Archivo mensual: julio 2021

Fenomenología del tolili

No se llega a ser rico y poderoso sin un conocimiento preciso de la condición humana, y por eso a nadie le puede sorprender la destreza de Florentino para la pintura de caracteres. Los retóricos griegos diferenciaban entre la prosopografía, que se atiene a los rasgos externos de un personaje, y la etopeya, que ahonda en sus cualidades psicológicas. La etopeya florentiniana, de trazo impresionista, se inserta en la sólida escuela del denuesto español, que de Quevedo a Losantos exige agudeza en la mirada, puntería en el concepto y donaire en la expresión. Al artista de la injuria le basta un molinete de palabras trazadas en el aire para hacerle un traje a su víctima por el que será reconocido en adelante.

Leer más…

1 comentario

20 julio, 2021 · 8:24

Bravo ahí, profesor

Para él todos éramos grandísimos, pero el único grande era él. Hay que serlo para sentir la roedura minuciosa del cáncer y que tu única preocupación sea adelantar el máximo número de entregas de tu sección. Como si morirse fuera una faena, en efecto, pero no tanto para ti mismo como para tu empleador. «Grandísimo Naranjo, no sé cuántos días me quedan, pero ahí te mando las claves económicas de esta semana». Hay que ser muy grande para encontrarte subido al cadalso de la metástasis y desde allí arriba, donde acaba el horizonte, en vez de compadecerte y maldecir tu sombra ponerte a repasar la prensa salmón y grabar con un gotero de voz tu análisis sobre el riesgo de inflación en la zona euro. Pero qué inflación podía importarte, profesor, si sabías que sabíamos que te estabas muriendo.

Leer más…

Deja un comentario

17 julio, 2021 · 10:21

Sánchez frente al pebetero

Recuerdo a aquel Sánchez virginal que irrumpió al frente del PSOE proponiendo suprimir el Ministerio de Defensa y celebrar un funeral de Estado por cada víctima de violencia machista. Era un Sánchez maravillosamente naíf, con los armarios vacíos de cadáveres, un Pedro amigo de sus amigos que venía de invitarnos con picardía a «ser malos, colegas» y que el viernes menos pensado se zampaba una «pizza cojonuda». Luego le hicieron una tesis, le echaron de Ferraz y el carácter se le estropeó. Se volvió más solemne, y más cursi. Se soñó presidente, persiguió su sueño y para desgracia suya -por no decir nuestra- lo alcanzó.

Leer más…

Deja un comentario

17 julio, 2021 · 10:11

Nadia y las etiquetas

Sostiene Nadia Calviño que «no es productivo dedicarse a calificar o poner una etiqueta a las cosas». No solo en el tema cubano sino «en general». Que «no aporta valor añadido estar discutiendo etiquetas». Y que debemos centrarnos en la sustancia: apoyar al pueblo cubano. Uno, que no es nadie ni tampoco Nadia, diría que la primerísima muestra de apoyo que demanda el pueblo cubano del Gobierno español es que llame dictadura a lo que les pasa, porque la solución a los problemas empieza por su correcto diagnóstico. Y uno diría que vivir en una democracia deliberativa implica discutir y fijar el nombre de las cosas, facultad que se les niega a los cubanos, porque el comunismo se conduce con la opinión pública como el califa Omar con la Biblioteca de Alejandría: si no contiene el Corán hay que quemarla por blasfema y si lo contiene por redundante. Avergüenza, por lo demás, que Calviño reduzca a un debate sobre «valor añadido» la descripción del entramado criminal que desnutre, apalea, secuestra, tortura y silencia a los cubanos a diario desde hace seis décadas.

Leer más…

Deja un comentario

14 julio, 2021 · 22:47

Rehabilitando a Iván

Los que nunca secundamos los juegos de manos de Iván Redondo tenemos el derecho a compadecerlo que no asiste a su descabezado séquito. Esa corte de políticos, empresarios y periodistas es corresponsable de su ruina, pero roto el hechizo del poder los cortesanos corren a borrar su número y a sustituirlo por el de Félix Bolaños. A rey muerto, rey puesto. Así funciona esto desde los godos, que dicen que ya no se estudian, y donde no hay memoria todo es novedad.

Leer más…

Deja un comentario

14 julio, 2021 · 22:38

Castrismo o libertad

No extraña la dolorosa similitud que guardan las notas de suicidio de Stefan Zweig y de Reinaldo Arenas. Su dolor se parece porque nazismo y comunismo, culpables de sus respectivos exilios, comparten una acreditada aptitud para infligir sufrimiento a los hombres libres. Escribe el austriaco, víctima de Hitler: «Mi fuerza se ha gastado al cabo de años de andanzas sin hogar. Prefiero poner fin a mi vida erguido como un hombre cuyo trabajo cultural fue su felicidad más pura y cuya libertad personal fue su más preciada posesión. Saludo a mis amigos. Ojalá vivan para ver el amanecer tras esta larga noche. Yo, demasiado impaciente, me voy antes que ellos». Y escribe el cubano, víctima de Castro: «Pongo fin a mi vida voluntariamente porque no puedo seguir trabajando. Al pueblo cubano le exhorto a que siga luchando por la libertad. Mi mensaje no es un mensaje de derrota, sino de lucha y esperanza. Cuba será libre. Yo ya lo soy». Zweig se tomó un frasco de veronal. Arenas, cuya homosexualidad acreció la saña de sus perseguidores -autores del lema que campeó en los campos de reeducación comunista para «maricones»: El trabajo os hará hombres- empujó con whisky un cóctel de pastillas.

Leer más…

Deja un comentario

13 julio, 2021 · 10:37

Pedro Pérez Rubalcaba

Todos los españoles se han pronunciado ya sobre el sábado de cuchillos largos de Sánchez menos los separatistas, que gustan de opinar y saben tanto de cainismo como cualquier español. Se mantienen sospechosamente callados mientras calibran el efecto del pendulazo monclovita sobre sus intereses. «¿Por qué Iceta no ha cobrado el protagonismo que nos prometían? ¿Qué significa que una manchega de Page sea la nueva portavoz del Gobierno? ¿Se habrá dado cuenta Pedro de que a él también le estábamos tomando el pelo? ¿De que no tenemos intención de elegir entre su financiación y nuestra república, pudiendo tener las dos?»

Leer más…

Deja un comentario

12 julio, 2021 · 8:31

Pedro Sánchez abre una carnicería

Un hombre entra en el baño de un club de carretera de Puerto Hurraco con la camisa empapada en sangre familiar. A los pocos minutos sale vestido de traje y corbata, comparece ante las cámaras con su mejor sonrisa y confía en que nadie se fije en los restos de ADN ajeno que se le han quedado bajo las uñas. También Tony Soprano termina estrangulando a su sobrino, su mejor sicario, pero al contemplar esa escena nadie puede dudar de que lo sentía. No es el caso de nuestro hombre.

Leer más…

Deja un comentario

12 julio, 2021 · 8:27