Archivo de la categoría: El Mundo

Elogio del pasteleo

C_nWYqqXYAACvv3.jpg-large

Política real.

Me gusta mucho la foto. Es un interior de Vermeer, un fogonazo de realismo que pega fuego a la mentira pomposa de la política. Se ve a Irene Montero, Rafael Hernando, Antonio Hernando y Miguel Gutiérrez en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso, mirando al impertinente objetivo que los acaba de sorprender en un acto impúdico: están negociando. Los cuatro portavoces, que viven de la representación en sus dos acepciones -delegados del votante y actores de teatro-, entregándose a un vicio turbio y poco español: la búsqueda del entendimiento entre distintos. No me extraña que se escondan.

Al pueblo, ese buen salvaje, la pedagógica imagen no le gustó tanto como a mí, y eso que estoy tan habituado a tales escenas de compadreo como cualquier cronista parlamentario. «¡Farsantes! ¡Cínicos!», se indignaba Twitter (el perro ladra, el gato maúlla, el tuitero se indigna). No comprenden que les pagamos precisamente para que pasteleen; el numerito de los odios cruzados figuraba como cláusula adicional, hasta que la telecracia lo erigió en el contrato mismo. La audiencia sólo demanda lo que le tienen prometido: conflicto, no consenso. La culpa -esta vez sí- es de los políticos: por esconderse cuando pactan y exhibirse cuando vetan. Durante décadas han invertido el paradigma de la Transición, reservando el énfasis para la discrepancia mientras los acuerdos apenas se reconocían con vergüenza, en la calderoniana convicción de que un político tiene honor, y ha de guardarlo negándole toda legitimidad al adversario. Pero los políticos no pueden permitirse el lujo de ser hombres de honor. El precio del honor de un político es la parálisis legislativa del país. Cuando el pueblo pide políticos auténticos en realidad está tomando rehenes.

Leer más…

Deja un comentario

15 mayo, 2017 · 14:26

Contra Franco morimos mejor

14945218353911

Bar para necrófilos.

La necrofilia española es un desorden colectivo de la afectividad que no tiene cura. El necrófilo se alimenta de muertos, del mismo modo que el Minotauro exigía carne paritaria -siete mozos y siete doncellas- para entretener el hambre en el laberinto. De la heroína hay quien ha salido, pero de la necrofilia aquí no sale nadie y la única solución es conllevarla, como el independentismo. Si cualquier toxicómano recurre a la metadona, el necrófilo debe acostumbrarse a tolerar excentricidades como la vida, el presente y el futuro en pequeñas dosis. Pero siempre está expuesto a una recaída majestuosa, la de ese dipsómano que atraca el minibar a la vuelta de una reunión de alcohólicos anónimos. El Valle de los Caídos es el gran minibar del más reincidente necrófilo ibérico, que es el antifranquista.

El necrófilo antifranquista es una criatura maravillosa, es decir, no opera con la realidad actual sino con el símbolo antiguo, la magia negra y el postureo tertuliano. No llegó a tiempo para luchar con éxito y algún valor contra el Franco vivo, culpa que lo atormenta y que trata de expiar luchando con denuedo contra el Franco muerto, para lo cual debe primero resucitarlo, siquiera en efigie. O en calcio seco, que es todo lo que debe de quedar en la fosa de Cuelgamuros. No se trata de exhumar a Franco, disparate que a nadie se le ocurre, sino de votar una proposición no de ley sin efectos vinculantes que inste a la conveniencia de la posibilidad de la hipótesis aconsejable de exhumar a Franco, que es distinto.

Leer más…

El bueno (Patxi), el feo (Maza) y el malo (Franco) en La Linterna de COPE

1 comentario

12 mayo, 2017 · 10:34

La musa del escarmiento

1494449884_660903_1494450087_noticia_normal_recorte1.jpg

Genialidad francesa.

La filosofía occidental le debe al Atlético de Madrid una profundidad nueva. Unamuno sería del Atleti. Es un equipo que lleva el sentimiento trágico de la vida a cotas no exploradas de dolor, y el madridista no cainita -que tampoco quisiera incurrir en la condescendencia- enmudece ante la contemplación del adversario cruelmente batido una y otra vez. En Lisboa, en Milán y ahora en su propia casa, en el Calderón que echa el cierre sin otra épica que la de remar furiosamente para morir exhausto en la orilla.

Volvió a ocurrir. Antes del cuarto de hora, sin más juego que su alma, sin otro mapa que las montañas movidas por su fe, los mártires del Cholo habían marcado dos goles. Tiritaba el Madrid, pero si el orgullo colchonero consiste en no ser madridista, el orgullo vikingo es autosuficiente, autorreferencial, y examina con curiosidad a los perdedores desde la cima del triunfo. Su certeza es menos lírica pero bastante más sólida: tan real como el metal del que están labradas sus once copas de Europa. Y va a por la duodécima. El Madrid no forja su identidad con poesías sobre la pérdida y el duelo; la elegía es un género rojiblanco. El género literario del Madrid es el noir de sus víctimas.

