Archivo de la etiqueta: todo el pasado del PSOE por delante

Petricidio sin honor

56efc058-23bd-4a83-90b2-43f59a9765b9

Ay de los vencidos.

Para ilustrar su doctrina moral del justo medio, Aristóteles ponía el ejemplo de la valentía, a medio camino entre la cobardía y la temeridad. No concluimos por eso que Aristóteles fuera de centro, pero sí que el PSOE está como está porque, tensionado entre la cobardía de los susanistas y la temeridad de Sánchez, perdió su sitio central en la política española, sin que ningún valiente enderezara a tiempo su escora.

Cobarde ha sido el susanismo arbitrando un atajo estatutario para derribar al secretario general, y rehuyendo el debate político en los términos -oportunistas pero al cabo exactos- en que lo asentó el pedrismo terminal: no a Rajoy o abstención. Incomprensiblemente, Díaz no ha sabido o no ha querido invocar la poderosa razón política que legitimaba su golpe: el PSOE, el partido que edificó la España moderna sobre los planos de la Constitución del 78, no puede formar Gobierno con populistas y separatistas, que era el plan temerario de Sánchez. Tampoco los petricidas han explicado que abstenerse en la investidura del candidato más votado no sólo evita el hundimiento definitivo en unas terceras elecciones y fija el suelo en unos 85 escaños estimables visto lo visto, sino que permite al grupo parlamentario socialista liderar una oposición no ya legislativa sino realmente ejecutiva, dada la minoría popular. Esta afasia cobardica resta sentido el petricidio, cuya pertinencia ya solo discutía el podemismo.

Leer más…

El bueno (el PSOE), el feo (el PSOE) y el malo (el PSOE) de la semana, a partir del minuto 21 en La Linterna de COPE

Comentario en COPE sobre el petricidio del comité federal

Deja un comentario

3 octubre, 2016 · 14:13

La maldición de la militancia

pedro-sanchez-lectura-_1_637x390

El objeto de deseo de la militancia.

HACE BIEN doña Bescansa en desear un censo electoral por debajo de los 45, porque Podemos es el Toys ‘R’ Us de la democracia española, el bazar de maravillas donde nuestros tardoadolescentes se inician en el juego político. Lo que no esperábamos es que el PSOE, a sus 137 años, acabara en manos de un niño alto que se encierra con llave en el cuarto de los juguetes de la calle Ferraz.

Infante, del latín, significa el que no habla. El que es incapaz de articular un proyecto político. De explicar que una cara abstención ante un PP en minoría no entraña rendición, sino control, influencia positiva mientras el desgarro cicatriza en la oposición. Rajoy preferiría que Sánchez le aguantase hasta diciembre al frente de un partido mutilado para meterle 100 escaños de ventaja. Pero a los nenes que siguen el espectáculo -con su lógica forofa- la abstención se les antoja una sutileza incomprensible y tétrica: ellos practican el para los amigos y el no para los enemigos, y demandan de sus jefes de pandilla una rotundidad correlativa. A esta terca prolongación de la niñez se la conoce como militancia, y a ella se acoge el niño alto de Ferraz para que no le quiten el juguete, aunque el juguete pida a gritos pilas nuevas y ruedas de recambio.

Leer más…

Deja un comentario

30 septiembre, 2016 · 11:32

Cosecha del 61: maduros, moderados y pragmáticos

cultura_156747435_16839194_1706x960

Born to win.

