Archivo de la etiqueta: El poder desgasta a quien no lo tiene

Fuga de cerebros catalanes

20170920-636414989306107367_20170920101040-kogD-U431422176667khG-992x558@LaVanguardia-Web

¿Preparado para las esposas?

El Parlamento español es muy capaz de unanimidades siempre que las inspire una desdicha extranjera, como el terremoto de México, pero jamás una propia, como la mutilación de un miembro vital de su cuerpo político. Por eso la sesión se abrió con un conmovedor minuto de silencio en recuerdo de las víctimas mexicanas y terminó con la fuga de los diputados catalanes que entre la insolidaridad y la cobardía no son capaces de elegir: abrazan excitados las dos. Insolidaridad, porque la utopía indepe no es más que la revuelta de unos pijos con folclore propio que no quieren contribuir a las pensiones de las viejas extremeñas sin reparar en que, constituidos en estado europeo, tendrían que contribuir a la sanidad de las viejas croatas. Cobardía, porque fuera de Cs, del PP y de algunos ediles socialistas mal protegidos por la retórica preservativa del sanchismo -España sí, pero con condón-, no va quedando un solo político catalán con los atributos necesarios para soportar la coacción fascista que resulta de fundir calle y poder, escraches en Layetana y clausura del Parlament, escaños amordazados y cristales rotos.

Por eso salieron del hemiciclo los rufianes, los pedecatos y los comunes comunistas concomitantes, a tiempo de coger el AVE para que les guarden cacho en la inminente república, que ellos trabajan en Madrid, pero no mucho. La excusa para licuarse de gusto en el 1-O la diseñó la factoría Iglesias a la salida de casa Roures: ellos son las Rosa Parks y los Luther King de esta movida. Los picoletos nos reprimen, no se puede consentir, cantemos La estaca, camaradas. Todos desfilaron hacia la puerta, pero al irse olvidaron dejar sobre el escaño las nóminas que les abona puntualmente el Estado opresor. Asistimos a una fuga de cerebros catalanes. Lo que no sabemos es hacia dónde. Hacia qué unidad de destino en lo universal.

Leer más…

1 comentario

20 septiembre, 2017 · 21:46

El dilema de Mitilene

15048132447665

Hamlet celta.

Soy muy consciente de lo que se espera de mí, advirtió lentamente Rajoy en un discurso notable, forma y fondo cosidos a la solemne pero no enfática voluntad del estadista desafiado. De sus palabras se deduce que ha aceptado la reducción de su larga carrera al temario único del que el juicio de la historia terminará examinándole. Y no será la corrupción, ni siquiera la gestión de la crisis: será el aspecto del paisaje institucional que deje la rebelión catalana una vez sofocada. Porque será sofocada. Desde que compartimos solar, los españoles salimos a un par de rebrotes indepes por siglo a cargo de los inquietos nobles del viejo reino de Aragón, deseosos de engordar la bolsa y adelgazar los tributos. Ambición tan vulgar que requiere generosas partidas en folclore para justificar hechos diferenciales. Pero Rajoy no es el conde duque de Olivares: en todos sus anuncios se esmera por acompañar la garantía de firmeza con la promesa de proporcionalidad. A esa facultad de la razón práctica que se basa en la experiencia y la medida los griegos la llamaban phronesis (prudentia, en latín), para diferenciarla de la sophia, que reservaban al conocimiento teórico. A la razón pura.

Si Rajoy fuera la clase de gobernante que aplica la razón pura, hace tiempo que la autonomía catalana habría sido suspendida. Pero la prudencia marianista, que complace antes a la izquierda o al centro que a la derecha huérfana de autoridad, muy pronto va a probar su condición de virtud o de vicio. Para los atenienses la democracia no era sino la expresión política de la phronesis, mientras que para los espartanos el miramiento ateniense delataba una fragilidad incompatible con el poder del Estado. Ambas ciudades se batieron en las guerras del Peloponeso, cuyo mejor corresponsal, Tucídides, recoge un episodio quizá instructivo para la democracia española de 2017.

