Los dos reyes de Pedro

La plaza de los Reyes, en el corazón urbano de Ceuta, está presidida por un arco labrado en piedra jaspeada que presenta dos hornacinas: una para la estatua de san Fernando y otra para la de san Hermenegildo. Son reyes, son santos y son patronos castrenses. El monumento no reúne por casualidad a las tres instituciones -Corona, Iglesia y Ejército- que forjaron la identidad histórica de la nación (en realidad, de casi cualquier nación europea), sino que materializa toda una declaración de intenciones desde un enclave africano asomado a dos mares. «Esto es España», grita la piedra.

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1 comentario

2 septiembre, 2026 · 13:59

Una respuesta a “Los dos reyes de Pedro”

  1. Avatar de privanzas nunca oídas, nunca vistas privanzas nunca oídas, nunca vistas

    Ignoro si en estos encuentros de altos vuelos es normal o no intercalarse presentes; si lo fuera, el rey podría haber entregado al recortable la historia antigua de la península ibérica dirigida por Jaime Alvar: «Mauritania Tingitana – Con capital en Tingis (Tánger) su incorporación a la diócesis hispana no fue arbitraria, pues ya durante el principado de Marco Aurelio aparece adscrita a Hispania. Ahora, como antes […] con objeto de proteger el territorio peninsular de futuros ataques de los mauri, que ya habían realizado incursiones y habían sido derrotados por Maximiano en el año 297″. Con un golpe en el hombro podría haber rematado con una cita no de Santayana -muy obvio- sino de Cicerón: «Desconocer qué es lo que ha ocurrido antes de nuestro nacimiento es ser siempre un niño» . Recortable.

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