La denostada profesión de demóscopo quedó rehabilitada anoche con honores, tras meses de dura incomprensión, cuando no de chirigota y escarnio. Porque esta vez las urnas han imitado a las encuestas con toda la fidelidad que en junio negaron, y han certificado las victorias de Feijóo y Urkullu sin dar mucho margen al suspense ni demasiado juego al pactómetro. Ambos dirigentes seguirán en el poder, como se preveía, y el hecho de que compartan año y mes de nacimiento -el vasco es ocho días más joven que el gallego- parece fijar en los 55 la edad preferida por los ciudadanos para sus gobernantes. Digamos que la vendimia del 25-S encarece una cosecha de madurez con denominación de origen vasca y gallega mediante la cual el pueblo envía un mensaje: no nos den ni adanismo efebocrático ni sesentones pertinaces. Y más que una edad, lo que se demanda es el equilibrio propio de esa edad, la moderación, otra dosis del pragmatismo con que ambos presidentes, escarmentados de énfasis ideológicos o aventuras identitarias, han conducido sus respectivos ejercicios. Toda una lección para los feligreses menos acríticos del predicador Iglesias, que ayer por la tarde le oyeron sentenciar, en una de esas ceremonias estudiantiles dedicadas al hallazgo de playas bajo los adoquines: «No queremos parecernos a la sociedad, sino transformarla». Que no, don Pablo. La gente no quiere que la transformen, sino que le limpien las calles, le aligeren una lista de espera y le bajen impuestos. Y a poder ser, que no le cambien tanto el callejero, que luego te haces un lío al volver a casa, aunque sea en bicicleta.

Con permiso de Urkullu, a quien el inteligente sistema de investidura del Parlamento de Vitoria le garantiza investidura con el apoyo previsible de los socialistas, el gran triunfador de la noche -y de las noches que vendrán- fue Alberto Núñez Feijóo. Galicia sigue manufacturando hombres de poder en dirección a Madrid como en el siglo de Camba, y ya nadie duda de que el barón de las tres absolutas seguidas en las condiciones más adversas que se recuerdan sale de estos comicios investido mucho más que presidente de la Xunta: sucesor in pectore de Mariano Rajoy. En el partido, por debajo de don Mariano y de su brazo femenino -llámalo Lola-, ya no hay otra voz más autorizada que la de Feijóo, y ese respeto lo ha ganado donde hay que ganarlo: en las urnas, no en maniobras palaciegas al abrigo del poder monclovita. Afinando mucho la extrapolación, la pérdida de un escaño imputable a Alfonso Alonso -un hombre de Soraya– afianza aún más la candidatura orgánica de Feijóo frente a cualquier heraldo futuro de la vicepresidenta. Lo cierto es que bastante voto ha retenido el ex ministro frente a un PNV de lo más votable por parte de una derecha sociológica asustada por la entente populista-abertzale.

Leer más…

Deja un comentario

26 septiembre, 2016 · 11:38

Albert el Incontestado

1442240602_027794_1442569516_noticia_normal

Rivera delante, Ana Rosa detrás.

Me pregunto por qué Albert Rivera es el único de los cuatro líderes que no tiene contestación interna. No será porque el centro carezca de tradición cainita desde la conjura contra Suárez. Tampoco porque Rivera no haya desafiado la resistencia de su tripulación con un pilotaje casi temerario, maniobrando de izquierda a derecha a gran velocidad por la autopista atascada del bipartidismo, lo cual suele dejar en la cuneta a algún perplejo de lengua larga o a despechados con cuentas pendientes. Quia: si algo se censura en C’s es su presidencialismo, pero nadie ha podido encontrar en la sigla naranja las disputas de liderazgo que estos días marcan las informaciones sobre PP, PSOE y Podemos, en un rango de gresca que va de lo cenacular a lo verdulero.

Miremos a don Mariano: alto, incombustible y pétreo como un hórreo, que acaba de sofocar -«Me siento con fuerzas, con ganas, con ilusión y con determinación»- cualquier urgencia en sus disciplinados renovadores de boca de piñón. Sin embargo, el dedazo retráctil del affaire Soria y la pringosa terquedad de Barberá nos enseñó una reacción más transparente que de costumbre en la derecha española, a cargo de los vicesecretarios menos comprometidos generacionalmente con el marianismo. Y Feijóo posa a solas en los carteles, muy consciente de los beneficios electorales de su soledad cuando la alternativa es la mala compañía.

Leer más…

Me tocó pinchar esta mañana en Herrera en COPE y elegí estas cuatro canciones

Deja un comentario

23 septiembre, 2016 · 11:14

Corrupción sobrevalorada

9b1-goya_inquisition

Encapirotados de Goya.