Leer más…

Vuelve El bueno (Rajoy), el feo (Coscubiela) y la mala (Forcadell) en La Linterna de COPE

1 comentario

8 septiembre, 2017 · 12:45

Padrecito Pablo

15044618594469

Padres de la patria.

Describimos el antagonismo Rajoy-Iglesias en términos no solo ideológicos sino generacionales, algo como el conflicto entre padre pureta e hijo rebelde. Un ejercicio tan tentador como perezoso, que obvia la similitud alfa entre ambicioso consumado y ambicioso aspirante. Pero mientras que Rajoy no tiene ya nada que demostrar, Iglesias, con un par de años de experiencia parlamentaria y una tesis en movidas callejeras contra agentes antidisturbios, se comporta como si se hubiera ganado el derecho a explicar el funcionamiento del mundo a todos los españoles, a excepción de aquellos que integran o integraban el Comité de Garantías de su partido, camaradas desavisados que estos días se buscan en la foto de Vistalegre II y encuentran su cara borrada y un candado en su pupitre. Alguien ha decidido que ya no jugarán más, se entiende que por su bien. Podemos retoma así la rancia tradición del paternalismo político, con don Pablo de padrecito en jefe.

El padre ideal divierte a sus hijos al tiempo que los educa, y en ocasiones los reeduca, pero con una sonrisa amantísima que quiere decir: «Vosotros no sabéis lo que os conviene, pequeños». Un político paternalista entretiene a sus tiernos votantes con memes de Juego de Tronos para hacerles tragar las acelgas institucionales de un tedioso pleno para adultos. Un político paternalista hace y deshace en los órganos de su formación porque los demás comerán huevos cuando sean padres. Y un político paternalista se reúne en secreto con otro padre de naciones en casa de un capitalista anticapitalista deseoso de lavarse la culpa financiando la revolución pendiente, pero no necesita informar de esa reunión porque los designios del porvenir conciernen únicamente a quienes se dedican por entero al pueblo.. pero sin el pueblo.

Leer más…

1 comentario

4 septiembre, 2017 · 10:21

Rajoy átono y atónito

15042046741457

El temple celta viendo pasar el tren.

El político moderno, desde Maquiavelo, no tiene ideología sino talante. Una acuosa disposición del carácter que permite aislar la acción de la moral al objeto de conservar el poder. Fue Zapatero quien puso de moda el concepto entre nosotros, pero junto con el talante Zapatero incorporaba también la ideología, y no poca. El primer presidente antiideológico que hemos tenido, el primero en perfeccionar la adopción del mero temperamento como estrategia integral de poder, se llama Rajoy.

La política puramente temperamental de don Mariano, para cualquiera que haya ganado suficientes créditos presenciales en sus últimas catequesis parlamentarias, se cifra en dos sentencias que suele pronunciar con moroso deleite y el índice enhiesto, como el profesor que asesta una lección de vida a su audiencia desarmada e imberbe. La primera máxima del marianismo teórico reza: «Toda realidad ignorada prepara su venganza». Yo se la he oído aplicar a la recuperación económica, y en ese contexto se convierte en refutación del catastrofismo botswanés con que la oposición explota el cuanto peor, mejor, el suyo, etcétera. Dicha máxima se complementa con otra: «Todo lo exagerado acaba por volverse irrelevante». Lo que, aplicado al catastrofismo botswanés con que la oposición denuncia la cleptomanía del partido-más-corrupto-de-Europa, pretende la gratuidad total para las recientes traiciones del PP al liberalismo y la decencia. En ambos casos, el talante marianista le aconseja desoír a las casandras y seguir a lo suyo, en la rocosa confianza de que lo suyo coincide con la realidad, que se impone sola.

Leer más…

Deja un comentario

1 septiembre, 2017 · 8:56

Isabel Rodríguez: «El Congreso es la Champions de la política»

Isabel-Rodríguez

Isabel Rodríguez.

