Pedro de la Paralipsis y el cuento del lobo/ébola

Pedro Sánchez, probablemente rectificando.

Pedro Sánchez, probablemente rectificando.

Acudíamos al Congreso con la esperanza, en verdad desmedida, de que sus señorías no cedieran a la españolísima tentación de tirarse el ébola a la cabeza como anteriormente se tiraron un petrolero partido, un tren reventado en Atocha o incluso un puñado sangrante de asesinados por una mafia norteña. Pero ay, no por nada son diputados españoles, emergidos congruentemente del cainismo nacional, garantes de una representatividad indudable.

La segunda esperanza que nos animaba a encarar el madrugón parlamentario imaginaba a Rajoy parafraseando a Gertrude Stein para zanjar, en ausencia de Valle-Inclán y Azcona, una de las polémicas más delirantes en la delirante historia de nuestra opinión púbica:

–Un perro es un perro es un perro es un perro.

Pero Rajoy no ha leído a Stein, aunque algo debería saber ya sobre generaciones perdidas.

También perdimos la esperanza que la víspera nos hizo concebir el buen Pedro Sánchez, Pedro de la Preveyéndola para Rosa Belmonte o Petroscopia para los malvados muchachos de Monedero. Y es que Sánchez, la víspera, por una vez había acertado a la primera y no a la segunda al negarse a secundar en este momento procesal las exigencias dimisionarias contra la ministra Mato, alegando que lo primero es respaldar al Gobierno en el esfuerzo por controlar la emergencia sanitaria, que luego ya habrá tiempo para cebar la guillotina. Semejante arranque de sensatez no podía durar, y efectivamente no duró. La posmodernidad del líder socialista ha alcanzado tal grado de perfección líquida que ha logrado equiparar el sostenimiento de la misma opinión más allá de las 24 horas con un ejercicio de fascismo. Si un día llega a La Moncloa, suponemos que su ministro de Economía llevará al Parlamento los Presupuestos Generales del Estado no en una tableta sino directamente en tablillas de cera, de manera que cada cual los pueda ir modificando por horas. A demócrata no le gana ni Twitter.

El caso es que Pedro Sánchez cambió la pregunta que figuraba en el orden del día –estaba registrada una cuestión sobre la reforma laboral– para lanzarle el bichito a la bancada pepera diez segundos después de anunciar solemnemente que no pensaba hacerlo. A esta figura retórica se le llama paralipsis, y resulta muy eficaz para impostar responsabilidad sin privarse del placer del golpeo:

–Vaya por delante que desde mi grupo no vamos a contribuir a sembrar dudas en unas circunstancias excepcionalmente graves. Pero pedimos claridad y rigurosidad (sic: basta con “rigor”, don Pedro). Los profesionales sanitarios trabajan en circunstancias difíciles por los recortes y la privatización. Es más que evidente que su ministra ha provocado más incertidumbre. Aclare los riesgos y fallos. Explique si hay riesgo de infección y ponga todos los recursos necesarios. Responda: ¿puede decir que tiene bajo control la infección? ¿Puede garantizar que no hay riesgo?

Rajoy, que por alguna razón se esperaba la sutil encerrona, sacó el papel que se había hecho preparar y leyó en limpio tono tecnocrático, sin avenirse a polemizar, que lo prioritario es el trabajo del comité de seguimiento, que hay que confiar en los profesionales, que no es fácil el contagio, que hay que mantener la tranquilidad y que informarán puntualmente de las novedades. Desde su escaño, vestida de celeste purísimo, Ana Mato le miraba con una súplica en los ojos. Luego tomó la palabra y descartó dimitir, algo (descartar dimitir, no dimitir) que hace más o menos cada dos años y en lo que, no nos engañemos, atesora toda la experiencia que le falta en oratoria anticrisis.

Leer más…

Deja un comentario

Archivado bajo Zoom News

Reivindicación de Pedro Luis de Gálvez a través de sus úlceras, sables y sonetos

Foto catolicona que preparó Gálvez en el penal para hacerse perdonar por Franco. No funcionó.

Foto catolicona que preparó Gálvez en el penal para hacerse perdonar por Franco. No funcionó.