Por la atención que concedemos a la corrupción se diría que la Colombia de Pablo Escobar, al lado de la España de Mariano Rajoy, era un convento jansenista. No es que eso que don Mariano llama «ruido» o «martilleo» carezca de toda gravedad, ni que por lo demás no esté siendo juzgado con tanto escrúpulo como transparencia; es que la alarma que alcanza cada hito procesal de Taula, Púnica, Gürtel o ERE no se corresponde con las proporciones reales de la lacra. Los casos en tela de juicio informan de un pasado cleptocrático, sí, pero pasado, mientras el presente político del país aplaza desafíos infinitamente más relevantes, el primero de ellos un pintoresco bloqueo decimonónico que tiene a Moscovici jurando en belga y al general Pavía revolviéndose en su tumba. El hecho es que la corrupción está sobrevalorada y creo saber por qué.

A los medios nos gusta una buena hoguera lo que a un tonto una tiza. Sin el queroseno del corrupto diario me dirá usted cómo alimentamos la tertulia con un mínimo de audiencia. El negocio es redondo: el periodista cumple su orgullosa función de contrapoder y el público ve masajeado el órgano de su indignación, que en el español siempre está empinado. A ti, noble ciudadano, te arde la hemoglobina democrática cuando ves a Rita o a Chaves en el cepo catódico, pero eso no va a convencerte de que dejes de pedir 200.000 euros en A y 100.000 en B al próximo interesado que llame preguntando por ese piso remozado que has puesto a la venta en Idealista. Y luego que si políticos chorizos. Por el camino, se ha hundido el prestigio de la democracia representativa. Personalmente, cuando me sirven en la mesa de debate una paella de pícaros valencianos o un gazpacho de malversadores andaluces me atrapa un silencio angustioso. No se me ocurre qué añadir al proceso judicial del que toque opinar, más allá de pedir muchas dimisiones. Será porque nunca sentí la llamada del periodismo de investigación.

Leer más…

1 comentario

16 septiembre, 2016 · 10:26

Viaje al paraíso perdido del PSE

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

El horno «María Ángeles», en Sestao.

El Puente Colgante de Portugalete lleva desde 1893 salvando las distancias que se dirían insalvables. Las que guarda la Vizcaya obrera con el París de Eiffel, por ejemplo, en ese punto grácil y metálico donde la ingeniería linda con el arte. Pero ese puente y alguno más han servido sobre todo para coser las orillas del Nervión, cuya ría aún marca una distancia tan geográfica como sociológica, tan económica como mental.

Durante décadas las mujeres de los barrios proletarios que trepan por las colinas de la Margen Izquierda cruzaban la ría al amanecer para servir en las señoriales casas de la burguesía. Eso hacía cada mañana la madre de Nicolás Redondo Terreros cuando su padre, Nicolás Redondo Urbieta, perdió su puesto de trabajo en el naval por absentismo: le fue imposible presentarse en la fábrica básicamente porque estaba preso. En 1972 tenía un precio participar en una protesta sindical. Pero Redondo Urbieta acabaría saliendo de la cárcel, implantando el socialismo por toda España desde su cuna vizcaína, liderando la UGT entre 1976 y 1994, haciendo a Felipe secretario general en Suresnes y ejerciendo para los restos de conciencia incómoda (por insobornable) de la izquierda cuando el Gobierno socialista se desviaba de sus principios fundacionales.

«Culpan a Zapatero, pero todo empezó cuando Felipe dijo que prefería un precario a un parado. También el posibilismo debe graduarse. Ahora nos hemos convertido en un partido banal y los adversarios no están en la derecha: salen de nuestro seno. Aunque Podemos es decepcionante: se ha pasado a la coña esa del derecho de autodeterminación», se enfada don Nicolás en su piso de Portugalete, cuya modestia desmiente -entre otras condecoraciones- la Legión de Honor que cuelga de la pared. «Hemos renunciado a nuestro ideario. ¿A beneficio de quién se creó este partido? ¡Las Casas del Pueblo no son sólo para tomar vinos!». Es la acritud de un padre que quiere lo mejor para su hijo descarriado. La coherencia radical de Redondo Urbieta -«los políticos ya no viven donde vivían y como vivían. Parecen hechos a troquel»- remite a un tiempo en que el liderazgo político no estaba disociado de la exigencia moral, de la vocación abnegada.

