Archivo de la etiqueta: fascismo son los otros

Pablo Iglesias se despide

Es difícil compadecer a Pablo Iglesias, por más que en esta campaña solo le falte llevarse un cachorro a la nariz y constatar que huele a leche antes de comérselo en directo. Atrapado sentimentalmente en la batalla de Brunete desde su más tierna infancia, el miliciano más convincente que hayan dado nuestros platós siempre quiso inspirar más miedo que lástima, pero nada envejece tan rápido como la guapa de bisturí o la retórica de comunista. Iglesias se soñó personaje de Novecento y acabará de superviviente en Mediaset,traficando con la tragedia sin haber abandonado la farsa. Últimamente incursiona en Getafe disfrazado de obrero, se calza su mejor jersey de pelotillas, promete la revolución y torna silencioso a su berlina de lunas tintadas con la conciencia del deber cumplido.

Leer más…

Deja un comentario

3 mayo, 2021 · 11:37

Alguien voló sobre el nido de Sánchez

Recuerdo el hostión que encajó Rajoy en diciembre de 2015 durante la campaña electoral. Fue un crochet de izquierdas lanzado por alguien a quien el periodismo de progreso se apresuró a tildar de «típico chaval conflictivo». El propio Rajoy, preguntado por los periodistas, quitó hierro a un incidente que, de haberlo sufrido un Sánchez o un Iglesias, habría escalado en décimas de segundo a la categoría de atentado: «No hay que darle más importancia de la que tiene. Somos un pueblo civilizado, tranquilo y moderado, y de vez en cuando hay una excepción. No hay consecuencias políticas». Así hablaba en España un político adulto, presanchista, hace miles de años.

Leer más…

Deja un comentario

27 abril, 2021 · 11:30

26 infernales años ya

Un selecto ramillete de ilustrados despavoridos ha firmado un manifiesto para detener el avance del fascismo, en cuyo régimen de «infernales atentados» llevan viviendo un cuarto de siglo sin que hasta la fecha se les haya pasado por la cabeza la posibilidad de una mudanza. Uno juraría que al llegar al término municipal de Azuqueca de Henares nadie topa con un muro de hormigón patrullado por las torretas artilladas del socialismo real, pero hace mucho que no paso por Azuqueca: quizá aquello se haya convertido en un canódromo de dóbermans con collares de Vox. Por otro lado, cuando uno reside en el «infierno», por fuerza habrá de consolarse con la llegada de algo distinto, aunque sea el fascismo, que no puede ser mucho peor que el infierno mismo. ¿Cómo temer una marcha mussoliniana si ya se vive sometido al «trabajo depredador de la ultraderecha»? ¿Cuándo alcanzará Aquiles a la tortuga de Zenón? ¿Cuántos centímetros de infierno y cuántos metros de jeta caben en el lucrativo cacareo de los gansos capitolinos que explotan la advertencia vitalicia del avance del fascismo antes de que podamos certificar, de una santa vez, que ya llegó?

Leer más…

Deja un comentario

19 abril, 2021 · 9:24

Descansar del antifascismo

Cuando el elefante haya desalojado finalmente la habitación y el polvo se asiente, empezaremos a comprender que el alivio se lo debemos a la ausencia del animal tanto como a la de sus cazadores. Durante estos años solo ha habido una cosa tan estomagante como el trumpismo, y ha sido el antitrumpismo. Capitanes insomnes, desquiciados, arponeando sin tregua a la ballena anaranjada. Se comprendía el afán: Trump no solo les hacía ricos -ahí están las cifras de suscripciones de ese periódico ayer ilustrado y hoy sucursal woke de Salem que es The New York Times-, sino que les permitía liberar París cada mañana al módico precio del enésimo artículo contra el fascismo resucitado. Si el coro de gansos llegó a hacerse insoportable no fue porque les faltara una parte de razón, sino porque graznaban desde la mullida zona de confort de sus corrales privilegiados. Será difícil olvidar el bochorno que nos han hecho pasar los incontables pijos globales que desembarcaban su uniformado activismo sobre una alfombra roja persuadidos de que pisaban la arena teñida de Normandía.

