray cuyo carisma de luchador por el cambio, piensa Iglesias, ha quedado desfigurado en el mareo suntuoso de las puertas giratorias.

Y sin embargo los analistas, en su previsible ejercicio de analogía, no se cansan de señalar las semejanzas que Albert Rivera pretende con Suárez y que Pablo Iglesias guarda con Felipe. A quien sus padres votaron con el entusiasmo del 82: el mismo que desmiente que le bautizaran por casualidad con el nombre del fundador del PSOE, ya que el apellido lo tenía. La historia es tan recurrente como los lemas electorales, y el líder de Podemos no sólo desea abanderar el cambio en España, sino que cambia él mismo por el camino. De blandir el mazo con que hacer saltar el «candado de la Constitución» a pedir un retorno al «espíritu de la Transición»; de la Unión de Juventudes Comunistas de España, donde entró con 14 años, a la socialdemocracia nórdica que ahora reivindica tras desencantarse de lo bolivariano; de los escraches que cimentaron su predicamento en la izquierda callejera al cuero brillante del escaño que ocupará tras el 20-D; de la ruptura a la reforma; del asalto al timbre. De Juego de Tronos a Borgen. Mutaciones meteóricas que va registrando el cuadro simbólico del desván vallecano.

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30 noviembre, 2015 · 17:15

Mariano Boskov

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Mariano Boskov.

Conviene tener muy en cuenta el paso de don Mariano por los micrófonos deportivos de la COPE porque en sus sentencias, deudoras del estilo tautológico de Vujadin Boskov, puede hallarse la solución a la crisis que atraviesa el Real. Si Boskov afirmó tajantemente que fútbol es fútbol, don Mariano declaró con rotundidad que no hay mejor defensa que una buena defensa. Tan es así que el Shakhtar estuvo a punto de empatar el partido por culpa del trastorno de déficit de atención ya diagnosticado en la zaga blanca. Pero como dijo Boskov, «ganar es mejor que empatar y empatar es mejor que perder».

Don Mariano le ve el peligro a Bale por la izquierda -a Iglesias menos- pero dejó claro que los jugadores tienen que jugar donde les diga Benítez. Ahora bien, presidente: si usted colocó a Margallo en Exteriores y le juega de central para Asuntos Catalanes, luego no puede quejarse de que Benítez ordene a la BBC que ayuden en defensa y luego se queden arriba viéndolas venir.

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30 noviembre, 2015 · 16:15

La dignidad de Cataluña

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Polifonía rota por la causa.

Ayer se celebró una efeméride poco recordada, y eso que afectaba directamente al periodismo, que es el receptáculo natural de toda efeméride. Se cumplían seis años del editorial conjunto titulado ‘Por la dignidad de Cataluña’, publicado un 26 de noviembre de 2009 y suscrito por doce periódicos con sede en Cataluña

He releído la pieza con atención. “Hay preocupación en Catalunya y es preciso que toda España lo sepa”, encabezaba el editorial uno de sus párrafos de prosa calculadísima, a un tiempo templada y pasional. Se trata de una cumbre del género florentino: esa sutil presión que carga la llamada a la conciliación con la advertencia de la represalia. No era un editorial de periódico sino de nación, y el hecho de que en Madrid causara escándalo y orgullo en Cataluña ya auguraba una divergencia irreductible: un periódico madrileño aspira a revelar algo que haga daño al Gobierno, aunque en el peor de los casos sea mentira, mientras que un periódico catalán propende al control de daños de su Generalitat, aunque en el mejor de los casos el daño lo inflija la verdad. Esto solo sucede cuando el oficio, cuya única causa ha de ser la información, abraza con desarmante naturalidad una causa alternativa que juzga superior, y que Jordi Pujol -el editorialista mayor de Cataluña- sintetizó en la expresión “hacer país”. Ahora bien: cuando los colegas catalanes deciden hacer país no a través de la ocultación sino precisamente de la transparencia, como hizo ‘La Vanguardia’ cuando filtró la crispada reunión de los pretorianos de Mas, hay que reconocer que logran una repercusión inalcanzable Ebro abajo.

