Archivo de la etiqueta: fútbol es fútbol

Palizas sin calorías

El coloso de Cardiff.

El coloso de Cardiff.

La reforma moral de la grada del Bernabéu es un proyecto hermoso porque es estrictamente irrealizable. Será una de los pocos alardes de genuino romanticismo al que pueda entregarse cualquier madridista tribal o en solitario. Es cierto que Byron cruzó a nado el Helesponto pese a la deformidad congénita de sus pies, pero su hazaña no sirvió a la independencia de Grecia. Hoy Grecia pertenece a Alemania y las gradas del Bernabéu –que hoy vieron un 5-0 y se vaciaron mucho antes de verlo entero y pitaron a Diego López, a Cristiano y a Benzema– pertenecen al alma mesocrática, ternurista e invencible del pipero español, categoría eterna contra la que ya se estrelló Alonso Quijano. ¿Pasó Rust Cohle por Chamartín? ¿Se le reveló allí el secreto de la misantropía? Ya que la reforma moral del Bernabéu no es posible, Florentino Pérez, con pragmatismo, impulsa la reforma urbanística.

El resultado, digámoslo todo, engaña. Apalizar al Rayo de Paco Jémez es como pegar al Dalai Lama y no sirve como termómetro de recuperación anímica, como el crecimiento de las exportaciones no vale para medir la recuperación económica. Hasta el segundo gol, de hecho, el equipo blanco exhibió las mismas dudas que ante Barcelona y Sevilla; la herida, a qué ocultarlo, ha sido profunda. El orgullo podría sanarla en un día, pero de momento el Madrid no lo encuentra dentro de sí y necesitará un pinchazo de sus rivales para enchufarse de veras a la esperanza. La persistencia de la épica culé –penalti y expulsión– no ayuda.

En todo caso se merodeó el área rayista desde el minuto cinco. Illarra quiso ser Modric por momentos pero sus pases al hueco resultan aún de una timidez enternecedora. Xabi recibió algunos gritos de don Carlo motivados supuse por su querencia a las tablas. Pero a cambio están Di María y Bale. Fuera de Suárez no hay otro hombre que simbolice mejor la transición que el galés: va del medio a la banda, de la banda al medio, de la carrera al frenazo, de la asistencia al gol, del poderío a la caricatura también. Ejecuta la pared y el disparo con la suficiencia con que Roddick hacía su tenis de saque y volea. Cambia de ritmo como Butragueño (como dos Butragueños, uno encima de otro). Metió un gol de rematador, otro de fondista para el que partió desde el punto en que Lasa vio al portero adelantado y asistió a Ronaldo con una pausa exquisita, incoherente casi con su potencia. También falló, claro, como falló Benzema, y esta es la parte que nos desespera al pensar en Dortmund.

Leer más…

Deja un comentario

30 marzo, 2014 · 14:03

El rock de la cárcel

Parar a Rakitic: una bonita utopía.

Parar a Rakitic: una bonita utopía.

La tentación obvia para un madridista esta noche es vender a Cristiano y a Bale, echar a Ancelotti, raptar a Florentino por todo su dinero y donarlo (su dinero, no a Florentino) a la Fundación Vicente Ferrer que opera en la India; y, de paso que estamos allí, reclutar de entre los basureros de la casta intocable a un selecto ramillete de jóvenes humildes y sanos que quieran integrar la primera plantilla del Real Madrid Club de Fútbol, a poder ser con pinta de tener pegada.

La santa pegada, hay que joderse. Porque la pura verdad de la crónica de este partido, más allá de una gestión miope desde el banquillo, de una cachaza inquietante en la defensa, de una lentitud lacerante en el medio, de una puntería regional en la delantera, la pura verdad, señores, es que el Madrid tiró 26 veces a puerta y el Sevilla dos. Resultado: 2-1.

Leer más…

Deja un comentario

27 marzo, 2014 · 13:14

Undiano el Valiente

El brazo bobo de la ley.

El brazo bobo de la ley.

Me extraña que todavía se siga considerando valentía pitarle dos penaltis en contra al Madrid en el Bernabéu. Hace mucho que esa gesta dejó de serlo, o permanece solo como hazaña anacrónica, algo así como si a un paisano le da por pregonar que sabe mandar mensajes por sms en un pueblo alcarreño de 200 habitantes al que todavía no llegó el wifi. Infórmate, hombre: lo tuyo no es novedad.