Nadie ha salido indemne de la gran polvareda que ha envuelto al PSOE en el último año. Pero sobre los escombros de la gestora, el tornado de las primarias y el humo del trigésimo noveno congreso, algunos emergen más enteros que otros. Y algunas. Isabel Rodríguez (Abenójar, 1981) fue portavoz adjunta con Pedro Sánchez I y lo siguió siendo -un tiempo- con Pedro Sánchez II. Ejercía de látigo parlamentario contra el PP y de guante de seda para coordinar un grupo muy castigado por las urnas y la marejada orgánica. Pero el mismo domingo de primarias enseñó en Twitter la foto de la papeleta de Susana Díaz. Y ahora ya no es portavoz adjunta, aunque a cambio se le ofreció la presidencia de una comisión tan relevante como la de Justicia. «Vivo con mucha normalidad los procesos internos. En mi partido nada me resulta indiferente y por eso me gusta tomar posición. Pero una vez hecho el proceso, hay que ponerse al servicio del partido. Entiendo el cambio, y hasta lo agradezco a título personal. Es mi materia, y además ahora tendré algo más de tiempo para mi familia». Elegante manera de encajar una purga previsible.

Isabel convence sin pretenderlo, que quizá sea la forma más directa de ascender en España. Se metió en las Juventudes Socialistas a los 15 y antes de terminar la carrera de Derecho -que pudo estudiar gracias al sistema de becas- ya era senadora, y antes de que concluyera la legislatura ya era directora general de Juventud, y enseguida fue fichada como portavoz del gobierno autonómico, antes de que la nombraran portavoz adjunta de un tal Hernando en el Congreso, donde a su juicio se juega «la Champions League de la política». Hernando no la conocía, marcó su número y acabaron coordinando juntos la oposición durante tres intensos años. También ocurrió con Sánchez. «La primera vez que hablé con él fue por teléfono. Me pidió que formara parte de su equipo. Siempre es emocionante que cuenten contigo. Pero reconozco que siempre que me han llamado para un puesto, previamente no conocía al jefe que me lo estaba ofreciendo». Meritocrática señal.

Leer más…

Deja un comentario

18 agosto, 2017 · 10:40

Ander Gil: «Lo arriesgado no era apoyar a Pedro Sánchez, sino dejar al PP que gobernara»

gil-720x540

Ander Gil.

Nadie va a discutir que los de Bilbao pueden nacer en Burgos si les da la gana. Lo que no sabíamos es que los de Burgos también pueden nacer en Vizcaya. Es el caso del senador que nos ocupa hoy, Andrés en el DNI, Ander para sus padres y para sus amigos de infancia. «Todos los niños del Valle de Mena, de la Merindad de Montija y de Espinosa de los Monteros nacemos sí o sí en el Hospital de Cruces de Baracaldo». O sea, a 40 kilómetros del mismo centro de Bilbao pero a 110 de la capital burgalesa. Si Francisco Javier López puede llamarse Patxi y encabezar una tercera vía imposible entre Susana y Pedro, Andrés se llama Ander y apostó por Sánchez en el momento menos oportuno. Como miembro de la ejecutiva sanchista, estaba de cuerpo presente en el comité funerario del que Pedro Sánchez salió cadáver. Aquello le abochornó tanto -«prefiero pasar página, por salud mental»- que tomó una decisión descabellada: apoyar públicamente al caído. «Muchos creyeron que me apuntaba a caballo perdedor, pero decidí ser consecuente pasara lo que pasara. Algunos pensaron que era el final de mi carrera. En política hay que ser valientes». Ahora recoge los frutos de aquel coraje: se le acaba de encomendar la voz cantante del sanchismo en el Senado.