Leer más…

Deja un comentario

9 enero, 2021 · 10:06

El señor de las moscas

El rostro de Illa iba contrayéndose de amargura, el gesto exacto de una mujer maltratada, a medida que leía los furibundos mensajes de Sánchez en su móvil. Ocurrió en plena comparecencia en el Congreso. El tribunal madrileño había dejado en ridículo a Caligulín, afeándole los meses de televisión y vacaciones sin actualizar la legislación sanitaria, pero el culpable debía ser el ministro usado como ariete contra la aldea gala de Ayuso. Y Salvador, un buen hombre en el puesto equivocado, bajó la cabeza, se tragó la culpa y acató la orden de redoblar la ofensiva.

¿Por qué? Se comprende que Lastra y sus tuiteros con escaño se aferren al sanchismo, ¿pero qué lleva a gente con estudios –Calviño, Escrivá, el propio Illa- a compartir carrera con las mañas despóticas de un plagiario hortera que no vale ni para leer el teleprónter, por no hablar de la obediencia jerárquica a un fan del castrismo al borde de la imputación? ¿Por qué Campo o Marlaska participan abducidos en la degradación de su antiguo prestigio? ¿Merece la pena figurar para los restos en la orla del equipo que destruyó España para una década? Yo el chantaje lo puedo entender, una pistola en la sien, el secuestro de tus hijas; pero el éxito intimidatorio de los acomplejados que se transforman en maltratadores no me cabe en la cabeza.

Leer más…

Deja un comentario

10 octubre, 2020 · 11:54

El país de los goles en propia

Cuando Francisco Franco fue depositado en su nueva tumba de Mingorrubio se volvió hacia su mujer, que llevaba años esperándole, y le advirtió: «No te hagas ilusiones, Carmen, que esto no ha terminado». Y en efecto, una pandemia después la izquierda española vuelve al sótano de sus complejos a boxear con el espectro que se esfumó plácidamente en una cama. El tal Franco era un tipo bajito, de modo que nunca sospechó que pudiera proyectar muerto una sombra tan alargada como la que proyectó vivo. Claro que en política, como en cine, el efecto depende del que maneja el foco, que en este caso es el PSOE, antaño partido político y hoy primera productora nacional de ilusionismo mediático al servicio de su hueco galán.

Leer más…

2 comentarios

17 septiembre, 2020 · 8:43

La hoguera de las identidades

15916303484643

Fascismo ante una estatua antifascista.

Hemos visto a las conciencias más comprometidas de Occidente vandalizar el monumento a Churchill en Londres y amenazar el de Lincoln en Washington después de que las estatuas de Fray Junípero aparecieran decapitadas en California. Si yo tuviera que escribir un libro sobre el espíritu de nuestro tiempo, elegiría esta anécdota para elevarla a categoría moral. ¿Qué significa que los adalides más contrastados de la libertad sean víctimas de la purga retrospectiva de sus compatriotas?

Leer más…

Deja un comentario

9 junio, 2020 · 14:14

Iglesias, Pablo

15907568936661

Celebrity comunista.

Iglesias Turrión, Pablo Manuel. Político español, Madrid 1978. Nació el año de la concordia constitucional y en la misma cuna se lo tomó como un ultraje. Hijo único, mimado por sus padres, luz de su vida, fuego de sus entrañas. La lengua emprende un largo viaje desde las brumas obreras para bautizarlo: Pa-blo-I-gle-sias. Pronto se sintió predestinado. Le habían puesto nombre de fundador, así que debía encontrar algo que fundar. Su adolescencia fue tan intensa que no pudo superarla. Ahí sigue, la coleta blanca, rememorando aquellos años de tierno fanatismo en que sopesó entrar en el seminario de Soria. Pero le gustaban demasiado las mujeres, así que buscó la vía para limitar la libertad y la propiedad ajenas sin dejar de disfrutar de las propias: ingresó en la iglesia comunista.

Leer más…

Deja un comentario

31 mayo, 2020 · 22:13