El síndrome de Gauguin

15956023509067

Tita, hijo y Gauguin.

Viene un tiempo feo sin síndrome de Stendhal pero con síndrome de Gauguin, aquel pintor francés que se tomó verdaderamente en serio la crisis de los cuarenta. Gauguin, se nos dice, dejó una vida de corredor de bolsa sobre el alienante asfalto de París para entregarse al arte por el arte en el edén polinesio. Podríamos verle como un sucesor de Thoreau, solo que sin puritanismo, o como un precursor de Greta Thunberg, solo que con talento. Lo que se nos oculta es que Gauguin no encontró precisamente la felicidad en las paradisíacas islas Marquesas, donde murió sifilítico perdido, abandonado por los marchantes y deprimido hasta el intento de suicidio. Así que el síndrome de Gauguin no debería servir para alentar el deseo infantil de retroceder al confort uterino cuando el adulto alcanza el arduo ecuador de una vida secuestrada por el capitalismo, sino para advertir de que esa huida puede acabar en un infierno peor que el purgatorio del que se pretende escapar cuando el problema lo tiene el afectado y no su entorno. Son innumerables las novelas y películas escritas con este argumento, por no hablar de los beneficios que esa garrafal pulsión emancipatoria ha reportado a los concesionarios de coches pintureros y a los bufetes de abogados matrimonialistas.

Leer más…

Deja un comentario

26 julio, 2020 · 22:38

Por quién aplauden los comparsas

sanchez-aplausos-kK9E--984x468@RC

Corea.

Los españoles ya venían preocupados, pero ahora que han visto al coro norcoreano romperse las manos aplaudiendo al timonel lo están mucho más. Cualquiera que conserve la vergüenza y el criterio no ve en la imagen del recibimiento -¡advenimiento!- en Moncloa o en el Congreso la gratitud que una nación atribulada profesa a su salvador, sino el alivio coyuntural de una casta de desesperados al rescate de sus propios cargos. Qué mal lo han tenido que ver -qué mal lo siguen viendo- para que sus señorías acepten el papel de requetés de lista cerrada en semejante No-Do de posguerra.

Si el acuerdo europeo es bueno, la manera más directa de sospechar de su bondad es que Iván Redondo necesite montarle una coreografía. La estafa se verá mejor el 1 de octubre, el día después de que expiren los ERTE y una ola de españoles confusos se precipite al paro que hoy les esconden. Pero octubre para el sanchismo es un plazo geológico, estrictamente inconcebible. No sabe cómo sobrevivirá a mañana como para pensar en otoño, amigos.

Leer más…

1 comentario

22 julio, 2020 · 16:52

Señoritos de mierda

Juan_Marse_1

Un escritor honesto.

Cuando una pija marxista de tantas como sigue expidiendo la universidad española -y más en Barcelona- se acercó a Marsé para revelarle que Últimas tardes con Teresa era en realidad un ajuste de cuentas con la burguesía opresora, el escritor ensayó una educada negativa.

-Pues yo no lo creo… Quizá de forma inconsciente se me ha escapado algo, pero…

-No, no. La hemos estudiado a fondo y ajusta cuentas con la burguesía. Está claro.

Entonces, como siempre que la clase privilegiada le daba lecciones, se calentó:

-Mira, nena. Te voy a decir qué fue lo que me inspiró. Yo siempre he querido follarme a una chica rubia de ojos azules como tú. Pero como soy feo, he tenido que escribir esta novela para embellecer mi mundo. De haber podido follarme a alguien como tú, no la habría escrito.

Leer más…

Deja un comentario

21 julio, 2020 · 10:31

España entre dos fuegos

15950051299683

Rito.

Del fuego nacieron a la vez la gastronomía y la literatura. La tribu se sentaba en torno a la hoguera sagrada y escuchaba la historia mítica de su pueblo contada por un politólogo en taparrabos. El fuego donde habían asado la cena danzaba al ritmo de la narración. Como en un cine prehistórico, las palabras proyectaban sobre aquella pantalla llameante las epopeyas y las tragedias de un pasado compartido. Y así iba moldeándose una conciencia colectiva que los identificaba.

Pasaron los milenios, la dieta se fue refinando, las ideas también y se acabó inventando la democracia representativa. Pero el fuego no ha perdido su misterioso poder de evocación, su potencia simbólica, su utilidad ritual. La antorcha olímpica pasa de mano en mano cada cuatro años y el tributo al soldado desconocido arde en los monumentos patrióticos de cien capitales. Podríamos decir, de hecho, que la historia reciente de España asciende de las cenizas de dos pebeteros. Uno festejó la epopeya del progreso y otro, 30 años después, ha consumido las energías de nuestro mayor trauma desde la Guerra Civil.

Leer más…

Deja un comentario

20 julio, 2020 · 11:12

Respetarás a Zidane

zidane

La estrella.

«Que le critiquen los que quieran, que nosotros seguiremos ganando títulos». Lleva muchos años Florentino Pérez disciplinando al forofo que le habita, pero con la Liga de la pandemia en la vitrina y preguntado por Zidane, no pudo contenerse. Es sabido que el presidente del Madrid tiende a considerar que la figura del entrenador está sobrevalorada, pero a ningún entrenador ha concedido tanto autogobierno como a Zidane, soberano de sus impredecibles alineaciones. Quizá porque no le considera algo tan pedestre como un entrenador de fútbol sino, literalmente, una «bendición del cielo».

