Archivo mensual: enero 2016

Rastas versus corbatas

0_k6d5kiog

«¡Como diputado vuestro que soy…!»

Este Parlamento se parece más a la gente, ha dicho Íñigo Errejón. Y su eco se propaga por las tertulias con ese reverbero automático y ful con que las mejores intenciones cristalizan en tópicos vulgares. Que lo diga Errejón tiene lógica, porque como teórico del populismo debe esforzarse por instalar en la opinión pública esta sinécdoque: mis votantes son el pueblo, mis diputados la asamblea legítima. Al final de ese camino mil veces fatigado en el siglo XX siempre hay un demente que confunde su ansia de poder con la voluntad popular. Y a los lados yace un reguero de escrupulosos.

Para que esa perversión poética de la lógica que es la sinécdoque allane el camino del despotismo, es importante que la anécdota suplante sistemáticamente a la categoría. El desaliño indumentario, la toma de un bebé o la negritud de una diputada son tratados por el populismo no como lo que son, circunstancias de la condición humana, sino como la sustancia del debate político. El mecanismo de la propaganda opera como un sombrero de prestidigitador donde entra un hecho y sale un eslogan. Según ese birlibirloque, un mayor pintoresquismo implica una mayor representatividad.

Leer más…

Deja un comentario

16 enero, 2016 · 19:28

La democracia en pañales

pablo-iglesias-lagrimas--620x349

Las lágrimas del Pueblo.

Claro que la política está hecha de símbolos. Pero no sospechaba Bescansa hasta qué punto el uso político de su bebé simbolizaba el adanismo del partido de la madre. Los diputados de Podemos tomaron ayer posesión de sus escaños como los niños toman posesión de su juguete el Día de Reyes. Los adultos inventaron la democracia precisamente para protegerse de los nenes, que son las criaturas totalitarias por excelencia. Madurar consiste en ir alejándose del niño interior y anterior, en proscribir su tendencia al sectarismo en el patio, en aprender a no despreciar al distinto -¡incluso al votante del PP!-, en descubrir que el mundo preexiste a sus caprichos, como la democracia parlamentaria existía antes de la llegada de Podemos. Los más pesimistas dicen que veremos si existe después.

Ayer el patio del Congreso fue más patio que Congreso, con tanta joven señoría correteando de excitación: mira mamá, un escaño. Las sonrisas las pusieron Patxi López, que pronto sería presidente del parvulario, y Albert Rivera, satisfecho por la habilidad demostrada en el primer acto político de la legislatura, que es la conformación de la Mesa. Ahí ha probado el líder naranja su cintura negociadora y la propia utilidad de su partido, mucho más libre que cualquier otro por ideología y por talante para alcanzar acuerdos. Si el símbolo es la gracia de Podemos, el pacto es el fuerte de Ciudadanos. Los que criticaron la cortedad de su resultado deberán reconocer ahora que le ha bastado para madrugarle la iniciativa política a Iglesias, quien retrató su frustración en el programa de Herrera.

¿Pero qué es la constitución de la Mesa del Congreso al lado de una madre que amamanta al niño en el centro del Hemiciclo? La nueva política se ha traído de la tele su obsesión teatral -no trae otra cosa-, y durante toda la mañana se entregó a ella para pedir foco como el nene llora para pedir teta. ¿Que los fotógrafos se le distraían enfocando a Rajoy? Iglesias agarraba el bebé y lo mecía como un San José laico. ¿Que Rivera se levantaba a votar? Iglesias tomaba el sonajero -adelantándose a Errejón, que quizá lo miraba con deseo- y se ponía a agitarlo como el paleontólogo de Spielberg atraía al Rex con la bengala roja. Y Spielberg emocionado, claro.

Leer más…

En tiempos de parlamentarismo agitado, traemos al Parnasillo de COPE al mejor cronista en Cortes de nuestro periodismo: Wenceslao Fernández Flórez

1 comentario

14 enero, 2016 · 12:30

Hemiciclo Price

1452681588_028089_1452681909_noticia_normal

La democracia balbuciente.

Ni cuando la proclamación de Felipe VI recuerdo una ebullición parecida. Los periodistas mal que bien nos conocemos todos, pero por el patio del Congreso pululaban caras nuevas que sonreían para el selfie y que, por descarte, solo podían ser diputados emergentes. El Parlamento más plural de la democracia ha abierto sus escaños a toda la ancha policromía de la España real, donde como sabía el torero hay gente pa tó.

