Un clásico sin relato

Al clásico le faltó relato, que es lo que sucede cuando lo viejo (Xavi Hernández) no acaba de morir y lo nuevo (el Madrid de Ancelotti) no acaba de nacer. El resultado es un partido que no tiene otra vibración que su nombre, su propaganda fatigosa, su exceso retórico sin fundamentación en el juego. Del Barça dominador solo quedan el canto de cisne de Valdés, los coros y danzas de Neymar, el rondo contestatario en torno al árbitro y el cariño fiel de los narradores del Plus. Del Madrid que tomó el Camp Nou con la agresividad perdida del Innombrable no quedó hoy más que el contraataque que culminó Jesé y un cierto orden táctico desde la salida de Illarra.

Se rumoreaba un ataque de entrenador de Carletto y se acabó constatando: Ramos de medio centro y la primera parte regalada al Barça más flojo del lustro, un gesto de cesión desidiosa como de aristócrata cansado de sus riquezas. Iker saludaba afectuoso a sus amigos azulgrana en el túnel de vestuarios, que es su forma pueril de aplicar el discurso del Príncipe en Oviedo. Se veía un 4-3-3 claro, pero no se veía a Cristiano, que es lo que yo quiero ver antes, durante y después de cualquier alarde de pizarra. Bale en punta puso voluntad, arrancadas herbívoras y disparos de zapatones. Di María no encontraba yesca sobre la que prender su chispa y solo Modric demostraba algo de criterio, de ganas de ganar, en medio del respeto beato que el Madrid en general parecía profesarle al Barcelona después de habérselo perdido gloriosamente en las últimas visitas a domicilio.

A un gripado Iniesta, triste por lo suyo, le bastó un primer y único acelerón para habilitar a Neymar, que marcó con fortuna por roce de Carvajal. Pero ni siquiera el graderío que más cerrilmente se calaba la boina de la estelada daba al Madrid por muerto tras el 1-0, no porque el Madrid llevara peligro, sino porque el equipo del Tata estaba lejos de exhibir una ambición ofensiva medianamente precisa y constante. Por momentos tiquitaqueaba el Real y contragolpeaba el Barça, pero ambos profesaban ese credo sin ninguna convicción, como cuando le aceptamos un folleto al testigo de Jehová que nos timbra la puerta.

Leer más…

Anuncios

Deja un comentario

27 octubre, 2013 · 11:55

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s