Archivo de la etiqueta: populismo y otras hierbas

El milagroso ascenso de don Santos Cerdán

Me temo que tenemos que hablar de don Santos Cerdán León, estadista español nacido en la localidad navarra de Milagro. Habiendo nacido en Milagro debía llamarse Santos, y milagroso sin duda es el cursus honorum de un hombre que solo degenerando pudo llegar de electricista a secretario de Organización del PSOE. Un inminente informe de la UCO dará minucioso detalle de las destrezas taumatúrgicas de nuestro hombre, capaz de convertir los contratos públicos en audis privados. Pero tiempo habrá para comentar su desconocida faceta de comisionista, y si no lo hacemos nosotros ya se encargará el Supremo.

Leer más…

2 comentarios

20 mayo, 2025 · 8:55

Alboroto en la pajarera de Pedro

El hombre del momento, quizá de la década, sigue sin aparecer por las sesiones de control a pesar de ser diputado. Se conforma con tiranizarlas a golpe de ausencia y vigorosa lejanía, como Carvajal con la banda derecha del Madrid o como el primer amor de los erasmus. Hablamos, claro, de don José Luis Ábalos Meco, el terror de los paradores, ciclón de Teruel y tornado de Sigüenza, el hombre que incomprensiblemente jamás se presentó al casting de Los Soprano: la garganta más profunda a este lado del río Turia. ¡Qué no habríamos dado los plumillas por atestiguar la irrupción en el hemiciclo de don José Luis, la zancada lenta y la mirada al tendido, en mitad de una intervención del amigo con quien tanto quería, compañero del alma, compañero!

Leer más…

1 comentario

14 mayo, 2025 · 18:02

Entre el galgo de Paiporta y el ciclón de Teruel

Si de lo que se trata es de apuntalar la coherencia de una línea editorial, habrá que salir en defensa del fichaje de Belén Esteban por parte de una televisión pública ahormada a imagen de Pedro. Después de la exclusiva de este periódico ya nadie pondrá en duda la continuidad ética y estética entre el presidente del Gobierno y la reina de la telebasura. Dios cría a chonis con horteras y el dinero público los junta.

Leer más…

1 comentario

13 mayo, 2025 · 8:12

El caso del pez psicópata en aguas turbias

Vuelve uno de la Colombia de Petro a la España de Pedro sin ser capaz de encontrar las diferencias. Aún peor: el balance favorece a la seriedad gubernativa de Macondo. Me despidió un apagón propio de sociedades preindustriales y me recibe un robo de cobre que le habría dado vergüenza relatar a la abuela de García Márquez. Nuevamente los juglares de progreso correrán a desollarse los dedos en las cuerdas de sus liras subvencionadas cantando el civismo de los diez mil viajeros tirados en los vagones durante horas: dos lunes negros más y España será declarada tierra de misión. El contribuyente español ya merece la misma condescendencia colonial que esos niños sudaneses de tripa hinchada y sonrisa invencible con los que posan las influencers en verano: «¡Con qué poco son felices!». Si el filipino Tagle sale elegido papa podría arrancar su pontificado en Toledo, y así reanudamos la historia donde la dejaron los visigodos.

Leer más…

Deja un comentario

7 mayo, 2025 · 7:24

Carta atónita desde Macondo a una víctima del país del apagón

No puedo creer lo que cuentas que pasó. Acá sería impensable. Por la mañana nos llevaron al cerro de Monserrate, contiguo al cerro de Guadalupe: la ciudad se derrama a sus pies hasta donde alcanza la vista. Los bogotanos los llaman cerros con un punto de ironía, porque forman más bien una cordillera frondosa a tres mil metros sobre el nivel del mar que ciñe la extensión caótica de Bogotá con una corona verde. No fue fácil llegar hasta arriba porque los indígenas se toman muy a pecho la fiesta obrera del primero de mayo. El presidente Petro los necesita en la calle bien movilizados; quiere decirse inmovilizando a todos los demás. Llegaron veinte mil del Cauca y acamparon en el campus de la Universidad Nacional antes de montarse en sus chivas engalanadas, guerrilleras y contaminantes. Cortaban carreteras ondeando la minga bicolor y blandiendo varas de mando, revolucionarios exitosos por un día.

Leer más…

1 comentario

5 mayo, 2025 · 14:31

Ciprés o mármol, príncipes o mendigos

Del Papa Inocencio X, el rostro del retrato troppo vero de Velázquez que obsesionaba a Bacon, cuentan que poseía un carácter tan odioso que a su muerte el cadáver permaneció días pudriéndose en el abandono más absoluto porque hasta su sobrina se negaba a pagarle el ataúd. La historia lo recuerda como el protector de Borromini y más tarde de Bernini, que esculpió agradecido sus facciones dulcificadas en un busto que la galería Doria Pamphili expone junto al lienzo velazqueño. De este modo la posteridad aprende la diferencia entre un psiquiatra y un terapeuta, ambos igualmente geniales.

Leer más…

Deja un comentario

27 abril, 2025 · 19:03

Defender al Papa del pésame de Podemos

No es sencillo defender al difunto Papa de un elogio de Pablo Iglesias. «Compartimos barricada», le asestó en cierta ocasión. España es la meca del pensamiento posicional, lo que quiere decir que el español generalmente no examina la bondad de las opiniones por sí mismas sino que las adopta o las rechaza en función de quién las sostiene. Y como encuentra mayor estímulo intelectual en la discrepancia que en el alineamiento, primero se fija en lo que opina su enemigo y luego procede a colocarse enfrente. Por eso nuestra política parlamentaria no pone el énfasis en lo que se vota sino en la compañía: ¡Junts votando con Vox! ¡El PP votando con el PSOE! Y por eso cada vez que se fallaba un premio literario Unamuno no se preguntaba a quién se lo habían dado sino contra quién. Ahí seguimos: la blanca nieve se le antoja más bien grisácea al español que ve a su cuñado reivindicando la luminosa blancura de la nieve. Y hay que reconocer que pensar así ahorra mucho tiempo y no menos energía, pero también explica la magra nómina del racionalismo español además de nuestra entrañable afición a la guerra civil.

Leer más…

Deja un comentario

22 abril, 2025 · 11:42

Un aldabón de la periferia en el corazón de Roma

No ha muerto un hombre bueno sino un hombre incómodo, valga la redundancia. Es decir, ha muerto un cristiano. Sobre la institución viva más antigua acumulamos todos tantas opiniones que fácilmente olvidamos (empezando por ella misma) su propósito originario: traer al mundo, como su fundador, no la paz sino la guerra a golpe de mejilla. A fuerza de poner amor donde reina el odio por defecto. El programa resulta tan exigente para la condición humana que Oscar Wilde -otro cristiano escandaloso- concluyó que en buena medida permanecía inédito en la historia de Occidente, con la salvedad de excéntricos como precisamente San Francisco.

Leer más…

Deja un comentario

22 abril, 2025 · 11:39