Archivo de la etiqueta: el nacionalismo es la guerra

Tres días en la vida de Álvaro Redondo

Excelentísimo señor Álvaro Redondo Hermida. Tres días en la vida de un hombre dan para mucho. En tres días un pagano puede escuchar la voz de Dios, como Saulo camino de Damasco. O puede jurar amor eterno a una mujer apenas entrevista, como le sucedió a Dante al topar con Beatriz en Florencia. O puede destruir su reputación ante los ojos de todos los españoles, empezando por sus compañeros de carrera, que no dan crédito al cambio obrado en su criterio jurídico entre el 26 y el 30 de enero, fecha en que se reunió con su superior jerárquico, primer fiscal general reprobado por desviación de poder.

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6 febrero, 2024 · 8:08

Tarde caníbal con carne de juez

Cumplió Junts su amenaza y tumbó la ley de amnistía porque no era lo suficientemente integral, es decir, lo suficientemente humillante para la democracia española. Ahora el partido de Pedro tendrá que sentarse otra vez en la Comisión de Justicia, con el dilatador puesto, para que pasen por el esfínter del articulado la alta traición, el terrorismo malo, las evasiones de los Pujol y una remesa de pinganillos con traducción simultánea al ruso. Si Irene Lozano hubiera trabajado para Dostoievski, en lugar de Crimen y castigo habría titulado Poder y amnistía.

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31 enero, 2024 · 7:19

El hombre que consuela a los jueces que ataca

No acaban de sentirse los efectos de unidad espiritual que pretendía el retiro en Quintos de Mora. Pero no porque en el gabinete asomen brotes de pensamiento propio y dignidad rebelde sino por un exceso de celo entre los agradadores del presidente. La vicepresidenta Ribera, experta en sostenibilidad, ataca al juez García-Castellón (el mismo que procesa a Jorge Fernández Díaz por la Kitchen) porque no distingue entre sostenedor y sostenido, entre Puigdemont y Sánchez. Ambos piensan lo mismo del juez que pone en peligro la premisa corrupta de esta legislatura, que es la amnistía. Así que Ribera, harta de que las escopetas disparen a los pájaros y de que los jueces persigan a los delincuentes, invierte los términos de la normalidad democrática con tal de preservar el hábitat de poder que ella vicepreside.

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23 enero, 2024 · 9:16

La parábola del hijo pródigo Puigdemont

La influencia de Pedro en Davos se midió esta semana por el número de desmayos mediáticos que causó la austeridad de su abrigo. Ni el hábito de arpillera de un místico penitente habría provocado tales arrobamientos, oigan. El culto al líder ya atropella de tal modo el sentido del ridículo que Pedro deja a su paso la misma cantidad de cerebros fundidos que de corazones rotos. La prensa plegable no solo sincroniza consignas sino también fluidos, segregan excitación a coro en una modalidad del porno que no se prohíbe: se subvenciona. Es el gran bukake progresista.

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22 enero, 2024 · 8:29

La desbandada de la banda de Pedro

Cada tanto se viraliza de nuevo la famosa intervención parlamentaria de Albert Rivera sobre la banda de Sánchez. Los nostálgicos le añaden un sentido epitafio: «Cuánta razón tenía». Rivera fue la primera víctima de su profecía, porque todos los profetas genuinos son tomados por locos hasta que el paso del tiempo los asciende a notarios anticipados de la realidad. Pero ha sido el pacto con el prófugo más famoso de la historia de España desde Luis Roldán lo que ha terminado de restituir toda su exactitud léxica y moral a la tipificación del sanchismo que formuló Albert Rivera. No es un Gobierno: es una banda. Un puñado heterogéneo de siglas con programas inconciliables que se juntan para desafiar a los jueces, saquear el presupuesto, asaltar instituciones y cancelar desde ellas sus cuentas pendientes con la ley. El nombre en clave de la operación fue «Investidura», la lideró El Guapo y la pagamos todos.

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11 enero, 2024 · 12:48

Del canibalismo en la sociedad del Falcon

No han transcurrido dos meses de la investidura de Pedro y se confirma que aquello no fue una investidura sino un accidente. El avión presidencial fijó una ruta demasiado peligrosa, no logró atravesar limpiamente la cordillera de la amnistía y se ha partido antes de alcanzar tierra firme. Se declaran ya los primeros episodios de canibalismo parlamentario y el traumatizado pasaje se divide entre pragmáticos y escrupulosos. Puigdemont amenaza con roer el colchón de Moncloa si Bolaños no se come antes las últimas defensas del Estado de derecho. Belarra, que no traga a Yolanda Díaz, anuncia la autonomía culinaria de Podemos. Bildu, con suculentas encuestas en las manos, mira de reojo las papadas del PNV. Y el BNG cuenta con seguir metabolizando restos orgánicos de socialismo gallego en los comicios inminentes. A este drama trepidante por la supervivencia aún le faltan capítulos que nos helarán la sangre. ¿Quién sobrevivirá? ¿Por cuántos meses? ¿Y de qué cuerpos sacarán las proteínas para conseguirlo? Más allá del riñón del contribuyente, quiero decir.

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9 enero, 2024 · 8:23

Vigas de Alsacia, cicatrices de Europa

Todos los caminos llevan a Roma pero acaban pasando por Estrasburgo, que significa precisamente ciudad de carreteras. Por ellas avanzó y y por ellas retrocedió la historia de Europa, de Gutenberg a Hitler, dejando su rostro secular marcado por hondas cicatrices que acrecen su belleza. Uno contempla el pintoresco entramado de su arquitectura civil como la sutura definitiva de siglos de querella entre Francia y Alemania que terminaron zanjando los fundadores de la Unión con salomónica sabiduría: el hermoso significante en disputa que fue siempre Alsacia quedaría asociado a un proyecto transfronterizo, supranacional y pacífico mediante su elección como sede del Parlamento europeo. Ni de unos ni de otros: de todos. También de los burócratas lobunos y de los turistas bovinos.

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5 enero, 2024 · 17:10

El año del buzo

Aunque ha firmado un libro titulado Tierra firme, la imagen política de Pedro Sánchez en esta legislatura se corresponde más bien con la de un buzo antiguo, sin bombonas. Uno que avanza a oscuras, mediante saltos inciertos, por el fondo cenagoso de nuestra Iberia sumergida. Rodea su cráneo una pesada escafandra, dentro de la cual solo oye el sonido de su respiración. De esa pesada escafandra -búnker portátil- parte el extremo de un tubo que llega hasta Waterloo, desde donde se le bombea el oxígeno que necesita para sobrevivir.

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5 enero, 2024 · 17:07