Archivo de la etiqueta: Cristiano Ronaldo

Las odiosas Once

IMG_5984

Un Lannister en el palco de San Siro, tras la decapitación.

Resulta tentador buscarle un significado a la vida. El Atlético encontró el de la suya y convierte la disputa de un torneo en una epifanía. Nadie le encomendó la misión de redimir a los hombres de buena voluntad a través del fútbol, pero así es como su parroquia afronta cada partido. Lo prueba el tifo que desplegó en la grada de San Siro: «Tus valores nos hacen creer». Es el equipo de las personas piadosas, de los mensajeros de la paz.

El Real Madrid, en cambio, carece de ambiciones trascendentes: es un club existencialista que piensa que ha sido arrojado a este mundo para ganar Copas de Europa. Y a ello se aplica con insidiosa regularidad, partiendo de un lema lacónico: «Hasta el final, ¡vamos Real!». Son los funcionarios de la victoria, y dejan los lujos morales para quien se los pueda permitir. Por qué filosofar si puedes ganar títulos. Para qué reivindicar la justicia si puedes imponer tu dictadura. Por eso las once orejonas del Madrid pasan por ser odiosas al juicio de los moralistas. Que no tienen nada que ver con los madridistas.

Lo curioso es que Madrid y Atleti contradicen en la práctica sus respectivos discursos. El fundador del orgullo colchonero, Luis Aragonés, nunca pidió vocaciones sacerdotales sino solo ganar, ganar y volver a ganar, aunque a la hora de la verdad no lo logra. En tanto que el Madrid ha perdido mucho el tiempo reivindicando señoríos mientras ganaba copas a traición.

Pensé en todo esto cuando descubrí a Jaime Lannister en la sala vip del estadio al filo de las ocho de la tarde. Cuando vi que su intérprete, Nikolaj Coster-Waldau, conservaba ambas manos -una cerveza en cada una- me extrañé, pero no avisé a nadie por no incurrir en spoiler. En lugar de eso recordé el mensaje que me mandó un amigo madridista en mayo de 2014, recién terminada la final de Lisboa: «¡Somos los Lannister!». Y en efecto, el Madrid siempre paga sus deudas. Lo que ocurre es que las tiene contraídas únicamente con su propia historia. Y no ha nacido todavía el matarreyes que lo apee del trono europeo.

Había muchas otras manos ilustres sosteniendo cerveza o champán en la sala vip de San Siro. Al principio impresiona coincidir en la captura del canapé con Lothar Matthäus, con Fabio Capello, incluso con Pier Luigi Collina; pero a todo se acostumbra uno, al champán con bastante rapidez. Ya el autobús que en la tarde del sábado nos conducía al estadio era todo un poema: te encajonan entre Richard Gere, Pedja Mijatovic, Raúl González y Plácido Domingo y tienes que arreglártelas. Pedja me explicó que a dos horas de la final la tensión echa raíces en los nervios del jugador. Más en un año donde no se ha ganado otro título que pueda justificar la temporada. «Me recuerda mucho al 98», se ponía unamuniano el héroe de la Séptima. El más aclamado por los aficionados que esperaban a la comitiva blanca a la puerta de San Siro fue sin embargo Raúl, al que acompañaba su mujer, que grababa con el móvil las manifestaciones del fervor popular. Gritar «¡Raúl, Raúl!» antes de una final de Champions tiene mucho de impetración.

Leer más…

Deja un comentario

30 mayo, 2016 · 11:18

La orilla está en Milán

14632496418642

Una regencia que funcionó.

Nos estropeó Luis Suárez cualquier veleidad lorquiana a las cinco en punto de la tarde, hora a la que morbosamente fantaseábamos con un torero muerto de grana y azul. Sobre todo nos estropeó la metáfora de Boabdil, al que ya imaginábamos con la jeta de Luis Enrique en Granada, con lágrimas parecidas a las causadas por Tassotti. Quia: poca emoción en los transistores y una pregunta en el aire al filo de las 17.40: ¿a qué limbo van los minutos muertos de las ligas sentenciadas? En la cima de la tabla ha ocurrido lo que tenía que ocurrir, para sordina de maletines y paranoia, y sin demasiada tristeza en Chamartín (porque Milán lo impide) ni demasiada alegría en Can Barça (porque Milán lo impide). El Barcelona es justo campeón.

El sorpasso blanco en Liga exigía del club catalán una colaboración autodestructiva para la que su pistolero uruguayo no está programado. Gran jugador, meritocrático pichichi con el que Cristiano aún quería rivalizar hasta el descanso, cuando Zidane lo mandó al banquillo a rumiar sensatez y a embalsar voracidad para la Final. A la que llega el Madrid con la BBC en forma de miura, con Modric abierto de capa y Keylor perfectamente parapetado desde el caballo.