El caso es que lo he leído en más de un titular: Undiano Mallenco hizo un arbitraje valiente. Yo creo más bien que cumplió dócilmente el guión definido por Juanan con sarcástica lucidez: el Barça recurre a su épica: penalti y expulsión.

Que a Undiano se le considere un valiente es como si Beyoncé va por ahí presumiendo de indie. Claro que en un país donde el coraje democrático emerge solo después de que los dictadores mueran en la cama, tampoco pueden extrañarnos demasiado estas sardinas por el monte, estas liebres por el mar y esta blanda cobardía que nos venden como bravura. Ya he dicho que la zancadilla del penalti a Cristiano se produjo fuera del área, que Undiano tendió a la compensación y que buscándola se le fue la mano al expulsar a Ramos y arruinar el clásico. Para un arbitraje compensado, debió expulsar a Alves. Y a Busquets. Pero no me interesa aquí discutir sobre la moviola, sino poner de manifiesto el tratamiento heroico con el que la prensa antimadridista, es decir, la mayoritaria, ha aplaudido el arbitraje esquizoide y mainstream del señor Undiano Mallenco.

Ancelotti prefirió no hacer sangre en la rueda de prensa porque sospecha, y lleva razón, no solo que quejarse de los árbitros surte hoy por hoy para el Madrid un efecto contraproducente, sino porque ese lamento no ayuda al vestuario a levantarse rápido y a seguir mirando de frente a las tres competiciones. Sin embargo, muchos agradecimos que Cristiano y Ramos verbalizasen en caliente la frustración del madridismo. Ya que nos joden, por lo menos no pongamos la cama.

Después, pasadas las horas, llega el entrenamiento y toca estudiar los errores de juego, que los hubo, y trabajar la defensa y la presión y lo que haga falta. Pero que Undiano, que amenaza con volver al lugar del crimen en la final de Copa, pretenda que nos creamos su valor y su imparcialidad, eso es como pedirle elegancia y estudios a Victoriano Sánchez Arminio.

(La Lupa, Real Madrid TV, 25 de marzo de 2014)

La locución aquí, a partir del 50:18.

Deja un comentario

Archivado bajo Real Madrid TV

Debate postclásico

El cartel.

El cartel.

Los amigos de Periodista Digital tuvieron a bien invitarme a participar este lunes con (que no contra) Lobo Carrasco en un debate Madrid-Barça, él representando al culé, yo representando al merengue. Lo que más me costó de debatir con Lobo, dentro del probo espíritu de concordia que presidió nuestro coloquio, es susatrer la mirada al dibujo hipnótico que emanaba de la camisa florida de Lobo.

 

Deja un comentario

25 marzo, 2014 · 12:12

Llibertat con ira

Sorpasso.

Sorpasso.

Dicen los viejos que en este país hubo una guerra, que hay dos Españas que guardan aún el rencor de viejas deudas. Dicen los viejos que este país necesita palo largo y mano dura para evitar lo peor. Esta letrilla ancestral musitaba Undiano Mallenco mientras por el luminoso del Bernabéu desfilaba el perfil numismático de don Adolfo Suárez, que no hay que olvidar que Florentino fue concejal de la UCD y era por tanto uno de los que le llamaban Adolfo.

Luto protocolario en los brazos de los blancos y azulgrana ininterrumpido en los brazos del Barcelona, que para eso son de un pequeño país que baja a la Meseta principalmente a jugar contra diez y a ponerle el cuenco de la mano al Fondo de Liquidez Autonómica. Las dos Españas que reverdecen en cada clásico necesitan palo largo, el que puso Undiano contra el centralismo engreído, y viejas deudas, las que actualizan los Pepes y los Busquets con odiosa puntualidad. Al final fue otro clásico frustrante para el madridismo, otro día de la marmota diagnosticado por Dick –la épica del Barça: penalti y expulsión– y vigilado por la sonrisa satisfecha del secretario de Estado, señor Cardenal, alto comisionado para esa Marca Espanya que baja del Rey a Iniesta, o mejor: de Suárez a Iker, que también es de Ávila.