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27 noviembre, 2015 · 10:18

La larga memoria de doña Manuela

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Doña Manuela cuando luchaba contra Franco vivo.

La industria del antifranquismo debe continuar, como los shows de Freddy Mercury, y este portazo de Rita Maestre a la moción de Purificación Causapié obedece al puro cálculo propagandístico. Se trata de que la medalla del heroísmo prodemocrático se la cuelgue Podemos, que para eso manda en el Ayuntamiento, y no el PSOE, que para eso está en la oposición.

Bien es verdad que tampoco creemos que la moción de doña Purificación haya llegado a oídos del dictador, pero en caso de que llegue deseamos que le fastidie lo suficiente como para persuadirlo de quedarse en la tumba, pero no tanto como para convencerlo de presentarse en la capital, con todo el engorro que eso supondría a menos de un mes de unas elecciones democráticas.

La ventaja de contar con una alcaldesa de 71 años es la memoria. La histórica y la de la propia Carmena, que ya nos ha tranquilizado a todos los madrileños al respecto de su grado exacto de felicidad. Recuperado su mejor tono anímico, y puesta a tomar medidas impropias del año en curso, doña Manuela goza ahora de una ocasión inmejorable para ayudar electoralmente a Podemos sin dejar de ser tan neutral como Suiza.

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26 noviembre, 2015 · 10:21

Einstein ante Rajoy

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Rajoy, un desafío para la ciencia.

El marianismo es un movimiento político que niega el movimiento político. De haber tenido que analizar el marianismo, Einstein sin duda habría concluido -resignado- que el espacio-tiempo acotado a una jornada en Moncloa no es dinámico, sino estático. Pues don Mariano es el único pedazo de materia conocido a cuyo contacto la energía renuncia a transformarse, e incluso se destruye. Y así, mientras la ciencia va descubriendo nuevas dimensiones de lo real -tengo entendido que la cuarta ya se ha quedado obsoleta-, el universo marianista tiende a comprimirse, y si por él fuera quedaría reducido a un punto primigenio y fijo, ubicado en la ría de Pontevedra, a partir del cual la política del “sentido común” para la “gente normal” no conociera alternativa.

Sin embargo, fuera de Moncloa el mundo sigue fastidiosamente sometido a la relatividad general. No eran precisamente relativistas sino fanáticos los que atentaron en París, pero su crimen obliga a Hollande a tejer pronto una alianza militar, con sus cazabombarderos y sus fragatas, o sea, la cosa menos estática que existe. La calle tampoco permanecería quieta, sino agitada por los demonios familiares del agit-prop municipal y espeso. Y ése no es el escenario electoral que soñaba para el 20-D el marianismo, al que tan grata demoscopia le estaba reportando la solidez institucional frente a los lemmings indepes. Muchos se meten en política para canalizar algo; Rajoy para hacer de dique.

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En El Parnasillo de COPE, esta semana, cómo acabar de una vez por todas con los cuentos de Navidad

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25 noviembre, 2015 · 10:49

Bipartidismo: no apto para jóvenes

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La cola de la capilla ardiente de Suárez, marzo de 2014.

Rara vez el primer borrador de la historia que es el periodismo ofrece dos imágenes tan sucesivas y tan opuestas para resumir un cambio de ciclo. El sábado 22 de marzo de 2014, ocho columnas de manifestantes salidas de los cuatro puntos cardinales del país confluyeron en Madrid para formar la llamada Marcha de la Dignidad, que condensó la indignación social por los parados, los desahucios y los recortes. La manifestación del 22-M discurrió con normalidad hasta que hacia el final de la jornada desembocó en disturbios entre radicales y agentes de policía, con un balance de 24 detenidos y un centenar de heridos. Pero sobre todo sirvió para aglutinar la base social del partido que por entonces se preparaba para dar la campanada en las elecciones europeas de mayo: Podemos. «Fue un día muy emocionante, ver a tanta gente en las calles queriendo cambiar las cosas», rememora Cruz Díez, de 35 años, educadora y activista señera de la marea verde que ha canalizado las protestas contra los recortes en la enseñanza pública. «Ahora quienes han cambiado son los de Podemos», apostilla.

