Archivo de la etiqueta: el tabarrón catalán

Payos por el Sí

Juan José Moreno Cuenca, 'El Vaquilla'.

Juan José Moreno Cuenca, ‘El Vaquilla’.

Cuando a los clanes gitanos del gueto de Gerona les preguntas por la hoja de ruta de Artur Mas, te vienen a responder lo mismo que don Mariano respondió a Herrera en Cope ayer:

-Mira que es pesao. Dale que te pego con la independencia. Si no lo va a conseguir.

Así habló Antonio, pastor evangélico de la Font de la Pólvora, el barrio más conflictivo de la capital gerundense. La Pólvora, de justificado nombre parlante, es a Gerona lo que el ‘Hamsterdam de The Wire’ es a Baltimore. Hace un mes cogieron allí a 26 camellos en una redada, aunque ya andan sueltos y puntualmente operativos de nuevo en sus esquinas. A la Pólvora no quieren llevarte los taxistas, pero no hay otra manera de ir porque sus bloques desastrados se levantan a una higiénica distancia del primoroso casco medieval, donde unos señores bastante más pálidos que Antonio ruedan estos días la sexta temporada de ‘Juego de Tronos’. El pastor remata, lacónico:

-¿Y el bajito? Veintitrés años de presidente y robando.

El bajito es Jordi Pujol, claro. Los gitanos tienen buena memoria para los ladrones, y no digamos ya para hacer las cuentas del botín. No veo el momento de sustituir la tabarra insufrible de payos Juntos por el Sí o Revueltos por el No (a España, a los pobres, a la ley, a la decencia) que escupen a todas horas las emisoras autóctonas por la prédica de Antonio: me ha invitado al culto que oficia junto al cementerio viejo de la ciudad, donde yace el ‘Vaquilla’, mito del lumpen nacional, autonómico y local. Si es que sigue en el ataúd, porque el panteón familiar fue profanado el año pasado cuando corrió la voz de que la madre había sido enterrada con sus joyas. El ‘Vaquilla’ lo disculpará.

Leer más…

Deja un comentario

5 septiembre, 2015 · 12:51

¡Ha dicho nazi!

«¡No te vayas, Jordi!»

Numerosos analistas que comparten el propósito y los argumentos de Felipe González en su primera epístola a los catalanes discrepan en cambio de su analogía entre el golpe de Estado posmoderno o en diferido que programa Artur Mas y «la aventura alemana o italiana de los años treinta del siglo pasado». González sabe que esa analogía siempre emite un destello demasiado intenso, cegador, que opaca irremediablemente el tono gris apropiado a una argumentación madura. Podría haberla evitado. Y sin embargo sólo se limitó a matizarla añadiendo una adversativa estrictamente formal: «Pero nos cuesta expresarlo así por respeto a la tradición de convivencia de Cataluña».

¿Por qué no se ahorró la analogía totalitaria? Entre las muchas razones que podemos aducir -la conocida facundia del personaje, su irresistible condición de ornato chino, el mero descuido tropical-, no cabe descartar la obvia: comparó el nacionalismo catalán con aquel nacionalismo alemán o italiano porque, objetivamente, presentan elementos comunes: una identidad territorial fuerte, una propaganda ubicua y pública, un líder providencial, una aspiración segregacionista, una concepción excluyente de la cultura propia y, finalmente, un lebensraum de Països Catalans que incluye pedazos homologables de Francia, Aragón, Valencia o Baleares; doctrina del espacio vital que ha sido formulada recientemente por un conseller de Justicia. No tienen en común las juventudes armadas ni las cámaras de gas, por supuesto; pero ya Aristóteles definió la analogía como predicado «en parte igual y en parte diferente».

Sucede que en la opinión pública se ha instaurado la llamada Ley de Godwin, cuyo enunciado reza: «A medida que una discusión en línea se alarga, la probabilidad de que aparezca una comparación en la que se mencione a Hitler o a los nazis tiende a uno». Basta invocar a Godwin para cercenar un debate perfectamente pertinente, explotando la vergüenza del hallado reo de analogía hitleriana.