Se llamaba Pedro Luis de Gálvez y una vez -dicen- paseó por Madrid el cadáver en cajita de su bebé nonnato para excitar la lástima y el bolsillo de la horrorizada parroquia de las tabernas. Fue expulsado del seminario, huyó de un padre cristiano y sobrevivió como chapero de marqueses. Recorrió España a pie viviendo de la tierra y tapándose con las estrellas. Probó el ajenjo en el Moulin Rouge y encandiló a Apollinaire al punto de que el francés escribiera de él una biografía. Se ganó a pulso un papel en Luces de bohemia y fascinadas citas de Baroja, Carrere, Ruano o Max Aub, y aun el mismo Borges ya ciego todavía recitaba algunos de sus versos y recordaba la noche en que Gálvez le llevó a conocer el ultraísmo de mancebía.

Fue encarcelado por antimonarquismo pudiéndolo evitar solo para escribir un talentoso libro sobre la rata con la que intimó en la trena, indultado a petición de Mariano de Cavia y requerido por los mejores diarios apenas unas semanas antes de defraudarlos, dada su incapacidad vocacional para resistir los demonios de la vagancia y el morapio. Combatió en el ejército de Albania durante la guerra del 14 con Turquía, llegando a grado de generalísimo, y cubrió como corresponsal el desastre del Barranco del Lobo mientras se sacaba un sobresueldo chuleando a su mujer entre la soldadesca, hasta que finalmente su Carmen se enamoró de un capitán de infantería que le dio por ella dos mil pesetas, o de eso presumía.

Operó en la Puerta del Sol, perfeccionando mañas extractivas sobre académicos y obispos hasta un punto de excelencia que habría deparado, con El arte del sable, una cumbre canónica de la literatura picaresca de no ser porque acaba recurriendo al refrito y al relleno tipográfico. Emigró a Barcelona donde triunfó como comediógrafo solo después de trabajar como aeronauta, oficio al que renunció el día en que hubo de ser rescatado del Mediterráneo por un golpe de viento que desató la canasta del globo aerostático. Se arrejuntó con Teresa, que le dio más hijos, y a la que verdaderamente quiso. Fue editor de Rubén Darío y tutor de su bastardo Rubenito. Asustó a Ramón, que le había expulsado de Pombo, cuando resurgió en el 36 en mono de obrero y con dos pistolones al cinto, convertido en jefe de una milicia sindicalista a la que Miquelarena, Baroja y Cortés-Cabanillas atribuyen a la ligera crímenes de sangre que incluyen a Muñoz Seca en Paracuellos, pero que los indicios más sólidos desmienten con casi total probabilidad.

Fue fusilado por Franco en 1940, previo consejo de guerra al que no logró convencer de que su militancia roja había tenido más de farsa y supervivencia que de responsabilidad fáctica, pues había salvado la vida de escritores nacionales como Ricardo León -del que había sido negro- o Carrere, y hasta del portero Ricardo Zamora, al que sacó de la Modelo. Y finalmente escribió algunos de los mejores sonetos del primer tercio del XX, pese a que no fueron recogidos en ninguna antología hasta que Andrés Trapiello, espeleólogo de las armas y las letras, publicó su Negro y azul.

Leer más…

Deja un comentario

Archivado bajo El Cultural

Lecciones en Sofía

El deshollinador.

El deshollinador.

El campeón de Europa sigue invicto en la Champions. Esta frase basta para tener contento al madridismo, porque uno aquí no viene a perder el tiempo con haters. Eso ya lo hago en otros lados.

Mi verdad, tal como la veo, es que el Madrid padeció en Sofía el bloqueo típico de los partidos-trampa: la trampa de la autoconfianza. Es obvio que el Ludogorets no prometía ser un rival temible y eso, unido al agasajo general que la capital búlgara dispensó a los blancos desde que aterrizaron, terminó quizá de ablandar el ánimo del equipo en el momento de saltar al campo. Pero esto es la Liga de Campeones, y el concurso en ella no se le regala a nadie, y por eso nos alegramos tanto cuando ganamos cada una de las diez que tenemos y que nadie tiene.

