
Pero quién llama dignidad al narcisismo. Pero quién sigue confundiendo la inteligencia con la cobardía. Pero quién imputa a la audacia lo que solo explica la frivolidad. Sánchez es Sánchez y no puede ser otra cosa hasta el final, que sucederá el 23 de julio de 2023 porque le aterra agonizar hasta diciembre y para que no lo maten antes. Había perdido los apoyos parlamentarios, del PNV a ERC, y el fratricidio entre Podemos y Sumar volvía inviable la mera convalidación de un decreto. La legislatura había muerto mientras nacía el despliegue del poder recién ganado por el PP.