Gil está en el óptimo término medio: las canas delatan cierta experiencia pero la ilusión juvenil que se lee en su rostro desmiente la veteranía. «Toqué techo en política cuando llegué a concejal de Cultura del Valle de Mena», afirma. Pero no salió de la falda brumosa del monte menés para conformarse con las enmiendas desechadas que acumula concienzudamente en el Senado. «Era nuevo en la Cámara, venía de un pueblo pequeño donde estaba acostumbrado a gobernar, a tomar decisiones y ejecutarlas. Yo decía que había que hacer las fiestas de mi pueblo y se hacían. Llegas al Parlamento, consciente de que vienes a legislar, y planteas enmiendas a lo que propone el Gobierno. Y da igual que sean buenas o malas: van cayendo todas. Y un día echas la vista atrás y te preguntas cuántas iniciativas has presentado: eran miles. Y te preguntas cuántas han salido. Fue desmoralizante: no había sacado ninguna. El rodillo del PP había tumbado todas y cada una. Ese día me pensé si merecía la pena seguir», confiesa.

Leer más…

Deja un comentario

9 agosto, 2017 · 11:57

Ningún significado ninguno

15010954074514

Mariano Benítez de Lugo, un personaje de Buñuel.

El día en que su presidente acudió a prestar declaración, España se levantó -como suele- partida en dos mitades: una estaba de veraneo y la otra tricotando al pie de la guillotina, que para eso la justicia ahora se echa por televisión. Se trata de dos formas españolas del placer, el asueto y el escarnio, y como tales presentan el inconveniente de lo efímero. Cuando Rajoy se levantó del aseado pupitre que le habían preparado sobre la tarima en atención a sus institucionales encantos y salió disparado hacia el garaje, los españoles se miraron con estupor e incluso con un punto de tristeza poscoital: ¿Ya ha terminado? ¿Y eso es todo?

Pues era todo, sí. Al menos hasta que se juzgue la causa de los papeles de Bárcenas y vuelvan a llamar al presidente, que para entonces debería haber labrado, a modo de escudo heráldico y paradoja mnemotécnica, una flor de adormidera sobre la mesa del pupitre. No me acuerdo, hasta donde yo sé, sinceramente no lo recuerdo, y así. Pero eso fue en el segundo tiempo del partido, frente al sobrio y técnico Virgilio Latorre, quien demostró que el Derecho es más eficaz que la ideología para incomodar a alguien como Mariano Rajoy. Atacó su flanco más débil, que es la naturaleza y alcance de su relación con Bárcenas y con Correa. Pero Latorre no lo hizo con latiguillos de tertulia sino mediante documentos pertinentes. Y entonces el testigo hubo de refugiarse en la evasiva y en la amnesia.

Leer más…

Deja un comentario

27 julio, 2017 · 10:57

Poesía y contabilidad

10691____

Gil de Biedma, poeta catalán y español.

Que la independencia iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde. Como todos los indepes, yo vine a llevarme el Estado por delante. Estos versos habrá de repetirse dentro de unos años, desde el áspero regazo de la madre de todas las resacas, el crédulo culpable del Procés; ese populismo con lindes que le robó el corazón solo hasta el instante exacto en que amenazó con tocarle el bolsillo. Vendrán entonces tiempos buenos para la lírica del género elegíaco: quisimos dejar huella, marcharnos de España entre aplausos, aunque ya entonces sospechábamos las dimensiones del teatro. Fue una obra total, rememorarán los nostálgicos: nosotros escribíamos el guion, nosotros lo representábamos y nosotros nos aplaudíamos a nosotros mismos. Pero al final asomó la insoportable verdad: la producción corría a cargo del FLA. Es decir, del propio Estado, que un día decidió bajar el telón.

Harán falta las mejores plumas de la narrativa barretinera para presentar a las futuras generaciones un relato tolerable de semejante ridículo. El censurado Morán revelaba en su artículo el pensamiento inconfesable que circula estos días entre los guionistas de la farsa: «Solo un muerto salvaría a Cataluña». Y así es. Lo que eleva una opereta bufa a la categoría de drama épico es la intervención del hecho trágico. Pero qué tanque vas a mandar contra un Turull, por el amor de Dios. No merecen ni aquel madrugón en Perejil. Basta, y sobra, un pelotón de contables, como dice Ignacio Camacho.

Leer más…

Deja un comentario

26 julio, 2017 · 14:08