Archivo de la etiqueta: Zidane

La mierda de Zidane

14879658521810

Cabeza de artista.

Lo que no se le puede negar a Zidane es que huele bien incluso cuando se enfada. En su boca, la palabra «mierda» evoca aquella colonia que orinaba Guardiola. Debería haberlo dicho en francés, un idioma capaz de sublimar cualquier indecencia, aunque fue un italiano, Piero Manzoni, el primero que enlató sus heces para demostrar que el arte puede aflorar de los lugares más insospechados, incluido Mestalla. Porque también la derrota del Madrid ante el Valencia podría haber posado en ARCO: los primeros minutos aportaron la obra maestra de la confusión, con Varane de coreógrafo patoso, y los últimos ofrecieron el espectáculo siempre hermoso de la agonía en la orilla. Arte conceptual y tres puntos al carajo.

Sabemos que el arte contemporáneo es un campo sin puertas donde una escultura ya se define como aquello con lo que tropezamos mientras retrocedemos para ver mejor una pintura. Los madridistas esperamos que el equipo no retroceda mucho más, aunque ello comporte sacrificios estéticos. Zidane sabe que el prestigio más sólido de un técnico lo labra la Liga; de ahí su enojo, que ojalá pase a sus jugadores transformado en competitividad. Ni los caprichos del calendario ni la galerna de Vigo ni el Sáhara en suspensión excusan la indolencia al principio o a mitad de un partido. Hay que hacerse a la idea de que el alirón es como las mayorías absolutas: un anacronismo que no volveremos a ver en algún tiempo, por fortuna para los cronistas.

Leer más…

El bueno (Verdú), el feo (Rajoy-Puigdemont) y el malo (Blesa-Rato) en La Linterna de Cope

Deja un comentario

27 febrero, 2017 · 12:48

Luis Enrique y la mecánica de los fluidos

14871730533376

El rebelde entrevistado por el sistema.

El madridismo contuvo la euforia la noche parisina en que el Barcelona naufragó a conciencia. Sabemos que una entrañable relatividad rige los odios entre Madrid y Barça, de modo que el éxito de uno instaura el fracaso automático del otro. Pero hubo que aplazar el júbilo 24 horas, que es lo que tardaron los de Zidane en devolver al Nápoles a Italia con tres agujeros en su autoestima maradoniana, desde hace mucho trabajada por la polilla.

Y, sin embargo, con los años a uno le cuesta más celebrar la desgracia ajena o, por mejor decir, evacuar el júbilo reprimido sin mezcla de compasión alguna. Fíjense en Luis Enrique. Muchos madridistas apenas disimulan una corriente subterránea de solidaridad con ese asturiano regurgitado por el sanedrín de La Masia como un cuerpo extraño, como un bastardo en su linaje. Es verdad que su carácter no invita a nombrarlo embajador vitalicio de Unicef, pero demasiado rápido se han olvidado del triplete cosechado a su llegada, o lo que es peor: lo atribuyen exclusivamente a la inspiración de Messi y compañía. Luis Enrique ha tenido que soportar el parangón con Pep cada minuto que ha permanecido en ese banquillo narcisista donde sólo un protestante podría plantear la herejía del contraataque y la blasfemia del tridente ofensivo en detrimento del centrocampismo dogmático. Luis Enrique es el Lutero del credo cruyffista, y va a acabar en la hoguera.

Leer más…

Deja un comentario

19 febrero, 2017 · 17:25

Profeta en Sevilla

Football Soccer - Sevilla v Real Madrid - Spanish La Liga Santander

Él lo da, él lo quita.

La trilogía sevillana del Madrid no resultará finalmente tan traumática para los blancos como se preveía. Los traumas retroceden ante la sonrisa de Zidane como los vampiros ante el agua bendita o la justicia ante los Pujol. Pero si no caben más argumentos que los esotéricos para explicar el empate en el Pizjuán que selló la clasificación copera y abrochó el lujoso récord, no hace falta desviarse de la estricta razón para argumentar la superioridad de los de Zidane en la ida, cuando zanjó la eliminatoria. El tipo es tan asquerosamente elegante que concedió mayores merecimientos a los de Sampaoli antes de concluir, computando los 180 minutos, que el pase de su equipo era lo «lógico». Que sigan insistiendo en su chiripa: como buen francés él es un cartesiano que piensa luego entrena y que practica la duda metódica de la rotación.