No hizo un buen partido el Real pero ganó, y esa es la mejor noticia. La frustración de los anti fue grande porque soñaban con una semana de mofa a cuenta del tropezón búlgaro. No pudo ser, keep calm. Habrá más ocasiones, esto es fútbol. De momento solo han podido canalizar la frustración forzando un debate arbitral poco serio si recordamos todas las jugadas, incluyendo el gol legal anulado a Ronaldo, y no solo las que interesan a la postura del frustrado.

Por lo demás, el viaje a Sofía, que en griego significa sabiduría, proporciona valiosas lecciones a los blancos. La primera, que ni un solo partido se gana hoy en alta competición sin matarse a correr. La segunda, que o espabilamos ya en los córner o en vez de dragones nos van a llamar los jilgueros. Y la tercera, y esta es la positiva, que hay jugadores que siempre responden a la petición de rescate. Contra el Ludogorets fue Benzema: bombero, bailarín, amo de llaves y matemático de los espacios, todo en uno. Ayer salió a un pantano, sacó su fútbol de ventosa y sosa cáustica y el pantano se fue por el desagüe. Ah, y marcó ese gol de nueve que tanto le piden, como si no hiciera además todo lo que hace.

La pura verdad del fútbol dice que el Real Madrid sigue ganando todo en Europa. Otros ya no pueden decir lo mismo.

(La Lupa, Real Madrid TV, 3 de octubre de 2014)

Deja un comentario

Archivado bajo Real Madrid TV

La cursilería de saber de fútbol

Velázquez viendo un Atleti-Juve.

Velázquez viendo un Atleti-Juve.

En los años sesenta a un profesor español de Historia del Arte le fue encomendada la misión de recibir en el Museo del Prado a un alto diplomático europeo de gira por España. Esta gira era vital para los intereses del país en plena época del desarrollismo franquista, cuando la opinión de un observador extranjero podía determinar una inversión clave para consolidar el despegue económico español. Este diplomático era por tanto un hombre influyente, y se sabía de él que tenía aficiones artísticas; en concreto sentía gran admiración por Velázquez. Así que la manera más idónea que se halló de agasajarlo fue colocarlo frente a Las Meninas.

El profesor español, consciente de la importancia de su misión, se fue a una librería especializada y compró la última novedad no ya sobre Velázquez, sino específicamente sobre Las Meninas. La víspera del encuentro con el diplomático se pasó la noche en vela estudiando aquel tratado pictórico, familiarizándose con la última hermenéutica barroca a propósito del simbolismo del espejo donde se reflejan los reyes, el rictus cansino en el bigote del pintor autorretratado, el modo etéreo en que la luz incide en el hocico del perro y en este plan. Apenas durmió, pero disponía en la memoria de suficientes golpes de efecto para deslumbrar al visitante.

Al día siguiente el profesor y el diplomático se vieron juntos frente a la obra maestra de Velázquez. Entonces el profesor empezó su lección magistral en pasable inglés:

–Fíjese usted en el simbolismo del espejo, en consonancia con la noción de desengaño propia del XVII español, donde la realidad de este mundo siempre es tomada como sueño efímero…
–Muy interesante –respondió el extranjero–. Pero yo estaba reparando en el gesto cansado del propio Velázquez, que parece agotado de la carrera de la edad según sugiere el soneto de Quevedo
–Por supuesto. Pero le invito a calibrar el sabio manejo de la luz para conferir volumen a los personajes…
–Sí, y en especial cuando se derrama sobre el hocico del perro…

Entonces ambos impostores se miraron, esbozaron una sonrisa cómplice y fue el español el que anunció solemnemente:

–Me temo, míster Jones, que usted y yo leímos anoche el mismo libro.

Y se fueron de cañas para concretar el asunto de la inversión.

Leer más…

1 comentario

Archivado bajo Zoom News

El ídolo caído, su iglesia intacta

Franco derrotado demasiados años después.

El general Franco derrotado también demasiado tarde.

