Muerte de un futbolista

La rodilla del portero del Andorra impactó en el pecho del delantero del Tenerife a la altura del corazón y lo detuvo. Los cardiólogos explican que ni siquiera hace falta que el golpe sea demasiado violento, tanto como para quebrar las costillas; para provocar una conmoción cardíaca importa más el momento que la fuerza. Y pocas jugadas aceleran tanto las pulsaciones como el arranque de un contraataque prometedor. Ese fue el preciso instante del impacto: el más favorable a la arritmia ventricular. El equipo sanitario logró devolverle el pulso en el interior de la ambulancia que lo trasladaba al hospital, pero Jesús de Miguel había pasado 20 minutos en parada cardiorrespiratoria. Suficiente para provocar una anoxia cerebral irreversible.

Leer más…

Deja un comentario

3 noviembre, 2026 · 19:06

Deja una respuesta