Pedro Manostijeras

Hace años escribimos que Sánchez es un significante vacío en el que todo es mentira salvo la ambición. Si le palmeas le espalda suena como una caja de flamenco o como un ninot de Valencia: hueco, acartonado y fungible. La mejor expresión de esa impostura estructural nace de su voz de barítono de parque temático. Pero para localizar su verdad hay que fijarse en la mandíbula, allí donde el bruxismo concentra la voluntad de poder. Es como si estuviera masticando a sus enemigos. No solo enemigos: también hay restos de sus socios entre los dientes.

Leer más…

Deja un comentario

8 febrero, 2022 · 8:24

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s