Archivo de la etiqueta: Españoleando

El melillazo

Vimos envejecer a Luis Enrique en directo como la hierba que crece en las películas de Rohmer. Cada gatillazo ofensivo de su España roma era una cana más en su cabeza confusa. Luis Enrique ha sido siempre un invento de los periodistas que nos aburrimos sin gente como él, alguien de mediano talento como jugador y como entrenador que libra cruzadas aparatosas contra la prensa bajo nuestra mirada de curiosidad y nuestros murmullos de misericordia. Tuvo que ser Marruecos el país que bajara violentamente el telón de esta farsa idiota que todavía puede ser más idiota si el asturiano se empeña en no dimitir hoy mismo. Ojalá conserve al menos el coraje final de asumir su fracaso estrepitoso, perfecto, inapelable. Ojalá no se enroque en el chiringo corrupto de Rubiales para que podamos empezar a compadecerle.

Leer más…

Deja un comentario

7 diciembre, 2022 · 18:49

Rajoy y el fútbol (o no)

Sé lo que es escribir bajo la presión de la expectativa, así que imagino el infierno por el que tiene que estar pasando Mariano Rajoy. O no. Pero pongamos que sí. Consciente del éxito abrumador de sus comentarios futbolísticos, pongamos que hoy haya decidido atrincherarse en su despacho para lidiar con los nervios de la víspera. Como aquel día en que repasó por última vez el temario de la oposición; o como aquella tarde en que ordenaba las notas de un decisivo discurso parlamentario. Nos lo figuramos mesándose la barba y caminando en círculos, acodándose súbitamente sobre la mesa para apresar una idea fugitiva, aplastado por la responsabilidad de acertar una vez más con el estilo inimitable que ha desconcertado a los filólogos, seducido a los tuiteros, engorilado a los odiadores y conmovido a los nostálgicos.

Leer más…

Deja un comentario

30 noviembre, 2022 · 7:59

Cuatro autores para un Mundial

El relato oficial sobre el campeonato de fútbol que se juega estos días de invierno en una de las dictaduras islámicas más avanzadas del mundo tiene cuatro autores: InfantinoSánchezMessi Luis Enrique. Veamos.

Infantino fue un niño pelirrojo que sufrió acoso escolar precisamente por ser pelirrojo, pudiendo haber sido acosado por ser sencillamente tonto. De aquel infierno dickensiano salió convertido en enemigo jurado de la civilización occidental. Eso no le impidió trepar hasta la cima de una de las instituciones más corruptas de la civilización occidental y parte de la oriental, llamada FIFA. Desde allí, encaramado a un palé de petrodólares todavía húmedos, anima a los europeos a pedir perdón por haber inventado la democracia liberal y tipificado los derechos humanos, considerados un exotismo en lugares como Catar. Infantino es capaz de explicarnos que practicar el medievo con un gay o un inmigrante es una pintoresca manifestación de diversidad. Su nivel de cinismo tiene asombrado al mismo Putin.

Leer más…

Deja un comentario

24 noviembre, 2022 · 20:25

Polvo serán

Se figura Arturo Pérez-Reverte que ha escrito sobre la violencia del hombre por el hombre, cuando en realidad ha publicado una declaración de amor a las palabras. En su lúgubre memoria de reportero acumula las trizas de la historia y teclea furiosamente para aclararse la retina. Pero no puede. No sabe que ese polvo no proviene de un puente dinamitado, o de una ciudad sitiada, sino de un idioma de mármol y de adobe que se pega a las yemas de sus dedos como esa ceniza ingrávida que protege al parecer las alas de las mariposas.

Leer más…

Deja un comentario

1 noviembre, 2022 · 18:25

50 segundos

Un hombre espera en un coche. El hombre es presidente del Gobierno y el coche es el audi blindado que lo traslada cuando no lo hace un avión o un helicóptero. En el interior de esa cápsula tintada que lo aísla de la gente se siente a salvo, quisiera prolongar este momento, que no acabara nunca. El hombre mira el reloj, presiente la hostilidad de la calle, anticipa los pitos, apura aquel silencio mullido un poco más. Esos de afuera no son el pueblo. Son fascistas, se consuela.

Leer más…

Deja un comentario

17 octubre, 2022 · 8:41

Los tercos dominios de Puigdemont

La carretera que lleva a Amer, la aldea natal de Carles Puigdemont, ofrece a la altura de Bescanó un monumento al kitsch con forma de gasolinera. Decorada con escenas arcádicas, reivindicada por un Petrolis Independents, la estelada que campea en el techo parece proclamar que hasta el gasóleo mana en catalán de los montes de Gerona junto con la identidad de la provincia, entregada a la causa independentista pese al fracaso de su último intento de escisión, hace ahora cinco años. Hay una ensoñación de soberanía puramente estética que fomentan los pueblos de la comarca de La Selva, como esos combatientes japoneses que se negaban a asumir el fin de la guerra. «Te sorprenderá el grado de adhesión que la figura de Puigdemont aún suscita en Gerona», han advertido al cronista. Pero al cronista le sorprenden ya pocas cosas.

Leer más…

Deja un comentario

2 octubre, 2022 · 19:37

Tamarofilia

Hay dos clases de españoles: los que saben quién es Tamara Falcó y los que fingen no saberlo. De los segundos, como de cualquier hipócrita, no merece la pena hablar. Pero en la oficina y en el metro, con permiso del CGPJ, el español está hablando de Tamara. Y a menos que uno sea un tuitero de meñique empinado o uno de esos politólogos de encaste cortesano que redefinen la democracia como el odio al pueblo, lo interesante es preguntarse por qué.

Leer más…

Deja un comentario

2 octubre, 2022 · 19:32

Entrevista a Elvira Roca

Escribe Elvira Roca Barea (Málaga, 1966) que «España es un ratón que arrastra la piel de un elefante». Una nación excepcional por el empeño inducido en su propia excepcionalidad. Va por 39 ediciones de Imperiofobia, mucho más que un ensayo contra la leyenda negra: un nuevo paradigma historiográfico. Su éxito, con más de 150.000 ejemplares vendidos y una nueva edición ampliada, es imposible de perdonar en España.

Los imperios engendran por igual odios y adhesiones, igual que los éxitos editoriales. ¿Cómo lleva usted todo lo que ha generado Imperiofobia?

El ataque de cuernos que les ha dado a unos cuantos catedráticos es un fenómeno muy comprensible. El mundo académico está acostumbrado a unos cuantos machos alfa que gobiernan los territorios que consideran de su exclusiva competencia, y en el momento en que aparece un verso suelto, una maestra de pueblo sin permiso de nadie, reaccionan como lo que son: unos carcas y unos acomplejados. Todo el mundo sabe el enorme poder que tienen en su cortijo, y se han sentido muy ofendidos por una outsider que incursiona en su territorio sin pagar peajes. Eso te da muchísima libertad, pero también supone estar expuesto. Yo estoy dispuesta a pagar cualquier precio por la libertad.

Leer más…

1 comentario

2 octubre, 2022 · 19:25