Archivo de la etiqueta: psicopatía sanchista

El señor de las moscas

El rostro de Illa iba contrayéndose de amargura, el gesto exacto de una mujer maltratada, a medida que leía los furibundos mensajes de Sánchez en su móvil. Ocurrió en plena comparecencia en el Congreso. El tribunal madrileño había dejado en ridículo a Caligulín, afeándole los meses de televisión y vacaciones sin actualizar la legislación sanitaria, pero el culpable debía ser el ministro usado como ariete contra la aldea gala de Ayuso. Y Salvador, un buen hombre en el puesto equivocado, bajó la cabeza, se tragó la culpa y acató la orden de redoblar la ofensiva.

¿Por qué? Se comprende que Lastra y sus tuiteros con escaño se aferren al sanchismo, ¿pero qué lleva a gente con estudios –Calviño, Escrivá, el propio Illa- a compartir carrera con las mañas despóticas de un plagiario hortera que no vale ni para leer el teleprónter, por no hablar de la obediencia jerárquica a un fan del castrismo al borde de la imputación? ¿Por qué Campo o Marlaska participan abducidos en la degradación de su antiguo prestigio? ¿Merece la pena figurar para los restos en la orla del equipo que destruyó España para una década? Yo el chantaje lo puedo entender, una pistola en la sien, el secuestro de tus hijas; pero el éxito intimidatorio de los acomplejados que se transforman en maltratadores no me cabe en la cabeza.

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10 octubre, 2020 · 11:54

Iglesias amarga el show a Peter Sánchez

Aznar necesitó seis años en el poder para casar a su hija en El Escorial, pero Sánchez ya se creía Felipe II antes de llegar a La Moncloa. De ahí que no admita la cohabitación con Felipe VI, que es de otra dinastía. Una mañana de octubre, con el país devastado por la pandemia, Bienvenido Míster Sánchez se hizo anunciar por un pianista de cámara en camiseta para recibir con alegría el dinero de los europeos.

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8 octubre, 2020 · 14:36

En el charco

Todos terminamos por descubrir que la cursilería es el reverso de la brutalidad. Unos lo aprenden del daño de una relación tóxica, otros son capaces de escarmentar por delegación en los personajes de una novela o película y al resto nos los enseñó José Luis Rodríguez Zapatero. De las legislaturas de ese hombre accidental, sonriente y corrosivo los españoles salimos más pobres, inseguros y rencorosos. Pero al menos desarrollamos un asco insuperable a las buenas intenciones. Zapatero vendía talante mientras fabricaba revanchismo histórico y tejía cordones sanitarios. Prometió la paz la víspera de que reventara la T-4. En 2006 juró en EL MUNDO: «En diez años Cataluña estará más integrada». Se proclamó rojo pero infló la burbuja e indultó a un banquero. Anunció que España jugaría la Champions de la economía y acabó rebanando el Estado del bienestar como ningún neoliberal antes. Cuanto más cursi era su propósito, más violencia generaba el resultado. En los años más duros de la recesión llegamos a desear que nos gobernasen sus hijas, porque el gótico no engaña a nadie.

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6 octubre, 2020 · 10:13

Lo paramos unidos

Vetar al Rey es protegerlo. Aplaudir a Bildu es saludar su compromiso con España. Negar la alternancia es el cometido de los demócratas. Excluir de la Constitución al PP e incluir a Podemos y ERC es reivindicar el compromiso del PSOE con el 78. Vitaminar a Vox es luchar contra el fascismo. Multiplicar los dedazos es cuidar del pueblo. Los condenados del 1-O son inocentes. Los posados de Irene empoderan y la inteligencia de Cayetana ofende. Lanzar una campaña nazi para retratar a Ayuso como desequilibrada es impulsar la agenda feminista. Franco no y Felipe González tampoco, pero Largo Caballero sí. Renunciar a la exigencia es educar. Engañar es pactar. Dividir es reunir. Someter es amar. La ruina enriquece. La destrucción del tejido laboral arroja el mejor dato de empleo de la década. El caos es lo que llamamos cogobernanza. La deuda libera. El odio purifica. La imposición trae consenso. Tirar el virus a la cabeza de los madrileños es pararlo unidos. Morir es una manera como cualquier otra de salir más fuerte.