Al día siguiente, con la Castellana todavía sin barrer, saltó la noticia de la muerte de Adolfo Suárez, el piloto de la Transición que ese nuevo partido tildaba de apaño y venía a impugnar. Cerca de 30.000 españoles devotos de su figura desfilaron por la larga cola que daba la vuelta al madrileño barrio de Cortes hasta adentrarse en el Congreso de los Diputados, donde se había ubicado la capilla ardiente del primer presidente de la democracia. «En la cola había personas de todas las edades, pero la mayoría superaba los 40. Parecían de la generación anterior a la del difunto: estarían en la adolescencia o la primera juventud cuando Suárez llegó al poder, y vivirían aquellos acontecimientos con la excitación de los grandes cambios políticos», explica Marta, que hizo tres horas de cola para despedirse del féretro del hombre que renombró Barajas. Ella no quería perderse lo que consideraba un momento histórico aunque reconoce que su edad -no ha cumplido los 30- era la menos representada en el cortejo fúnebre que rodeaba la Carrera de San Jerónimo.

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23 noviembre, 2015 · 11:20

También esto pasará

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“Ibant obscuri sola sub nocte per umbras”.

Debió de pensar Benítez que ya había suficiente seguridad fuera del campo como para ponerla también dentro, y quitó a Casemiro del once. O eso, o se plegó a la presión -esa presión indeterminada pero asfixiante que espesa los textos de Kafka– y decidió refutarse a sí mismo para ganarse luego el derecho a refunfuñar. “¿No querías una comedia? Bueno, pues la próxima película la escojo yo”. Porque yo sospecho que Benítez habría querido plantear un partido de Benítez, y no uno de Kafka.

La versión Toni 2 de La Marsellesa que se pudo oír en memoria de los asesinados en París no auguraba nada bueno. La patada voladora de Ramos sobre el hombro de Luis Suárez tampoco estaba en el guión, sino exactamente lo contrario. Por señales menos elocuentes se han escrito parangones con la caída del Imperio Romano.

Y tampoco fue para tanto, porque ni siquiera el Barça necesitó ser el Barça para desnudar al Madrid. El exterior de Suárez rajó la defensa blanca con la suavidad con que se abre el papel higiénico por la línea de puntos. Y el resto del partido se fue en limpiarse del culo el miedo a la manita.

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22 noviembre, 2015 · 11:42

Cualquier día muere Franco

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Pinta de muerto tiene, pero no hay que confiarse.

El día menos pensado se muere Franco y vamos a tener una desgracia. Convendría que este país se fuera preparando para el hecho simbólico -del biológico se cumplen hoy 40 años ya- de su desaparición, porque hasta ahora no hemos sabido conducirnos sin invocar cada día su vivificante recuerdo. Hay que reconocer que Franco legó muchas instituciones duraderas -los pantanos, el CSIC, la ‘Complu’, la seguridad social, la paga extra- pero la más consistente de todas ellas ha sido sin duda el antifranquismo. A los que nacimos con Felipe en La Moncloa nunca dejará de sorprendernos la falta de puntualidad de los antifranquistas, que proliferaron mayormente a partir de 1975. Cuando ya su misión se la había madrugado la madre naturaleza.

El físico de Franco ocupaba más bien poco espacio, pero su nombre goza de una lustrosa sobrerrepresentación. Los patios de los colegios de los noventa todavía se dividían entre rojos y fachas, y a poca tele que se vea en sus casas sospecho que los niños de ahora continúan blandiendo la misma pasión taxonómica, pues los viejos hábitos tardan en morir, cantaba Jagger, y en España tardan más. Celta o ibero, cristiano viejo o judaizante, culé o vikingo: nuestra idiosincrasia se antoja fatalmente binaria, y que no venga nadie con sutilezas centristas. Por eso quizá el discurso contra azules y rojos de Rivera le llega demasiado pronto a nuestro entrañable electorado.

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20 noviembre, 2015 · 10:39