Archivo de la etiqueta: El poder desgasta a quien no lo tiene

Heráclito no era español

1472591648_714690_1472592198_noticia_normal.jpg

«Es lo que hay, chicos».

España tiene el único río donde Heráclito podría bañarse dos veces sin temor a que lo mojase una sola novedad. Se trata del ancho cauce de la irrelevancia, cuyo primer síntoma es la repetición: lleva 300 días bajando de las altas montañas del sectarismo. A sus dos orillas se encuentran apostados los francotiradores purasangre que claman por el desbloqueo pero que, al descubrir un pacto entre distintos asomando su tímida cabeza entre la corriente, amartillan el rifle, cantan ¡corrupción!, o ¡pasteleo!, y disparan gozosos sobre los negociantes como si fueran pianistas.

Eso es lo que veremos esta semana en el Congreso. Y lo que veremos la semana que viene en las televisiones. Y lo que veremos cuando reine Leonor, si nos ponemos chulos. Pero, entretanto, hay que cebar las tertulias y para eso hay que petar el Parlamento de reporteros como si hubiera algún acuerdo grande que cubrir desde 1978. Todos descontamos el gatillazo de esta investidura estival. Sonreía don Pedro camino de su escaño con esa felicidad un poco macabra que nos escala por el estómago cuando nos vengamos.

Antes de la sesión, revoloteo de diputados saludándose como niños con el libro recién forrado. Ninguno se acerca a saludar ni a Montoro ni a Morenés: son los profesores. Soraya Sáenz de Santamaría y Ana Pastor no sólo compiten por el favor del candidato, también por la blancura de sus respectivos vestidos. El diputado rasta de Podemos se ha hecho la permanente y las lleva recogidas: a eso se le llama higiene democrática. Cañamero busca su escaño, perdido como temporero en palacio. Rajoy rompe a hablar e Iglesias apoya la cara en las manos, preparando la siesta. Errejón teclea. Felisuco, neófito, se concentra en el orador. Rivera toma apuntes, lo mismo que Sánchez, que quizá continúa sonriendo por dentro, pues es muy capaz de anotar y sonreír a la vez.

Leer más…

Deja un comentario

31 agosto, 2016 · 15:55

Becerrada en San Jerónimo

rajoyrivera.jpg

El pacto está hecho, carguen las carabinas.

El Tratado de los Toros de Guisando sirvió hace cinco siglos y medio para investir a Isabel la Católica frente a su adversaria Juana la Beltraneja, candidatas ambas al trono de Castilla; pero el pacto suscrito ayer entre don Mariano y don Albert en la Carrera de San Jerónimo no servirá para investir a nadie, por lo que proponemos que se le conozca a lo sumo como Jura de los Bueyes en Funciones. Pero con estos bueyes hay que arar, y si no llegan a toros, quizá sea por culpa de algún cabestro.

Contra el PP se vuelven las palabras como bumeranes en este bucle de bloqueo clueco, si disculpan la aliteración, y aquí es cuando de bueyes descendemos a marmotas. Acusó Rafael Hernando a Patxi López de someter la Presidencia de las Cortes al capricho partidista por emplazar el discurso en la soledad de la media tarde, y he aquí que Ana Pastor copia la mediática jugada; tildó Rajoy el Pacto del Abrazo entre Sánchez y Rivera de rigodón solemne con pretensiones de Caspe o de Guisando, y he aquí que se le acaba de poner cara de granítico becerro. O mejor, de cordero llevado al matadero del hemiciclo. «Como oveja muda ante los trasquiladores», añade el versículo bíblico, pero este no es el caso, pues Rajoy aún cuenta con el turno de palabra, y en esa Cámara suele saber aprovecharlo mejor que en cualquier plató.

Leer más…

Deja un comentario

29 agosto, 2016 · 11:26

Otro otoño sin épica

CMxqfiEW8AAkhGf.jpg

Aquellos veranos previos a la revolución.

Un tópico periodístico de mucha fortuna solía advertir de otoños calientes a la vuelta de veranos pachorreros. El articulista en cuestión avizoraba crisis larvadas y estallidos sociales cerniéndose sobre septiembre como la distancia letal, inexorable, que la ciudad interpondrá con el romance de chiringuito. El otoño se convertía así en el cascabel apocalíptico que agitaba otra serpiente de verano. Y la rentrée se pintaba tanto más tremenda cuanto menos noticioso iba resultando agosto.

