Archivo de la categoría: El Mundo

La guerra de Fundéu

IMG_1601

El cristal de la Fundéu.

Sobre la mampara de cristal de la sala de reuniones de la Fundéu están pintadas las cuatro últimas palabras del año. En 2013 fue escrache, en 2014 selfie, en 2015 refugiado y en 2016 populismo. Realmente están bien elegidas: leídas una detrás de la otra describen la parábola espiritual de la época. Sintetizan el reciente devenir de nuestro mundo -ese en el que lo real coincide con lo escrito: lo que no se publica no existe- a través de los respectivos movimientos del alma: la ira, la vanidad y la compasión. Lo curioso es que la suma de esas tres pasiones da como resultado la cuarta palabra: populismo. Que es, efectivamente, el estado de ánimo propio del narciso cabreado por la pena que siente de sí mismo.

La Fundéu no tiene por misión crear el lenguaje -y por tanto la realidad- sino registrarlo y sancionarlo. Pero a menudo se dirigen a ella españoles cabreados (valga el pleonasmo) para exigirle que prohíba determinada expresión machista o que imponga tal otra fraseología inclusiva. Prohibir e imponer son dos aficiones entrañables de este pueblo de poetas que no aspira a comunicar el mundo sino a inaugurarlo. Porque de eso trata la buena poesía, cuya raíz nace de un verbo griego, poiein, que no significa decir, o versificar, sino justamente hacer.

Leer más…

El bueno (Garicano), la fea (Isabel Rodríguez) y el malo (Puigdemont) de la semana en La Linterna de COPE

Deja un comentario

11 julio, 2017 · 16:34

El trueno del Estado

rajoy-sanchez-efe-U10108031595xQH--620x349@abc

El Estado.

Cuando por fin Pedro Sánchez y Mariano Rajoy se estrecharon la mano en las escaleras de La Moncloa, los cielos se abrieron y un trueno dictó sentencia. Los antiguos se habrían puesto a conjeturar sobre su significado: ¿hado funesto o jubilosa señal? ¿Era Marte impugnando la sintonía del encuentro o Venus celebrando la reconciliación de las dos Españas cuando miran juntas y preocupadas hacia Cataluña? Fue una escena entre bíblica y homérica, al decir de los presentes, que en ese momento dudaron si eran reporteros o evangelistas. Pero la solemnidad dura poco en un país donde los golpes de Estado se anuncian en los teatros: dos horas y media después, las dos Españas tuiteras habían vuelto a separarse. Una desconfiaba de la lealtad del PSOE y la otra corría a afearle al socialista que no le exigiera a la cara la dimisión al indecente, según había prometido. Aquí siempre hay un tonto literalista dispuesto a tomar el rábano de la coherencia -«el duende de las mentes pequeñas», según Emerson– por las hojas puramente electorales.

Todavía hay españoles que, al filo de una quiebra democrática como no se ha vivido desde 1936, ven en Mariano Rajoy al odioso conservador del SMS a Bárcenas y en Pedro Sánchez al veleta que hipotecaría Ferraz por perpetuar su nómina de Estado. Quizá un pueblo que inventa la picaresca no está bien dotado para la sensibilidad institucional. Quizá sea cierto que somos un país de pintores y poetas que no ha dado grandes filósofos porque la viveza solar de los sentidos agota la paciencia gris de la abstracción. Pero ya va siendo hora, 40 años después, de que aprendamos a distinguir a Mariano y a Pedro del presidente del Gobierno y el líder de la oposición.

Leer más…

Deja un comentario

7 julio, 2017 · 9:54

Una izquierda de derechas

14990242564506

Dos Gregorios Samsas.

Cuando la izquierda despertó, después de un sueño intranquilo, se encontró convertida en un monstruoso derechista. Coincidía con Trump y Le Pen en el coto al comercio libre, con la burguesía separatista en el levantamiento de fronteras para tocar a menos bocas -y más monolingües- en el reparto, con la Santa Iglesia en la condena de la soberanía de la mujer sobre su útero. Nuestro zurdo insecto se hallaba patas arriba, frotando quejumbroso sus élitros en el aire, tratando de voltear el rígido caparazón para volver a progresar en línea recta. Pero cuando logró girar sobre sí mismo, descubrió que ya solo era capaz de caminar hacia atrás.

Leer más…

2 comentarios

3 julio, 2017 · 12:30

Luz en Rentería

1498672899_167654_1498686447_noticia_normal_recorte1

El alcalde Mendoza entre Juani, viuda de José Luis Caso, y Naiara, hija de Manuel Zamarreño.

Jamás pensé que escribiría una columna para enaltecer a un miembro de Bildu. Pero ese día ha llegado y yo debo escribirla. Julen Mendoza Pérez, alcalde de Rentería, se convirtió el miércoles en el primer abertzale que homenajea de verdad a tres víctimas de ETA asesinadas en su municipio. A tres víctimas de ETA y punto. Sin equidistancias nauseabundas. Sin mendigar la disculpa de los suyos amparándose retóricamente en «las víctimas de todas las violencias». Tres vecinos del pueblo, tres hombres a los que ETA les arrebató todo lo que tenían y todo lo que podrían haber tenido. Porque eso es matar.

