Archivo de la etiqueta: Españoleando

Romanticismo cañí

El símbolo madrileño en Fitur este año será un abanico. Por español y por sostenible. Las plataformas de vídeo y las campañas electorales se llenan de productos típicamente españoles, de Lola Flores a Raphael pasando por un cebadero de cerdos. En la música triunfan el quejío tecno de Rosalía y el madrileñismo mestizo de Tangana, y triunfa más aún si se mete en la catedral de Toledo a mezclar lo sacro y lo profano, la fe y el muslamen. Los reporteros evocan con honores el cine quinqui de Eloy de la Iglesia o las hazañas bélicas de los pandilleros de los bajos de Moncloa, y todos seguimos esperando la gran entrevista memorial a Marisol antes de su ascenso a los cielos. Ayuso arrasa por el procedimiento inimitable de devolver al adjetivo del Partido Popular su sentido etimológico, ese que quizá perdió a las pocas horas del bautizo. España y la hispanidad llenan los anaqueles de las librerías al calor del basta ya de Elvira Roca. Vuelve la costumbre del columnismo castizo -¡hasta Arcadi prepara libro sobre flamenco!- y los caciques de cantón se disfrazan de federalistas para blindar su momio decimonónico con fondos europeos. La Pantoja no se acaba nunca, como París, y Victoria Federica desfila en el cuché con más ojos encima que la penúltima anglodiva del pop. Todos hacemos propósito de ir más a los toros, aunque sea por joder. Los capillitas salen de la catacumba, posan en la misa de la abuela y fabrican con esa añoranza una literatura buena o mala que lo peta en Amazon. Incluso los hermanos pequeños de los mileniales descubren las guerras de nuestros antepasados,con su borrachera de yugos, flechas, hoces y martillos. ¿Qué está pasando?

Leer más…

Deja un comentario

18 enero, 2022 · 12:05

Acaudillados

Gistau lo llamaba la sociología del acaudillado. Las buenas gotas de sangre jacobina que había en él lo persuadían de la vigencia de cierta excepción española por la cual nuestro país tiende fatalmente a la sumisión, a la indolencia histórica, a levantar como mucho una ceja y nunca una hoja de acero ante los abusos del poder. Madariaga opinó que el español asistía al curso de la historia desde el patio de butacas; seríamos para don Salvador un pueblo de espectadores de teatro que solo muy de vez en cuando -un arranque comunero, un mayo en Madrid- reunía energía suficiente para invadir la escena. Según esto, se equivocan quienes explican la postración ejemplar de una sociedad burlada hasta la náusea por su Gobierno recurriendo al franquismo, que habría domesticado la escasa pulsión contestataria de la nación para varias generaciones; es al revés: el franquismo fue posible porque nuestro espíritu nacional viene de antiguo predispuesto al caudillaje. Por eso, concluye el liberalismo frustrado, los caciques arraigan bien en este suelo, duran lozanos y mueren en la cama.

Leer más…

Deja un comentario

6 enero, 2022 · 10:09

El peso de la expectativa

Sabemos que vivimos en tiempos de decadencia cuando la nostalgia cosecha más prestigio que la expectativa. Quizá siempre fue así, quizá siempre fue mejor cualquier tiempo pasado para cualquier tiempo presente. Quizá la voz más alta en los contraculturales sesenta y en nuestros movidos ochenta no perteneció ni a jipis y ni a punkis, sino a los aterrados herederos de un sistema de valores en demolición. Quizá las revoluciones prenden en el instante justo en que los jóvenes se ponen a añorar como viejos el mundo que no han vivido pero del que han oído hablar.

Leer más…

Deja un comentario

6 enero, 2022 · 10:06

Viudas de Ciudadanos

Ahora que Ciudadanos se encamina mansamente hacia su extinción divierte mucho descubrir la cantidad de viudas desoladas que le salen a destiempo. Qué manera de enterrar, qué derroche de compasión inútil como el semen de los ahorcados, por decirlo con Sabina. A buenas horas. Muchos de los que lloran la muerte del centrismo a manos de las dos Españas son los mismos que se ensañaron con Rivera cuando estaba bien vivo, precisamente por estarlo, y solo empezaron a defender la necesidad abstracta de Cs una vez estuvieron bien seguros de que Arrimadas no sería capaz de levantar el partido. Por eso hay más honestidad en quienes festejan abiertamente desde Vox o desde Podemos la desaparición de la sigla liberal que en tantos súbitos aficionados a los documentales de La 2, que eso ha sido Cs en la política española. Porque luego resulta que al personal le tira el reality de la polarización como la charca al gorrino. Queredme menos y votadme más: no otro es el sino del suarismo.

Leer más…

1 comentario

21 diciembre, 2021 · 10:15

¡A los cantones!

Sucederá o no a la siguiente, pero acabará sucediendo porque se ha puesto un sostenido esmero en que suceda. Empezando por los precedentes históricos, siguiendo por las nacionalidades de la Constitución y terminando por el crescendo de asimetrías pasteleadas por el bipartidismo. Hasta llegar a la subvención directa de la deslealtad en que consiste el sanchismo y su cafarnaún de usureros indultados.

Leer más…

Deja un comentario

15 noviembre, 2021 · 9:10

Que España va mejor, dice Sánchez

España va mejor, ha dicho Sánchez. Y en ese momento llegó hasta el hemiciclo un eructo salido del cráter de La Palma, porque hasta un volcán sabe que Sánchez siempre miente. Cuando se cumplen dos años de la anémica victoria del PSOE en las urnas podemos concederle que al menos hay un español para el que España va mejor, que es Sánchez. A partir de ahí, como dicen los tertulianos, nos va a costar encontrar al segundo.

Leer más…

Deja un comentario

11 noviembre, 2021 · 8:54

Rojigualdos somos todos

Todas las banderas son trapos hasta que nos tocan la nuestra, como es sabido, sea la del pueblo, la del colectivo o la del Betis. Lo que se sabe menos es que la bandera española procede directamente de la senyera catalana. Fue Carlos III, rey madrileño de Nápoles -que perteneció a la Corona de Aragón durante dos siglos-, quien adoptó el rojo y el gualda de la enseña aragonesa para sus barcos. Y cuando se dio cuenta de que se distinguía regular, redujo las barras a tres y ensanchó la franja central. «Para evitar los inconvenientes y perjuicios que ha hecho ver la experiencia, equivocándose a largas distancias o con vientos calmosos con la de otras naciones, he resuelto que en adelante usen mis buques de bandera dividida a lo largo en tres listas, de las cuales la alta y la baja sean encarnadas y del ancho cada una de la cuarta parte del total, y la de en medio, amarilla», escribe en Aranjuez en 1785. Y hasta hoy.

Leer más…

Deja un comentario

19 septiembre, 2021 · 10:44

Septiembre

Cada septiembre volvemos a la guerra, pero a la trinchera se ha de ir como se va a la oficina: sin rencor y sin petulancia. Es preciso imaginar a Sísifo dichoso, advirtió Camus, y uno debe tenerlo presente cuando llega de la Florencia de los Médici ala España de Sánchez. Confieso que he entrevisto la posibilidad olímpica -escalofriante- de renunciar al presente, de no opinar de nada ajeno al Renacimiento italiano, con el gusto estragado de belleza, porque eso del síndrome de Stendhal lo han malinterpretado los cursis: no es un éxtasis sino una amenaza, presentimiento de muerte, enmudecimiento ante la imagen de la eternidad. Por eso cada septiembre urge reponerse de lo bello, y para eso contamos con la ayuda inestimable del sanchismo.

Leer más…

Deja un comentario

5 septiembre, 2021 · 21:30