Odiamos los tópicos quizá porque son verdaderos, y uno sagrado dicta que las ligas se ganan en septiembre como las notas del estudiante aplicado. No lo fue el Madrid hasta que los jugadores se sacudieron el yugo de Benítez, completando una segunda vuelta casi perfecta. Nadie dirá que tras mucho remar hoy se murió en ninguna orilla porque el día D cae el próximo 28.

Leer más…

Deja un comentario

15 mayo, 2016 · 16:12

Milán puede esperar

14617059589101

A un paso ya.

Un partido entre el City y el Madrid, en plena fiebre de los papeles de Panamá, tiene algo de provocación. Ambas plantillas acumulan obscenidad financiera como para desaconsejar su visionado sin consultar primero a las bases. Venciendo la repulsa que nos inspira ver a niños posando tan cerca de capitalistas depravados a medio vestir, nos sentamos a tolerar el espectáculo con una decepción previa: la baja de Cristiano. Lo suyo no se entiende como no se trate de la más audaz de las estrategias publicitarias, que es la del dandi: si un esnob es el primero al que invitan a una fiesta, un dandi es el primero al que echan de ella. El dandismo de Cristiano, en todo caso, nos parece una temeridad, aunque ejerció sobre Benzema tal magnetismo que el francés se quedó también fuera en el descanso. La facturación sobre el césped se volvía más terrenal: así se gana el cariño del Vaticano, que el color ya lo tenemos.

A cambio estaba Casemiro, que en el medio del campo protagoniza relaciones reguladas por el uso alternativo del derecho, cuando no por el tablón de anuncios del Patio Maravillas. Modric y Kroos se quedaron vigilando las esquinas de la zona para cegar las salidas celestes (esto parece un verso de Blake), normalmente ejecutadas por De Bruyne, un albino endemoniado como los que persiguen en las tribus africanas. Tanta preocupación defensiva alejaba a los mediapuntas de la zona erógena y reducía el partido a un tacticismo mineral, una prudencia marianista: todo se fiaba a la vuelta. Solo Lucas representaba a veces lo imprevisible; al contrario que Ramos, de quien esperamos una falta a destiempo como de mayo la alergia y de junio los escotes.

Leer más…

Deja un comentario

27 abril, 2016 · 11:39

Conversación en la catedral

14604953960301

Obra cumplida.

El martes descubrimos obreros millonarios con ganas de trabajar. Se levantaron cantando porque iban a trabajar. Esos obreros no sirvieron: trabajaron. Con un honor absoluto, como le corresponde al honor. No había que hacerlo bien por el sueldo, o por el jefe. Ni siquiera por la afición. Su obra tenía que estar bien hecha por sí misma, por su mismo ser. Edificaron su partido como un acontecimiento sagrado: como se levantaron las catedrales.

El trabajo del Madrid en Europa consiste periódicamente en remontar, y esa tarifa caprichosa que pone por peaje la leyenda se pagó en los primeros 20 minutos. Fue Cristiano el capataz de la obra, amasada con el cemento palpitante de su voluntad, el grito nietzscheano del superhombre. Benzema, en su acostumbrado papel europeo -¡los papeles de Benzema!- abría vías de investigación cayendo a banda. Draxler abandonó cualquier parangón y el partido por vergüenza torera mientras Keylor guardaba las llaves del monumento con celo patrimonial.

Leer más…

Deja un comentario

15 abril, 2016 · 18:40

Gracias, Johan

14596356225785.jpg

Del réquiem a la boda.

Cruyff enseñó al Barça a dejar de quejarse, a renunciar a la épica del derrotado para construir otra más dulce aún: la del ganador. Anoche, en el día de su clásico, cuando hasta Florentino se tiró todo el minuto 14 aplaudiendo en pie la memoria del genio ido -una de esas liturgias bobas que preceptúan los clérigos de la religión deportiva-, el espíritu de Cruyff susurró al Barça su última lección: malo es ir de víctima de tanto perder, pero peor es ir de verdugo y perder igual. Porque el Real Madrid de Zidane fue víctima y verdugo al mismo tiempo.