Este año, sin embargo, uno no está siendo lo suficientemente alarmado por artículos casandristas, quizá porque ya hay bastante noticia con las negociaciones de investidura y bastante alarma con la perspectiva de unas terceras elecciones. Pero es que además el principal agente agitador de los últimos veranos ya no inspira ese terror mediático de ratón en el tobillo de la Castafiore, sino que vegeta como lagarto entre dos pieles. A los chicos del blitz del maíz se les ha agostado finalmente la revolución, cuya expectativa tantas columnas estivales socorría. Ni tienen los votos, ni la cohesión, ni la fiscalidad al corriente como para soñar octubres rojos, aunque sus cachorros menos domesticables apenas disimulan la gana de volver a montar la quechua en Sol si como parece acaban mandando los de siempre, los que se empeña en elegir el pueblo contumaz.

Leer más…

Deja un comentario

12 agosto, 2016 · 20:47

Es país para viejos

original_562b8e9218ad6

El padre Monedero, ungiendo a los catecúmenos.

De todos los argumentos que anda sintetizando el laboratorio morado para explicar su fracaso electoral, ninguno acredita la finura que esperaríamos de la complutense estirpe de Maquiavelo. La paranoia del pucherazo es un mero ejercicio de proyección bananera. El recurso al miedo resulta incompatible con los labios de fresa, sabor de amor, pulpa de la fruta de la ilusión que desbordaba al país desde el advenimiento podémico. El cruce de acusaciones entre errejonistas y pablistas a cuenta del infantilismo de unos o el radicalismo de otros no excede los muros de su salón parroquial. En cuanto a la posibilidad de que España esté habitada por ocho millones de criptofachas -una de mis teorías predilectas-, su defensa delata la enfermedad de una mente extremada, que descifra el mundo por el catalejo de un embudo y concluye que es fascista todo aquel que no sea comunista.

Pero hay una razón que los caballeros politólogos de la helada sonrisa arguyen con tanta verdad como escasa sofisticación: que el pasado domingo los viejos acudieron a votar como si lo fueran a prohibir, y que mayormente votaron al PP. «Hay un país real que sigue rehén del pasado y deprime», escribió el padre Monedero en su epístola postelectoral a los podemitas. La frase es una joya de la psicopatología política: «país real», lamenta quien prefiere una utopía irrealizable; «rehén del pasado», deplora el penúltimo profeta de la ideología que despachó aberrantes sacrificios en el altar de la revolución perpetua. Claro que España es un país envejecido, como todos los desarrollados, y claro que el PP primó astutamente a los pensionistas sobre cualquier otra clientela. Pero que en la movilización de los ancianos influyan sentimientos como «el miedo y el egoísmo», en palabras del apóstol Juan Carlos, no condena a esos votantes a la senilidad, así como el voto utópico no absuelve de irresponsabilidad a nuestros niños barbudos más indocumentados. El egoísmo, de hecho, me parece una magnífica manera de tomarse en serio la democracia, pues nadie sopesa tanto su voto como quien lo identifica con un capital confiado a bolsillos políticos, del mismo modo que Adam Smith cargó sobre el ánimo de lucro la riqueza de las naciones.

Leer más…

Me entrevistan en la televisión Non Stop People por El hígado de Prometeo

Visita el Parnasillo de COPE esta semana el Frankenstein de Mary Shelley

1 comentario

1 julio, 2016 · 17:29

La guardería ha cerrado

14620910033759

«Yo sigo».

Ni se les ocurra volver a jodernos, caballeros. Señores Rivera y Sánchez: ya están ustedes haciendo presidente a Mariano Rajoy, según lo ha decidido el santo pueblo, con todas las razonables condiciones que ello exija y para las que justamente han sido ustedes dos votados por otros ocho millones de españoles. Pacto de investidura, gobierno de concentración o acuerdos parlamentarios: elijan la fórmula que más les convenga, pero la queremos sellada antes de agosto. Que el Gobierno eche a andar y la oposición a construir. Hasta las mejores guarderías cierran en verano.

Leer más…

Deja un comentario

29 junio, 2016 · 17:16

Keep calm and Rajoy Brey

imagen-sin-titulo.jpg

The winner.

Sería una pena que, a fuerza de repetir elecciones, terminásemos acostumbrándonos a estas simpáticas tardes de escrutinio que deparan más giros fantasiosos que el guionista de Juego de Tronos. A primera hora de la tarde, con Unidos Podemos rondando la centena de escaños, cundían las lipotimias en el Barrio de Salamanca y los sacos terreros amurallaban La Moraleja. Pero a eso de las nueve y media de la noche se filtró que Rajoy descorchaba una botella de vino; media hora después corrió el rumor de que se había encendido un puro con un billete morado; minutos después directamente se puso el Hércules-Cádiz.