Leer más…

Deja un comentario

11 mayo, 2017 · 20:11

Gremlins en el Canal de Isabel II

14944424336010

Don Mariano aguantando, lo que mejor hace.

La mañana se prestaba al ajuste de cuentas. El embalse de la indignación ha ido llenándose durante este mes de clima extremo, seco de parlamentarismo pero inundado de escándalos. Don Mariano debió de sentirse como el almirante Vernon cuando llegó al escaño y descubrió que Lezo seguía allí, inamovible, esperándole. Y más que la corrupción, cuya repercusión en el CIS parece innegable, fueron las filtradas maniobras que perseguirían acotar su daño las que monopolizaron la primera hora del debate, recuperando el Hemiciclo para el vistoso pugilato de la réplica y la contrarréplica. Antonio Hernando frunció el ceño, intensificó la mirada, adoptó gravedad y lanzó una andanada -hondonada, diría un castizo- de recuerdos desagradables a la cara del presidente. «Ustedes no son vistos como luchadores contra la corrupción, sino como cómplices». Rajoy fingió sorprenderse, atribuyó maliciosamente la vehemencia de Hernando a los problemas internos del PSOE -«consumo interno», masculló- e invitó a los socialistas a sumarse a la aprobación de leyes útiles y dejarse de jeribeques, vocablo marianista que don Mariano aún no ha utilizado pero debería.

Pero el intercambio con Pablo Iglesias fue el que deparó los mejores minutos de esgrima dialéctica. El líder de Podemos se había preparado la intervención con puntería: cualquier día se ponen a trabajar y desgastan al Gobierno. Podría decirse que don Pablo ayer sí llenó la chaqueta, recurriendo al cinegético episodio del ministro Bermejo como antecedente nítido de la colusión de poderes que ahora denuncian los fiscales. Iglesias citó el reproche de Rajoy entonces. «Tenía usted razón y Bermejo dimitió». El argumento estaba bien afinado e hizo diana en su adversario, cuyo talento para la esquiva irónica en todo caso se mantiene en forma: «Hace bien en citarme, y si lo hiciera más a menudo mejoraría mucho». Iglesias le había espetado que presentará la moción de censura no por discrepancia ideológica sino por parasitismo institucional. Y entonces Rajoy sacó el as: leyó el fragmento del programa electoral de Podemos en que reclama a los jueces del tiempo nuevo «compromiso político con el gobierno del cambio». Le devolvía el golpe en el enterradísimo culo de Montesquieu, y la grada de animación pepera, necesitada de moral, ovacionó al jefe durante más tiempo del recomendado en todos los manuales de gregarismo.

Leer más…

Deja un comentario

11 mayo, 2017 · 20:06

Absteneos, esclavos

14941813309976

El abstencionista que no se queje.

De la agonía de Francia en brazos del nazismo a Chaves Nogales le admiró la sencillez del proceso, que fue de muerte natural. «Un pueblo puede caer en la esclavitud sin que el autobús haya dejado de pasar por la esquina a la hora exacta, sin que se interrumpan los teléfonos, sin que los trenes se retrasen ni los periódicos dejen de publicar una edición». Los teléfonos sobre todo: una caída de Whatsapp suficientemente prolongada causaría un levantamiento popular que las condiciones laborales del becario de un chef no logrará nunca. La rebelión de las masas no la desata la igualdad abstracta sino la incomodidad física generalizada. Venezuela hoy, por ejemplo, tras casi dos décadas de obvio despotismo.

Que los europeos del siglo XXI, desmemoriados por la absorbente juguetería electrónica, repitan el suicidio del XX solo depende de que siga consolidándose en ellos «la falta de imaginación colectiva» que ya adujo Chaves en 1940. La imaginación no es la facultad cursi del 68 sino un deber cívico, casi una premisa del sufragio. Alguien sin ilustración para figurarse distopías totalitarias no debería acercarse a una urna, y sin embargo todos necesitamos que se acerque. A media tarde de ayer, la participación resultaba ridículamente baja tratándose de unas elecciones que decidían el futuro del continente. El francés medio sesteaba en casa, pulsando F5, esperando la emoción del peligro que moviera su culo hasta el colegio electoral. Una dictadura sentimental le lleva a confundir la democracia con Eurovisión. El abstencionista a menudo se juzga superior al vulgo engañado por un sistema que no le representa, pero solo es otro esclavo mudo de la corriente mayoritaria. No es el elegante escéptico que se cree sino otro yonqui de la pureza, otro marginal tirado en la acera de una vieja ideología. Como si el juego no consistiera en votar el mal menor.

Leer más…

2 comentarios

8 mayo, 2017 · 13:24

‘Amadís’ Sánchez

zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz

A la izquierda, la realidad; a la derecha, Pedro Sánchez.