Leer más…

Teletipo en Servimedia sobre La granja humana

Entrevista en Cope Canarias sobre La granja humana

Deja un comentario

1 septiembre, 2015 · 11:01

El pontificado de Arturo I

El sermón de la montaña de Montjuich.

El sermón de la montaña de Montjuich.

«Un poble que oblida el seu passat, les seves arrels, no té futur. És un poble eixorc». Con esta frase pronunciada en paraguayo («Un pueblo que olvida su pasado, sus raíces, no tiene futuro. Es un pueblo estéril») enrolan al Papa Francesc en el 27-S unos meapilas estelados que se hacen llamar Cristianos por la Independencia. Además de cristianos se confiesan católicos, lo cual termina de rizar la originalidad de la maniobra, pues si el cristianismo debió su éxito histórico exactamente a la universalidad de su mensaje -el primer credo sin clases, sin razas, sin patrias-, la propia palabra católico significa, en griego, «a través del todo». No a través de una parte, con agencia tributaria propia. Los primeros cristianos, dice el Nuevo Testamento, todo lo ponían en común. Y Francisco, con su frase, tan solo copiaba a Juan Pablo II cuando en Galicia reivindicó las raíces cristianas de Europa, cartografiadas por el Camino de Santiago.

Hecha esa salvedad etimológica y teológica, lo cierto es que beatería y nacionalismo mezclan tan bien como el caudillaje de España y la gracia de Dios en las pesetas de Franco Bahamonde. Todo el obsceno anacronismo, toda la cejijunta regresión que encarna el Prusés relumbra en esta hojita parroquial que predica a los cristianos catalanes la buena nueva del providente Arturo y su santa asamblea: la Iglesia de Junts pel Sí de los Últimos Días de Septiembre, cuyos misioneros han de reunir el trono y el altar en la mejor tradición de Carlomagno. Completan el belén indepe dos monjas nada metafóricas, Forcades y Caram, varias clarisas vocacionales de la sociedad civil-religiosa e incluso alguna rendida hagiógrafa del profeta, que no pontífice, pues pontífice es el que tiende puentes, no el que los rompe. Sólo falta el Frente Judaico Popular preguntándose qué han hecho por nosotros los españoles.

Leer más…

Deja un comentario

20 agosto, 2015 · 12:39

La tabarra constitucional

Wilfredo el Velloso muriendo antes que pagar impuestos.

Wilfredo el Velloso muriendo antes que pagar impuestos.

Mientras usted se tiende felizmente al sol, un comité de sabios salido de un casting de Ferraz se quema las pestañas sobre legajos de jurisprudencia comparada para cerrar de una santa vez el mapa de España. Hay que agradecer al PSOE esta vigilia constituyente que afianza su hegemonía en la izquierda española, pues sus sabios trabajan mientras Iglesias Turrión huelga en su cabaña roussoniana. Pero ya dice ‘Kichi‘ que Podemos es un estado de ánimo, y no hay estado de ánimo que predisponga a nadie a redactar una Constitución.

Si un desfile militar, donde al menos pueden verse armas chungas y ropa vistosa, le parece a don Mariano un coñazo, podemos imaginar lo que le parece redactar constituciones. Y sin embargo dicen que ha aceptado abrir el melón del 78 -en realidad dijo lo de siempre: «Yo no me niego a hablar de una reforma»-, y hasta es posible que lo haga si revalida el cargo. ¿Aceptará en ese histórico trance el criterio de los sabios de Ferraz, que propugnan el reconocimiento de la «singularidad catalana»? Federalismo asimétrico, como inteligencia emocional o elegancia veraniega, es otro de esos oxímoron que cuajan exclusivamente por reiteración, no por congruencia. En romance, lo que se pretende es callar la boca así sea por un lustro a los del tabarrón identitario del nordeste con un periódico fajo salido de los bolsillos del resto de los españoles. Que ahí, en la pedestre aspiración de que la pela se quede en mi tribu y los del sur que se jodan, por pobres, es donde concluye toda la odisea diferencial del fenicio desembarcado y la peluda alcurnia de Wilfredo el Velloso.