Se confirma que el español a pie de urna miente más que habla, y se confirma también que en momentos de incertidumbre el pueblo retorna a marcas de solera. El bipartidismo se ha cobrado una dulce venganza sobre la insolencia de los emergentes, cuya autoestima ha merecido una brusca corrección por parte de los españoles. El votante fugado a Podemos retornó a la socialdemocracia original, desconfiando de la advenediza, y el votante escapado a C’s regresó al PP, con pinza nasal o sin ella. Dos partidos viejos con líderes cuestionados se han impuesto a las dos formaciones nuevas con líderes carismáticos. No es que la telecracia haya sido derrotada: es que los analógicos han aprendido a utilizarla.

Leer más…

Deja un comentario

27 junio, 2016 · 13:56

Y don Mariano llegó al fútbol

mariano-rajoy-pedro-sanchez-pablo-iglesias-albert-rivera-plato-del-debate-cuatro-1465851111888

«Ya me habéis jodido el Italia-Bélgica».

Aunque del debate dependía el reposo eterno de los huesos de Pericles, apetecía pasarse al Italia-Bélgica por aquello que exclamó Aleixandre una mañana nevada: «¡Qué gran día para escribir un poema al verano!». Porque la poesía, como la política española, es una invitación a la melancolía.

El debate presentaba una novedad clamorosa: se llama Mariano Rajoy, un político no demasiado joven pero con un prometedor recorrido en televisión. Apareció en plató con las manos detrás de la espalda y oteó el horizonte, buscando niños. Cuando descubrió que en su lugar había tres periodistas, solicitó a los presentes que hiciesen el favor de respetar la lista más votada, de modo que llegáramos todos a tiempo de ver la repetición de los goles. Llevaba corbata, claro, al igual que Sánchez y a diferencia de Iglesias y Rivera, que reivindicaban una de las esencias más consistentes de la nueva política: el sincorbatismo.

Enseguida se metieron en la harina del empleo, y Rajoy trazó la autocomplaciente parábola que va de la herencia zapateril a la recuperación marianista. Fue una intervención más sólida de lo que quizá sus adversarios esperaban, y se desató entonces el previsto tres contra uno; previsto en primer lugar por Rajoy, a quien el Congreso le tiene bastante habituado a la acometida plural. Por momentos recordó al orador irónico de la tribuna en la réplica: fue eficaz desmontando el catastrofismo y hasta se revolvió cuando le echaron encima la corrupción. Se crearon ejes de animadversión reveladores: el de Rivera contra Iglesias, el de Iglesias contra Rajoy -a Sánchez solo le dirigía murmullos bíblicos-, el de Sánchez contra la pinza.

Leer más…

Deja un comentario

14 junio, 2016 · 11:40

Iglesias, jinete de las contradicciones

14487371303747.jpg

Caricatura de Ricardo.

Algún desván de Vallecas guarda el retrato del hombre que será Pablo Iglesias dentro de muchos años, cuando -como le advirtió Zapatero– la democracia le haya cambiado más de lo que él haya podido cambiar la democracia. Bastante más. Lo único que espera Iglesias para entonces es que, al descorrer el velo que protege el lienzo de miradas inocentes, no aparezca la imagen bronceada y próspera de Felipe González. Ese «decrépito moral», en palabras del propio aspirante a líder hegemónico de la izquierda española. Un Dorian Gray cuyo carisma de luchador por el cambio, piensa Iglesias, ha quedado desfigurado en el mareo suntuoso de las puertas giratorias.

Y sin embargo los analistas, en su previsible ejercicio de analogía, no se cansan de señalar las semejanzas que Albert Rivera pretende con Suárez y que Pablo Iglesias guarda con Felipe. A quien sus padres votaron con el entusiasmo del 82: el mismo que desmiente que le bautizaran por casualidad con el nombre del fundador del PSOE, ya que el apellido lo tenía. La historia es tan recurrente como los lemas electorales, y el líder de Podemos no sólo desea abanderar el cambio en España, sino que cambia él mismo por el camino. De blandir el mazo con que hacer saltar el «candado de la Constitución» a pedir un retorno al «espíritu de la Transición»; de la Unión de Juventudes Comunistas de España, donde entró con 14 años,a la socialdemocracia fetén que ahora reivindica ante empresarios en Sitges, tras la imposible defensa del desastre bolivariano; de los escraches que cimentaron su predicamento en la izquierda callejera al cuero brillante del escaño que ocupó tras el 20-D; de la ruptura a la reforma; del asalto al timbre. De Juego de Tronos a Borgen (o Ikea). Y sobre todo: de echar pestes contra los viejos camaradas de las banderas rojas a fagocitarlos a besos para alumbrar el sorpasso al PSOE bajo la santa bendición del patriarca Anguita. Mutaciones meteóricas que va registrando el cuadro simbólico del desván vallecano.

Leer más…

Deja un comentario

11 junio, 2016 · 15:27