
Me topé con esta sentencia en las redes: «Si la clase obrera supiera de política tanto como de fútbol sería invencible». Es difícil analizar una opinión en la que todo está mal: contexto, texto y subtexto. Intentémoslo por si hay más de un español que la comparte.







Encuentro un vetusto grimorio de crítica literaria de J P Sartre con observaciones sobre la crítica comunista: «Se persuade por la repetición, la repetición, las amenazas veladas, la fuerza desdeñosa de la afirmación, las alusiones enigmáticas a demostraciones que no se hacen […] No se conteta jamás al adversario, se la desacredita; es de la policía, del Intellience service, un fascista. En canto a pruebas, no se proporcionan jamás, porque son terribles y comprometerían a demasiadas personas […] «no nos obliguen ustedes a darlas; pueden escocer a muchos». Como el juicio de Felipe IV a los templarios, más o menos