Vicente Gajate, policía municipal, militante socialista y afiliado a la UGT. Pegó con orgullo carteles electorales de Felipe González por San Sebastián. Su mujer, Purificación, se enamoró de él a los 15 años en un baile. No le abandonan las cinco detonaciones que oyó una tarde de octubre de 1984. Su Vicente, que volvía del tajo, yacía acribillado en la acera. Tenía 34 años.

Leer más…

El bueno (Julen Mendoza), el feo (Alfonsín) y el malo (Montoro) en La Linterna de COPE

1 comentario

30 junio, 2017 · 12:06

La capital de todos los orgullos

14986724398142

Cuando terminó, todos se levantaron.

Contra lo que esperaría el alcalde de Blanes, la capital del Magreb amanecía bien orgullosa el miércoles por la mañana. Del orgullo homosexual del World Pride pasaba Madrid sin esfuerzo al orgullo institucional del 77. De modo que una ardilla gay y democrática habría podido saltar de orgulloso en orgulloso desde Chueca hasta Cortes sin pisar el suelo.

Lo que vuelve fascinante al Congreso es su inescrupuloso poder de absorción. Esos dos leones de bronce custodian un agujero negro virtuoso capaz de anclar al sistema a los espíritus más indómitos. Toda una vida rebelándose en la Complucontra esa «institución inoperante al servicio de la clase dominante» -en que consiste según Lenin un Parlamento liberal- para acabar reduciendo la lucha a la ostentación de un clavel rojo como los que se ponía Esperanza Aguirre por San Isidro. De comisario organillero ejercía Monedero, que no se pierde una. Iba por el hemiciclo repartiendo claveles como un chino en Nochevieja.

Leer más…

Deja un comentario

28 junio, 2017 · 20:13

Dos entrevistas

retrato-de-jorge-bustos

El autor, postureando para la foto.

JORGE BUSTOS: «EL COLUMNISMO ES COMO EL MADRID: CUANTO MÁS LO ATACAN, MÁS SE IMPONE»

Ha llegado lejos en el periodismo sin claudicar ante los dogmas del maniqueísmo imperante ni tomar como objeto de culto el esnobismo estético de la cultura de moda. Aun conociendo sus epicentros, bordeando sus núcleos. Un riesgo que suma mérito y coherencia a su propuesta, ¿o no es tan dogmático el que abraza un precepto sin condición como aquel que piensa en que bajo tal sesgo todos son iguales, y renuncia la compañía? Jorge Bustos (Madrid, 1982) es un tipo tan desclasado y complejo que puede permitirse el lujo de triunfar en la página de la prensa nacional con lectores, que no es lo mismo que hacerlo con seguidores, o con palmeros. Una cultura poco común en su generación y una mirada original con la que abordar el diario de España son las claves de su personalidad. Una personalidad cuyo estilo incorpora lo mejor del ensayismo y del articulismo español. Y europeo. Occidental, vaya. De Steiner a Camba.

Bustos acaba de publicar, aunque escrito con diez años de antelación, Crónicas biliares –editorial Círculo de Tiza-, una recopilación de breves divagaciones, ensayos, reflexiones sobre sus circunstancias, con una caótica unidad de relación temática entre ellos. El estilo, algo más ampuloso del que ofrece en sus columnas de El Mundo, o el de aquellas lejanas crónicas y extensos artículos de Zoom News, Jot Down o Revista de Libros, acaso sorprenda al lector habitual. No es defecto o inconveniente, aunque la forma varía respecto del Bustos de hoy, el fondo se mantiene idéntico: depuración y voluntad de estilo en la elaboración de la prosa y fino pensamiento en su envoltorio.

Con Bustos no se habla, se conversa, y a pesar de que no somos primerizos en el asunto, el respeto se impone. También la certeza de saber que cualquier respuesta generará ironía, sapiencia, gusto, agudeza: un buen rato para el lector. “Lo que no puede uno ser, si es que ama la placidez, es periodista, porque a todos les gusta matar al mensajero”, escribe Jorge Bustos en una de las páginas de Crónicas biliares. Y con el ánimo de rechazar la comodidad, con ganas de que maten al mensajero, nos acercamos a su encuentro.

–Este libro lo escribiste a los veinticinco y lo publicas metido ya en la treintena. ¿Te reconoces en sus páginas?

Ese ha sido el reto. Desempolvarlo, releerlo y podarlo para adaptarlo a mi yo actual, pero con dos premisas: no añadir nada y respetar mi voz de entonces. Eso supuso preservar algunas páginas que no me representan, ni por pensamiento ni por estilo. Pero también descubrí que, en algunos aspectos, yo era mucho mejor que ahora. Ha sido un ejercicio inquietante, a veces claustrofóbico, a veces entusiasta.