Leer más…

Deja un comentario

13 septiembre, 2016 · 9:59

Teatro pánico en Ferraz

1251131719_0

Arrabal, en chino.

Se abre el telón y vemos al galán, interpretado por el actor madrileño Sánchez Pérez, cortejando siglas -unas más monjiles, más lúbricas otras-, que en todo caso se prestan de buena gana a la comedia. La obra nos suena, la estrenaron en primavera y la reponen ahora no bajo demanda del público sino a causa de la cicatería de los programadores, la escueta imaginación de los guionistas y la convalecencia del divo más veterano del escalafón, gallego de origen y de ejercicio. Nuestro Tenorio se esmera, declama con énfasis ayudado por el timbre cavernoso de su voz, pero no logra pactar con el espectador la suspensión de su incredulidad. Es una farsa y todos lo saben. El más consciente de que pisa tablas y no suelo es el mismo protagonista, lo cual garantiza el anunciado fracaso del reestreno.

Claro que quizá no se trate de una simple opereta. Quizá se trate de una pieza de teatro pánico, ese que debe morir en el momento exacto de nacer. Porque las evoluciones de Sánchez están sentenciadas desde el instante de su concepción ideológica, que es un aborto, y continúan sentenciadas sobre la mesa de operaciones aritméticas, que es una aporía. Así que quizá Sánchez sea un antihéroe de Arrabal, un emperador de Asiria desdoblado en arquitecto de su propia soledad.

Leer más…

Deja un comentario

9 septiembre, 2016 · 10:57

La peste de la coherencia

20160302-635925430452908956_20160302192138-kSQH-U40196680317bXB-992x558@LaVanguardia-Web

El coherente, visto por Rodin.

Este verano pasó José Luis Rodríguez Zapatero por el micrófono de Herrera para detallar su labor de mediación entre chavistas y opositores en Venezuela. No parece tarea sencilla incluso para un optimista antropológico como ZP, pero más complicado es investir a Rajoy con la abstención de Sánchez, y a esa rosada quimera anda dedicado el ex presidente en sus horas libres, con el entusiasta beneplácito de doña Susana. Respecto del carajal venezolano, honestamente uno no terminó de advertir durante la entrevista los progresos en los que ZP tenía depositados sus afanes y esperanzas, pero a cambio me quedó grabada una observación que, aprovechando una pausa de publicidad, confesó don José Luis cuando le pregunté cómo era Maduro en el despacho, si entonces se apeaba del personaje incendiario y recuperaba el sentido del ridículo.

-Mira, he descubierto que allí los políticos son altisonantes en público, pero mucho más razonables en la intimidad. Aquí, en cambio, el discurso político es siempre más correcto y la dureza se reserva para los ámbitos de confianza -vino a responder.

En esta constatación de Zapatero creí descubrir mayores dosis de realismo político que en el periodo completo de sus dos legislaturas, al menos hasta mayo de 2010. En efecto, si las democracias europeas consumieron hace décadas los últimos rescoldos de épica constituyente para ingresar en la rutina feliz del orden liberal, los regímenes tropicales menos desarrollados o directamente regresivos no se privan de la charanga revolucionaria, aunque a los pulmones de sus gobernados les falte resuello para hacer los coros, y a sus brazos proteínas para tocar la pandereta. En ambos casos la política conserva su estatuto básico de ficción: aquí nos anuncian el caos aunque luego no ocurra nada (incluso mejora la economía), allí les marcan el paso con acordes patrióticos mientras por los estantes del colmado se pasean las arañas.

Leer más…

Reseña amable de El hígado de Prometeo por Abu Saif Al-Andalusi

Deja un comentario

2 septiembre, 2016 · 10:33