Se antoja una cifra bíblica: 40. Tantos como los años que duró el éxodo de Israel por el desierto, fiado del cayado de Moisés como el madridista se fía de la flor de Zidane cada vez que repite el prodigio. Si 40 partidos sin perder no son suficientes para refutar la fe de los necios en la suerte, tampoco servirán 80. Casi mejor que hoy gane el Sevilla para dejar la cifra en redonda y para que el sindicato de botánicos cabalistas encuentre por fin el descanso.

Leer más…

Deja un comentario

16 enero, 2017 · 12:30

El Madrid H

14838149009667

¿Flor o jardín francés?

Para el año que empieza quizá debamos proponernos entre todos ganar en credulidad. Podríamos empezar por creer que hubo épocas peores que la nuestra, que el capitalismo global sacó de la pobreza a 1.200 millones de personas entre 1990 y 2000 o que Francisco Franco está muerto. Pero si estos hechos nos suponen aún un esfuerzo crediticio demasiado ambicioso, podríamos empezar por decir que el Real Madrid sabe jugar al fútbol. Que hay momentos en que sus jugadores se pasan el balón con notable solvencia y no poco sentido. Que hay eliminatorias que se superan sin recurrir a más bolas calientes que las que guardan los calzoncillos de sus futbolistas. O que, inexplicablemente, el árbitro no intervino en alguno de los 39 partidos seguidos que los de Zidane llevan sin perder.

El camino de la ascesis no está al alcance de todas las voluntades. Pero si seguimos ascendiendo por la escala de la fe, llegaremos a afirmar que Zidane es un entrenador al que ha sonreído la fortuna, sí, pero también la lección táctica, la psicología de vestuario y el control del mensaje. Cosas que te devuelven la sonrisa cuando tú les sonríes primero, con humilde insistencia. Cuando la última costra de la sospecha se desprenda de nuestro espíritu llegaremos a la verdad final, esa que expone en números redondos que el liderazgo del marsellés ha logrado cuajar un equipo solidario y competitivo en un año de trabajo. Tiene una gran idea llamada Casemiro, desarrollada por las inteligencias de Kroos y Modric, y en las bandas dos intuiciones de peligro que transportan infatigablemente Marcelo y Carvajal. Esa constelación de cinco estrellas dibuja la H que articula el esqueleto del Madrid de Zidane, llenado con carne de central comprometido y alma de delantero inspirado. El día siempre es el D, la hora siempre es la H: presión alta, zaga adelantada y soltamos la bomba. Bomba H.

Leer más…

Deja un comentario

8 enero, 2017 · 12:56

El crisantemo y la espada

14820694071719.jpg

Los jardineros fieles.

Siempre que vemos un árbol de Navidad nos acordamos de Ancelotti, que hizo del abeto tumbado (4-3-2-1) una táctica ganadora con el Milan, pero que en Madrid no le sirvió más que para titular unas memorias. La pizarra es una obsesión de cienciólogos del balompié que al once veces campeón de Europa le importa bastante menos que un cabezazo agónico o una volea a la escuadra. Ahora Carletto ha declarado -poniendo toda su bonhomía en la sentencia- que no hay nada malo en irse de copas con los jugadores; y Zidane se ha tomado tan a pecho la venia concedida por su mentor que acaba de salir a copear con los jugadores por tercera vez en un año: Champions, Supercopa y Mundialito. Tres copas como tres soles nacientes.

Leer más…

Deja un comentario

18 diciembre, 2016 · 17:44

Riégala otra vez, Sergio

14814096557780

El crisantemo y la espada.

El día que Mel Gibson conozca a Sergio Ramos vamos a tener que entrar a los cines con latas de bromuro. Qué festín de testosterona. Este hombre vuelve rutinaria la épica. Hace alejandrinos con la prosa del córner. Estira la dimensión del tiempo hasta meterle un gol a un agujero de gusano. A Ramos no se le puede criticar. A Ramos hay que dejarle evadir impuestos.