Señorío es ganar con 10 y atracado a punta de silbato. El árbitro, preocupado por la deriva del Procés, trató en todo momento de no incurrir en provocaciones, evitando pitar fueras de juego a los delanteros del Barcelona y anulando goles legales a los del Madrid; pero acabó malogrando su escrúpulo constitucional dando por bueno un tardío gol de Cristiano que le daba la victoria al equipo de la capital. Dejé pasar unos segundos antes de celebrarlo. Me restregaba los ojos. No daba crédito: el gol seguía en el marcador, desafiante. Así es como se fabrican independentistas. Esta semana habrá que convocar a Margallo y a Junqueras en algún aeropuerto neutral para pacificar la previsible crisis diplomática.

Leer más…

Deja un comentario

3 abril, 2016 · 15:23

Moral Cristiana

n_real_madrid_cristiano_ronaldo-3606042

No impidáis a los niños que se acerquen a mí.

Hará más de medio siglo. Se enfrentaban en Old Trafford el Manchester United y el Real Madrid, donde jugaba Alfredo Di Stéfano, de terrible carácter. A la expedición blanca, en vísperas del partido, pudo acercarse un niño inglés cuyo ídolo era Di Stéfano. Traía consigo cuaderno y bolígrafo, y se dirigió hacia Di Stéfano con la resuelta intención de pedirle un autógrafo. Pero el astro, que no tenía el día, agarró la libreta, la arrojó a un lado y siguió su camino.

Cuando Santiago Bernabéu se enteró, mandó localizar al chaval e ideó un lujoso desagravio por el estúpido gesto de su superestrella: metió al crío en un avión y lo sentó en el banquillo de Chamartín en partido oficial, como un jugador más. A Di Stéfano le explicó, suponemos que recurriendo a una retórica escasamente versallesca, que un jugador del Real Madrid no va por ahí tirando cuadernos de niños deseosos de autógrafos.

Leer más…

Deja un comentario

30 enero, 2016 · 12:57

También esto pasará

14481347510263

«Ibant obscuri sola sub nocte per umbras».

Debió de pensar Benítez que ya había suficiente seguridad fuera del campo como para ponerla también dentro, y quitó a Casemiro del once. O eso, o se plegó a la presión -esa presión indeterminada pero asfixiante que espesa los textos de Kafka– y decidió refutarse a sí mismo para ganarse luego el derecho a refunfuñar. «¿No querías una comedia? Bueno, pues la próxima película la escojo yo». Porque yo sospecho que Benítez habría querido plantear un partido de Benítez, y no uno de Kafka.

La versión Toni 2 de La Marsellesa que se pudo oír en memoria de los asesinados en París no auguraba nada bueno. La patada voladora de Ramos sobre el hombro de Luis Suárez tampoco estaba en el guión, sino exactamente lo contrario. Por señales menos elocuentes se han escrito parangones con la caída del Imperio Romano.

Y tampoco fue para tanto, porque ni siquiera el Barça necesitó ser el Barça para desnudar al Madrid. El exterior de Suárez rajó la defensa blanca con la suavidad con que se abre el papel higiénico por la línea de puntos. Y el resto del partido se fue en limpiarse del culo el miedo a la manita.

Leer más…

Deja un comentario

22 noviembre, 2015 · 11:42

El ego comunicante de CR

Cristiano y él.

Cristiano y él.

Preguntados por la cuestión más candente de España, Pablo Iglesias respondió que prefería a Cristiano y Albert Rivera que a Messi. Del portugués admira Iglesias el coraje, que quizá sea otro de los nombres de la arrogancia, y con Messi se quedó Rivera porque es un culé irremediable. Se agradece en todo caso la claridad de ambos: es bueno que se vayan concretando los programas según se acercan las elecciones.

Esta semana Cristiano presentó su película en Londres, estreno al que no acudió nadie del equipo por cuestiones de agenda y no porque su ego tuviera ya copado el aforo, como dicen las malas lenguas cansadas de que la autopromoción agote el talento que el luso últimamente escatima sobre el césped. No hace falta citar a Dominguín –«En el toreo es modesto el que no puede ser otra cosa»– para explicar el narcisismo inevitable de Ronaldo, que ha llegado a la cima del mundo partiendo de la favela familiar de Madeira. Sin la desorbitada atención que Cristiano le merece a Cristiano, este futbolista de más autoexigencia que don natural nunca podría haber cuajado los logros ya históricos que pautarán el documental. Es significativo que sus responsables sean los mismos que entregaron recientemente el estremecedor biopic de Amy Winehouse, en cierto modo el perfecto envés de la carrera abdominal y dietética sostenida por el portugués. La autodestructiva Winehouse es el reverso tenebroso del apolíneo Ronaldo, cuyo cuerpo ha cincelado con el mismo entusiasmo con que la cantante maltrataba el suyo.

Leer más…

Deja un comentario

14 noviembre, 2015 · 11:20