Leer más…

Deja un comentario

17 agosto, 2015 · 17:45

Que vienen los literales

Las manos de la literalidad tomando el rábano por las hojas.

Las manos de la literalidad hispánica tomando el rábano por las hojas.

Algunos alcazareños se me han cabreado tras leer el capítulo que a su pueblo dedica mi serie quijotesca. Sabía que ocurriría, porque conozco bien el localismo irreductible del español, impasible ante la destrucción programada de su nación pero capaz de levar milicias populares contra el temerario que les toque la cuna. La razón de que Cataluña no vaya a independizarse de España es que nadie, ni en Castelldefels ni en Rota, sabe muy bien de qué habla cuando habla de España. El enemigo es un puro espectro burocrático. Otro gallo cantaría si Mas dirigiera sus aspavientos contra La Puebla de Almoradiel, o contra Ribadesella, o contra Caravaca de la Cruz. Ahí sí iba a tener esa guerra con la que fantasea. Pero con palos y piedras.

Esta susceptibilidad disparatada en lo tocante a la patria chica se le revela a cualquiera que insinúe que Santa Coloma de Alcafrán no es la viva imagen del edén en su estación florida. En nuestra idiosincrasia jamás cuajó un patriotismo nacional homologable a Europa -ni espadón ni acomplejado-, porque su plaza sentimental estaba ocupada por un demencial instinto terruñero, herencia terca de reinos levíticos y taifas estancas. España es así, y si parece unirse en los mundiales es solo porque nos permite mandar una cámara a Fuentealbilla a ver cómo lo vive el paisanaje de Andrés.

Leer más…

2 comentarios

5 agosto, 2015 · 11:04

Hesíodo en la Costa Brava

Viñeta de Pachi Idígoras en la misma edición de EL MUNDO.

Viñeta de Pachi Idígoras en la misma edición de EL MUNDO que esta columna, feliz coincidencia.

Uno no estaba allí cuando los griegos miraban a las estrellas y urdían con ellas una cosmogonía que los enraizara en este mundo. Tampoco cuando Hesíodo recopiló esas leyendas y les dio sentido narrativo. Pero uno, periodista al cabo, siempre ha querido presenciar un momento así: atestiguar el nacimiento de la intuición en el genio que funda las raíces simbólicas de una comunidad, normalmente por el procedimiento de vincular el linaje de su tribu con el de los dioses inmortales. Porque el instinto humano es hereditario, no democrático.

Los dioses finalmente me han escuchado, otorgándome la contemporaneidad de Jordi Bilbeny, el Hesíodo de Arenys de Mar, que está trazando ante nuestras temblorosas pupilas la genealogía cultural de una nación talentosa hasta el abuso, y por ello oprimida, saqueada en sus exponentes más conspicuos por la vecina castellana, alpargatera y cejijunta. Cervantes, Teresa de Ávila, Colón, la bandera useña y quién sabe si el movimiento de las mareas -no por nada las homenajean cada 11-S- son todos productos del feraz volksgeist catalán. Es cuestión de tiempo que Bilbeny descubra que el Real Madrid fue diseñado en La Masía. Que por algo Bernabéu es apellido catalán.

Leer más…

Deja un comentario

4 agosto, 2015 · 14:15

Alcaldes de Altamira

Sima de los Huesos.

Ascensor evolutivo de la especie detenido.