Leer más…

Deja un comentario

24 marzo, 2014 · 14:29

Carta esperanzada a Jesé Rodríguez

Ánimo, Jesé.

Ánimo, Jesé.

Querido Jesé:

Los médicos todavía no se explican cómo lograste ponerte en pie y dar un paso. Si la rodilla se vencía hacia dentro, la pierna dolorosamente suelta. Pero querías caminar porque aunque ya sabías que estabas lesionado –tú mejor que nadie lo sabías, y también la gravedad de la lesión– todavía no lo querías aceptar. Te debatías por volver al campo. Y viendo eso, uno no puede quedarse con tus goles importantes al Valencia, o al Barça, o al Athletic; uno se queda ante todo con esa voluntad terca de caminar aún estando quebrado.

Esa es la actitud que te mantendrá sereno ahora, en la dura travesía cuyo final ya empieza a vislumbrar tu compañero Khedira. Tienes derecho a desahogarte, a rebelarte, a esparcir algunas cenizas de tu temperamento volcánico; pero yo en tu lugar no lo haría. Necesitas toda tu energía para volver perfecto en pretemporada.

Pretemporada. Qué lejos queda ahora, cuando se acercan a toda velocidad los días de fuego del calendario, las citas para la gloria o el fracaso, el clásico, el otro clásico en una final de Copa, las eliminatorias calientes de Champions, el horizonte del alirón en Liga… En definitiva, el gran examen que evaluará una andadura hasta ahora ilusionante. Ilusionante sobre todo para ti, que llevabas registros no vistos en un debutante desde Raúl.

Dice Arbeloa que la adversidad es amarga pero nunca estéril. Así es. En la rueda de prensa previa al partido fatal explicaste lo mucho que has aprendido durante los meses que llevas en el primer equipo. Ahora sí vas a crecer de verdad. Fíjate en lo primero que declaró Ancelotti al conocer de boca de los periodistas tu diagnóstico: “A mí me pasó lo mismo a su misma edad”. No añadió “y no me ha ido mal” porque don Carlo es hombre modesto, pero la conclusión ya la sacas tú. Aún tienes muchos títulos que ganar y, si ganamos alguno este año, será también tuyo con todos los honores debidos a tu esfuerzo y a tus goles.

Ahora descansa. Lee con calma todos los mensajes de apoyo del madridismo que te quiere y que te espera. Algunos contienen lecciones útiles. Otros traen vaticinios irrefutables: volverás y serás grande. Convéncete de que esto que te ha pasado es la baza que el destino se reserva para convertir una buena carrera en una carrera mítica. Porque para ello se necesita lo mismo el don del talento que el temple de hierro que proporciona el sacrificio. El primero ya lo tenías; el segundo lo desarrollarás en estos seis meses. Y por eso, cuando vuelvas, serás mejor de lo que fuiste.

Ya casi oyes los aplausos, la grada atronando tu nombre. Ya queda un día menos para tu regreso.

(La Lupa, Real Madrid TV, 19 de marzo de 2014)

La locución aquí, a partir del 16.50.

Deja un comentario

Archivado bajo Real Madrid TV

Lecciones que desaprender

Consecuencias de chocar con Cristiano.

Consecuencias de chocar con Cristiano.

El partido empezó sin que Schuster hubiera reconocido públicamente que era imposible ganar al Madrid, como manda la tradición, y después de eso ya no se encontró el canon en ningún momento. Y los cánones, para este equipazo, son los de la goleada probable. Ganó el Madrid, por supuesto, pero no como debía haberlo hecho. Esta semana hay que empezar por entrenar el pase de la muerte, don Carlo, y por desaprender el tiro al muñeco.

Vi el Madrid-Málaga en una taberna flamenca, con hilo musical de Mercé a Morente en lugar de locución Prisa, y la narración del juego ganó tanta exactitud lógica como expresividad emocional. Asombra lo bien que marida el quejío con un despeje de Varane, un penalti no pitado de Carvajal o una zancadilla sobre Bale. De ese tributo al folclore quiso participar Ancelotti alineando a Isco, héroe local. Nunca lo hiciera. El malagueño no solo anduvo desactivado y tímido todo el encuentro sino que decidió cuestionar su delicado crédito de falso nueve fallando a lo grande un mano a mano ante Willy Caballero. La afición le reconoció el gesto aplaudiéndolo a rabiar cuando fue sustituido. El chaval necesita diván, pero sabemos que es muy bueno.

