La musa vestida

15194118294562.jpgSe dice que nos encaminamos a una edad dorada de la censura, y quizá sea cierto, pero solo porque venimos de una edad dorada de la libertad. La censura nace de la libertad en el mismo sentido en que la primera causa del divorcio es el matrimonio. El amor se nos rompe de tanto usarlo, y la libertad ejercida sin coste termina aburriéndonos y echándonos a los apasionados brazos de la servidumbre. La carrera de Santiago Sierra cuenta la historia de un hombre libre empeñado en dejar de serlo por un instante y cobrar por el efímero sacrificio. Necesita para ello la colaboración del público, como los magos: necesita la azafata con lentejuelas de la susceptibilidad y, en los éxitos más sonados, que el empresario le cierre el teatro. Necesita desesperadamente que alguien impresionable, en algún lugar, le coarte. Planea esmeradas provocaciones que le reporten el infinito placer que experimenta no cuando es libre, sino cuando es censurado; o al menos cuando lo parece, pues es en la publicidad donde reside el negocio. A nadie se le escapa la naturaleza masoquista de su pulsión, pero el dolor queda paliado por las riadas de dinero que amasa en el proceso gracias al lucrativo escándalo de los burgueses. Es un mecanismo muy antiguo, pero no ha perdido eficacia. La censura en Arco ha sido, sin duda, su obra maestra.

Pero la obra de Sierra no tiene ningún interés en comparación con él mismo, con la performance en él encarnada, que es una metáfora muy poderosa de nuestro tiempo. Sierra es un niño grande al que todos le pagamos sus travesuras, y a perpetuar esa privilegiada condición es a lo que aspiramos todos los hijos de la posmodernidad. Hemos heredado las mayores cotas de libertad de la historia del hombre, y ese es nuestro problema: que por la misma cualidad gratuita de lo heredado hemos dejado de valorarla, nos hastía, y entonces concebimos el turbio pero excitante anhelo del límite, de la frontera, de la persecución. Como esos niños que, según Chesterton, caminan por la acera circunscribiendo voluntariamente sus pisadas al centro de las baldosas, sin pisar jamás las junturas entre ambas. Podrían correr, saltar, moverse libremente, pero eligen limitarse porque la libertad absoluta, concluye Chesterton, no es humana. Si nadie nos castiga, aunque sea sin motivo, aunque el castigo nos lo inflijamos nosotros, ¿cómo podemos estar seguros de que somos inocentes? Victimízate: disfruta.

Leer más…

El bueno (Forges), el feo (presidente de Ifema) y el malo (ultras de fútbol)

Anuncios

1 comentario

24 febrero, 2018 · 20:55

Una respuesta a “La musa vestida

  1. ¿No ha sucedido nada o todo ha sucedido?

    Leí la semana pasada una minirecensión de uno de estos jeroglíficos que los artistas plásticos han dado en llamar instalaciones sobre una tal de Carlos Pazos titulada en catalán ‘de lo viejo a lo nuevo, de lo nuevo a lo viejo’. Al parecer una estatua de Colón da acceso a una turbamulta de negreros catalanes, algún recuerdo de la exposición del 29, otra exposición del 92 y los restos del naufragio en forma de barra de bar, zapatos femeninos, etc. Me recuerda la tercera y última entrega de ‘El día del watusi’, donde el autor, homenajeados en la primera y segunda parte Marsé y Mendoza, nos deja en compañía de yonquis y ‘expertos’ (en alemán no sé, pero en español desde luego me dan ganas de palparme la cartera cuando oigo esa palabra) en arte. Supongo que temblaría si viese otro coprolito art-nouveau pensando en Mucha y Leopoldo de Bélgica o Barcelona y el barón Guell de los señores Guell. Pazos pareciera implicar que no ha llovido tanto desde entonces ¿Ha llovido? ¿La señora Alvear no estaría más a gusto con sus pasta de té en el Embassy con señoronas intemporales? ¿Ella y no sé cuantas más?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s