Enternece que se les llame nueva izquierda cuando sus primeros dos meses de poder los retrotrae aproximadamente al estadio magdaleniense de la evolución, cuando nos empoderábamos pintando bisontes en el techo de Altamira. Y no nos referimos ahora a lo rupestre de su indumentaria (aunque al parecer Kichi se ha comprado ya su primer traje, y no sé por qué el Ibex no ha repuntado de gozo celebrándolo), ni al escaso refinamiento de su protocolo y dicción, ni a que se muevan en bici, lo que no deja de ser un alarde tecnológico respecto de la mula; sino al hecho entrañable de que los Kichi, Colau, Carmena, Ferreiro o Ribó se empeñen en gobernar en un plano puramente simbólico, altamirano, infantil. Una cabecita real en una caja, un consistorio que abre su balcón al pueblo, unas pellas traviesas en la misa del patrón, un callejero por renombrar.

Si la derecha descuida o ignora el principio empático del genuino liderazgo, nuestro populismo zurdo sustituye directamente la gestión por el gesto, el futuro por la nostalgia, la representación por el revanchismo y -pronto- el equilibrio presupuestario por el regadío ideológico. Programa este compartido por Artur Mas, en quien el chamán enajenado se ha impuesto al tecnócrata resentido de un modo ya irreversible. Que su lista de país integre a burgueses acomplejados y a antisistema con ambición en un mismo delirio identitario no puede escandalizar a Duran: nacionalismo y populismo casan tan dulcemente como tres por ciento y concejal de CiU.

Leer más…

Cortesía de Arcadi Espada

Cortesía de un lector de La granja humana

Deja un comentario

Archivado bajo El Mundo

Triplete por defecto

Triplete. ¿Y?

Triplete. ¿Y?

Al madridista le cabían tres opciones: sentarse a ver la final con la pasión delegada en Morata, que ya era mucho delegar; impostar la equidistancia exquisita del aficionado al fútbol que, no jugando su equipo y habiendo perdido la entrada para la ópera, se pone un Barça-Juve por mera curiosidad antropológica; o no sentarse a ver nada sino salir a emborracharse tanto como para despertarse en pretemporada. Lo más inteligente quizá era mezclar las tres.

Cuando marcó Rakitic, con esa finura de confección con que el mejor Iniesta descosía zagas, pensamos seriamente en el Jägermeister. Y lo peor es que Messi ni siquiera necesitaba entrar en juego: a la media hora recibió el balón y lo cedió con desidia a un compañero, como María Antonieta los pasteles al pueblo. Se supone que Arturo Vidal era el compañero de reparto de Benicio del Toro en una de narcos, y Pogba el convicto patibulario al que el guardia, en su primer día en la trena, le pide que se agache para comprobar que no oculta cuchillas en el ano; pero quia. Por no hablar del provecto y bello Pirlo, quien ya ha desarrollado toda la facha de un profeta de Zurbarán. Permeables aduanas para la circulación del juego culé, y eso que este tampoco es lo que era. Ni la Juve ofrecía la resistencia italiana que esperábamos ni el Barça tejía su tela con el criterio espacial de antaño. Al descanso nos fuimos resignados a la inercia ganadora azulgrana y a la convicción de que esta Juve nunca debió llegar a esta final.

La segunda mitad, sin embargo, trajo una agitación agradable. Era de prever. La Juve se atrevió a atacar, arriesgando el castigo de la contra culé. Ambas posibilidades se consumaron: Morata recogió el rechace de un disparo de Tévez, y Suárez el de uno de Messi. Todo había cambiado para dejarlo como estaba. Era el momento de homenajear a Xavi, legendario jugador y desechable politólogo, para cronificar el resultado. Artur Mas exhibía en el palco la misma sonrisa leporina que le suscitó la pitada copera. Y sin embargo aún pudimos contemplar un duelo crítico de porteros más o menos vendidos, un penalti no pitado sobre Pogba, un gol bien anulado a Neymar y la hermosa agonía de la Vetusta Señora, menopáusica de calidad ofensiva pero voluntariosa como la que más. La puntilla le correspondió a Neymar, con esa crueldad final del leñador sobre el árbol caído que el año pasado exhibió Cristiano.

Leer más…

Entrevista en esRadio por La granja humana, a partir del 2:27:50.

Deja un comentario

Archivado bajo El Mundo