Amaneció derribada la estatua iraquí de Jordi Pujol en Premià de Dalt y yo lo lamenté mucho recordando un comunicado impecable –¿la pluma de Espada?– de Libres e Iguales, que se manifestó en contra de la corrección artificial de la Historia. Había que dejar a Pujol en su pedestal para que los hombres no olvidaran la clase de becerro que un día adoraron. Pero ningún pueblo sometido al mito es capaz de resistir la exhibición frontal y cotidiana de la verdad, así que ahora la estatua languidece en un almacén municipal del mismo modo que otros almacenes estatales ocultan un Franco a caballo. Como si la obra de ambos próceres no caminara a plena luz del sol que alumbra por igual a antifranquistas con retardo y a pujolistas sin vergüenza criados a los pechos del tres por ciento, a la espera de que la Udef los ilumine del todo.

Estoy por asegurar que el autor del derribo fue un independentista canónico, un tierno brote de esos que el nacionalismo paternal ha ido cultivando bajo el estiércol fresco de su invernadero mediático. La historia de las religiones nos enseña que el mayor fervor acaba degenerando en la iconoclastia más violenta. El santo fue derribado de su peana –esa altísima peana que quería compensar su estatura, hoy un rasero más moral que físico– con gesto sacrílego, que es el negativo de la devoción, porque como saben en Montserrat no queda otra fe en Cataluña que el nacionalismo y Pujol es su profeta.

Leer más…

1 comentario

Archivado bajo Zoom News

Los planes de Ancelotti

Illarra, currando.

Illarra, currando.

Bienvenidos sean todos los hijos pródigos a la casa paterna del Real Madrid 2014/2015, donde estos días se celebra la gran fiesta del gol. Bienvenidos todos los que se desencantaron con precipitación temeraria, todos los impacientes, todos los escépticos, todos los que prestaron oídos a clérigos mediáticos que no predican precisamente madridismo. El equipo ha marcado 18 goles en los últimos tres partidos; para ser un equipo mal planificado, como se decía, la marca no está mal. Todavía se puede mejorar, e incluso importar del tenis el recuento por sets, pero de momento el Madrid divierte, ofrece espectáculo, gana cohesión en lo táctico, abre los telediarios del mundo con los golazos de sus estrellas y deja en evidencia a los críticos de primera hora, que por supuesto ya no recuerdan lo que decían hace dos semanas.

Ancelotti lo ha vuelto a hacer y sería recomendable que se le empezara a respetar como merece, aunque tampoco pedimos peras al olmo. Nos basta con la alegría del madridismo, que disfruta del despegue de su equipo en dirección al firmamento, que es su lugar. Solo faltaba rodaje tras un verano marcado por el Mundial y los movimientos del mercado: más o menos la historia de todos los septiembres. Pero Ancelotti nunca llegó a estar tan preocupado como sus fiscales de rueda de prensa, y ahora sabemos por qué.

Citemos solo algunos de sus méritos: la rápida adaptación de James, la recuperación apoteósica de Cristiano, la forma espléndida de Bale, la respuesta entusiasta de los que menos juegan cuando se benefician de las rotaciones y, últimamente, la esperada reivindicación de Asier Illarramendi.

Quiero detenerme en Illarra porque es un jugador que ha padecido de modo especial la urgencia, la presión, la impaciencia y las comparaciones odiosas que conlleva vestir la camiseta blanca, cuyo peso puede aplastar a cualquier recién llegado si no cuenta con la protección inteligente de su entrenador. Cuando algunos ya daban por fracasado a Illarra y consideraban el suyo un fichaje fallido, y cuando la baja de Alonso brindaba la disyuntiva del ahora o nunca, el joven centrocampista ha respondido que sí, que ahora. Su entrada aportó la clave del equilibrio en Riazor, y frente al Elche se hizo definitivamente con el control del medio, basculando sin descanso y permitiendo a Kroos, a Isco y a James desplegar su calidad ofensiva sin preocuparse de su espalda, perfectamente guarnecida por el vasco.

Hoy el equipo está armado en perfecto orden de batalla, dispone de múltiples alternativas tácticas y su potencia de fuego es temida en toda Europa. Y a nosotros nos encanta que a Ancelotti, como a Hannibal, los planes le salgan bien.

(La Lupa, Real Madrid TV, 25 de septiembre de 2014)

1 comentario

Archivado bajo Real Madrid TV

Silencio, se rueda drama histórico

Give me the power.

El poder desgasta… a quien no lo tiene.