Una legislatura es eso que transcurre entre derrota y derrota de Pedro Sánchez, y cada vez transcurre menos tiempo. En Sánchez se inspiraron los Python para su caballero negro de la mesa cuadrada, aquel que profería contra su adversario amenazas tanto más terribles cuantas menos extremidades le iban quedando, hasta que fue reducido a un tronco con cabeza y proclamó eufórico su victoria. También don Pedro cabalga de nuevo a lomos de sus avales y el gozo le revienta por las cinchas del caballo, como a Alonso Quijano tras ser armado caballero. Ya contábamos con el entusiasmo que el quijotismo apareja en su locura; cuesta más explicar la satisfacción de quien apuesta por un loco. El problema no es Sánchez, sino el que avala a Sánchez. Españoles: ¿quién avala al avalista? Todo militante del PSOE dispuesto a avalar a Sánchez debería presentar primero su nómina en el banco, como se hace al firmar una hipoteca de riesgo; adjuntar el psicotécnico sería ya opcional.

Pedro Sánchez es un trapisondista entrañable, más terco de lo frecuente, ayuno de consciencia y sobrado de cintura, que se refuta a sí mismo sin sonrojo tres veces al día porque sabe que la memoria del pueblo dura bastante menos que su resentimiento (el del pueblo, no el suyo, que también). Sánchez es un personaje de novela picaresca, y que lo hayan alzado al género de la caballería andante -«¡no es no!», grita mientras acomete los molinos de la trama- solamente se comprende por el rencor contra Susana, mucho más estimulante que el recuerdo de voto en dos elecciones generales, por no irnos a los programas, que no recuerda ni quien se los escribió. Amadís Sánchez se ha metido otra vez en la carrera por el trono de Ferraz porque le adornan dos atributos españolísimos: el odio al rico y el amor a los difuntos. Aquí siempre hemos reservado los mejores elogios a los muertos; si además el cadáver resulta ser un mártir del Ibex, lo lloramos con tanto sentimiento que somos capaces de resucitarlo. He ahí Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi etcétera. Total, cualidades de estadista nadie le adivina tampoco a la presidenta de Andalucía, donde las personas con empleo y sin cargos por corrupción gozan de la categoría ufológica de avistamiento.

Leer más…

La buena (Báñez), la fea (Susana) y el malo (Montoro) en La Linterna de COPE

1 comentario

5 mayo, 2017 · 11:31

Cristiana sepultura

1493664810_712919_1493757864_noticia_normal.jpg

El tirano.

Desde hace años el Real Madrid acostumbra a formar con un orden ofensivo llamado BBC. Son tres jugadores bastante buenos que han dado unos cuantos títulos al Madrid. El resultado del mantenimiento de ese orden equivale al que obtenemos de su negación: el Madrid gana en Champions jugando con la BBC o sin ella. La BBC es la tesis de un Madrid dialéctico que, forzado a rotar por lesión o por capricho técnico, acaba ofreciendo una misma síntesis, es decir, la hegemonía europea. Si este año el Madrid conquista la Liga, o la Champions, o ambas, nadie podrá explicar cómo lo ha hecho a falta de Hegel, que está muerto. El Madrid, en cambio, en primavera y en Europa, suele estar vivo.

Era Isco el jugador propuesto por el pueblo para suplir a Bale, y Zidane, que no por votar a Macron deja de ser pueblo, atendió la demanda con tanta solicitud como perseverancia probó alineando a Benzema, a quien las tricoteuses esperan a pie de guillotina. Tampoco Cristiano se salva del furor iconoclasta: duele recordar que lo tasan mejor los antimadridistas con su miedo que el ‘pipero’ con su cicatería. No sólo cumplió en su avatar de ariete biónico sino que recuperó su memoria de extremo profundo: desborde y centro. Cristiano tiene con el gol la relación del tirano con el poder. En el segundo tuvo tiempo de vestirse de mameluco antes de fusilar a Oblak. Por fardar de banquillo Zidane sacaría después a Asensio y Lucas, pero bastó un solo hombre para dar Cristiana sepultura al Atleti.

Leer más…

Deja un comentario

3 mayo, 2017 · 10:50

Dos papas y un imán

not_3102_f13786

Un humanista.

El Papa regresa de El Cairo después de recordarle al gran imán que la caridad es «el único extremismo que se permite a los creyentes». Lo dijo en Al Azhar, lugar al que llaman universidad, más bien la catedral del islam suní. No presumo: tampoco es que en Políticas de la Complu se use mucho la razón. Yo celebro las palabras de Francisco; el problema es que las celebre también el imán Al Tayeb, en vez de comprometerse a desautorizar la intransigencia de algunas fatuas dictadas desde Al Azhar.

Que no todos los musulmanes son terroristas es una obviedad insuficiente; falta secar la fuente textual de la herejía terrorista. Falta que los propios imanes condenen la literalidad de los versos violentos del Corán, igual que los papas han ido reinterpretando en un sentido espiritual los pasajes más incendiarios de la Biblia. Falta que el islam retorne a Averroes, donde se detuvo su ilustración y de donde partió la de Tomás de Aquino.

Leer más…

1 comentario

2 mayo, 2017 · 12:43