–Pueden darse dos opciones: o que naciste viejoven o que no has madurado desde entonces. Creo que es lo primero. Y que presumes de ello.

Un viejoven está exonerado del deber de madurar, de modo que la primera opción excluye la segunda. Y sí, yo fui educado para prescindir de las vergonzantes gilipolleces de la adolescencia. Y lo hice. Luego he ido conciliando, como Benjamin Button.

Leer más…

 

BUSTOS: UN LEÓN EN EL CUERPO DE UN GATITO

Crónicas biliares (Círculo de Tiza), el tercer libro de Jorge Bustos es, a la vez, la explicación y el negativo fotográfico de todo lo que hemos leído hasta ahora de su autor. Es la explicación porque cuenta de dónde salió Bustos con sus obsesiones y sus temas. Y es el negativo porque el dibujo se reconoce pero los blancos y los negros aparecen del revés.

Hace 10 años, cuando escribió Crónicas biliares. Bustos tenía veintitantos y hacía periodismo por carreteras secundarias. Se sentía como un león encerrado en el cuerpo de un gatito y escribía en casa, de noche, porque algo tenía que hacer con sus delirios de grandeza. «Veamos. Había terminado la carrera de Teoría de la Literatura dos años atrás; tenía la cabeza infestada de teorías estéticas, novela de vanguardia y autores europeos ilegibles a los que quería parecerme. Pero mi lado pragmático me había inducido a huir de la academia y meterme en el periodismo, lo que ya entonces, año 2007, era difícil. Solo encontré hueco en un periódico local con sede en Vicálvaro».

Leer más…

Deja un comentario

27 junio, 2017 · 10:33

¿Venezuela? ¡Chupito!

14984121451698

El chavismo mata.

El problema de opinar sobre Venezuela es que se interpreta de inmediato como un ataque oblicuo a Podemos. Como si la desdicha que allí se padece no mereciera por sí misma nuestra solidaria atención. «Parece que a los medios ya no les interesa Venezuela», ironizó Iglesias una vez celebradas las elecciones de hace un año. El comentario era revelador porque presuponía el vínculo vergonzante entre el chavismo y Podemos que él mismo había tratado de negar. Pero el tiempo pasa, elecciones no hay y los medios siguen informando del régimen infame que hoy se cobra las vidas de los venezolanos después de habérselas arruinado.

Sin embargo, dudo que la represión filmada de manifestantes en plena calle reste prestigio al partido de Iglesias. En lógica mediática, el chavismo es a Podemos lo que la corrupción al PP: una lacra amortizada por saturación. Y del hartazgo se llega pronto al chiste, como de la tragedia al humor negro: «Cada vez que Hernando diga Venezuela, chupito». Twitter es el hábitat de la frivolidad. El tuitero inocentón que dice eso, como el que compara la tortilla con cebolla y ETA, no tiene en la cabeza al estudiante reventado por los golpes de la policía política.

Leer más…

Deja un comentario

26 junio, 2017 · 11:17

Darwin en Ahora Madrid

chimpances-violencia

Política útil.

Los últimos estudios sobre la solidaridad en los chimpancés están arrojando conclusiones esperanzadoras para los chimpancés, pero desoladoras para los humanos. Los investigadores del Instituto Max Planck han descubierto que los chimpancés son muy capaces de sacrificarse por el bien del grupo a expensas del interés propio. Así sucede cuando, al precio de un feo mordisco o algo peor, salen a patrullar las fronteras de su territorio para hostigar a clanes vecinos, recalificar áreas no urbanizables y apoderarse de las hembras del prójimo. Nada que no se cuente en la Ilíada, o sea.

Ahora bien, ellos no practican tales aficiones por las mismas razones que nosotros: por el puro gusto de hacer la guerra y, si se puede, el amor. Los chimpancés carecerán de epopeyas en hexámetro dactílico, pero puesto a elegir entre zamparse dos platos de comida él solo o redistribuirlos equitativamente con el compañero en ayunas, nuestro mono tiende a elegir la segunda opción. ¿Solidaridad genuina o instinto de supervivencia de la especie?, se preguntan los científicos. Como si los teólogos no hubieran resuelto hace siglos el falso dilema: la observación de la norma moral conduce al hombre a la felicidad no a costa de reducir la de sus hermanos, sino justamente a causa de extenderla. Las tablas mosaicas no serían por tanto la codificación de un Dios caprichoso, sino una decantación secular de pruebas espontáneas y errores sangrientos. Si los mandamientos parecen puestos a joder es solo porque convivir, efectivamente, a menudo resulta una jodienda.

Leer más…

El bueno (Toni Roldán), el feo (Bárcenas) y el feo (Sánchez) en La Linterna de COPE

1 comentario

24 junio, 2017 · 12:31