El Madrid jugaba raro, inconexo, dubitativo. Cierta aflamencada improvisación. Contaba con la ventaja de que el Málaga jugaba peor. Pero presionaba y robaba, circunstancias que empezaron a inquietar al técnico italiano, que hubo de levantarse del banquillo y ponerse a dar órdenes con la mano derecha. Y amenazaba incluso con sacarse la izquierda del bolsillo, aunque al final la sangre no llegó al río.

Cristiano marcó un golazo de esos suyos indefendibles, todo individualismo poderoso que provoca grietas en la santa pizarra del táctico. Si no tiene hueco para tirar, tapado por tres defensas, se lo crea y dispara. Y gol. Eso es el fútbol, que diría Beckenbauer.

Leer más…

Deja un comentario

16 marzo, 2014 · 13:30

Marcelo: sin etiquetas, por favor

Marcelo: el caos productivo.

Marcelo: el caos productivo.

Cuando uno teclea Marcelo en Google, enseguida salta la Wikipedia a tratar de cumplir con la ardua función de clasificarle: “Marcelo Vieira da Silva Júnior –conocido simplemente como Marcelo– es un futbolista brasileño del Real Madrid C.F. de la Primera División de España. Juega principalmente de lateral izquierdo aunque también ha sido alineado como extremo e interior…”, etcétera. Y ya desde esta segunda frase comprobamos los problemas que encuentra la Wikipedia para etiquetarle. Asegura que Marcelo juega principalmente de lateral izquierdo, pero se apresura a añadir que puede jugar de extremo, e incluso de interior, y se para ahí por no tener que constatar que este Marcelo en mitad de un partido también se desempeña como media punta, y que no pocas veces ha marcado goles que exigen la habilidad de un delantero puro.

Uno de esos goles lo marcó el domingo contra el Levante. Primero amagó al defensor con una finta elástica que solo está al alcance de caderas brasileñas, y después sacó el interior de su pie menos bueno para imprimir la rosca perfecta que deposita delicadamente el balón en la red lateral del palo largo, tan lejos de Keylor Navas. Es un gol que debería haber marcado un atacante especializado, pero que marcó un defensa. O alguien que nos empeñamos en catalogar como defensa. Porque Marcelo, haciendo estas cosas, desafía la etiqueta que le reservan las enciclopedias y las pizarras de los periódicos. A falta de mayor exactitud habremos de convenir en que Marcelo es un lateral inclasificable, que no hay otro como él y que fracasarán cuantos laterales traten de imitar lo que él hace, porque la alegría de su caos productivo no se aprende.

A Marcelo, cuando vino al Madrid hace ya ocho años, se le comparó apresuradamente con Roberto Carlos porque era brasileño y porque jugaba de lateral zurdo. Hay que ver cómo nos gusta poner listones mitológicos a los recién llegados al Madrid. La mayoría no pueden saltarlos, claro, salvo Cristiano Ronaldo que los va saltando todos en fila y uno encima del otro. Pero algunos son capaces de resistir la comparación con un antiguo mito a fuerza de talento, entrega y tenacidad. Marcelo, y es hora de decirlo ya, tiene margen para terminar prestando al Madrid el mismo rendimiento acumulado que prestó Roberto Carlos. Le falta una asistencia en la final de la Champions como la que Roberto cedió a Zidane, pero no mucho más.

Cuando el partido se atasca, llamad a Marcelo. Cuando las ideas se agotan, llamad a Marcelo. Cuando la defensa rival parece impenetrable, llamad a Marcelo. Cuando la táctica no da resultado, cuando el contrincante te tiene donde él quería, cuando suena la hora del todo o nada, alzad la voz y llamad a gritos a Marcelo. Y algo pasará.

A otros corresponde la seriedad y la colocación milimétrica. Al Madrid le da Marcelo fantasía por banda y sonrisas en el vestuario. Y un jugador así no tiene ni precio, ni corsé, ni etiqueta.

(La Lupa, Real Madrid TV, 13 de marzo de 2014)

La locución aquí, a partir del 58:00.

Deja un comentario

Archivado bajo Real Madrid TV