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5 octubre, 2020 · 13:07

Rompeolas

Madrid es un lugar intolerable donde la gente tiende a hacer lo que le peta. Españoles de todas las Españas llegan, luchan, se instalan o maldicen su precaria instalación, olvidan y añoran sus orígenes, se mezclan, prosperan, se contagian. Se arruinan, manifiestan o renacen. Escapan al pueblo con nostalgia y regresan con el rabo entre las piernas. Es difícil ahormar al madrileño de todas las esquinas, es difícil que aspiren juntos el olor del pedo unánime que hay quien llama con orgullo identidad. El chotis ha muerto, San Isidro es extranjero y los cartones costumbristas de Goya resultan más insólitos que cualquier pintura negra.

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29 septiembre, 2020 · 11:24

Entrevista a Albert Rivera

Albert Rivera es un político muerto pero un hombre resucitado. La muerte política le sienta singularmente bien. «Se le ha quitado el velo que tenía en la mirada», cuenta uno de sus colaboradores. Uno que soportó a su lado la minuciosa destrucción -otros dirán autodestrucción- del líder liberal. Rivera llevó a Ciudadanos al cielo en abril y al infierno en noviembre, previo paso por un purgatorio que ahora se atreve a confesar. Entrevistar hoy a Rivera es constatar no lo que la política hace con los hombres, sino lo que deja de hacerles cuando los libera. Crónica se encuentra con él en la Casa de América, por donde dicen que ronda el fantasma de una niña que seguramente también es abstencionista de Cs. 

Todo español, especialmente los que jamás le votaron, tiene su propia teoría sobre las causas del hundimiento naranja.Pero es al autor de Un ciudadano libre (Espasa) a quien hay que preguntar cuándo se jodió Cs. Él aduce cuatro causas.

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27 septiembre, 2020 · 11:43

La España que alborea

Este mundo se acaba. Lo ha dicho sin un parpadeo don Castells, desde su dulce redondez facial como de fruta acuchillada a la altura de los ojos. Tiene razón: el mundo que conocemos toca a su fin. Y dentro de ese mundo, naturalmente, está España. Pero el Gobierno de don Castells, que por algo es progresista, tiene diseñado para esta España obsoleta el plan de desescalada que no acertó a trazar para la pandemia. Se trata de ir desescalando a los españoles de su vieja españolidad constitucional para alumbrar una década o dos de Nueva Normalidad española, poblada por ciudadanos reprogramados que no seguirán arrastrando los jurásicos prejuicios de sus padres. Esta España que alborea no seguirá sometida al anacronismo de la monarquía, ni al fascismo de la nación indivisible, ni mucho menos al caos de la separación de poderes, ese capricho francés por culpa del cual alguno aún podía preguntarse de quién depende la Fiscalía. Será una democracia verdadera, unicidad de mando y coordinación de funciones, presidida por la encarnación de la voluntad general y vicepresidida por la negación de la alternancia, aquel vicio burgués bajo el que las antiguas élites amparaban su voluntad golpista.

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27 septiembre, 2020 · 11:31

Había una vez un reyecito

El objetivo.

En España había tres reyes, dos reales y uno aspiracional. El primero fue enviado al exilio. Otro fue vetado en la segunda ciudad del reino. Y el tercero está a punto de coronarse a sí mismo como un Napoleón trucho, para lo cual necesita cumbres con banderas, ningunear al titular de la legítima dinastía y caminar olímpico sobre la pandemia como Cristo sobre aguas tormentosas. Solo puede quedar uno.

Un rey no tiene por qué dar explicaciones en el Parlamento, de modo que Sánchez se fue a Bruselas a una reunión cancelada. Ya se fue una vez a Washington y se perdió por el camino. En Washington no le echaron de menos y en Bruselas le echan de más cuando aparece por allí mendigando como un sablista astroso de Luces de bohemia. La socialdemocracia nórdica le señala: el rey del sur va en pelotas, pero él sigue ciego su camino, que diría Arcadi. Ciego de soberbia guía a una España ciega de estupor y una fosa enorme se va abriendo allí delante, en el invierno de nuestro descontento.

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24 septiembre, 2020 · 9:10