
De los genios vivos conviene huir lo más lejos posible porque su atracción puede resultar fatal. En el reino vegetal este fenómeno se conoce como alelopatía: alude a la facultad de ciertos árboles para liberar herbicidas naturales, secando a todas las plantas a su alrededor para evitar la competencia por el agua, la luz y los nutrientes. Ejemplo típico es el eucalipto: donde crecen eucaliptos ya no crece nada más.







