Archivo de la etiqueta: populismo y otras hierbas

No lo ves, hace ¡chas! y aparece a tu lado

Opina el oficialismo que la exigencia de responsabilidades políticas solo cobra sentido cuando perjudica a la derecha: si la riada de la indignación popular se desvía del cauce establecido por la confederación progresista entonces hay que lanzar la alerta de la antipolítica. Pero cuando las plazas del país se anegaron de pancartas contra la casta, la confederación del progreso sincronizado no lo llamó antipolítica sino toma de conciencia, crisis de representación, momento democrático. Una manifestación solo es pueblo cuando se dirige contra el partido adecuado; si se equivoca de adversario hablaremos de crispación, nostalgia extremista, cayetanos provocando.

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12 noviembre, 2024 · 8:00

Os estáis tomando muy en serio a Donald John

El personal se está tomando a Donald John Trump totalmente en serio. Los partidarios llevan el ditirambo a cotas que habrían sonrojado al Dionisio Ridruejo de 1939. Los detractores han fatigado los símiles con Adolf Hitler hasta extremos contraproducentes para el antifascismo. Y los sutiles equidistantes -el peor pecado de nuestra edad binaria- apuntan las causas sociológicas del populismo al tiempo que sopesan los deméritos del progresismo identitario y las ventajas de los checks and balances en la democracia yanqui. Igual estas tres posturas son las pertinentes porque estamos ante un cambio de paradigma. Pero cabe una cuarta aproximación que no estamos explorando y que quizá sea la que preferiría el propio niño obstinado que habita el interior de Donald John. Ese acercamiento al fenómeno no ha de ser político ni ideológico ni socioeconómico, sino lúdico o bufo.

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11 noviembre, 2024 · 8:28

El barro del que nace el futuro

La autovía de Levante es un hilo de alquitrán que conecta la realidad con la ficción. Todas las catástrofes tienen al menos esa virtud: desvelan violentamente la condición artificiosa de nuestra seguridad. A cualquiera que tenga ojos para ver y corazón para sentir le parece hoy Madrid un lugar inconcebible: lo real es Valencia.

La cruda dimensión en la que va ingresando el coche viene anunciada por señales turbadoras: vehículos militares, furgonetas atestadas de cajas, arcenes costrosos de arcilla, quitamiedos retorcidos como si fueran de regaliz. Pero la que sale a recibirnos no es una dimensión espacial sino temporal. Entramos en otra época, una antigua y terrible que solo hemos visto en los cuadros de ciertos museos y en las películas que recurren a la distopía por falta de imaginación.

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8 noviembre, 2024 · 17:42

La inaplazable tarea de restaurar la concordia

Lo lógico sería pensar que la derecha en España se dirige al mismo lugar que en otras democracias de Occidente. Pero por más que la globalización tienda a acompasar los cambios y a unificar las tendencias, sigue encontrando aquí y allá resistencias idiosincrásicas o condiciones materiales que ralentizan o corrigen los grandes rumbos apuntados.

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28 octubre, 2024 · 9:48

Errejón, la testosterona y la hombría

No es la caída de Íñigo Errejón: es el derrumbe de la casta de airados fariseos que durante la última década ha envenenado la vida pública de este país. Una generación de resentidos que proyectó su íntima deformidad sobre el adversario para auparse al poder institucional. Engañaron a millones de ciudadanos. Y ahora descubrimos que se cebaron especialmente con la fe de las ciudadanas.

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26 octubre, 2024 · 9:17

Pedro se hace un Pantoja

Pedro Sánchez accedió a su escaño forzando mucho la sonrisa, lo que en términos politológicos se conoce como hacerse un Pantoja. Tras la derrota en la votación de la víspera, Pedro necesitaba enseñar muchos dientes para impostar seguridad. Feijóo lo recibió con artillería pesada: «Ha pasado usted de tener problemas con la verdad a tenerlos con quienes la cuentan. No se veía una cosa así desde Franco. Casos de corrupción abiertos y una legislatura cerrada». El jefe del PP no tiene un problema con el mensaje, que de hecho ha ganado contundencia, sino con el reloj: alarga tanto el primer round que se queda sin tiempo en el segundo, lo que afea la diatriba. Pero su rival no atraviesa precisamente por su pico de forma. Desató la carcajada cuando declaró que el suyo era «el Gobierno del acuerdo y el diálogo» antes de ponerse a olfatear el pasado del líder de la oposición en la Xunta de Galicia. Incurrió en la cursilada de llamar templo de la palabra al Congreso, como si eso fuera a ablandar a Junts con vistas a la negociación presupuestaria. Y citó al Banco de España como fuente de autoridad para celebrar el cohete económico español, momento en que el escaño que ocupaba Escrivá hasta anteayer emitió un crujido sospechoso.

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18 septiembre, 2024 · 20:24

Pedro regenerado

Tenemos que celebrar el Plan de Acción por la Democracia anunciado por Pedro. Recordemos que hay más alegría en el cielo por un pecador que se convierte que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentirse. Un hombre con tantos pecados contra el octavo mandamiento sobre su conciencia, uno que llamaba a voces a un periodista de El País para que cambiase un titular incómodo o que citaba en la cocina de un restaurante a su director para que el periódico le rindiera vasallaje en las primarias, al fin ha comprendido que esa no es manera de comportarse en una democracia. Los periodistas celosos de nuestra libertad correremos ahora a matar al novillo más cebado para festejar el regreso al orden liberal del hijo pródigo en patrañas, presiones, amenazas y chantajes con el dinero de todos y con el Ibex de unos pocos.

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18 septiembre, 2024 · 20:15

¿A qué huele el sanchismo?

Dos horas antes de la hora prevista para el encendido del holograma presidencial, las calles aledañas al Instituto Cervantes lucían la clase de blindaje policial que Donald Trump no se pudo permitir. A Pedro esta temporada le cuadra un nombre taurino: el Niño del Búnker. Porque no gobierna sino que apenas resiste y porque siempre porta consigo su cordón sanitario para aislarse de los españoles, un muro portátil que lo protege de los innumerables fascistas que a su juicio infestan las aceras de España. Especialmente de Madrid, que ya calienta las gargantas para el Doce de Octubre, si es que va. Cuentan los que pasaron por la calle de Alcalá que llovían majezas desde los balcones de Barquillo mientras allí dentro el Niño del Búnker desplegaba su mapa de mentiras con el rostro de bronce y la conciencia de silicona. Él insiste todavía en vestir traje, con la de sastres que suspiran en Caracas por bordarle las iniciales en un chándal progresista.

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6 septiembre, 2024 · 8:35