Archivo de la etiqueta: Españoleando

El arte de placear al turista

Y al tercer día amaneció un sol de abril como Dios manda que mismamente parecía el primer miércoles de la creación. Para implorar el fin de la desesperanza la víspera hubo que sacar por el Bernabéu a la cofradía del Santo Exterior de Luka Modric, taumaturgo croata que viene saliendo por toda Europa las últimas diez primaveras: solo él conoce los inescrutables caminos de la luz cuando todo está oscuro. Y mientras el milagro del gol se producía en Madrid, el milagro del sol se preparaba en Sevilla.

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18 abril, 2022 · 22:38

Sevilla, cárcel barroca del tiempo

No llevo en Sevilla media semana y por culpa de la lluvia ya tengo nostalgia del aldabonazo que pega el capataz en la canastilla para provocar la levantá bajo la trabajadera, sobre los cuellos enrojecidos de los costaleros. Ese golpe seco no es otra cosa que el pulsador de las emociones de la Semana Santa. Y la lluvia, la maldita lluvia, lo ha cortocircuitado. Para comprender las lágrimas de los nazarenos que al madrileño le parecen exageradas hay que entender que ellos llevan 364 días trabajando para un único día de gratificación: el día que sale, pongamos por caso, la Virgen de la Candelaria, que el cielo quiso mantener encerrada ayer. Así que el capirote agoniza inerte sobre la cama del nazareno frustrado, los ojos vacíos de su anual ilusión esperando mejor clima el año próximo.

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18 abril, 2022 · 22:31

Las ganas del cofrade son impermeables

La lluvia será una bendición para el campo, pero en Sevilla por Semana Santa la lluvia es una catástrofe. Aquí llaman a la NASA para confirmar los peores presagios, en la esperanza de que sus satélites se equivoquen. Pero los satélites, a diferencia de las palomas de Alberti, no se equivocan. Se produce entonces el desparrame, la espantá de las cofradías prudentes que no tienen derecho a desmejorar sus incalculables pasos por mucha gana de salir que les haya acumulado la pandemia. Las hermandades dudan, los horarios se descuadran, la cruz de guía se parte porque sus costaleros se han refugiado en la catedral, las bandas tocan más fuerte convocando desesperadas el favor de alguna deidad de la sequía y los sevillanos que han pagado sus buenos euros por una sillita en La Campana -centro neurálgico de la carrera procesional- rompen a aplaudir de rabia y de pena por ellos mismos. Qué se le va a hacer, salvo meterse en una taberna a secar el capirote y mojar el hígado.

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18 abril, 2022 · 22:28

Cuando el paso nos arrastra

-Señores. Venga la gente buena paseando al Señor en todo lo alto. Repartiendo ilusión por Sevilla. Está la calle llena de niños. Vamos -dice José María Rojas Marcos, capataz de la cofradía de la Borriquita, la que estrena el circuito oficial de las procesiones en la sagrada semana sevillana.

El momento, vivido de cerca, es impresionante. Y justifica los empellones de la policía y la vergüenza de colarse entre los ciriales para ver llorar a los cofrades que llevaban dos años esperando este aquí y este ahora. No nos consideramos gente sentimental y, sin embargo, la orilla del paso despide una gravedad intimidante que nos anega. Hombres, mujeres y niños, más de mil niños bajo su capirote blanco repartiendo orgullo y caramelos, aprendiendo el rito que legarán a sus hijos dentro de dos décadas, como sus padres hicieron con ellos.

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18 abril, 2022 · 22:23

A la gloria, sevillanos, se va por el dolor

A la gloria, sevillanos, se va por el dolor. Esto es lo que lleváis siglos tratando de explicar al mundo y esto es lo que el mundo no quiere entender, razón de que tengáis que seguir explicándolo cada abril que el azahar revienta los capullos de los naranjos y una vibración de siglos recorre Sevilla, y la electriza, y la vuelve a convertir en la dorada capital del mundo.

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18 abril, 2022 · 22:15

Pedro en su isla, náufragos los demás

El primer robinsón que sobrevivió en su isla energética también era español y se llamaba Pedro: Pedro Serrano. Naufragó en 1526 demasiado lejos de la costa de Colombia y demasiado cerca de un islote de diez kilómetros donde pasó ocho años épicos, adquiriendo el aspecto de un salvaje, bebiendo sangre de tortuga marina, masticando cangrejos y rezando para que un barco se arrimase lo suficiente como para divisar las señales de humo del fuego que lograba prender chasqueando guijarros. Finalmente fue rescatado, agasajado por Carlos V y requerido por las cortes de media Europa para oír su historia. Su indiscutible manual de resistencia. En esa vida cipotuda basó Defoe su novela inmortal. Hoy isla Serrana, llamada así en su merecido honor, tiene censados 74 habitantes.

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31 marzo, 2022 · 9:34

El gemido y la explosión

El mundo no acaba con una explosión sino con un gemido, avisa Eliot, pero el sanchismo lleva el camino contrario. Sánchez empezó su carrera gimoteando ante Évole porque los poderes fácticos -empezando por Prisa- lo habían echado de Ferraz. Un lustro después su pequeño mundo de poder febril quema etapas hacia el operístico final. Es patético que tenga que acabar así, porque los humanos inventaron la democracia justamente para que el traspaso de poderes cursara con un trámite administrativo, incruento y tedioso. Aquel saludable aburrimiento ya no parece posible en este suelo.

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22 marzo, 2022 · 10:23

Comer mierda

«Es que no tienen que parar los transportistas: tiene que parar este país. El ministro tuvo unas palabras que sí me gustaron: ‘Es un grupo pequeño de radicales el que está provocando esto’. Concretamente son 23. Que trabajan en el club de la comedia. Que tienen este país arrastrado. ¿Y sabéis lo que va a pasar? Que no vais a tener leche, se van a morir los animales en la granja y vais a comer… ¡Mierda vais a comer! ¿Por culpa de quién? ¿La extrema derecha? ¡Pero qué cojones! ¿No nos estáis viendo? Si la extrema derecha es tan mala, que yo no los defiendo, los otros son Dios. ¡Joder, pues Dios cómo tiene el país! 

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21 marzo, 2022 · 8:04