Hace una semana exacta escribimos aquí que Gallardón, por el tono elegíaco de su réplica a una diputada socialista, podría encarnar en las próximas horas la paradoja del político más censurado del PP por falta de compromiso ideológico a quien acaba ajusticiando el PP por un exceso de convicciones. Que se haya cumplido lo previsible no resta un ápice de asombro a la dimisión, pues debo recordar a los lectores que vivimos en España. De modo que el cuchicheo esta mañana en los pasillos del Congreso solo podía versar sobre el verso definitivamente suelto de Génova, del Gobierno y de la política, todo en la misma rueda de prensa. La vicepresidenta, de negro reglamentario, hizo el elogio fúnebre de “Alberto” ante un bosque de micros, procurando que la daga florentina no sobresaliera del bolso. Luego, en el hemiciclo, todos miramos hacia el escaño de Gallardón por si descubríamos una sábana blanca extendida, pero allí en su sitio comparecía Morenés, peligrosamente expuesto a la vera de Soraya Sáenz de Santamaría. Por un momento nos hicimos la ilusión de que el ministro de Defensa ordenara una salva de artillería para despedir al compañero caído, pero quia.

En lugar de pólvora a Morenés le preguntaron por farlopa, en concreto por la encontrada en el Juan Sebastián Elcano, en uno de los argumentos nacionales más tentadores para la próxima entrega de Torrente. Don Pedro respondió que la cosa está sub iudice, pero lo explicó con un hilo de voz tan ininteligible y asténico, tan escasamente marcial que todos rezamos para que el ISIS no estuviera siguiendo la sesión por internet; de lo contrario desembarcarán en Perejil no bien equipen dos zodiacs con cuatro cerbatanas.

La matinal resultó anodina pero dejó un curioso caso de estrechamiento bipartidista. Antonio Hernando abrió la sesión para pronunciar un sentido discurso de estadista en el que manifestaba su apoyo al Gobierno frente a las pueriles ilegalidades del tabarrón catalán, aunque por supuesto matizando que no es posible conformarse con un no a secas –qué poco se entiende en estos tiempos aquello de Camus de que la libertad consiste en decir que no–, sino que hay que caminar hacia la reforma federal de la Constitución, signifique eso lo que signifique más allá de una frase de galleta china sobre el sillón plastificado de Risto Mejide.

–Hay que reforzar el Estado autonómico sin dejar de reconocer la singularidad de las diferentes partes. Hablemos mucho. La situación es delicada.

Leer más…

1 comentario

Archivado bajo Zoom News

La del pulpo

No lo intentéis en casa.

No lo intentéis en casa.

Magia blanca resultó ser la de las meigas de Riazor, estadio otrora maldito de cuyas redes hubo que arrancar ocho goles como ocho conjuros que abortan con crueldad la misa negra del antimadridismo. Estaban las cajas de turrón de Jijona embargadas en Alicante para que no llegaran hasta el pobre Carletto, cuyo destino pendía de una victoria en La Coruña, donde el Madrid se la jugaba y tal. Aceptando la premisa, el entrenador de la Décima tiene de momento derecho a engullir turrón hasta que se le almendre la ceja. Jugando en tierra celta en la semana del no escocés, las gaitas prohibidas que siempre madrugan su fúnebre son enmudecieron también. Y de qué forma.

Y eso que el partido empezó brumoso como el tiempo para los blancos, un correcalles sin contrapeso que hacía temer lo peor. El Depor se mantenía replegado atrás pero salía a galope sobre las piernas de Isaac Cuenca, el mejor de los gallegos. El Madrid no conseguía asentar su nueva idea de fútbol-control. Pero arriba hay pólvora como para civilizar Irak, señores. Dicen que Arbeloa no sabe centrar pero lo hizo, y si el centro es demasiado alto o demasiado curvo o demasiado fuerte no importa, porque los muslos hidráulicos y el cuello retráctil de Cristiano han sido creados para graduar el centro al remate y no al revés. Al caer de la estratosfera, con el balón ya en la red, se cree que Cristiano pisó un ajo malaje puesto por las meigas, que perdió así su maléfico poder para el resto del partido.

Leer más…

Deja un comentario

Archivado bajo Zoom News