Pero si así habló Florentino es porque Los Que Saben De Fútbol -saber de fútbol: qué ordinariez- se han pasado toda la temporada tratando de minusvalorar al francés. Gestor de vestuarios, alineador, ex futbolista, el de la flor, sin estilo definido, parco en titulares. Perdónales, Zizou, porque no saben lo que dicen, aunque cobren por decirlo.

Leer más…

Deja un comentario

17 julio, 2020 · 11:06

Autonomías Confederadas

15929130543651

Aliado del PSOE.

Nada más melancólico que un jacobino español. Heredero de la Revolución francesa, el jacobino defiende el centralismo republicano: un Estado fuerte e igualitario edificado sobre las ruinas de las privilegios históricos que ostentan las élites territoriales de toda vieja nación. Desde que en Francia esa utopía se hizo realidad a un precio nada módico en litros de sangre, la izquierda es jacobina y la derecha es tradicionalista. Hoy diríamos nacionalista.

Pero en España las ideas no evolucionaron de forma tan académica. La CEDA cumplía con la norma regionalista del conservadurismo convencional, pero el franquismo embutió a la derecha en el uniforme imperial del falangismo: una, grande y libre. Así que a medida que la derecha se hacía centralista a la fuerza, la izquierda se enajenaba con el narcisismo de la diferencia. Y hoy, en nuestra turulata opinión pública la filiación ideológica ya no depende de la conciencia de clase o los intereses materiales, sino de la identidad territorial y su folclore simbólico. En España ahora eres de izquierdas si empatizas con la autodeterminación fiscal de los burgueses de periferia y eres de derechas si celebras el mestizo libertinaje de Madrid. La izquierda española realmente existente, la de Sánchez e Iglesias, no es un proyecto nacional sino una amalgama de recelos identitarios que erosiona más y más el basamento de la democracia moderna, que es la igualdad entre ciudadanos racionales. Tanto mendigaron PSOE y Podemos la bendición nacionalista para aislar a la derecha que los nacionalistas, viéndoles de hinojos, hicieron lo que saben: robarles los votos después de la cartera. La nación, aunque sea ficticia, ha engullido a la clase, aunque sea trabajadora.

Leer más…

Deja un comentario

14 julio, 2020 · 10:16

Del cayado de Feijóo al hacha de Otegi

20200712-637301951896148918_20200713000503-klMH-U482266428760mHF-992x558@LaVanguardia-Web

Un ganador.

Se nos dijo que en Galicia y País Vasco no se trataba tanto de elegir presidente como líderes de la oposición y no se nos mentía. Lo que han elegido vascos y gallegos es estabilidad en el poder y radicalismo en la alternativa, un reparto de papeles muy propio de este teatro de enfrentamiento entre establishment y populismo a que ha quedado reducido el mundo occidental por el efecto combinado de la tecnología y la globalización. Antes ganaba uno pero tampoco pasaba nada si ganaba el otro; ahora cada elección se vive como si pudiera ser la última, lo cual acerca el análisis político a los dominios de la teología o del cine de superhéroes.

Pablo Iglesias es el perdedor de la noche y debería empezar a insultar a periodistas o a proclamar repúblicas este mismo lunes para tapar la debacle. Su partido, que tenía 14 escaños y gobernó capitales como Santiago o La Coruña, ha desaparecido: la marea se convirtió en mero reflujo en el vientre del BNG. Tampoco fue la semana más feliz de Pedro Sánchez, al que no solo le han birlado la presidencia del Eurogrupo sino que su marca se muestra incapaz de capitalizar el desplome de Podemos. El sorpasso del BNG es especialmente doloroso porque revela que el socialismo gallego no compite ni en sensibilidad social ni en sentimentalidad territorial. Se ha quedado sin discurso, más allá de las vatios navideños de Abel Caballero.

Leer más…

Deja un comentario

13 julio, 2020 · 9:38

Felipe VI el Anacrónico

15942262411296

Reyes del XXI.

El único republicano español al que me creo es uno que esté sinceramente dispuesto a que José María Aznar sea el jefe de su Estado. Y no cuatro años sino ocho o doce, los que diga la gente. A ver si de lo que se trata aquí no es de la forma del Estado sino de que los tuyos colonicen el último reducto apartidista de la vida pública española. Una pinza muy nuestra de tiernos adanistas y sus melancólicos abuelos aspira a una república mitificada que no existe en ningún sitio, por eso se desea. Y en España, donde hemos politizado desde las energías renovables hasta el porno -valga la redundancia-, existiría menos que en ninguno. Aceptemos que la república como ideal es imbatible, como lo es el amor, pero estas bellas palabras hay que pensarlas en concreto, es decir, la república hecha por y para españoles. Los españoles que concretaron la república en el siglo XIX terminaron ahogándola en un baño de sangre cantonal y los que la concretaron en el siglo XX la ahogaron en otro de sangre civil. En una vieja nación cuarteada por separatismos regionales e inflamada por fanatismos ideológicos, la mera idea de un cambio de régimen debería invitar a la prudencia sin necesidad de leer a Burke.

Leer más…

1 comentario

9 julio, 2020 · 12:15