La rotación radical de Zidane frente al Depor nada tenía que ver con castigos fiscales: también dio descanso a Benzema, el contribuyente que emocionó a Montoro. La ausencia de la BBC depositaba toda responsabilidad ofensiva en los hombros de Isco, que cada vez ensanchan más, y en las zurdas exquisitas de James y Asensio. El malagueño impartió una primera mitad que justifica el mote puesto por sus compañeros: Magia. Vale, no son Neruda pero ellos se entienden. Y nosotros también al contemplar la suficiencia de su talento.

Leer más…

La buena (Soraya), el feo (Errejón) y el malo (Puigdemont) en La Linterna de COPE

Deja un comentario

11 diciembre, 2016 · 12:04

El hereje y el negociante

14807102445049

Comercia como un marsellés o guerrea como un astur.

Dicen que la relación del PSOE con el PSC es el único puente que va quedando para unir España con Cataluña, valga la redundancia. Pero aunque un caderazo de Iceta en plena conga echara abajo ese puente, todavía quedaría en pie otro mucho más sólido, que es el clásico. La rivalidad entre Real Madrid y Barcelona tiende una pasarela de cemento por la que circula fluidamente la historia viva del fútbol español, zurciendo dos veces por año la trama de afectos con esa variante nuestra del enamoramiento que es el antagonismo. Necesitan tanto ganarse entre sí que mientras sigan enfrentándose no cabe preocuparse de que la independencia se salga de los estrictos márgenes de la ficción.

Esta semana pasé por Barcelona, maravillosa ciudad, pero en cuyas tertulias al parecer escasean los madridistas. No se trataba tanto de defender a Zidane, que se defiende solo tras un grueso colchón de seis puntos, como de comparar su inquebrantable sosiego con el desabrido triatleta que baja de Covadonga en cada rueda de prensa. «Es que Luis Enrique vive cómodo en el conflicto. Cuando jugaba ya nos reconocía que nos odiaba», me explicó un periodista de allí. Tratándose de Cataluña no insistiremos en la rentabilidad de los conflictos crónicos, pero este caso es distinto. Luis Enrique es un culé heterodoxo, un hereje del cruyffismo que ha despoblado el centro del campo y ha legitimado el contraataque. Sabe que sólo le sostienen los títulos, o sea, Messi. Y ha de ser duro depender del capricho de un genio afásico.

Leer más…

Deja un comentario

4 diciembre, 2016 · 21:59

La mano invisible de Zidane

a12017-s

El librillo de Zidane.

Lleva mucha razón Orfeo Suárez cuando advierte que Zidane no persigue un equipo de autor. Zidane es un entrenador sin sello propio, lo cual es un ejemplo de modestia desconcertante en un tiempo en que la filosofía se abarata hasta confundirse con la frase de galleta china. Hoy basta cierta afición a emborronar pizarras y un deje de logorrea porteña para engrosar el panteón del idealismo trascendental, entre Kant y Fichte. El sonriente Zidane no tiene filosofía, y lo reconoce. Pero tiene otra cosa, que también señalaba Orfeo: la coartada de una timidez que distiende tanto un vestuario superpoblado de dioses como una sala de prensa erizada de demonios. Con esa virtud y la plantilla del Real Madrid se puede ganar no una, sino varias copas de Europa.

El contrapunto es una de las reglas más eficaces del arte. A un club convulso por naturaleza y por historia le conviene un entrenador hipotenso, lo que no significa manejable. La autoridad de Zidane ya se ha probado en los casos de Cristiano, James o Isco, y mantiene con Florentino (mayúscula) un equilibrio florentino (minúscula) entre comunicación y autonomía que solo al francés se le permite. Cuando se equivoca no sólo lo reconoce en el micrófono sino a menudo en el descanso. Entonces saca a Lucas Vázquez.

Leer más…

En el tiroteo semanal de La Linterna de COPE el bueno es Méndez de Vigo, los feos son Margallo y Fernández Díaz y el malo es Ramón Espinar

Deja un comentario

6 noviembre, 2016 · 17:24