Ya no se podrá decir eso de que no nos representan, porque los que lo gritaban en el vallado ahora pueden desarrollar su original cosmovisión del trabajo parlamentario desde su mismo estreno, esos segundos warholianos en que prometieron el cargo. «Nunca más un país sin su gente ni una España sin sus pueblos». Se conoce que hasta hoy el país era el centro de un donut, no tenía ni gente ni pueblos, ni nada. Un páramo de puertas giratorias, era.

Cuando alguien lo apuesta todo a la transparencia acaba exhibiendo sus partes menos airosas. La ropa se inventó por respeto a nosotros mismos y a los ojos del prójimo, y el protocolo democrático lo mismo. Ahora a los españoles nos representan demasiado, y a lo peor alguien ahí fuera nos esté mirando. Alguien que nos presta dinero, incluso. Este hemiciclo enseña ya más que la Pedroche.

Leer más…

Deja un comentario

13 enero, 2016 · 16:11

Pólvora meada

puigdemont-805x470

La mano que roba la democracia.

Si como avisaba Batman la noche se vuelve más oscura justo antes del amanecer, entonces Arcadi tiene razón y estamos mejorando. Pero aún falta la traca del ridículo final, que deseamos no sea más violenta que el usual tránsito de la niñez del ‘procés’ a la adolescencia de la norma adulta. Al espectador le resulta risible el tormento del acneico, pero la víctima pasa por él con toda la pomposa metafísica que aturde a Roquentin en ‘La náusea’. Del votante robinsón, cuando descubra que la independencia no va a ser posible, sólo esperamos que no queme más contenedores de los estrictamente necesarios.

Y sin embargo el cupero que ha perdido la virginidad política -del asamblearismo naíf al transfuguismo prostibulario en una semana- no ha de ser el responsable de tanto ridículo. Al fin y al cabo el que con niños se acuesta, meado se levanta. El responsable es el hombre con trazas de hombre (aunque ya sabemos que sólo con ellas) que en la agonía de su intervención postrera abandonó el cargo sólo después de haberse meado en él: «Hemos corregido a las urnas». Así habla no ya un político que ha desconectado del respeto a su pueblo, sino un niñato que, contrariado por la democracia, exige su corrección y que, amenazado por la ley, asegura su aforamiento.

Leer más…

Deja un comentario

12 enero, 2016 · 11:05

Zizou busca su coalición

2048x1536-fit_zinedine-zidane-droite-adjoint-david-bettoni-5-janvier-2016

«Ese no está corriendo, socio».

He pasado la semana viendo documentales de Zidane. Una actividad muy indicada para entretener meses como estos, vacíos de poder pero llenos de ruido y furia que no significan nada. Consumí íntegro un documental en francés del que entresaqué la definición más exacta del Zidane futbolista, obra de un tal Hidetoshi Nakata: «Era un jugador como de música clásica». Dicho por un japonés, de quien más bien esperaríamos lo de Valdano sobre Romario («Es un jugador de dibujos animados»), la sentencia gana mucha vibración.

Pero ahora Zidane ya no interpreta el fútbol sino que debe dirigir la orquesta. Y lo primero que ha hecho es halagar los oídos finísimos de sus primas donas, que hoy presumiblemente correrán contra el Deportivo todo lo que no corrieron con Benítez en la esperanza de que el ex tenga la tele conectada, para que le joda más. No se descarta incluso que la BBC baje a defender en un córner, sevicia equivalente a subir al Facebook aquella foto en la que se te ve colgando del cuello de su mejor amiga.

Leer más…

Deja un comentario

9 enero, 2016 · 13:32

El abrazo que no une

14522025157186.jpg

Nos abrazamos o no.

Me acerqué ayer al Congreso para recibir ‘El abrazo’, el cuadro de Juan Genovés que alcanzó categoría de icono -reconciliación pictórica- durante la Transición. Allí estaba el pintor, allí los dirigentes de IU que propusieron traerlo desde el Reina Sofía, allí también los diputados del PP que, desde su mayoría en la Mesa del Congreso, admitieron la sensatez de la propuesta. ¿Y acaso no es buena idea que un panegírico de la concertación política cuelgue de las paredes del Parlamento español en el preciso momento en que con mayor patetismo se manifiesta la incapacidad de los partidos para reeditar consensos? Llegué y vi a Cayo Lara y a Willy Meyer, y también a Ignacio Gil Lázaro y a Jesús Posada. El arte unificando a las dos Españas: parecía posible.

Me acerqué al lienzo con la curiosidad virgen de quien por edad no lo vio nunca reproducido en ciclostil clandestino, rebajado a la condición de octavilla de combate. Porque lo fue, y por eso su otro nombre es ‘Amnistía’. La pintura es la instantánea de un gran escorzo de cordialidad, un grupo de anónimos que nos dan la espalda porque abrazan a otros a quienes no vemos. Me recordó enseguida a la escultura de Antón Martín que conmemora a las víctimas del ataque ultraderechista al bufete de Atocha. Pero este monumento es una melé mal resuelta y el cuadro, en cambio, conserva inocente su emoción. Las muestras de efusividad se suceden con el desorden de lo espontáneo, como si más que una paleta se hubiese utilizado una cámara al hombro. Ningún rostro resulta reconocible porque, a diferencia de la escuela historicista, al artista le importa enfatizar la acción y no el sujeto; por eso el encuadre está aberrado, sorprendiendo a los protagonistas en una calle abstracta sugerida con un fondo marfil que resalta los contornos definidos de las personas: una página en blanco sobre la que los españoles escribirán el futuro en libertad.

Leer más…

Los reyes me trajeron a Stefan Zweig y yo lo llevé al Parnasillo, para regocijo de Herrera: mantuvimos un admirativo diálogo sobre Viena

Deja un comentario

8 enero, 2016 · 12:16

Quién pudiera escribir como Stevenson

ph_0111201588-Stevenson

Stevenson, a los mandos.

Nació con el don de narrar, y por eso los aborígenes de Samoa, entre los que se retiró a morir antes de tiempo, lo llamaron Tusitala: «el que cuenta historias». A Robert Louis Stevenson (1850-1894) le debe la historia universal del relato dos cimas tan felices como La isla del tesoro o El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, pero la misma gracia que bendice sus narraciones articula sus pensamientos. Que el Stevenson ensayista resulta tan asombroso como el Stevenson narrador es algo que Borges y Chesterton -dos de sus apóstoles más devotos- conocían de sobra, pero a esa buena nueva le faltaba cabal difusión en castellano.

De subsanar tal deficiencia se ha ocupado la editorial Páginas de Espuma, que acaba de publicar la obra ensayística del escocés, espigada principalmente de colaboraciones en prensa de la época. La editorial agrupa estos textos en forma de trilogía –Escribir, Viajar y Vivir-, cuyos tres tomos y más de mil páginas acotan una biografía tan breve por culpa de la tuberculosis como productiva. Un monumento editorial.

Se ha reproducido mucho aquel aforismo suyo: «Es mejor caminar lleno de esperanza que llegar». La máxima vale también como preceptiva del arte del ensayo que es, desde Montaigne, el género de la fluencia y la ondulación: de la elasticidad del pensamiento sin meta clara pero con paso honesto. La prosa de Stevenson recuerda un poco a la de Zweig en su capacidad proteica para hilar la observación aguda y el recuerdo personal con la cita de autoridad, siempre bajo el mandato cortés de resultar ameno. El lector agradece el tono vitalista y disfruta de la suavidad con que se le pasea del registro dramático al humorístico. Posee Stevenson el sentido del ritmo como si hablara: piensa narrando, aderezando la idea con la imagen. Y no se resiste a insertar anécdotas, ni a amueblar la imaginación del lector con pinturas precisas de ambientes y caracteres.

Leer más…

Deja un comentario

5 enero, 2016 · 10:46

Juguetes asexuados

1417797173_124671_1417797838_noticia_normal

El típico niño con el típico carrito fucsia.

La lucha contra el heteropatriarcado se libra en muchos frentes, también en el sector juguetero, cuyo día grande celebraremos mañana. Hace tiempo que el márketing ya no enseña a vender productos sino valores, vinculando los segundos a los primeros de tal modo que uno compra un coche y está ensanchando los límites de su libertad; o bien adquiere una docena de huevos camperos y estará aliviando las condiciones de vida avícola mientras se embaula una tortilla. Mercado y bondad en la misma operación: genialidad táctica.

Así, una astuta empresa llamada Toy Planet ha elaborado un catálogo de juguetes no sexistas donde se nos presenta al típico chaval deseoso de dar biberones a un pingüinito y a la típica niña apasionada por el bricolaje. Decimos astuta porque estaba cantado que tan transversal catálogo merecería la atención y el encomio de los medios -yo me enteré por TVE-, lo cual constituye la mejor forma de acabar vendiendo más pingüinos y más mesitas de bricolaje, que es de lo que se trata.

Leer más…

Deja un comentario

5 enero, 2016 · 10:35